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Endulzando a Rose — capítulo 14
Bueno, sí, esta vez publiqué antes de lo normal, es que yo realmente odio odio odio el número 13, así que no podía dejarlo por mucho tiempo tampoco jajaja no sé si a muchas les guste este capítulo pero personalmente a mí me encanta porque es muy necesario e importante para la historia. Disfrútenla.
-¿por qué la sonrisa falsa, princesa?- fue lo primero que preguntó Theodore ni bien estuvieron fuera, aún mantenía la mano de Rose tomada con la suya. La pelirroja se soltó inmediatamente.
-¿para eso me sacaste?- preguntó ella sin contestar la pregunta de su amigo.
Nott rio divertido.
-es muy raro que contestes con otra pregunta- volvió a reír él- pero no, quería saber si podrías ir al baile de fin del torneo conmigo-
Rose sonrió con cariño.
-por más que sé que yendo contigo, la foto del recuerdo sería la portada de Corazón de Bruja, no podemos- dijo ella- recuerda lo que dijeron, si estudian en el mismo colegio, no pueden ir juntos-
Theodore asintió con la cabeza.
-supongo que irás con el tal Dylan de Salem- dijo el joven con voz gruesa y amarga.
-no tienes por qué molestarte- le dijo Rose haciéndole una caricia en su rostro- tú y yo no somos nada como para que te enfades por ello, además- agregó la pelirroja- las cosas con Dylan terminaron, no voy a volver a salir con él-
Rose se giró para regresar al gran comedor pero la mano de Theodore la detuvo.
-¿tengo alguna posibilidad contigo entonces, Rose?- preguntó el joven con timidez, algo que Scorpius y Thalia nunca antes habían visto en él.
Rose rio y se acercó a él dándole un beso en la mejilla.
-sabes que una vez nos acostamos, perdiste toda posibilidad-
Se separó de él.
-mi corazón siempre le perteneció a otro- dijo ella con una sonrisa apenada- a uno que nos está viendo escondido detrás de la pared en estos momentos- dijo con una leve sonrisa.
Scorpius y Thalia sintieron ser elevados por algo que no veían y fueron llevados hasta donde se encontraban conversando ambos chicos. Theodore miró con desdén a la joven morena y con envidia a su primo.
-supongo que no tengo oportunidad contra tu primer amor- dijo él con una sonrisa sincera- espero y seas feliz- miró a su primo con envidia pero le dedicó la misma sonrisa que a Rose- cuídala, es una magnífica persona y es lo más preciado que podría pedir un hombre- Scorpius asintió ante con la cabeza hacia su primo.
Rose los bajó a los dos jóvenes y los colocó en el suelo. Miró con cariño a Scorpius pero con rabia a la morena, Theodore ya le había contado lo que se había enterado mientras escuchaba escondido el regaño de los padres de Thalia y ya le había advertido.
-Scorpius- dijo Rose siendo recibida con los brazos abiertos por el joven rubio, quien dejó un cálido beso sobre su frente-
-preciosa- dijo él abrazándola con fuerza y levantándola por los aires, haciéndola girar- ¿por qué me saludaste así en la mañana?-
Era algo que lo había estado carcomiendo en ese pequeño rato y más después que la vio salir con su primo.
-es que… ¿qué haces aquí Zabinni?- escupió Rose al darse cuenta que la morena seguía allí y no se había ido junto a Theodore.
Thalia no dijo nada, se quedó callada pero se mantuvo en el mismo lugar. No podía permitirse perder a Scorpius. Ya había perdido a Theodore y sus padres estaban a punto de desheredarla si es que no conseguía que Scorpius le pidiese matrimonio.
-¿Qué no te das cuenta que interrumpes?- volvió a preguntar Rose mirándola enojada y empezando a desplegar su magia rompiendo algunas partes del piso del castillo donde estaba parada.
-Scorpius- dijo Thalia en un casi ruego- ella te va a lastimar-
Rose cerró de un golpe la magia que había estado desplegando y la miró con ira.
