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Endulzando a Rose — capítulo 12

Lo sé!!! merezco un crucio por no haber actualizado antes, estoy de vacaciones y a full con el descanso antes de empezar nuevamente las clases en la universidad :D

Esperaba llegar a las 4000 lecturas antes de actualizar y como acabo de ver que ya tengo 4001, pues es hora de un nuevo capítulo :) aquí se los dejo, ojalá y les guste :D

-aún no puedo creerlo- habló Lily- solo Natas se está enfrentando contra Beauxbatons-

Era la tercera vez que pasaba.

Durmstrang ya había participado en tres luchas contando con esta y en todas había pasado lo mismo. Irijan se había enfrentado solo contra los representantes de Etiopía, quien a pesar de haber salido bien lastimado, había ganado la batalla; Berni también se había enfrentado solo contra los de Salem, aunque con mucha más facilidad que la de su antecesor combatiente. Y ahora Natas se enfrentaba sola a un equipo mucho más compacto pero al ver la sonrisa en el rostro de la joven, se notaba que no tenía ninguna preocupación de perder el enfrentamiento.

La joven terminó de expulsar a Theodore  fuera del campo mandándolo a volar por los aires, le había costado hacerlo, pues tuvo que usar la varita en más de una ocasión, pero aun así lo logró.  Los aplausos de la delegación de Durmstrang no tardaron en tronar después que su representante levantara las manos victoriosas y sus compañeros de equipo se acercaran a ella a felicitarla.

-Y EL GANADOR DEL TERCER ENCUENTRO DEL GRUPO A Y COMO LÍDER INVICTO ES… ¡¡¡DURMSTRANG!!!- sonó por los parlantes la voz de Draco que no comprendía aún la estrategia planeada por el colegio búlgaro.

-es increíble que solo una haya peleado- dijo Alice mirando con el entrecejo fruncido a Thalia Zabinni.

La morena se fijó en ella.

-¿tienes algún problema?- preguntó, estaba harta de las miradas malhumoradas de la chica.

Alice miró hacia otro lado, Albus se había percatado de ello y fijó sus ojos en los de la antigua amiga de Rose.

-¿sucede algo?- preguntó preocupado.

La joven Longbottom lo miró y con una débil sonrisa negó con la cabeza. Albus se acercó a ella, olvidando que estaban más pegados de lo socialmente correctos entre amigos y le pasó su mano por la mejilla, con una caricia protectora.

-cuéntame, ¿qué sucede?- dijo él intrigado, era muy raro ver a Alice preocupada por algo, cuando había tenido durante toda su vida la influencia de su hermano Frank quien era alguien completamente despreocupado.

-es que…me preocupa-

-¿Qué cosa?- volvió a preguntar el moreno, inconsciente de la mirada dolida que dirigía Thalia en esos momentos a los dos que hablaban.

-¿no te has dado cuenta que si ustedes ganan el enfrentamiento mañana contra Australia, se van a enfrentar con Durmstrang? Y que si ellos siguen con la misma estrategia de solo enfrentar a uno de su equipo lo más seguro es que les toque con Rose o con Krum, y si eso sucede, no sé quién sería mejor que luche contra ustedes, pues ambos son los mejores de ese colegio-

-¿estás preocupada?- preguntó Albus ilusionado.

-por supuesto que lo estoy, son mis amigos y si les pasara algo no lo soportaría- Albus sintió la palabra amigos como una patada en el estómago- pero…estaría más preocupada por ti más que por cualquiera-

Albus la miró con ojos totalmente sorprendidos. Alice estaba en shock total, no podía creer que había dicho eso en voz alta. No tenía el valor de levantar la cabeza y mirarlo a los ojos. Sintió la mano de su amigo colocarse en su barbilla y elevarla, instándola a mirarlo. No pudo hacerlo mucho tiempo, pues los labios de su amigo le hicieron perder la concentración en los ojos que tanto amaba.

Thalia miró la escena con dolor que solo Scorpius notó.

