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Endulzando a Rose — capítulo 10
Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!
Aquí les traigo un nuevo capítulo de esta historia que espero les esté gustando tanto como a mí escribirla :D
No sé qué más decirles además de las gracias por sus comentarios, me fascina que interactúen conmigo, eso me encanta...sin más, aquí les dejo el capítulo!!!
Malcolm se quedó parado en medio de todo el Gran Comedor y solo atinó a sentarse donde los demás Durmstrang estaban, nadie se le acercó. Rose era muy respetada y amada en ese colegio, y que alguien la lastimara era inconcebible.
Viktor Krum veía a su hijo desde lejos, completamente decepcionado. Él sabía que por más enamorada que estuviese Rose de su hijo, nunca lo perdonaría.
Los chicos de otras escuelas miraban todo con asombro. Dylan Moore, un chico de la escuela de Salem, que era muy amigo de Rose y Natas miraba desde un extremo del Salón con odio a Malcolm. Él se había enamorado de Rose desde que la conoció, pero no se acercó por respeto a la relación que tenía la pelirroja con el búlgaro.
Mateo Vega, un muchacho de la escuela de Magia de la Amazonía peruana, también observaba con gran pena lo que le había pasado a la mejor amiga de su amiga y esperaba poder ayudarla a superar aquello, Rose había sido crucial para él, en ese corto tiempo que se conocían, en ayudarle a superar su reciente ruptura.
-supongo que la señorita Weasley no va a ver nuestra presentación- dijo Amanda Welles, amiga de Dylan.
-parece que no- dijo este.
Rose sobrevoló el área y descendió. Estaba en su lugar especial, prefirió por unos momentos no volver a humano, era la primera vez que estaba allí como animaga y le encantaba. El olor de las flores y del lago cercano se incrementaba gracias al maravilloso sistema olfativo de los dragones. Y era increíble.
La fascinaba ese espacio, su espacio, un espacio que solo compartió con una persona y que ahora estaba más lejos de él. Más lejos de lo que cualquiera hubiera pensado.
-lo hizo por él- repitió en su mente Rose mientras tomaba su forma de humana nuevamente- lo hizo por Malfoy-
Rose sintió su rostro ser humedecido por el llanto que iniciaba nuevamente, tendría que encontrar la forma de dejar de llorar, no podía perderse la presentación de sus amigos de Salem solo por una tontería.
Observó el sol, eran menos de las nueve de la mañana, pero ya faltaba poco, pero cómo podía superar el dolor que sentía, cómo podría dejar de llorar si era lo único que quería hacer en ese momento.
-eres una tonta- se dijo a sí misma- primero te enamoras de Scorpius, quien nunca quiso nada contigo; y ahora te sales enamorando de Malcolm, alguien que no podría respetar una relación ni aunque su vida dependiera de ello-
-hola- escuchó a su espalda.
Se giró inmediatamente y lo vio, sus ojos grises, su piel pálida, su cuerpo alto y fuerte. Hermoso. Lo había estado evitando toda la semana, no quería conversar con él en lo absoluto, pero ahora estaba allí, en un lugar que no debía haber nadie más que ella.
-siento lo que pasó- dijo él con un poco de melancolía.
-¿y por qué es que tu rostro no dice lo mismo?- preguntó ella sonriendo.
El rio tras el comentario de la pelirroja.
-me conoces tan bien- soltó una carcajada- tienes razón, me alegro que hayas terminado con él, aunque claro…no me siento nada feliz por lo que estás pasando ahora-
Rose quitó su sonrisa de su rostro, con él no podía mentir, la conocía demasiado a fondo. Se quebró.
-Theodore, ¿por qué me hizo esto?- lloró sintiendo caer al suelo. Él la atrapó y la acomodó cerca de sí- ¿por qué? ¿No soy suficiente para él? ¿No soy buena para él?-
Él pasó su mano por el cabello en una caricia tierna, íntima.
-eres la mujer más maravillosa del mundo y lo sabes- la miró a los ojos- no solo eres dulce, tierna y con un gran corazón, sino también eres fuerte, decidida, no necesitas de un hombre para que te defienda, Rose, eres lo que cualquier hombre con dos ojos en el rostro podría desear-
-¿y por qué me hizo esto?-
-no lo sé- aseguró él- pero sí te puedo decir…que si me lo pides, lo golpeo hasta que muera-
Rose rio, siendo esa su primera sonrisa verdadera desde lo ocurrido.
