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Endulzando a Rose — capítulo 13
Bueno, llegamos al capítulo 13 y yo realmente odio este número :P no me gusta para nada!!! pero no puedo correrme de publicarlo así que ya es hora que lo suba :D ojalá les guste y puedan disculparme por mi demora jijijiji
Capítulo 13 -los cinco están bien- anunció la enfermera Pomfree a los padres que lucían completamente preocupados en la puerta de la enfermería- el único que tendrá que pasar la noche aquí por un par de días más es el señor Malfoy que es el que ha recibido más daño-
Tanto Draco como Astoria se abrazaron preocupados.
-pero no se preocupen, después de unos días de descanso estará bien- suspiró la anciana- creo que lo que más tiene es agotamiento, al parecer no ha estado descansando bien-
La enfermera dejó pasar uno por uno a los padres que entraban preocupados por ver a sus hijos y prepararlos para que abandonasen la enfermería.
-oh Rose- gimió Dylan saboreando el cuello de Rose por décima vez en esa hora-eres exquisita-
Rose había aceptado acostarse con Dylan y quitarse de su cabeza los ojos grises que tanto la agobiaban. Pero no había tenido resultado alguno, lo único que sentía en ese momento era ganas de terminar con el joven y poder irse a bañar para quitarse esa asquerosa sensación de estar haciendo algo terrible con alguien que no lo merecía.
Eran las tres de la tarde y había decidido no ir a comer, no tenía ganas de salir. Su padre había ido a visitarla al barco, pero les pidió a sus amigos que hablasen con él y le inventasen alguna tonta regla como que estaba prohibido que gente que no fuera miembro de Durmstrang pudiese entrar en él.
Eran las cuatro de la tarde y seguía encerrada en su habitación. Veía la luz del sol por el cristal que daba al lago amainar poco a poco y sintió sus ojos humedecerse nuevamente.
No había podido hablar con Natas y la verdad era que no quería.
Sus amigos estaban en una fiesta organizada por los miembros de Durmstrang en una cueva dentro del islote en medio del lago negro. Había sido invitada pero había alegado que después de su torpe descuido había quedado un poco marcada y que no estaba dispuesta a mostrarse así frente a otras personas.
Por supuesto que Natas había sugerido el maquillaje.
Ella lo arreglaba todo así.
Maquillaje: tapar lo que es, para que otros vean lo que no.
No era que no quisiese a su mejor amiga, es solo que a veces extrañaba la forma de ser de Alice. Ella no le daba ninguna importancia a lo que otros vieran en ella, con tal de sentirse bien consigo misma. Algo que Natas nunca comprendería. Igualmente Rose se había negado a ir, no se sentía con ganas de celebrar, pero no les dijo la verdadera razón.
El único que no insistió fue Berni.
Su mejor amigo, él la conocía incluso mejor que Natas. Ella estaba segura que él podía imaginarse por qué no deseaba ir a la fiesta y por qué no había sonreído desde el encuentro contra Hogwarts.
Ya eran las cinco de la tarde, había decido salir desde las habitaciones y colocarse en la quilla del barco, sobre la hermosa estatua de sirena que adornaba la punta del mismo. Era su lugar favorito de entre todos.
No supo cuánto tiempo pasó allí, solo notó el frío empezar a recorrerle el cuerpo y cómo las luces de Hogwarts se encontraban todas apagadas.
-¿tanto tiempo pasé aquí?- se preguntó a sí misma.
Se lo había pasado recordando todo. Desde la primera vez en que conoció a Scorpius, hasta ese mismo día en la mañana, cuando se enfrentó a él.
-nadie te va a juzgar, ¿sabes?-
Elevó su rostro y notó a su mejor amiga en la proa del barco, mirando hacia el cielo.
-si deseas ir a verlo- dijo ella mirándola a los ojos, le dedicó una sonrisa- ninguno de nosotros te va a decir nada-
-yo no quiero- dijo Rose con voz segura.
-siempre te dije algo: engaña a los demás, pero no te engañes a ti misma, allí es cuando todo se te irá de las manos-
Natas bajó hasta donde se encontraba su mejor amiga y le sonrió con cariño.