Ella estaba enamorada de Albus, y sabía que había perdido toda oportunidad con él después de haberse metido con el ahora ex enamorado de la prima del chico. Y ya había tenido en su mente que él nunca se interesaría en ella, pero verlos a ellos dos besándose como si nada más en el mundo fuera importante, le hacía sentir un peso muy alto sobre sí.

-no te preocupes, Alice- dijo Albus después de separarse de la joven a regañadientes- te prometo que volveré sano y salvo tras el enfrentamiento contra Durmstrang- depositó un suave beso sobre los labios de la joven totalmente sonrosada- no podría alejarme mucho de tus labios-

La joven Longbottom se puso más colorada si es que eso era posible y miró con una cara sonriente a su amigo quien le tomó de la mano y la apretó con fuerza mientras veían salir a los miembros de Durmstrang del campo.

Rose sonrió sin siquiera darse cuenta que lo hacía.

Había visto a su primo besar a su ex mejor amiga. La extrañaba, Alice era una persona muy especial en su vida, pero no podía compararse con la amistad que tenía que Natas; entre ellas, parecían más familia que amigas y Alice, la abandonó en un momento en que más la necesitaba, instándola a irse del colegio.

-¿sucede algo?- preguntó Malcolm, que veía melancólica a la joven.

Rose negó con la cabeza.

-sabes que siempre he podido leerte mejor que nadie- la pelirroja la miró con el ceño fruncido- y eso no quieres decir que esté usando legeremancia- agregó el chico con una sonrisa- ¿qué sucede, Rose?-

-mi primo- dijo la joven- Albus, él se ha besado con Alice- obvió mencionar que antes había sido su mejor amiga- él siempre estuvo enamorado de ella y al parecer hoy ya se lo ha demostrado-

Berni y Malcolm se habían mantenido separados de la disputa que tenía Rose con su familia y solo Natas había intervenido al decir que podría quedarse con ella todo el tiempo que quisiese, pero los tres le habían recomendado que era mejor hacer las paces con ellos, al menos con sus primos que no tenían nada que ver con sus problemas.

-¿por qué no vas y los felicitas?- preguntó su ex.

La joven lo miró con el ceño fruncido pero luego cambió su expresión a una de tristeza.

-no puedo- dijo ella- esperaba que ellos me apoyaran, pero lo único que hicieron cuando llegué al tren fue juzgarme, los encontré incluso hablando mal de mí…mi propio hermano hablando mal de mí, no puedo hablar con ellos por eso-

Malcolm se quedó callado, conocía a la joven, cuando tenía una idea en la cabeza nadie se la podía sacar, y lo único que quedaba por hacer era estar a su lado apoyándola en lo que necesitara. Cosa que haría.

-¿quién quedará?- preguntó Irijan.

Natas lo miró mal, a ella no le caía en gracia el nuevo miembro. Había algo en él que no le agradaba.

-¿es que después de haber visto los anteriores enfrentamientos, todavía queda duda quién ganará?- preguntó con burla.

Irijan miró mal a la joven de cabello negro pero se mantuvo callado, lo mejor era no responderle a la mejor amiga de la número 2 quien también era mejor amiga del número 1.

-es obvio que queda Hogwarts- dijo Berni más calmado- los ataques que envía Australia son muy débiles-

Ya habían pasado dos horas desde el inicio del enfrentamiento entre Hogwarts y la Academia de Magia de Australia y solo quedaban dos miembros en pie del colegio oceánico, mientras que de Hogwarts quedaban en pie Albus, Thalia y Scorpius, pues Hugo y Lily habían quedado atrapados en unas enredaderas que habían invocado su competencia.

-lo único que hacen los de Australia es retrasar su pérdida- dijo Malcolm.

-y lo hacen realmente mal- dijo Rose- casi tan mal como lo hacen los de Hogwarts para cazarlos, se supone que están camuflados, pero son tan notorios-

-yo no los veo- dijo Berni.