-no te pediría eso nunca, él sería quien te mate-
Theodore rio.
-rogaba porque no me lo pidieras-
Ambos se contagiaron de la risa del otro y continuaron así por un largo rato. El joven miró su reloj de pulsera.
-sigues usándolo- dijo ella sorprendida. Ese había sido su regalo de navidad hacia él, lo había comprado en una salida al mundo muggle de París. Le había encantado ese reloj, con adornos antiguos y muy ornamentado, ni bien lo había visto había pensado en su amigo. La salida había sido dos días antes que partieran de Francia y ellos habían ya dejado de encontrarse, decidiéndolo ambos a la vez. Se conocían bien y se querían, pero no era la conexión que ambos buscaban el uno por el otro, así que quedaron siendo amigos, aunque con unos derechos de más.
-y siempre lo voy a usar- le aseguró él- son casi las nueve, ¿vas a ir a la presentación de Salem?-
Rose sonrió, gracias a Theodore había podido sonreír y ya estaba de mejor ánimo y había prometido a sus amigos que iría a verlos.
-sí-
-bien, sube- dijo Theodore hacia Rose sin que ella pudiese entender hasta que él se separó un poco de ella y se transformó en un precioso caballo blanco.
Rose con la boca abierta, se acercó lentamente al animal, quien ni bien sintió el cálido toque de la mano de la joven, se agachó para dejarla subir. Ella subió con cautela pero tranquilamente. Ni bien Theodore sintió a la joven sobre él, agarrándose de su crin, se elevó relinchando sacando una sonrisa a la joven y aceleró hacia el castillo.
Thalia salió del Gran Comedor con rapidez, una vez se sintió fuera de las miradas de los demás, caminó con lentitud.
No quería encontrarse con nadie, solo deseaba poder llegar a su cuarto y encerrarse para siempre allí, aunque sabía que eso sería imposible; primero, porque tendría que ir a clases y; segundo, porque sea como sea, debía entrar a la competencia, le iba a dar su lección a la Weasley.
-vaya, vaya- escuchó una voz a lo lejos- miren a quién tenemos acá- se giró cuando reconoció la voz.
-pero si es la marioneta de Weasley- dijo Thalia haciendo que la chica caminara rápidamente hacia ella, mientras elevaba piedras a su alrededor, Zabinni sacó su varita al verla acercarse con tal rapidez, pero no tuvo tiempo de reaccionar cuando sintió el fuerte golpe de la palma de la chica contra su mejilla.
-eres un zorra- dijo Natas- ojalá participes en la competencia, para aplastarte como lo que eres, una cucaracha rastrera-
Thalia se quedó parada mirando sin entender exactamente cómo es que había llegado tan rápido hasta ella la amiga de Rose. Pero no dijo nada, porque ni bien el que creía que era el novio de la chica se fue tras ella, pudo ver a un joven pelinegro de ojos verdes que tanto le gustaba. Estaba con los ojos tristes y un muy mal semblante.
-Albus- dijo ella.
El mencionado la miró, la sangre inyectada en sus ojos, el dolor y la furia rebosantes en ellos. Si le hubiese lanzado un crucio, hubiese sido menos doloroso que notar que esa mirada estaba dirigida hacia ella.
-no vuelvas a hablarme en tu vida, Zabinni- Albus tenía los puños apretados- no vuelvas a dirigirme la palabra a menos que sea absolutamente necesario-
-Albus, yo…-
-¡¿QUE NO ENTENDISTE?!- gritó el slytherin- ¡NO QUIERO QUE ME HABLES NUNCA MÁS! ¡Creí que eras diferente, creí que eras una joven amigable, pero no…solo eras una rata de alcantarilla!-
Thalia retrocedió un paso ante lo que acababa de decirle el chico al que tanto quería.
-yo lo hice por-
-sí, lo sé, por Scorpius- dijo Albus pasándose la mano por el rostro cansado- pero no era la manera-
-¡ella se merece esto y más!- dijo la joven exaltada- es una pu- mas no pudo continuar porque Alice, que había estado muy cerca se encontraba apuntándola con la varita.