-solo una vez he visto la mirada que te dedicó ese chico, y fue la primera vez que Berni y yo lo hicimos- se sonrojó levemente Natas- él fue mi primera vez- suspiró con vergüenza- yo no sabía cómo sería y él me tomó de las manos en todo el proceso, nunca me soltó…mientras lo hacíamos me miraba con los mismos ojos sinceros con que te vio Scorpius el día de hoy en el campo-
Rose se sonrojó.
-él te ama- le aclaró- y a pesar de lo que me contaste, creo que deberías darle una oportunidad-
La pelirroja negó con su cabeza.
-no seas tonta ni orgullosa, Weasley- rio la joven- ese papel no te queda, es solo mío- Natas de un brinco se sujetó de la punta del barco y se impulsó hasta la cubierta- ve a verlo, yo te cubro con los chicos- y se fue dejándola sola, con sus pensamientos dándole vuelta.
No supo en qué momento pasó, pero se encontraba allí, frente a las puertas de la enfermería. Iba a dar un paso cuando sintió las puertas de la misma abrirse. Buscó rápidamente dónde ocultarse mientras observaba a las personas que salían de allí.
-no se preocupen, señores Malfoy, su hijo se encuentra bien, en dos días le daré el alta-
-¡¿DOS DÍAS?!- pensó Rose, ¿tan mal había quedado? Su corazón empezó a latir muy de prisa, sintiendo un profundo dolor.
Las tres personas continuaron desapareciendo del camino, ella estaba a punto de irse, no tenía nada que hacer allí, había ido hacia allá por pena, solo deseaba saber cómo había quedado Scorpius y ahora que lo sabía podía irse.
Un sonido desde dentro la hizo moverse rápidamente en la dirección.
Scorpius estaba allí, durmiendo, con su brillante cabello rubio platinado despeinado.
Sin saber cómo, estaba a menos de un paso de la cama del joven. Podía verlo tan de cerca, sus facciones finas y aristocráticas, sus párpados cerrados.
El joven volvió a removerse y algo dentro de ella la hizo querer sacarlo de lo que estuviese soñando y hacerlo dejar de sufrir, porque por la fuerza con la que cerraba sus ojos, se notaba que no era un sueño placentero.
-shushushushu- susurró Rose mientras estiraba su mano con miedo y le acariciaba el cabello.
El joven se removió un poco más tranquilo.
-Rosie- susurró Scorpius aún dormido mientras buscaba más el tacto de Rose.
-estoy aquí- dijo ella sintiendo sus ojos humedecerse y con una pequeña sonrisa en los labios- estoy aquí Scorpius-
Él dejó de moverse y suspiró con tranquilidad.
-Rose- dijo él, aún con los ojos cerrados- no me dejes-
La pelirroja ahogó un gemido de dolor ante la petición del rubio e iba a decir una palabra más hasta que sintió los pasos de un grupo de personas desde las afueras.
Saltó tan alto como pudo y se ayudó elevándose con el aire, y se mantuvo escondida sobre una viga del techo.
-sigo diciendo que escuché hablar a Scorpius- dijo Astoria que miraba cómo su hijo llevaba una sonrisa de oreja a oreja, como si nada de lo que hubiese pasado ese día hubiese sucedido en realidad.
-han sido imaginaciones tuyas, Tory- dijo Draco acariciando el cabello de su hijo dormido- será mejor que nos vayamos-
Rose asomó su cabeza y notó los ojos café de una mujer mirándola directamente.
La señora sonrió con cariño y dulzura.
-sí- asintió la mujer- mejor dejémoslo, está en buenas manos- sonrió hacia la joven escondida quien se sonrojó intensamente y agradecía que todo estuviese sin alumbrado.
-pero- dijo Draco- quién te entiende, hacía un minuto decías que no debíamos dejarlo aquí al cuidado de una sola enfermera…Tory, ¿estás escuchándome?-
Astoria se acercó a su esposo y con un suave beso lo calló.
-vamos a dormir-dijo mientras cerraba las puertas de la enfermería.
