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Endulzando a Rose — capítulo 15
Hola holaaaaa, esta vez no los hice esperar demasiado, o eso creo jijijiji lo bueno es que les traigo capítulo nuevo y espero realmente les guste, hay una parte que está resaltada de amarillo y espero que se note mientras lo lean que dice que escuchen una canción, ahí les he puesto el link pero se los voy a poner acá por si es que tienen un internet de mi$%&#" como el mío que demora cargar hartooo jajaja https://www.youtube.com/watch?v=VZRVou4cyic escúchenlo solo y únicamente en las partes que dice que la escuchen, porque sino, van a perder la ilusión.
Agradezco realmente a todas las que me escriben comentarios, las amo en verdad y quisiera saber de qué nacionalidad son, en mi perfil ya dice pero igual les comento que soy Peruana, ojalá y me cumplan ese capricho jajaja espero saber qué les pareció el capítulo, besos y disfruten :D
-señor- entró un joven de cabello azul a la oficina del gran Harry Potter.
-dime Ted- dijo el hombre de gafas redondas.
-acaba de llegar esto-le entregó un sobre amarillo sellado- viene de parte del Ministerio de Magia de Bulgaria…solicitan ayuda inmediata-
-¿ayuda?- preguntó Harry con preocupación. El Ministerio de Magia de Bulgaria era muy orgulloso de su capacidad de defensa contra ataques o cualquier tipo de problemas internos, si solicitaban ayuda, debía ser un caso extremo.
Harry abrió rápidamente el sobre y lo leyó con premura. Abriendo los ojos de sorpresa.
-reúne a todos los aurores, estén de servicio o no, envía 20 de ellos al Ministerio, y que el resto venga conmigo para brindar apoyo a Bulgaria-
-Harry- dijo Ted al ver que su padrino estaba saliendo por la puerta- Hogwarts, no podemos dejar desprotegido el colegio-
Harry asintió.
-quiero que mandes a James, Fred, Louis, Dominique, Victoire y a Ron hacia Hogwarts, avisa a McGonagall también, yo iré después de acomodar a los aurores en Bulgaria, tú también irás a Hogwarts-
-Harry, yo puedo ayudarte más allá- aseguró Ted.
-no, ve a Hogwarts-
-pero-
-¡he dicho que no!- gritó Harry, interrumpiéndolo, respiró con calma y miró con cariño a su ahijado- Ted, no puedo enviar a proteger Hogwarts a cualquier auror, allí está mi familia, no puedo dejar su protección a cualquiera-
Teddy Lupin asintió con la cabeza. Los Weasley's siempre se defendían y tanto Harry como él habían sido aceptados en esa familia, por lo que su protección era primero.
-y Ted-
-¿sí?-
-llama a Malfoy, él también debe ir a Hogwarts-
Ted asintió nuevamente.
AYER
Rose descendió.
Había estado volando durante cuatro horas y sus miembros se encontraban entumecidos. Descendió cerca de las orillas de un río. No conocía ese lugar, no sabía dónde se encontraba; al menos no parecía estar muy cerca de Hogwarts.
Se tendió en el grass.
Miró el cielo, ya había empezado a anochecer, pero no deseaba regresar a Hogwarts, no solo estaba cansada por el viaje que había hecho, sino que también estaba agotada; Scorpius la había puesto en segundo plano una vez más, la había vuelto a lastimar y no se encontraba con las fuerzas suficientes para aparentar que la elección de Scorpius no le había afectado.
-Natas, me encuentro bien, hoy no voy a regresar a Hogwarts, por favor, avisa a todos que estoy bien, no se comuniquen conmigo, no tengo ganas de hablar con nadie-
Terminó diciendo y envió el patronus a su mejor amiga. Puso hechizos de protección en la zona ribereña, había decidido pasar allí la noche, no deseaba regresar todavía. Ese lugar le brindaba la comodidad y tranquilidad que necesitaba para pasar la noche, sin pensar en nada más que en ella.
-¿qué fue lo que dijo? ¿Dónde está?- preguntó preocupado Malcolm.