-di una sola palabra sobre Rose y verás cómo sales volando-
Thalia hizo un movimiento rápido y lanzó un expelliarmus hacia Alice pero Lucy al ver eso, se interpuso rápidamente, recibiendo de lleno el hechizo. Albus y Alice corrieron para ver cómo se encontraba la pequeña Weasley.
Thalia se acercó hacia ellos pero Albus la miró enojado.
-¡NO TE QUIERO CERCA DE MI FAMILIA!- ya había soportado que dañase a Rose, pero no soportaría que atacase a su familia y mucho menos que hubiese intentado atacar a la persona de la cual estaba enamorado- ¡NO TE QUIERO CERCA DE MÍ! ¡NUNCA!-
El NUNCA de Albus resonó por todo el corredor, tan fuerte, que a pesar de la salida intempestiva de Zabinni hacia las mazmorras, todavía podía escucharlo. Resonando en su cabeza, como un golpe constante.
Se lanzó a su cama ni bien llegó, y lloró hasta que se quedó dormida, a lo lejos podía escuchar los vítores que hacían las delegaciones y su colegio, hacia la presentación de Salem y los apellidos de Moore y Wells resonando.
-Genial- pensó Thalia sentándose en su cama con los ojos llorosos, Moore había quedado por su anterior colegio, un chico que estaba completamente enamorado de Rose y Welles, una chica que estaba totalmente enamorada de Natas- vaya dúo-
Todos vieron asombrados al hermoso caballo blanco que entraba hacia las gradas con elegancia, subió una por una llevando sobre sí a una hermosa Rose que ya tenía un mejor semblante del que anteriormente estaba. La llevó hasta donde estaba la delegación de Durmstrang que era el lugar que le correspondía a Rose si quería observar la presentación.
La pelirroja bajó del caballo con un salto grácil y suave. El caballo bajó la cabeza luego que ella le agradeciera, Rose le tocó la cabeza que le mostraba el caballo y este se transformó en lo que era. Theodore cogió de la mano a Rose y se lo besó con delicadeza mientras le daba una mirada seria a Malcolm, que miraba la escena con dolor. Los demás espectadores se habían quedado perplejos ante la transformación del joven, no era nada común para la mayoría de delegaciones que alumnos fuesen animagos, claro que eso no clasificaba en los alumnos de Durmstrang, pues los chicos que deseaban entrar al grupo de elite como Rose y Natas y vestir la negra (que era como le llamaban al uniforme del grupo), debían ser animagos de manera obligatoria.
-gracias- le agradeció la pelirroja mientras se iba a sentar al lado de su mejor amiga que la recibía con una sonrisa y veía cómo se iba el joven pelinegro junto a la delegación francesa.
-¡señorita Rose!- escuchó provenir del centro del estadio una voz, ambas amigas buscaron el origen- ¡señorita Rose!- gritaron nuevamente.
-allá- dio a conocer Berni- es Dylan- dijo sin mucho gusto. Él era celoso con sus amigas, en especial con Rose, la protegía de todo chico que quisiera estar con ella, nunca pensó que fallaría.
-hola- saludó Rose con una sonrisa, ella y Natas habían conversado anteriormente de ser más sociables, en Durmstrang la forma osca de tratar a la gente funcionaba, pero ahora ya no estaban allá, y debían comenzar a tratar a las personas de la mejor manera, después de todo, no se sabe cuándo necesitas de ellas.
-¡qué bueno que haya podido venir!- gritó Dylan acercándose hacia la zona del colegio búlgaro, seguido de Amanda.
-Natas, Rose, qué bueno que hayan podido venir- dijo la joven de cabello azul.
Natas sonrió agradecida de ser notada, Dylan había estado fijado solo en Rose y hacía que ella se sentía invisible. Desde que se conocieron con Amanda, cada vez que la joven le hablaba, la hacía creer que existía y que era importante, al menos tenía una amiga más, además de Rose.
-den lo mejor de ustedes, chicos- dio Rose con una enorme sonrisa deseándoles lo mejor.
-sabemos que ustedes saldrán elegidos- aseguró Natas dándoles apoyo.
Ambos estudiantes de Salem les sonrieron con entusiasmo y con un asentimiento de cabeza, regresaron a sus puestos en el campo.