Rose esperó unos minutos antes de bajar y acercarse nuevamente a donde estaba Scorpius. Le dio un beso en la mejilla y empezó su salida.
-no te vayas- susurró una voz tras ella, una voz que la paralizó por completo- Rose, por favor, no me dejes-
La pelirroja miró hacia el suelo.
-ya es tarde para eso-
-nunca es tarde- se negaba a creer que había perdido a su pelirroja- sé que no quieres nada conmigo, pero por hoy, solo por esta noche, quédate a mi lado, solo por hoy, ¿puedes?-
Rose se giró para mirarlo. Notó la franqueza en los ojos de Scorpius, notaba el dolor en él, sabía que no había sido culpa de Scorpius ser besado por Bloom, pero aun así, ni podía olvidar todo el dolor que sintió tras ver aquello y cómo tuvo que huir de Hogwarts dejando a su familia y amigos atrás, en su vida pasada.
Vida pasada.
No podía ser tan pasada si ella estaba allí, al lado de él.
Se acercó a él y lo empujó levemente.
-si quieres que me quede- dijo ella en un susurro- hazte a un lado-
Scorpius con una sonrisa asintió. Rose entró en la cama del joven y se recostó a su lado. Él la miraba, extrañaba ver ese sonrojo que no había visto ni cuando ella estaba con su primo tocándose mutuamente, ese sonrojo que solo aparecía cuando él la miraba de más o cuando estaban muy juntos, como ahora.
-por más que digas que has cambiado- empezó Scorpius- para mí- dijo girándose hacia la joven- te veo igual que siempre-
Rose lo miró sin comprender.
-para mí- continuó él, mirándola, apoyado en sus codos- siempre fuiste una chica segura de ti misma, segura de tus convicciones, segura de lo que creías que era justo, siempre me pareciste una chica hermosa y…siempre me pareciste la perfecta futura señora Malfoy-
Rose abrió los ojos completamente sorprendida y por primera vez en su nueva vida, se había quedado sin saber qué decir ni qué hacer.
-y para serte sincero- dijo él acercándose hacia los labios de Rose sin tocarlos y mirándola directamente a los ojos- siempre los serás-
Rose esperaba ansiosa que Scorpius cometiera el acto de besarla, la deseaba con ansias, nunca se habían besado, no conocía el sabor de Scorpius ni cómo besaba y en este momento, ella…deseaba saberlo.
-no te voy a besar- dijo él adivinando los deseos de la joven- no hasta que no seas tú quien me lo pida-
Rose cerró los ojos con tristeza.
A veces odiaba ser Weasley.
En especial, odiaba haber sacado el orgullo Weasley.
Porque era en esos momentos en que más aparecía.
-pero, ¿sabes algo?- continuó Scorpius- si no te conociera tan bien como lo hago, diría que no me vas a decir nada por el orgullo Weasley…pero te conozco mejor que nadie, y sé que tu sentido Granger te dice que esperas que yo comprenda que tu orgullo no te deja decir lo que tu corazón siente y que si te beso, no me rechazarás y que no te negarás a continuarlo, así que…espero no equivocarme-
Scorpius terminó de cortar la distancia que los separaba y sintió por primera vez en su vida los labios de Rose.
Con razón tenía la pelirroja tantos seguidores, sus labios eran exquisitos, sus besos eran embriagantes y su lengua, era majestuosa.
Scorpius se acomodó sobre ella recargando su peso sobre sus hombros, pero ella no se lo permitió, lo jaló hacia sí, haciéndolo chocar y quejarse del dolor.
-lo siento- dijo ella.
Scorpius la miró con dulzura y le sacó el cabello del rostro con delicadeza, como a la antigua Rose le hubiese gustado.
-no lo sientas, me gusta, me hace sentir vivo- dijo mirándola a los ojos- me hace sentir más cerca de ti-
Rose sonrió con miedo, como cuando se había dado cuenta que estaba completamente enamorada de Scorpius y no sabía cómo actuar frente a él.
Scorpius continuó besándola, parando solo cuando sus respiraciones se volvían muy agitadas.