-te va a lastimar, ella no te quiere Scorpius-
El rubio no comprendía por qué su amiga, su mejor amiga le decía esas cosas. Se suponía que ella había ido hacia Hogwarts a ayudarlo a conquistar al amor de su vida que era Rose, ¿qué había visto en la pelirroja que no le agradara para que estuviese con él? Bueno, sí, habían muchas cosas que no le agradaba de la nueva Rose a él mismo, pero estaba seguro que era solo el camuflaje que la pelirroja había aprendido a usar para evitar ser lastimada.
Thalia tenía un as bajo la manga, un pequeño hechizo ilusionador que le había enseñado su abuela para encantar a cualquier hombre que no estuviese seguro de quién era su amor verdadero, en muchas ocasiones le había servido a Felicia Zabinni y era hora que lo usase la nieta.
Scorpius sintió sus ojos empañarse por una niebla durante unos momentos, momentos en que no podía despegarse de los ojos de Thalia.
Rose rio.
Y eso bastó para que todo intento de la morena por convencer a Scorpius que se alejara de la pelirroja terminara. La niebla que había sentido Scorpius se disipó y le mostró la verdadera causante de ello.
-¿qué intentabas?- preguntó él con verdadero enojo- ¿qué intentabas hacer Thalia?- volvió a cuestionar.
Ahora sí que estaba en apuros, ella esperaba que funcionara, pero al parecer Scorpius había estado más seguro de quién era la persona a la que amaba pues bastó escuchar su sonrisa para que todo se cortara.
-yo…- dijo ella sin saber qué decir y dejó que las lágrimas se agolparan y salieran sin parar, se dejó caer en el suelo con las manos y las rodillas en él- lo siento- dijo ella con la voz rota- lo siento, lo siento, tenía que hacerlo, tenía que intentarlo-
Scorpius preocupado se acercó a ella soltando rápidamente a Rose, haciendo sentir a la pelirroja en segundo plano, nuevamente.
-¿qué sucede, pequeña?- preguntó Scorpius con el mismo cariño que hacía un rato le había hablado a Rose, esto hizo que el corazón de la pelirroja se apretujara más.
-yo, yo necesitaba hacerlo, Scorpius…mis padres- dijo ella cerrando los ojos con fuerza- mis padres estaban emocionados con la relación que tenía con Theodore pues las fortunas de nuestras familias se juntarían y nos haríamos más poderosos de lo que somos, pero…yo no les dije que se había acabado y recién ayer se enteraron y me dijeron que debía conseguir un nuevo novio para con quien casarme, y cuando les dije que yo no sabía a quién escoger y que les daba la potestad a ellos de escoger, me dijeron que tenía que ser contigo- ella lo miró con los ojos aguados- Scorpius, eres mi mejor amigo y les dije que no, que no podía, pero ellos me lo exigieron y me dijeron que si yo no estaba contigo para las dos de la tarde del día de hoy, oficialmente dejaba de ser una Zabinni-
Rose miraba todo con dolor, no comprendía por qué Scorpius seguía al lado de la morena si ella estaba a tan solo unos metros de distancia.
-¿y no te dijeron qué pasaba si es que yo no aceptaba o si luego que empezáramos, tú y yo rompíamos?-
-si eso pasaba, si tú eras quien rompía conmigo no habría problema, porque tus padres tendrían que pagar una especie de enmienda que entre todos nuestros padres firmaron por haberme roto el corazón, fue lo que mis padres pagaron luego que yo rompiese con Theodore, aunque recién se dieron cuenta ayer-
Scorpius asintió con la cabeza comprendiendo.
-bien- dijo él con tranquilidad, una que asustó a Rose- haremos lo siguiente, te voy a pedir que seamos novios, y para el día de mañana; dirás que yo te engañé con Rose y mis padres pagarán la enmienda que deban pagar, no habrá problemas con ellos, el dinero no es problema y menos si les explicamos los hechos como son-
-¿harías…- preguntó la morena- harías eso por mí?-
-eso y mucho más, pequeña- dijo él dándole un abrazo, rodeando todo el cuerpo de la morena.