-están entre los matorrales, mezclados con lodo-

Los del colegio de Australia habían invocado en el campo, un bosque completo usando sus varitas, para que se pudiesen acoplar mejor al medio y poder enfrentarse mejor contra sus oponentes, algo que había sido un arma de doble filo, pues mientras el bosque los ayudaba a camuflarse y esconderse, no les permitía maniobrar bien sus ataques.

-ya los vieron- dijo Natas en el momento en que Scorpius lanzaba un hechizo incendiario al punto donde se encontraban escondidos los dos australianos. Los jóvenes salieron corriendo del lugar y Thalia con Albus aprovecharon el momento de petrificarlos a cada uno, dando por concluido el encuentro.

-falta poco- dijo Scorpius.

Había pasado dos días desde su último enfrentamiento y solo esperaba que llegasen las 9 para enfrentarse al colegio Durmstrang.

Scorpius no podía dormir a pesar que ya eran las 3 de la madrugada y solo quedaban 6 horas para que se diese el enfrentamiento.

Se había quedado despierto pensando cuál sería la estrategia que usarían sus rivales, pero no podía imaginarse nada. En los combates anteriores, solo había peleado uno de ellos y nadie se había metido, ahora solo quedaba enfrentarse contra ellos y aún faltaban pelear Rose y Malcolm. Dudaba que la pelirroja no peleara, pero ella no se atrevería a dañar a su familia a pesar de estar lejos de ella, ¿o sí?

La Rose que él conocía había cambiado demasiado de la Rose que recordaba del año pasado. Una chica que desde que la conoció le robó el sueño y que no había podido de dejar de pensar en ella desde que se había ido hacía un año.

Quería poder conquistarla, pero cada día lo notaba más difícil. No había día que no la viese acompañada de alguien, al inicio había sido su ex novio Malcolm Krum, con quien se la veía por todo lado. Luego que Thalia se metiese con él; se le empezó a ver por todo lado con el chico de Salem, Dylan, quien se notaba a leguas moría por Rose, verlos besarse por los pasillos a mitad del día le revolvía el estómago; pero era peor aún verla con su primo, en los pasadizos escondidos por los que normalmente él caminaba para llegar a clases más rápido y que no le incomodasen las chicas, los encontraba a ellos dos, metiéndose mano hasta donde se podría decir "estaba permitido" en el público. Ya en más de tres ocasiones había llegado tarde a clases por tener que regresar a donde iniciaba el pasadizo e irse por otra ruta más larga. No tenía ganas que los dos chicos pensaran que él los espiaba y no quería que Rose notase el dolor que sentía cada vez que la veía con otra persona. Él había confesado su amor ante todos, claro que no había sido la mejor decisión, ella acababa de descubrir el engaño de su novio y no iba a lanzarse a sus brazos; pero tampoco esperaba que se alejase de él por completo al punto de considerarlo invisible. Ya ni en clases lo fastidiaba, como sí hacía con los demás de Hogwarts.

-¿ya estás lista?- Preguntó Malcolm entrando a la habitación de Rose en el barco.

La joven solo asintió con la cabeza mientras terminaba de anudarse la capa. Desde que había comenzado la competencia, los jóvenes habían vestido la capa para distinguirse como miembros élites de su colegio; además, era más presentable, pues todos los medios de comunicación mágicos transmitían los encuentros de las maneras posibles.

-si deseas- dijo Malcolm colocándose detrás de ella, observando el reflejo de ambos- puedo enfrentarme yo contra ellos-

Rose le sonrió al reflejo de su ex novio, seguía tan guapo como siempre, alto y fuerte, incluso más que antes. Imaginar que toda esa mole era tierna, sería difícil si no lo conociesen como Rose lo hacía.

-puedo hacerlo yo- dijo ella- no te preocupes-

Malcolm asintió y posó sus manos sobre sus hombros haciéndola girar para mirarse a los ojos directamente.

-que no te afecte que él y ella están allí, ¿entendido?-

-¿no debería decirte eso yo a ti?- preguntó con cierta ironía en la voz la pelirroja.