-buenos días a todos los que decidieron acompañarnos- habló la directora McGonagall- es un gusto dar inicio a las demostraciones, como ven…la delegación de Salem pidió ser quien empezara las demostraciones, vamos a proceder a explicarles en qué consiste, en la competencia, se enfrentarán todas las delegaciones en dos grupos, el colegio Salem ha escogido la temática de CONOCIMIENTO, DESTREZA Y LUCHA, sus participantes, que son 20 alumnos en este momento se irán enfrentando entre ellos, sin la posibilidad de hacer parejas o equipos, la idea es que cada uno demuestre lo que puede hacer, así que… ¡COMIENCEN!- Todos los presentes aplaudieron y comenzaron a alentar a sus favoritos.
Rose gritaba a favor de Dylan y Amanda, sentía una mirada pesada en su nuca, pero no quería voltear, estaba feliz y si lo veía, la pondría de un pésimo y muy mal humor. Malcolm trataba de hacer contacto visual con la pelirroja, la amaba y la necesitaba, pero Rose no se había volteado a mirarlo desde que había llegado junto a ese estudiante que había conocido en Beauxbatons, y todavía había tenido el descaro de sonreírle como cuando se sonreían allá en el colegio de Francia.
Dylan entró con seguridad y confianza, ya sabía que se enfrentaría contra todos los que se le viniesen encima, escuchó la voz de la directora de Hogwarts anunciar el inicio y como previó, se le acercaron cuatro chicos de su escuela a intentar vencerlo. Era lógico, uno por uno no podrían, a pesar que las reglas decían que no debían formarse equipos a la hora de enfrentarse, pero ya se esperaba que no se hicieran validar las reglas.
Cuatro rayos fueron lanzados al mismo tiempo contra él, pero con un protego rápido pudo repelerlos, corrió hacia una roca y desde allí inmovilizó uno por uno a sus compañeros, al otro lado pudo ver a Amanda luchar contra otro grupo de chicos, se le notaba que podía sola. Un rayo cayó muy cerca de él, pasando muy pegado a él.
-se están enfrentando en grupos- dijo Natas- eso no es justo- mientras otro grupo de chicos se acercaba a Amanda.
-dime de cuándo acá las competencias son justas- preguntó Berni sin despegar un ojo del campo.
Rose miraba la versatilidad con que se movía Dylan en el campo, se notaba que sabía lo que hacía y que no tenía miedo por la cantidad de gente con la que se enfrentase. Al igual que Amanda.
-Salem será difícil de derrotar- habló la pelirroja.
-lo dudo- por primera vez habló Malcolm en todo el rato, había estado sentado al lado de Berni, detrás de ambas chicas que giraron ni bien se escuchó su voz- bajan la guardia muy rápido, Moore se confía ni bien vence a uno pero baja la guardia cada que eso pasa-
Rose volvió a mirar a Dylan y comprendió lo que decía Malcolm, Dylan se confiaba demasiado.
-aun así, a nosotros no nos vencerán fácilmente, no bajarán la guardia, eso los hace un punto difícil a enfrentar- habló la pelirroja.
-tienes razón- continuó Krum hijo- pero si te das cuenta, Moore y Welles están muy por delante de sus demás compañeros, no tienen un nivel equilibrado como nosotros, si los vencemos a ellos, su equipo estará acabado-
Rose asintió.
-tienes razón- dijo mirándolo a los ojos. Toda la delegación de Durmstrang se había quedado atenta a lo que conversaban ambos líderes. Malcolm era el líder del colegio desde que ingresó en primer año, pero Rose se lo ganó en un solo año, no por ser hija de los héroes de guerra, sino por demostrar el avance que demostró en tan poco tiempo y que hizo caer a todos en combate, incluso a Malcolm.
-Rose- dijo el chico pero se calló al ver el dedo elevado de Rose.
-escúchame- habló claramente ella- tú y yo ya no tenemos ningún tipo de relación más que la de una amistad larga e intensa, somos de Durmstrang y debemos ser el equipo de elite que el colegio tiene y merece, nuestros problemas personales deben estar fuera de la competencia, pero eso sí…entre nosotros no va a pasar nada luego que se acabe esta competencia, regresaremos a lo que éramos antes de regresar a Hogwarts, amigos que se conocen y que se quieren, pero hasta allí, no más, ¿entendido?-
Malcolm miró a Rose, la conocía perfectamente, y él se conocía a sí mismo. Por más que estuviese loco por la pelirroja, nunca podría darle lo que ella pedía "EXCLUSIVIDAD", él no era así. Si no hubiese cometido el desliz con Thalia, quizá no lo hubiese hecho por un tiempo, pero cuando se aburriese de Rose (porque estaba seguro que lo iba a hacer en algún momento de la vida) buscaría a otra y eso dañaría a la pelirroja por completo, era mejor dejar las cosas como debían ser.