Rose miró el cuadro que hacían los dos jóvenes. Parecían una pareja que acababa de reconciliarse, salvo que no eran novios, sino simples amigos que aparentarían ser novios por un solo día y luego ella sería la culpable que esa relación terminara y ahora ella sería la "otra".
Rose rio con soltura. Esto hizo separarse a los dos amigos, Scorpius caminó hacia ella e intentó abrazarla pero un muro de aire chocó contra su cuerpo. Rose miró de donde había provenido el hechizo de muro y pudo ver a su mejor amigo, Berni, mirando todo muy serio, algo raro en él.
Scorpius intentó rodear el muro pero ahora este había ocupado todo el ancho del pasadizo; al notarlo, se giró para encarar a Berni.
-saca eso de inmediato- dijo amargo.
Berni rio.
Caminó hacia donde estaba su mejor amiga y atravesó el muro de aire como si no hubiese nada, Scorpius intentó hacer lo mismo pero volvió a chocar.
-¡¿qué no entendiste?!- preguntó sintiéndose furioso.
Berni abrazó a la pelirroja en un cálido abrazo de hermanos, por más que la pelirroja no quiso aceptarlo en un inicio, se rindió ante el cariño que su mejor amigo le brindaba, mas no derramó ninguna lágrima.
-suéltala- exigió Scorpius sintiendo los celos correr por su cuerpo.
Berni se mantuvo abrazando a su amiga hasta que estuvo seguro que ella podría mantener una mirada impertérrita por lo que iba a decir. Rose solo asintió con la cabeza, sabiendo lo que esperaba su amigo.
-¡te dije que la sueltes!- gritó Scorpius golpeando el muro con los puños.
-no vuelvas a acercarte a ella- habló Berni con la voz más seria que alguna vez había escuchado Rose provenir de él.
-¿y quién eres tú para decirme que no puedo acercarme a la mujer que amo?-
Berni rio. Nuevamente Rose pudo notar algo muy extraño en su amigo, como si nunca hubiese conocido realmente su verdadero caracter.
-¿amarla?- rio él- dices amarla cuando estás a punto de hacerla ver como la otra frente a no solo el colegio, sino también a tus padres y a la de esta zorra-dijo mirando a Thalia. Rose se sorprendió, su mejor amigo no insultaba a una mujer por más que realmente se lo mereciese.
-no la llames así- dijo Scorpius con voz apagada, no había pensado qué sentiría Rose ante su plan para ayudar a su mejor amiga; pero debía entender, debía entender que Thalia lo necesitaba en ese momento y si estaba en sus manos poder ayudarla lo haría. Rose debía comprender que no podía dejar a Thalia como si nada, ella siempre había sido su apoyo, no podía abandonarla.
-la llamo como me plazca- dijo Berni muy serio- mira, no me interesas tú ni esa-dijo haciendo alusión a Zabinni, quien se mantenía alejada de toda la conversación- solo te pido, de la mejor manera posible, aléjate de Rose…aléjate de ella y no te vuelvas a acerca a ella nunca más en tu vida, o lo lamentarás-
Ahora fue el turno de reír de Scorpius.
-¿crees que tú podrás mantenerme alejado de mi novia?- preguntó Scorpius.
-no soy tu novia- habló una voz que estaba al lado de Berni- que yo sepa, tu novia es Zabinni-
Scorpius la miró a los ojos.
-no Rose- dijo él con una sonrisa convincente- Thalia solo va a ser mi novia por hoy y parte de mañana, solo una pantalla, tú eres a quien quiero en realidad-
Rose lo miró dolida, ¿cómo es que no podía comprender que ella no podía quedar como la otra ante nadie? ¿Cómo es que no podía entender lo que se siente que la persona que más amas esté poniendo a otra por encima de una?
-estás loco, ¿verdad?- habló esta esta vez Berni, pero ni Scorpius ni Rose le prestaron atención.
-ella es tu novia- volvió a repetir Rose sintiendo el nudo en su garganta formarse y no dejarla hablar.