-deberías dormir- dijo ella acomodándose sobre él con cuidado- estás muy cansado-
-no quiero- dijo él- no estoy cansado-
-algo me dice que es una mentira lo que acabas de decir- rio ella con cariño mientras depositaba un beso en la nariz del joven.
-Rose- dijo él preocupado- cuando todo el mundo despierte en Hogwarts- se quedó callado, pero no necesitaba seguir con más, Rose comprendía lo que intentaba decir Scorpius.
-ya veremos- dijo ella acurrucándose entre sus brazos.
-no quiero que desaparezcas nuevamente- le dijo él abrazándola con fuerza.
-no lo haré- le prometió ella quedándose dormida casi al mismo tiempo que él mientras mantenían sus labios unidos.
Sintió algo que se removía a su lado. Lo recordó todo, la lucha en la mañana y su noche, acompañado de la mujer que amaba.
Giró su rostro para verla.
Y suspiró.
Ella seguía a su lado. Con los ojos cerrados y una sonrisa perfecta, la que llevaba cada vez que estaba con y únicamente él.
No la que mostraba ahora, sino la de antes.
Se quedó mirándola mientras veía cómo ella se despertaba y al verlo se sorprendió, pero al recordar todo, le sonrió con cariño.
Él intentó acercarse a ella pero Rose puso una mano en su camino, algo que sorprendió al rubio.
-¿sucede algo?- preguntó extrañado.
-eh- dijo Rose avergonzada- es que…usualmente no acostumbro a dar besos ni bien comienzo el día- exhaló- ayer vine sin probar bocado y no me he cepillado desde el desayuno, así que…mi aliento no es el mejor en este momento-
Scorpius rio y sacó la mano de la pelirroja de su camino, y la besó intensamente.
-¿crees que me importa tu aliento cuando lo único que me interesa es que estás a mi lado?- preguntó él observando a una enrojecida Rose.
Rio con entusiasmo, algo que a Rose le recordaba las tarde compartidas con él y su primo.
-extrañaba ese sonido- dijo ella en voz baja, como contándole un secreto.
-y yo extrañaba tenerte a mi lado- le dijo él escondiendo su rostro entre los cabellos de Rose.
-no querido- escuchó Scorpius desde fuera de la enfermería- sería mejor que viniésemos más tarde-
-Astoria, ¿qué te sucede?- preguntó Draco empujando la puerta y haciendo que su mujer se diese un golpe en el rostro con su propia mano- Scorpius, hijo- dijo él haciendo que su madre mirase por un costado.
-¿estás…estás solo?- preguntó la mujer asombrada mirando al lugar donde había visto por última vez a Rose.
Scorpius asintió con la cabeza sin comprender. Observó a su madre moverse por cada una de las camillas del salón y buscar en cada esquina sin entender qué hacía. Él y su padre se miraban sin comprender.
-pero, pero, pero-
-Astoria, querida, ¿qué sucede?-
-yo, yo, yo la vi, estoy segura-
-madre, si hablas de Rose- empezó Scorpius mientras notaba cómo obtenía la atención de sus dos progenitores- salió hace media hora, no quería que tuviese problemas con su delegación al no dormir en el barco-
Draco miraba sin comprender a su hijo, ¿en qué momento había pasado que se volviese a hablar con Rose si el mismo día habían luchado o mejor dicho, ella había hecho lo que quería con él? Y más importante aún, ¿cómo era que su esposa sabía que ella había estado allí?
Astoria asintió.
-¿cómo lo…-
-hijo, soy tu madre- dijo la mujer- además, la vi escondida en el techo cuando regresamos porque me pareció escuchar un sonido-
-Rose-
-Irijan- dijo ella al notar a su compañero de élite sentado en el sillón principal, donde el director siempre iba en los viajes más largos.
-¿a dónde saliste tan temprano, compañera?- preguntó irónico el joven.
-no es de tu incumbencia- dijo ella sin mirarlo.