-tú has escuchado lo mismo que nosotros- dijo Berni abrazando a su novia- no va a venir hoy, pero si dijo que no nos preocupemos, es porque está bien-
Los tres chicos ya estaban en el barco, se habían quedado hasta tarde esperando la aparición de la pelirroja pero solo recibieron el mensaje en su patronus.
-al menos deberíamos decirle lo que hizo Malfoy- habló Malcolm. Sus amigos lo miraron como si no lo reconocieran- ¿qué?- los miró con ironía- si a Rose le interesa ese rubio teñido y eso la hace feliz, pues deberíamos decirle lo que hizo para enmendarse-
-conozco a Rose- dijo Natas- es imposible que no haya puesto hechizos de defensa y no permitirá que nadie sepa su ubicación…sería en vano enviarle un patronus, se perdería en el camino-
Ambos jóvenes asintieron.
-Poliakov, ¿sucede algo?- preguntó Berni mirando la actitud sospechosa del nuevo miembro.
-sí, es solo…siento que algo malo va a pasar-
-¿también?- preguntó Natas- desde la mañana siento que algo malo va a suceder-
-yo también- aseguró Berni- pero hasta ahora no nos han dado ningún aviso-
Malcolm asintió.
-esperemos que sea solo una falsa alarma o que sea lo que Rose está sintiendo-
Los otros tres asintieron.
El ser miembros de capa y dominar tan bien la magia, les brindaba una conexión entre todos, era por eso que sabían que podían confiar al cien por ciento entre los miembros de la capa y en sus antecesores.
Rose despertó, ganándose con la hermosa vista del amanecer. El sol se elevaba con rapidez y las nubes empezaban a desaparecer, haciendo que el día se iluminara por completo.
Desde el día anterior se había sentido mal, pero lo había asociado a su pelea con Scorpius; ahora lo sentía aún más.
-¿qué está sucediendo?- se preguntó ella. La sensación era como una acumulación de la energía mágica en algún punto del mundo pero no entendía por qué sentía que esa acumulación era maligna.
Desapareció de donde estaba hasta un lugar muy cercano de Hogwarts. Decidió caminar por los alrededores, por alguna razón sentía que debía investigar.
Según el sol eran las diez de la mañana pero sobrevolar todo el colegio le tomó unas tres horas. Estaba hambrienta, y decidió irse al barco.
-¡Rose!- gritó su mejor amiga viéndola entrar por las puertas del barco.
Recibió el abrazo de Natas con alegría.
-estaba muy preocupada- le regañó su amiga mientras esbozaba una sonrisa. Berni, Malcolm e Irijan le sonrieron y las abrazaron uno por uno.
-¿ya te encuentras mejor?- preguntó Malcolm a su amiga. Ella asintió con la cabeza pero frunció el ceño al mismo tiempo que todos.
-¿ustedes también lo han sentido?- preguntó ella.
Los otros cuatro chicos asintieron con la cabeza mirando un punto que sabían que no había nada pero aun así, parecía que provenía de esa dirección aunque muy lejos de allí.
-¿qué puede ser?- preguntó Irijan sin comprender.
Negaron con la cabeza, calmándose al momento que todos los demás miembros de su delegación ingresaban después de haber llegado de almorzar.
-es cierto- dijo Natas- debemos ir a arreglarnos para el baile-
Rose y sus amigos rieron, sabían que Natas era la que estaba más animada por el baile en toda la delegación.
Pasaron tres horas arreglándose.
-no me has dicho con quién vas al baile- dijo Natas mientras terminaba de colocarse la máscara de pestañas.
-Mateo Vega, del colegio de Magia de la Amazonía Peruana- comentó Rose- ¿hablaste con tu pareja, te encargaste del traje, verdad? Porque la ropa que usan son…-
Natas rio.
-lo sé, al final tuve que ir a comprar yo-
Rose rio ante el pequeño suspiro que había dado su amiga de resignación, sabía que ella habría dado lo que fuera por ir con su novio.
-Rose- habló seria Natas- el día de ayer…Scorpius hizo-
-no- dijo la pelirroja terminando de acomodar su cabello- no quiero saber nada de él-
-no, escucha- le dijo su amiga- él escribió un mensaje en el techo del comedor del Gran Salón-
Rose la miró con interés.