-Rose, no, nada que ver- dijo Scorpius- yo te amo a ti, no a ella, solo…-
-entonces demuéstralo- dijo Rose- demuestra que yo soy tu verdadero amor-
-hago lo que quieras- dijo él con seguridad- lo que desees-
-di a todo el mundo que me amas, que soy tu verdadero amor, tu único amor-
Scorpius asintió, comenzó a caminar hacia el gran comedor pero Thalia le cogió la mano.
-Scorpius- dijo ella- mis padres-
Él la miró. No podía hacerlo, todavía no. Miró hacia la pelirroja, que lo miraba decidida, esperando para saber cuál sería su decisión. Miró la mano que su mejor amiga le había tomado y notó la marca de cuando niños se había hecho tras haberse caído de un árbol mientras se suponía que él le mantendría sujeta la escalera. Suspiró.
-Rose- dijo él serenamente- sabes que ahora no puedo- Rose iba a hablar pero él no la dejó- pero ni bien pase el día de mañana, te juro que lo digo, por Merlín que lo digo en medio de la fiesta de fin de celebración-
La pelirroja lo miró con tristeza.
Negó con la cabeza.
-no Scorpius- dijo ella en voz baja, sintiendo el mismo dolor que cuando lo vio besándose con Melissa.
-Rose- susurró él.
-no- dijo ella con los ojos aguados- no más, no quiero saber más… ¡NO QUIERO MÁS!- gritó ella esto último removiendo el suelo- ya hiciste tu elección-
Scorpius negó con la cabeza. No podía perderla, no podía, la acababa de recuperar, no podía perderla.
No, no, no, no.
Se negaba a creer que todo lo que había pasado en la noche no iba a volver a repetirse, que haberla tenido entre sus brazos había sido solo por una noche.
Rose lo miró con los ojos llorosos y Scorpius se odió porque sabía que solo él era el culpable de eso.
-Rose, comprende, ella me necesita- dijo él jugando la última carta que tenía.
-¿que comprenda?- preguntó ella irónica- dime algo, Scorpius Malfoy, si yo te dijera, que voy a hacerle un favor a un amigo pero que después vamos a poder estar normal los dos juntos- Scorpius iba a interrumpirla pero ella no se lo permitió- pero eso sí, tú vas a ser visto por mi familia, por mis padres que son los más importantes, como el OTRO, como la persona que se metió en una relación…tú, ¿lo aceptarías? ¿Qué sentirías al saber que tu novia prefiere poner en bien a su amigo y dejarte a ti en completo ridículo ante nada más y nada menos que su propia familia?-
Scorpius no supo qué decir.
-¿lo ves?- dijo ella y sin decir más, se convirtió en una hermosa ave y salió volando, perdiéndose entre las nubes grises que anunciaban una tormenta.
Berni deshizo el muro.
-no eres una mala persona- habló el mejor amigo de la pelirroja- te he estado observando Malfoy, eres la persona que prefiero para mi mejor amiga- Scorpius lo miró atentamente- pero no eres lo suficientemente hombre para poner a la mujer de tu vida delante de cualquier cosa, sea familia o amigos-
Scorpius no dijo nada, sabía que tenía razón.
-mi padre…nuestros padres, cometieron muchos errores por hacer y seguir lo que otros decían, porque creían que haciéndolo, ayudaban a sus amistades y mira cómo terminaron, no conozco a mi padre como tú tuviste la suerte de conocerlo, lo veo una vez al año en las visitas a Azkabán, y a muchos de los hijos de mortífagos les pasa lo mismo- Berni se calló un momento dejando que Scorpius procesara todo, luego que notó que el joven lo había comprendido, continuó- si ayudas a tu "amiga", nadie te va a juzgar, porque es tu amiga; pero, perderás a la mujer que más amas en el mundo, sé que los amigos son para siempre, yo mataría por Rose, pero si tuviese que elegir entre ella y Natas, por más que adoro a Rose, elegiría a mi novia, porque es con quien voy a compartir el resto de mis días-
Scorpius miró el cielo; más específicamente, el punto por donde había desaparecido la pelirroja. El sol le empañaba la vista, ¿o serían las lágrimas que luchaban por salir? Ya ni él mismo sabía.