-espero que tu visita a tu amigo rubio haya valido la pena- Rose dejó de caminar- dime Weasley, ¿por qué no fuiste a la fiesta de la cueva? ¿Realmente te encontrabas mal después del encuentro o era porque no querías celebrar tras vencer a tu ex colegio y a tu ex amigo? Dime, es tan bueno en la cama como lo es Krum?-
Ante lo último dicho, Rose se giró para mirarlo con los ojos encendidos.
-ten algo bien en cuenta- dijo ella- tú eres un novato en la élite, si quisiera en este momento podría acabar contigo, si yo quisiera en este momento podría solicitar una recategorización de élite y créeme que sería a la primera a quien te enfrentaras y sabes que si pierdes en menos de cinco segundos, serías eliminado para siempre de élite- dijo ella mirándolo a los ojos directamente, el odio en ellos se notaba muy claro- y no creo que quieras eso, ¿verdad?-
Irijan negó con la cabeza al instante. Había intentado de cualquier modo subir a élite de capa, todos sus hermanos lo habían logrado y su padre también lo había sido; pero una vez él había intentado subir, se había tenido que enfrentar contra una pelirroja sin gracia que recién había llegado de otro colegio y que había sido rápidamente aceptada entre el grupo de los populares, dejándolo a él en segundo plano.
Pero ahora comprendía que Rose realmente se lo había ganado, aunque eso no quitaba el hecho que le guardara rencor aunque fuese cobarde para un hombre hacerlo.
-lo siento- dijo él al verla irse a su dormitorio- no debí meterme en tu vida-
Rose se acercó a Irijan con tranquilidad.
-Poliakov- dijo ella- eres un buen muchacho, y vas a lograr grandes cosas más adelante así como todos los miembros de élite han logrado, solo debemos aprender más de nuestros poderes y cómo usarlos correctamente, siendo élite nadie te cerrará las puertas…créeme, me pasó aquello-
Y se fue hacia su habitación, dejando a Irijan con una sonrisa en el rostro de agradecimiento.
-¿qué tal estás, amigo?- preguntó Albus mientras veía cómo Scorpius entraba a la Sala de menesteres.
Habían acordado encontrarse allí.
En el salón se encontraban Hugo, Lily, Alice, Albus, Lucy, Louis y Lorcan y Thalia que había sido llevada por Scorpius.
-¿Qué hace ella aquí?- preguntaron al mismo tiempo Lucy y Alice.
A Lucy no le agradaba porque no aceptaba que alguien tratase mal a su familia y no le agradaba a Alice porque podía notar lo que sentía Thalia hacia su novio.
-es mi mejor amiga- dijo Scorpius- y ya la mayoría sabe que no hizo las cosas sin otra intención más que ayudarme-
Lucy miró a sus primos quienes asintieron con la cabeza, así que ella asintió también.
Alice siguió mirándola con recelo mas no dijo nada, Albus solo tenía ojos para ella, así que no tenía nada de qué preocuparse.
-¿se encuentran mejor?- preguntó Scorpius a sus amigos.
-eso deberíamos preguntarte a ti- dijeron Lorcan y Lyssander al mismo tiempo- amigo, la paliza que te dio Rose fue increíble-
-al igual que a ti, Zabinni- agregó Alice con una sonrisa disimulada que solo Thalia notó- lo que te hizo Rose, debió doler-
Lo morena le dedicó una sonrisa falsa mientras apretaba la mano de Scorpius con fuerza. El joven lo notó y contestó en su lugar.
-sí, al menos mi cuerpo ha quedado muy magullado-
-¿no debías quedarte unos días en el hospital?- preguntó Lily.
-así es-dijo el rubio platinado- pero convencí a la enfermera que ya me sentía mejor, ya me conocen, encanto Malfoy-
Todos rieron.
Era hora del almuerzo y todos bajaron al Gran Comedor; Thalia mantenía su mano unida a la de Scorpius mientras caminaban detrás de todo el grupo de Potter Weasley Scamander. Él sabía de los sentimientos de su mejor amiga para con su mejor amigo, pero no podía decir que la prefiriese a ella en el lugar de Alice. Alice siempre había sido la pareja perfecta para Albus, desde que la conocieron, a él y a Rose les parecieron la pareja ideal, ambos soñadores, ambos comprensivos, aunque Albus más rebelde que Alice, ella siempre estaba allí para cuidarlo sin demostrar ningún sentimiento más allá de una fidelidad plena por su amistad.