-bien- asintió con una sonrisa Malcolm.
Rose le sonrió, como aquella primera vez en que se conocieron y en que él la rescató de un grupo de chicas que la incordiaban por su mal aspecto. Ella ya empezaba a superar lo sucedido, sí, le había roto el corazón, pero había aprendido a sanar muy rápido también y lo que en el desayuno se sentía como el dolor más terrible, ahora solo era un pequeño pinchazo que poco a poco se iba reduciendo.
-lo primero sería desarmar a Dylan y Amanda, luego de ellos dos, no habrá problemas con los demás- dijo Rose, mientras toda su delegación prestaba atención. Si bien todos los alumnos de Durmstrang estaban capacitados para competir, entre ellos ya se sabía que los que tendrían la posibilidad de participar asegurada serían cualquiera de los quince chicos que llevaban la negra, es decir, los de élite. Pero de entre ellos, lo más capacitados no solo portaban la negra, sino también la capa, que les daba una mayor jerarquía, pues eran los que dominaban la magia tan solo con la mente sin necesidad de usar la varita. Y solo los que usaban capa eran cuatro: Rose, Malcolm, Berni y Natas. Así que era lo más seguro que cualquiera de ellos participase, por lo que los demás, sabían, que solo había un puesto disponible.
-hola Scorpius- dijo una chica sonriéndole.
El joven rubio la miró de reojo mientras prestaba atención a lo que en el campo acontecía. Hugo, Albus, Lily y Lucy se encontraban allí con él, tan bien estaban Alice, Lorcan y Lyssander. Albus miró a la chica con una pequeña sonrisa de suficiencia, ya la conocía, había sido una de las visitas de Scorpius en una ocasión, pero a él no le había interesado.
-¿qué deseas?- preguntó osca Lily, no soportaba que los molestaran en ese momento mientras intentaban analizar al equipo contrario en su demostración.
-no hablo contigo, Potter- dijo la joven seria.
-pues di lo que has venido a decir y luego vete- dijo Scorpius irritado, él había fingido todo el rato que prestaba atención al campo, pero lo único que hacía era mirar a Rose y enfurecerse a cada minuto más; primero, porque al parecer uno de los chicos de Salem también había puesto sus ojos en ella; y segundo, porque al parecer habían arreglado las cosas su pelirroja y el "novio" de ella. Y lo peor de todo, fue que cuando la siguió hasta su lugar privado, donde solo él había pisado, la había encontrado muy abrazada con su primo, como si fuese su más grande confidente. La chica miró a Scorpius indignada y prefirió irse de allí sin decir nada más.
-es raro- habló Hugo- los de Salem son muy buenos, pero Durmstrang parece no temerles, sino por el contrario, son buenos amigos suyos-
-así es- dijo Lyssander, cosa que sorprendió a la mayoría, pues ni él ni su hermano estaban interesados en participar, sino tan solo disfrutar del espectáculo- supongo que no los considerarán una gran amenaza-
-pero, ¿por qué? - preguntó Albus- todos pelean muy bien- miró a sus amigos buscando alguna respuesta pero nadie se la dio.
-terminó- dijo Natas al ver que solo quedaban cinco chicos parados en el campo, aunque solo dos de ellos se encontraban sin ningún rasguño.
-¡FELICIDADS A LOS PRIMEROS CINCO REPRESENTANTES!- habló la directora McGonagall- por favor, acérquense-
Los cinco alumnos de Salem caminaron con tranquilidad, Amanda y Dylan avanzaban sin ningún problema, pero los otros tres iban cojeando o caminando con lentitud.