Malcolm la miró serio pero de un momento a otro la besó como antes, fuerte y exigente, pero con la delicadeza que sólo él sabía con qué tratarla a ella. Al inicio ella no reaccionó, se encontraba en shock, había olvidado el sabor de los labios del chico, cambiándolo por el de Dylan y el de Theodore; pero siempre faltaba el toque rudo de Malcolm en el beso.

Ella cruzó sus brazos por el cuello del chico y este la tomó de la cintura, pegándola más a su cuerpo. La extrañaba y ella lo extrañaba, se habían vuelto una pareja muy compenetrada entre los dos; pero sabían que lo suyo a pesar de que lo intentaran, no funcionaría por el pasado de ambos.

Se separaron cuando sus cuerpos cayeron sobre la cama de Rose. Se observaron fijamente, como si de dos extraños se tratase y se dedicaron una sonrisa.

Se querían, sí; eso todos lo sabían, pero no podían arruinar lo que habían logrado recuperar de su amistad por solo cinco minutos de diversión.

-ya es hora- dijo él terminando de acomodarle la capa.

Ella asintió con una sonrisa y se dirigieron donde los esperaba el resto del equipo para ir a desayunar.

El estadio estaba lleno de alumnos, pero no solo ellos. Se encontraban también las familias de los participantes al igual que líderes políticos de todo el mundo mágico, así como miembros de la prensa extrajera y nacional que estaba comentado los historiales de cada uno de los participantes previo al partido.

Rose podía ver una gran mancha de pelirrojos en un lado de las butacas de las familias. Sus abuelos, tíos y primos al igual que amigos de la familia habían ido a ver el encuentro; era obvio, por Hogwarts se enfrentaba Hugo, Lily y Albus, así que debían ir a apoyarlos, en un pequeño espacio muy dentro de ella, albergaba la esperanza que también hayan ido a apoyarla. Pudo ver a la abuela de Scorpius y a su madre también, ambas muy preocupadas.

Notó a una mujer muy blanca y de cabello negro y a un hombre de tez morena sentados a lado de la familia Malfoy, hablando amenamente con ellas, bueno, mejor dicho con la abuela de Scorpius, porque entre la mamá de Scorpius y la otra mujer, no hacían más que mirarse de mala manera. Supuso que eran los padres de la chica Zabinni.

Entraron caminando los cinco portando la capa, nadie aplaudía en el estadio, nadie más que toda la familia de Rose quienes animaban sin cesar coreando el nombre de la única pelirroja en el colegio Durmstrang. El director había ordenado no decir una sola palabra a sus alumnos hasta que ganaran la competencia, solo se permitían los aplausos, cosa que acompañaban el griterío de los Weasley's.

-te siguen apoyando- dijo Natas con una sonrisa a su mejor amiga- sigue siendo tu familia a pesar que digas que no te quieren-

La pelirroja dio un leve asentamiento mas no dijo nada y se colocó en el puesto donde esperarían a que ingresara el colegio sede.

Los cinco chicos de Hogwarts ingresaron al campo con un coro de gritos por todos lados animándolos para el encuentro. Los colegios que no habían aplaudido a Durmstrang ahora aplaudían con muchos ánimos.

-ya saben cómo deben enfrentarse- habló la voz de Hermione- que inicie-

Rápidamente Natas, Berni e Irijan se separaron de sus dos compañeros a un lado, dejando tan solo a Malcolm y a Rose en el campo.

Rose hizo un movimiento con la mano y separó con una ventisca a Scorpius y Thalia de su familia. Ambos chicos se dispusieron a reagrupar con los demás, pero un campo de fuerza los mantenía separados de los otros tres.