-tú decides, Malfoy- culminó Berni- tu mejor amiga, quien hasta ahora solo ha sabido hacerle daño a Rose- Thalia iba a intervenir pero con una mirada de Berni se calló- o Rose, nadie más que tú tiene la decisión-
Y se fue, desapareciendo por la puerta del gran comedor.
Dejando a un rubio sin saber qué hacer.
Dejando a Scorpius sin saber qué pensar.
Dejando a Scorpius sin Rose a su lado.
-Scorpius- habló Thalia- lo que dice ese chico, no es verdad, si ella te quisiese realmente, si ella realmente te amase, comprendería todo, comprendería que debes ayudarme-
-¿debo ayudarte?- preguntó Scorpius sorprendido.
Thalia lo miró como si se tratase de una respuesta obvia.
-pues claro que sí- dijo ella muy seria- obviamente debes ayudarme-
Scorpius se separó de ella y la miró como si no la reconociera.
-¿qué pasa contigo?- le preguntó- estamos hablando que si te ayudo perderé a Rose por siempre-
-¿Y?- preguntó ella amarga- ni que fuera la mujer más hermosa del mundo ni la única, Scorpius, abre los ojos, esa mujer es un monstruo, te va a engañar con el primero que se le aparezca, lo único que quiere es tu dinero y-
-¡BASTA!- gritó Scorpius haciendo callar a su mejor amiga- no sigas- exigió él- ella no es así, Rose no es así, no lo sería jamás-
-¿que no?- preguntó ella- se metió con Theodore, se metió con él, sabía que estaba conmigo pero se metió con él…si ella no se hubiese entrometido, yo seguiría con él y no tendríamos esta conversación-
-no es cierto- dijo Theodore detrás de ellos. Se había quedado escuchando todo- yo iba a terminar de una o de otra forma contigo, Thalia…lo siento, no eres tú, soy yo, no podía permitir que la fortuna de mi familia cayese bajo tus manos-
Scorpius miró sin comprender a su primo.
-Thalia y su familia no son pobres, pero a medida que pasan los años, sus inversiones han ido bajando…mi madre me lo advirtió, y no sabía cómo terminar con ella, se lo conté a Rose mientras íbamos caminando al salón de la directora, ¿lo recuerdas Thalia, cuando la conocimos, cuando estábamos en Beauxbatons? Fue en ese momento en que nos convertimos en más que simples amantes, nos convertimos en amigos y fue por eso que aceptó acostarse conmigo-
Estaba cambiando la realidad, estaba tergiversando lo que en verdad había sucedido; pero debía hacerlo por su primo, él nunca aceptaría que su mejor amiga solo buscaba poseer la fortuna de alguno de ellos y que lo pondría en contra de Rose para lograr lo que quería. Él ya había cometido el error de enamorarse de ella, no debía dejar que su primo cometiese un error similar o peor. Amaba a Rose y por eso mismo, estaba dispuesto a entregársela a su primo, a pesar que él podría ser quien se quedase con Rose si es que Scorpius y ella no arreglaban las cosas. Pero amaba a la pelirroja y sabía que si quería la felicidad de ella, debía estar con quien realmente amaba y aunque le doliese, ese hombre al que ella amaba era su primo y no él.
-tú nunca hubieras aceptado que yo terminase contigo, habrías hecho un escándalo con tal que no te dejara- dijo Theodore a Thalia- Scorpius, piensa bien lo que haces, pero si la prefieres a Thalia, perderás lo que más amas en este mundo-
Scorpius miró a los ojos a su primo. Muy pocas veces lo había escuchado tan serio y tan decidido ante algo.
-Scorpius- habló Thalia con voz trémula- no le hagas caso, te necesito-
-vas a tener un hermano- dijo Theodore- ¿no es así? Por eso estás tan desesperada-
-¿Qué?- preguntó Scorpius.