No, no podía negar que sentía pena por su mejor amiga, pero…Alice era la mujer ideal para Albus.
Al momento de llegar a la entrada, no solo ingresaban ellos, sino también la delegación de Durmstrang con el grupo élite a la cabeza.
Rose iba muy hermosa con una sonrisa impecable que en muchísimo tiempo no había llevado, o eso consideraba Scorpius.
Pero eso se borró al verlo.
Rose notó a Scorpius y a la morena que siempre detestaría tomados de la mano. Y toda la felicidad que podía haber tenido desde el día anterior se esfumó hacia la nada.
Toda su delegación se detuvo al ver a una de las líderes detenerse. Natas miró al mismo punto que veía su amiga y no hizo más que entrecerrar los ojos mirando a los dos jóvenes con odio.
-Rose- dijo Scorpius con una sonrisa en su rostro.
La Weasley notó que era observada por todos y solo asintió con la cabeza continuando con su marcha hacia la mesa donde debían sentarse.
Scorpius se quedó estático un momento hasta que sintió la mano de Thalia mover la suya.
-es mejor que continuemos- le dijo.
Scorpius no le había contado nada de la noche anterior a Thalia con Rose; es más, no pensaba contárselo a nadie, quería dejarlo como algo especial entre su pelirroja y él.
Estaba sentado en la mesa de Slytherin muy cerca de donde se sentaban los de Durmstrang. Notó cómo su primo pasaba a su lado y se dirigía a donde estaba su pelirroja. Sus manos se convirtieron en puños al ver cómo ella le sonreía tras recibir un beso sobre su palma y dejarse llevar a la salida. No soportó más y los siguió a pesar que Albus y Thalia intentaron impedírselo, solo Alice lo animó que fuera. Después que Scorpius saliera, Thalia fulminó con la mirada a la novia de Albus.
-deberías decirle a tu noviecita que es mejor que Scorpius se mantenga alejado de esa- empezó Thalia- lo único que ha logrado es hacerlo sufrir hasta ahora, se merece algo mejor-
-¿y tú lo eres?- preguntó Alice mirándola seriamente- ¿es que acaso ya te diste cuenta que Albus no quiere ni querrá nada contigo y ahora solo esperas por conquistar a Scorpius a pesar que él está enamorado de otra persona?-
Albus se había quedado estupefacto.
¿Thalia Zabinni había querido algo con él? No es que no amase a Alice, pero es que Thalia tenía uno de los mejores cuerpos en Hogwarts después del de su prima y su hermana y por supuesto que no se fijaría en ninguna de ellas.
-no…- empezó a hablar Thalia pero Alice la interrumpió.
-no lo niegues, los escuché a tus padres regañarte, recién se enteraron ayer que tu relación con Nott se había acabado, ¿no es así?- preguntó Alice- se suponía que debías mantener el noviazgo hasta que se casaran y poder unir las fortunas de ambas familias, y ahora que Nott no está en tus manos, no te queda de otra que Malfoy, ¿no es así?-
Thalia intentó pegarle una cachetada a Alice pero quien la recibió fue Albus, quien se interpuso en el lugar de su novia.
-no te atrevas a tocarle un solo cabello- le dijo serio- creí que eras diferente, pero no eres más que una cazafortunas-
Thalia salió del Gran Salón y pudo notar a Scorpius parado en una esquina y se acercó a él.
-¿Qué haces?- preguntó en voz baja cerca de él.
Scorpius no contestó, se mantuvo concentrado mientras observaba a los dos jóvenes conversar.
Lo sé, lo sé...no es el MEGA CAPÍTULO que se esperaría tras tan largo tiempo de no actualizar, pero espero les haya gustado y puedan darse un tiempecito para comentar :D
Ya nos estamos acercando al final de la historia, faltan pasar un par de cosas más aún y que son muy determinantes para ver cómo termina la relación entre mi pareja favorita.
Besos
SombraPosion