-no, no, no- canturreó Rose- ustedes se enfrentarán conmigo, luego que Malcolm acabe con ellos-

Krum miró a Rose como quien pide permiso y con la afirmación de ella, golpeó el suelo fuertemente, haciéndolo estremecer y tumbar a sus rivales, un gran muro de piedras derribó a Albus enviándolo inconsciente a un extremo del campo. Lily logró escapar con las justas del golpe y lanzó un petrificus que fue repelido fácilmente por su oponente quien con un rayo salido de su mano, la mandó a volar por los aires, cayendo al lado de su hermano en el mismo estado.

Hugo sopesaba las oportunidades que tenía, no sabía si enfrentarse solo o esperar a que Thalia y Scorpius saliesen de la burbuja  en que su hermana los había metido.

Malcolm hizo que el agua que iba por debajo de del campo saliese por un agujero y envolviese el cuerpo del hermano de su ex enamorada y lo mantuvo allí hasta que notó que Hugo dejó de luchar. Dejó caer el agua con el cuerpo del joven a la vez, quién desapareció del campo para ser tratado en la enfermería.

Una vez desaparecieron los tres cuerpos inconscientes de los familiares de Rose, la burbuja que rodeaba a Scorpius y a Thalia desapareció.

Malcolm se acercó a su amiga.

-son todos tuyos- le dijo brindándole una sonrisa y un suave beso muy cerca de los labios.

Scorpius dio un paso para enfrentarse a Rose pero se sintió tragado por la tierra y que sus manos se habían sujetado con el lodo.

-¿qué demonios?- preguntó el rubio y miró a una sonriente Rose.

-primero voy contra ella- le dijo con una sonrisa- luego contra ti-

Thalia miraba la facilidad con la que Rose hacía magia sin varita. Había mejorado mucho desde que el año anterior la había visto en la competencia.

Rose le sonrió y Thalia sintió su cuerpo ser elevado del suelo y sintió cómo unas cuerdas invisibles le apretaban el cuerpo, causándole gran dolor.

Gritó tan fuerte como pudo por el dolor y perdiendo la varita en el suelo.

-primera regla- habló Rose- si no sabes usar magia sin varita, no la pierdas- el cuerpo de la morena cayó al suelo con un costal y causándole un golpe fuerte contra la superficie pedregosa.

Thalia se apresuró en coger su varita y enviar un hechizo que fue fácilmente repelido por la muchacha.

Rose elevó su mano e hizo que piedras se moviesen alrededor del cuerpo de la joven y a medida giraban, algunas la golpeaban y a medida destruía piedras con la varita para evitar ser golpeada, aumentaba la velocidad con la que giraban. La pelirroja dejó que las piedras golpearan el cuerpo de la joven, quien no soportó para el golpe y cayó al suelo de dolor.

-no debiste meterte con quien yo más quería- dijo Rose mientras elevaba por los aires a la joven- ¿te imaginas cuánto me dolió?- preguntó Rose lanzándola hacia un lado del estadio pero momentos antes de chocar contra las rocas, una pared de aire apareció y la espalda de la morena dio de lleno contra el muro creado- el dolor que sientes ahora, no es ni la mitad de lo que sentí yo-

Rose volvió a lanzar a la joven contra otro muro de aire y esta soltó un grito aún más fuerte que el anterior.

-te lo advertí estando en Beauxbatons, no debiste meterte conmigo-

Y Rose terminó lanzándola al suelo con gran fuerza. Ni bien el cuerpo de la joven dio contra el suelo, desapareció enviándola a la enfermería. Rose pudo notar a dos personas de entre los familiares de los participantes levantarse rápidamente de sus asientos.

En el estadio, no se escuchaba nada, solo el movimiento desde algún punto al que Rose se decidió a mirar.

Y sonrió.

-oh merlín, mi niña- dijo Pansy mientras veía a su hija ser lanzada por los aires como si de una pelota se tratase-

Blaise la tenía abrazada, tratando de parecer fuerte pero no podía actuar, se encontraba preocupado por su hija y asombrado de la capacidad de la hija de Ronald Weasley para controlar su magia sin necesidad de una varita.