-muy bien- dijo la directora McGonagall- les dejo con la directora del colegio Salem, la señora Drius, para que presente a sus equipo-
-muchas gracias- agradeció la señora, su voz era gruesa y denotaba su personalidad seria- los cinco representantes del colegio Salem para esta competencia son: Susan McKinley, Della Kim, Steven Vozne, Amanda Welles y como capitán del equipo el señor Dylan Moore- sonaron fuertes aplausos y vítores a favor de la elección del capitán así como por la presencia de los cinco primeros escogidos, los cinco chicos levantaron las manos y saludaron con sonrisas grandes a todas las gradas- gracias por haber asistido, están cordialmente invitados al banquete en el gran comedor, con comidas típicas de nuestra zona-
Todos los alumnos bajaron rápidamente mientras que algunos decidieron esperar, entre estos estaban Rose y Natas, pues Berni y Malcolm decidieron ir a comer antes que se acabara.
-felicidades- dijo Rose entrando al vestuario de los chicos de Salem, donde solo quedaba por salir Dylan. El joven se giró hacia la voz de la joven. Acababa de terminar de bañarse y tenía solo una toalla sujeta en su cintura tapándole sus partes íntimas, mientras que por su torso bien definido pasaban gotas de agua que caían de su cabello. El joven le dedicó una sonrisa y la abrazó fuertemente, cargándola. Rose rio mientras cruzaba sus brazos detrás de la espalda de él.
-gracias- dijo Dylan bajándola.
Rose volvió a reír pero calló cuando sintió los labios del joven sobre los suyos. No sabía qué hacer, si responder al beso o separarse de él.
Dylan se separó de ella y la colocó en el suelo con la mayor delicadeza posible.
-Rose- habló él pero no continuó al notar la seriedad de la joven. Esta lo miró.
-¿por qué?-
El joven se encogió de hombros.
-me gustas-
-eso lo sé- aclaró ella- pero, sabes que acabo de terminar con Malcolm, lo vieron todos en el desayuno, ¿por qué haces esto ahora?-
Dylan se acercó a ella y la miró directamente a los ojos, agachándose levemente. Rose era alta con su metro setenta y dos, pero Dylan poseía un tamaño de metro noventa, que hacía que le llevara a Rose una cabeza de separación.
-porque sé que ahora no quieres tener una relación seria y pues…yo tampoco-
Rose miró asombrada a su amigo que creía que era un chico serio.
-o sea, ¿me estás proponiendo que salgamos, pero sin el título de salir?-
-no, te estoy diciendo para divertirnos mutuamente, para que te desestreses de toda la tensión de una relación aumentando el peso de la competencia-
Rose lo miró con una ceja enarcada.
-y en el proceso, ¿tú qué ganas?-
-la posibilidad de besarte, de tenerte a mi lado, al menos por un tiempo- Rose lo miró sin comprender- sé que no soy el hombre para ti, tú no estás interesada en mí en lo más mínimo, así que no hay ni siquiera posibilidad de intentarlo, por lo que prefiero al menos poder pasar un tiempo contigo, antes de separarme de ti por completo-
Rose sonrió, su amigo era muy fatalista.
-está bien- dijo la pelirroja, Dylan sonrió e intentó acercarse a ella, pero la pelirroja lo detuvo- al menos vístete antes de intentar tocarme, no tientes tu suerte estando desnudo frente a mí-
El joven sonrió con una sonrisa de lado.
-entonces mejor me quedo así-
La joven soltó una carcajada mientras negaba con la cabeza y salía de las duchas.
-eres incorregible, te espero afuera-
-entendido su señoría- rio Dylan cambiándose.
Amanda salía justo en el momento que Natas iba a felicitarla, la joven de Durmstrang corrió al encuentro de su amiga y la abrazó.
-¡FELICIDADES!-
La joven de Salem sonrió ante el abrazo.
-gracias, pensaba que no me iban a elegir-
-¿estás loca? Si tú y Dylan eran los únicos capaces, los demás apestan-
Una muchacha que también había salido elegida, la miró con desprecio y siguió su camino.
-supongo que a McKinley no le gustó tu comentario- dijo Amanda.
-¿a quién?-
-Susan McKinley es una de las cinco de mi colegio- dijo mirando hacia la joven que caminaba a un grupo de alumnos de Salem- es de cuarto año-
-hola- oyeron una voz detrás- felicidades Amanda- le sonrió Rose que venía al lado de Dylan.
-gracias- dijo la joven respondiendo.
-felicidades Dylan- habló Natas a su amigo.