-te lo dijo tu abuela, ¿no es así Thalia?- habló Theodore- que si no te casas antes que nazca tu hermano en 8 meses, dejarás de ser la heredera principal-
Scorpius comprendió todo.
<<Si en la familia Zabinni nace un varón, y hay una hermana mayor, a menos que ella se case antes del nacimiento del mismo, pasará el niño a convertirse en el principal heredero de la familia>>
Fue lo que le había contado su madre hacía mucho tiempo.
-¿es eso cierto?- preguntó Scorpius no sabiendo qué respuesta querer escuchar. La mirada de Thalia lo dijo todo. Se acercó a una pared y le dio un certero golpe. En el muro no se vio ni el más leve rasguño, pero no se podía decir lo mismo de los destrozados nudillos del rubio.
-Scorpius- se acercó Thalia pero él mismo levantó la mano en señal que se quedara donde estaba.
-no se te ocurra acercarte- dijo este a la joven- ni ahora ni nunca- la miró con dolor- te quise Thalia, eras mi mejor amiga, la persona a la que más quise después de Rose, siempre confié en ti y siempre hice todo lo que tú quisiste, ¿para qué? ¿Para esto? ¿Para utilizarme en el momento que más te convenía? Estaba dispuesto a hacer ver a Rose como la "otra" ante todo el colegio, ante nuestros amigos, ¡ANTE MI FAMILIA Y LA DE ELLA! ¡Por ti! ¿Para qué, para esto? ¿Solo por dinero?-
Thalia miró hacia el suelo, no sabía qué decir, pero estaba desesperada, no había querido perder su herencia. Se negaba a perderla.
Scorpius negó con la cabeza sabiendo bien que su amiga no se arrepentía de lo que había hecho. Ahora sabía qué era lo que tenía que hacer.
Con una mirada, agradeció a su primo. Nunca fueron grandes amigos, es más, con las justas y se dirigían la palabra en las reuniones que constantemente se desarrollaban en su casa o en alguna de la de los amigos de sus padres; pero siempre se habían ayudado en los momentos que más se necesitaban.
Scorpius lo había odiado durante todo el tiempo que había empezado el sétimo año en Hogwarts. Siempre detrás de la chica a la que amaba, siempre a su lado, cuidándola, besándola, metiéndole no sabía qué cosa más.
Había odiado la cercanía que había entre ambos, que con él fuese simplemente ella, no la Rose que había tratado de crear hacia el mundo.
Solo pocos la conocían como era en verdad y ahora no estaba seguro de ganarle a su primo en ese conocimiento.
-gracias- le dijo por primera vez en su vida.
Sentía que esa palabra incluso era poca en comparación a como se sentía en realidad con respecto a su primo Theodore, pero esperaba que él lo comprendiera.
-Te esperan en el Gran Comedor- dijo Nott riendo.
Scorpius asintió con la cabeza con una sonrisa de oreja a oreja.
Rose quería que demostrara cuánto la amaba, pues lo haría, no solo frente a sus compañeros, sino frente a todas las delegaciones que se encontraban allí. Caminó hasta la entrada del gran comedor. Desde la puerta pudo notar a los amigos de Rose, preocupados, posiblemente Berni ya les había contado todo, pensó Scorpius. Pudo notar a su mejor amigo mirándolo preocupado junto a su novia, Alice. Ahora más que nunca estaba contento que Albus no hubiese caído bajo los encantos de Thalia Zabinni.
Respiró fuertemente.
Era la hora de hacerlo.
Sacó su varita y escribió en el cielo, las letras rojas brillaban con gran fuerza en el techo falso del comedor.
Muchas chicas suspiraron al ver el mensaje, los chicos sonrieron burlándose de Scorpius. Del líder de los hombres en conquistas.
Natas miró con asombro el mensaje, Berni había dado a entender que lo más posible era que el rubio no se atreviera a hacerlo y que prefería a su amiga; pero al ver esto, ya no sabía qué pensar.
Malcolm y Dylan, desde diferentes puntos, apretaban los puños. Rose no estaba con ellos, pero sin embargo, les dolía la ruptura, a pesar que Malcolm hubiese tenido la culpa de ellos y de que Dylan solo hubiese dicho que sería temporal y sin fecha ni nombre definido.