-Hermione debería detener la pelea- soltó Astoria- o Draco-

-no pueden- habló Ron- los alumnos que se decidieron por participar, fueron escogidos para esto, luchar entre ellos con todo lo que sus dotes mágicas les permitan; en su momento, ellos también hicieron lo mismo al ser elegidos-

Los demás padres asintieron pero no por eso estaban de acuerdo.

Vieron como Rose soltaba a la joven y esta desaparecía del campo.

-será mejor que vayan a la enfermería- dijo Molly I- lo más seguro es que la hayan enviado hacia allá-

Ambos padres asintieron. Pansy se detuvo con los ojos llorosos momentos antes de bajar las escalaras.

-suerte a Scorpius- dijo mirando sinceramente a Astoria. La mujer asintió y se dedicó a mirar a su hijo quien solo se movía tratando de escapar de la trampa de arena en que había estado. Pudo notar la sonrisa de Rose en su rostro.

-sé que te hizo daño- pensó la mujer- pero no se lo hagas tú, por favor, Rose, no se lo hagas-

Rose miró hacia donde estaba su padre y más importante, hacia donde estaba la madre de Scorpius. Estaba segura que acaba de escucharla en su mente.

-¿estás bien?- preguntó Malcolm acercándose a ella- ¿prefieres que lo haga yo?-

Rose negó con la cabeza y miró al punto donde estaba que Scorpius que veía a ambos chicos con dolor.

-bésame- le dijo Rose. Malcolm la miró y no dudó en hacerlo.

Fue un beso corto pero que le llegó al alma a Scorpius, miró hacia otro lado y dejó de moverse.

-no sé para qué sigo intentándolo- pensó el rubio- Rose tiene a miles tras ella que no la lastimaron de la misma forma que lo hice yo cuando ella sola no podía defenderse y ahora…ella puede estar con quien desee con tan solo decirlo-

-oye tú- Scorpius giró para ver el punto de donde lo llamaban- ¿estás preparado?- preguntó Rose acercándose a él y colocándose de rodillas a la altura de donde estaba él- no te voy a dejar ganar- le dijo seria- el que haya estado enamorada de ti no te lo va a poner nada fácil- terminó ella acercándose a él tanto que Scorpius sintió rozar sus labios. Sintió la arena moverse bajo sus pies y rápidamente tumbó a Rose tratando de inmovilizarla.

-vaya- dijo Rose bajo él- y yo que intentaba besarte- esa confesión hizo que Scorpius la mirase con atención, Rose giró el rostro hacia un lado pero luego dirigió su mirada hacia su contrincante con una sonrisa burlona- te lo creíste- dijo riéndose y mandando a Scorpius volar por los aires.

Cayó con una rodilla en el suelo, pero se levantó rápidamente.

-tú jugaste con mis sentimientos- continuó hablando Rose mientras miraba a Scorpius y este se sentía elevado por los aires- y ahora te devolveré la paga jugando contigo-

Scorpius no entendía cómo era posible que la pelirroja frente a sí pudiera manejarlo con tanta facilidad. Sintió ser elevado y caer en forma de parábola hacia un grupo de piedras en el suelo y luego sintió como si mil agujas ingresaran por su cuerpo.

-no es un crucio si es que piensas que lo es- habló Rose lanzando una gran llamarada de fuego que Scorpius con las justas y pudo esquivar- pero es algo que duele aún más-

La joven lanzó un par de rayos consecutivos que Scorpius no pudo sortear.

-mi niño- dijo Astoria al verlo tendido en el suelo-

-no me vengas a decir que eso es todo lo que tienes- dijo Rose mirando hacia otro lado sin darse cuenta que Scorpius había elevado su varita y le había lanzado un hechizo que hizo que su piel se tornara pálida y su cabello cambiase a un color amarillo que sabía que Rose siempre había odiado porque su prima Dominique siempre se burlaba que su color era más bonito que un aburrido rojo sin gracia como le decía a ella.