-muchas gracias- dijo este- ahora no esperen que se la pongamos fácil por ser nuestras amigas- Rose y Natas sonrieron ante lo dicho por su amigo.
-los odiaríamos si nos dejaran las cosas fáciles- dijeron ambas.
Dylan pasó un brazo por el hombro de Rose y así fueron caminando hacia el banquete que se estaba organizando.
-bienvenidos a la presentación de la delegación de Beauxbatons- habló la directora McGonagall- hoy contamos con la presencia de dos miembros del ministerio del departamento de Cooperación Mágica Internacional, los cuales desde ahora estarán presentes durante toda la competencia-
-ay no- se quejó Rose.
-ay no- se quejó Scorpius.
-demos un fuerte aplauso a la señora Hermione Weasley y al señor Draco Malfoy-
Por todo el estadio se oyeron aplausos de las delegaciones. Hermione miró hacia el estrado completo que ocupaba el colegio Hogwarts y solo encontró a Hugo junto a sus primos y amigos de estos, empezó a buscar a Rose por todo el estrado mas no la encontró.
-la buscas en la delegación incorrecta- le habló su compañero de trabajo al lado, la mujer lo miró interrogante- búscala en la delegación de Durmstrang-
Hermione abrió los ojos ante el comentario de su compañero, no había recibido ninguna carta por parte de Rose contándole nada, cosa rara porque la joven siempre escribía semanalmente y Hugo era de los que escribían con las justas una vez al mes. Dirigió su mirada hacia la delegación búlgara y allí la vio, sentada al centro de los alumnos, rodeada de los tres amigos que le había presentado en la estación. Notó extraña su vestimenta, era parecida a la que sus amigos llevaban pero distinta a la que llevaban los alumnos, sin contar con la capa que solo ellos cuatro llevaban.
-veo que usa la negra- dijo Draco mientras la directora McGonagall daba inicio para que ingresaran los veinte alumnos al campo, la directora Máxime no se encontraba, porque había surgido una emergencia en su colegio y fue por eso que pidió que enviaran a dos representantes de departamento del ministerio para que pudiesen constatar que se elegían de buena manera.
-¿qué es la negra?- preguntó Hermione sin comprender.
-en el colegio Durmstrang, Hermione- habló Viktor interrumpiendo la posible explicación de Draco- categorizamos a los alumnos por su nivel de control sobre la magia- miró hacia su delegación- si te das cuenta, solo quince de los treinta y cinco jóvenes que he traído portan el uniforme negro, eso les da cierta superioridad sobre los alumnos que usan el uniforme rojo-
-¿y la capa?- preguntó Hermione- ¿es también otro tipo de distinción?-
-así es- continuó el ex jugador de quiditch- esa capa solo está permitida a usarse por los alumnos que presentan el mejor dominio de la magia en el colegio-
-¿hay algún requisito para usarla, o solo por ser mejores?- preguntó Draco observando cómo su sobrino se iba a saludar a la hija de Hermione.
-no, no basta ser bueno y ser mejor que sus demás compañeros para portar la capa, hay que tener un conocimiento mínimo de ciertos hechizos, ciertas artes para poder portarla, en mi año, solo dos portamos la capa, Poliakov y yo, de allí, durante dos años nadie la portó-
Hermione asintió con la cabeza ante lo que decía su amigo.
-buena suerte Theo- dijo Rose dándole un beso en la mejilla, dejándose rodear por los brazos del chico.
-gracias- dijo este abrazándola con fuerza.
-ya que no se encuentra la directora Máxime, el reto que deberán cumplir para ser elegidos, será el de lucha, los últimos cinco que queden parados, serán los que representarán a su colegio-
-¡vamos Theodore!-se oyó un grito por parte de un grupo de chicas de Slytherin, la mayoría de los alumnos de Hogwarts las miraron de mala manera, mientras que las chicas de Beauxbatons empezaron a lanzar porras hacia Nott en francés.
-no puedo creer que esas apoyen a Nott- dijo Lily seria.
-mi primo tiene su fanaticada- habló divertido Scorpius.
-y entre ellas está Rose- dijo Lucy mirando a su prima que llevaba su sonrisa de siempre, la que todos conocían.