Scorpius sonrió contento a su mensaje y se dirigió a la mesa donde estaba su mejor amigo con la novia del mismo. Se sentó con ellos con una sonrisa impregnada en el rostro. Notó al hermano de Rose y Lily con Lucy acercándose.
-¿es cierto?- preguntaron ambas niñas recelosas.
Scorpius asintió.
Hugo sonrió feliz, siempre le había agradado el rubio, a pesar que le había dado un puñetazo, pero supuso que ya se le había olvidado o lo había dejado en el pasado.
-sabía que no podías haber sido tan idiota como para no ver la hermosa mujer que es mi hermana-
Scorpius rio a carcajadas ante lo dicho por el hermano de la chica de la cual estaba enamorado, miró el mensaje que seguía brillando en el cielo y sonrió.
-esto sí le encantará a Rose- dijo mirando el inmenso mensaje una vez más.
"Te amo Rosie, eres lo mejor que me pudo pasar en mi vida y quiero que sigas en la mía por siempre.
Scorpius Malfoy"
Thalia solo suspiró, no tenía ganas de entrar al Gran Comedor y volver a sentarse sola en un extremo de la mesa de Slytherin. Theodore la observó por un rato, pero mientras iba caminando, Thalia lo llamó.
-no es cierto- dijo ella- ¿verdad? Ella no lo sabía cuando me engañaste-
Theodore no se giró, solo sonrió ante el comentario de la joven.
-no, no lo sabía- dijo él- pero lo sabe desde ayer-
-¿por qué simplemente no terminaste conmigo y luego te acostaste con ella?- preguntó ella con dolor.
Theodore caminó hasta donde se encontraba la joven y la abrazó por la cintura, colocando su cabeza en el cuello de ella.
-me enamoré de ti, tú lo sabías- dijo él en un susurro- y quería vengarme…porque mientras yo moría de amor por ti, tú solo fingías amarme por la fortuna que tenía- Theodore lanzó un suspiro- la noche que regresé a mi casa, después de nuestro primera noche juntos en Beauxbatons, le conté a mi madre que salía contigo, le dije que te amaba y que eres la mujer perfecta, con la que quería compartir mi vida, ¿sabes lo que ella me dijo? Ella no sabe lo que es amar, ninguno en su familia sabe, Blaise sufre lo que tú sufrirás si es que te casas con ella, su madre Pansy solo se casó con él por el dinero, y ahora ella hace lo mismo contigo-
Theodore rio.
-recuerdo que esa noche peleé con mi madre por lo que dijo- apretó el abrazo que tenía sobre Thalia, empezando a lastimarla- pero cuando regresé a la escuela, me di cuenta de varias cosas y entre ellas, que tú no me amabas, ¿te imaginas cuánto me dolió? ¿Te imaginas lo que duele darte cuenta que la mujer que amas no te ama en realidad?-
La soltó.
-por eso hice lo que hice, no quería saber nada de ti, Thalia, no quería ni quiero ni querré volver a saber de ti nunca más-
Y se alejó, dejando con un enorme vacío a la morena. Sabiendo que las palabras que acababa de decir Theodore eran todos sinceras.
Buenoooooooo....espero les haya gustado este capítulo y perdón a una de mis lectoras que ama a Thalia, es que realmente la historia era así y estaba escrito este capítulo desde hacía antes que lo publicase, así que no podía cambiar eso, aunque me hubiese gustado...no lo sé, quizá si es que existe algún epílogo o una segunda parte de esta historia la ponga con un mejor papel jajajaja yo he dicho que mis personajes son muy diferentes a lo que normalmente los pintan y siempre las amigas que vienen a ayudar son buenas jajaja esta vez no tanto :P
Espero les haya gustado la historia y ojalá puedan dejarme un comentario, me siento triste porque parece que les ha dejado de gustar, antes comentaban más, igual muchas gracias a las personitas que siempre me comentan y alegran mi día cuando las leo :D
Besos.
SombraPosion