-tu color debería ser el rubio- rio Scorpius mientras se levantaba del suelo- ese color realmente queda bien en cualquier cabello; el rojo, sin embargo, es demasiado común-

James miró con los ojos muy abiertos al mejor amigo de su hermano, que a pesar de estar en el estrado, podía escuchar todo.

-ese chico es hombre muerto- dijo él- ha sentenciado su muerte-

-¿por qué?- preguntó Astoria sin comprender y muy asustada.

-Rose siempre odió que Dominique se burlara de ella por el color de su cabello- comentó Molly II.

-y más cuando le decían que el rubio le quedaba tan bien en ella- agregó Victorie.

-¿qué haces Scorpius?- pensó su madre.

Rose miró con los ojos muy abiertos al joven que estaba frente a ella y sintió los mismos temores de antes de ir a Durmstrang, sintió que regresaba todo. Sus inseguridades, sus miedos, su dolor.

Scorpius notó eso y atrapó a Rose en unas cuerdas que no hicieron más que incrementar el dolor de Rose al sentirse atrapada. Se acercó a ella con paso enérgico.

-aunque no quieras aceptarlo- le dijo en voz baja- sé que sigues estando allí, sé que sigues siendo la misma niña dulce y tierna que conocí, sé que sigues siendo la pequeña niña de la que me enamoré-

Scorpius se separó de ella y estaba dispuesto a darle un hechizo con el cual dejarla fuera del combate, hasta que ella habló

-yo no soy la de antes- comenzó ella, las cuerdas con las que estaba atada comenzaron a arder mientras el fuego la empezó a rodear sin quemarla- no soy la misma chica que estaba enamorada de ti, no soy la que te perseguía para decirte que te amaba- Rose lanzó un rayo en su dirección- no soy la que estuvo enamorada de ti desde primero- esa confesión hizo abrir los ojos a Scorpius, lo que lo hizo distraerse y que uno de los rayos le diera de lleno- no soy la misma a la que le rompieron el corazón- otro rayo volvió a caer al cuerpo de Scorpius- ¡no soy la misma!- elevó el cuerpo de Scorpius y lo dejó caer al suelo mientras un rayo daba directo contra él. Se acercó a él mientras lo veía intentar levantarse.

-Rose- escuchó que decía- Rose, yo…- él elevó la mirada a la joven. Ella estaba preocupada, se había propasado, había ido demasiado lejos- yo te amo- dijo él mientras su cuerpo desaparecía del campo y era enviado a la enfermería.

Los aplausos comenzaron a sonar al igual que los vítores desde las gradas de la delegación de Durmstrang.

Pero nadie más decía nada. Había sido una derrota aplastante con el único momento difícil en que Rose había estado apresada y que no había durado más de un minuto.

El sonido del encendido de los parlantes se escuchó.

-Los ganadores del encuentro y ganadores absolutos del torneo, es el colegio Durmstrang- se escuchó sin ningún ánimo la voz de Hermione Granger anunciando a los ganadores.

Rose no escuchaba nada. Solo tenía en su mente los ojos caídos de Scorpius y el dolor que en ellos se veía. La sinceridad en las palabras del rubio y el cariño con que a pesar de todo la miraba y se lo decía.

Se sintió elevada por sus muchos compañeros del colegio que la habían acogido por un año entero, notó a compañeros de otros colegios que la admiraban y respetaban a su alrededor.

Pero por primera vez en mucho tiempo, no se sintió feliz con tanta atención.

Solo deseaba estar sola.

Y llorar.

Llorar como cuando tenía once años y su mejor amigo rubio se quedaba con ella a su lado, tomándola de la mano y sujetándosela fuertemente, abrazándola hasta que dejara de llorar.

Lo quería a él de vuelta en su vida.

Pero.

Sabía que eso, ya no podía ser más.

Espero les haya gustado y se den un tiempo para hacerme saber qué les pareció :D y no me odien por haber hecho sufrir tanto a Scorpius, lo sé, soy mala pero es que es parte de la historia jijijiji

Los quiero muchooooooo

Besos

SombraPosion