Scorpius miró hacia la delegación de Durmstrang, observó a la pelirroja que le robaba el sueño y la notó allí, con su sonrisa, la sonrisa que solo le dedicaba a él cuando estaban solos, cuando jugaban a mojarse cerca del lago, cuando estaban sentados mirando las nubes en el lugar secreto de Rose. Pensó que estando fuera Krum del encuentro podría conseguir acercarse a la pelirroja, pero nada más alejado de la realidad, Rose había empezado a quedarse en el barco búlgaro, siempre paraba con los chicos de Durmstrang cuando no estaba en clases y cuando estaba en clases solo se movía con sus amigos o con Theodore desde el día anterior. Y a ese, se le añadía el nuevo lame botas de Rose, Dylan Moore, ¿es que no podía alguna vez Rose estar sola?
-parece que Nott no es el único bueno, hay otros dos chicos que también lo hacen bien- dijo Hugo.
Pasó un buen rato antes que quedaran los cinco mejores.
-felicidades- dijo Draco- por favor, acérquense-
Hermione anotó los nombres de cada uno de los representantes en un papel que le alcanzó a Draco.
-muy bien, y los cinco representantes del colegio Beauxbatons son: Jean Grenouille, Pierre Renougth, Sailer Montier , Isabeu Blumier y como capitán, Theodore Nott, les deseamos lo mejor, por ahora, las clases van a continuar, después del banquete que les espera a todos en el Gran Comedor con los mejores potajes de la cocina francesa.
Todos los alumnos comenzaron a caminar hacia el lugar donde los esperaba la cocina más sofisticada que sus paladares podrían haber probado.
-Rose- llamó Hermione al verla pasar junto a sus amigos- ¿podemos hablar?-
Rose se detuvo y al hacerlo, lo hicieron sus amigos y su delegación completa.
-usted dirá, madre-
Hermione notó que ninguno de los demás alumnos se movían de su donde estaban.
-a solas-
La pelirroja miró a su madre y luego a sus compañeros.
-los alcanzo luego, Natas, guárdame un poco de scargott por favor-
La mencionada asintió y los tres amigos de Rose que conocía Hermione fueron hacia el comedor siendo seguidos por los demás alumnos.
-bueno, ¿de qué quiere hablar, madre?-
-no te permito que participes en la competencia por Durmstrang- dijo seriamente la señora- si no participas por Hogwarts, no tienes permiso de participar-
Rose miró a su madre con una sonrisa incrédula.
-¿me está prohibiendo participar?- preguntó la joven de manera sarcástica.
Su madre asintió con un movimiento de cabeza.
-¿usted cree que tiene la potestad de decidir si participo o no?- rio la pelirroja asombrando a su madre.
-soy tu madre y yo puedo…-
-si eso contara, ¿no cree que yo hubiese regresado a casa para navidad o para vacaciones?, ¿no lo comprende? Usted es solo mi madre, mas no mi dueña, no puede decidir por mí, ya soy mayor de edad, yo decido por quien participar, la directora McGonagall me dio a escoger por Hogwarts o por Durmstrang y no me pareció justo participar por este colegio porque los hechizos y todo lo que voy a usar para la competencia me lo han enseñado allá, así que si no tiene nada más que decir, me-
-ya te lo dije, si no participas por Hogwarts, no vas a participar-
-¿y si me rehúso a hacerlo y aun así participo por Durmstrang, qué va a pasar?-
Hermione se quedó boquiabierta, no esperaba esa respuesta de su hija, pero qué esperaba en realidad al prohibirle participar por aquel colegio. Ella pensaba que participaría por Hogwarts, pero también estaba en su derecho a elegir cualquier colegio que ella quisiese; además, la joven tenía un punto, si ella no iba a usar lo que le enseñaron allí, ¿por qué participar por Hogwarts entonces? Pero no quería, no quería que su hija siguiese juntándose con ese tipo de gente que la rodeaba, no quería, no lo iba a aceptar, ya suficiente habían cambiado a su hija como para que ella aceptase así como así sus decisiones.
-si participas por Durmstrang, te olvidas que perteneces a la familia Weasley, no vuelves a ir a la casa nunca más, te olvidas de tus primos, tíos y abuelos, te olvidas de todos-
Y????? qué les pareció el capítulo?? bueno, malo, feo??? Espero de todo corazón les haya gustado...¿qué creen que elija Rose?
Espero sus comentarios!!!
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