-esto fue lo que escribió-
Natas le entregó la foto que había tomado del techo en el momento en que Scorpius lo escribió. Estaba segura que si se lo decía a su amiga no iba a bastar. Rose miró enternecida la imagen y la colocó cerca de su corazón. Sintió las lágrimas intentar salir pero no iba a malograr su maquillaje.
-ya es hora- dijo Natas mientras tomaba de la mano a su mejor amiga- ya los chicos deben estar esperándonos.
La pelirroja asintió con la cabeza mientras colocaba la foto encima de su mesa de noche.
El Gran Salón estaba completamente adornado. Los alumnos iban ingresando en parejas, cada pareja estaba conformado por distintas delegaciones, así lo habían decidido los organizadores.
Mateo iba contándole cómo había empezado a salir con una chica de su misma delegación y cómo se había asombrado al ver el mensaje que había escrito Scorpius Malfoy en el techo. Rose sonreía ante todo lo que decía su amigo y solo esperaba poder llegar al Gran Salón y encontrar a Scorpius para abrazarlo y besarlo sin importarle quien la viera. Ellos serían los últimos en entrar por haber sido los ganadores. Habían separado las delegaciones para ingresar por distintas partes del Gran Comedor que ahora se veía como un hermoso Salón, con elegantes estatus de cristal y hermosos adornos.
-y ahora- se escuchó desde dentro del Gran Salón- demos la bienvenida a la delegación de Hogwarts-
Los aplausos no se dejaron esperar, el colegio sede se llevaba todos los aplausos. Las chicas gritaban a vivas voces el nombre de Scorpius con gran emoción.
Hugo y Lily llegaron juntos, algo que sorprendió a muchos. Se suponía que no debían ir con nadie de su misma escuela pero ellos alegaban que estaban yendo solos pero al lado del otro. Albus iba furioso con una joven que pertenecía a la delegación de Etiopía que sonreía divertida, a su lado venía Alice con un joven que había participado por la delegación de Salem riendo por la cara que llevaba Albus quien no dejaba de mirar a su hermana. Detrás de ellos llegó Scorpius, venía acompañado de una pequeña niña, se notaba que no pasaba de segundo año, quien sonreía ante él encantada de estar a su lado. Thalia había decidido no ir y había hablado con la directora para que le diesen permiso de retirarse a su casa por esos días.
Se acomodaron en la posición que les habían señalado y ahora solo esperaban que ingresara la delegación de Durmstrang. Decir que la emoción de los hombres era poca, sería mentir. La más esperada aparición de la noche era la de Durmstrang y no solo por ser los ganadores, sino por ver a la mujer considerada la más bonita en ese momento.
Ingresaron Malcolm junto a una muy sonriente Lucy. Todos los Weasley-Potter, Malfoy y el colegio en general, se asombraron ya que no sabían en qué momento la pequeña Lucy había aceptado ir al baile con Malcolm ni mucho menos que fuese con alguien como él al baile.
"Rose, necesito ayuda, nadie me ha querido invitar al baile porque los chicos están amenazando a todos"
Rose había arreglado que su mejor amigo fuese con su primita por muchas razones: él no quería invitar a nadie porque no quería tener líos de faldas ya que estaba en el mejor momento con Natas, su mejor amiga se sentiría más tranquila si él llevaba a alguien que no quisiese nada romántico, y ayudaba a su primita a ir al baile con alguien.
La siguiente en ingresar fue Natas. Ella iba con alguien que nadie se imaginó. Lyssander Scamander iba acompañándola de una mano y de la otra iba Lorcan Scamander. Ambos gemelos muy sonrientes con la joven y ella radiaba de alegría. Llevaba un vestido que cambiaba en distintos tonos de negro a medida caminaba. Las miradas de muchos de los hombres se dirigían hacia ella sin ningún pudor.
Irijan acompañado de una chica de Beuxbatons que lo había invitado. Él realmente no estaba interesado en esas cosas, ni le importaba con quién iba, solo pensaba en disfrutar y divertirse con sus compañeros.
Malcolm ingresó acompañado de Amanda, él le había pedido ser su acompañante porque conocía los gustos de ella y quería evitar todo tipo de problemas, además que le agradaba la cara que tenía Dylan al ver a su mejor amiga tomada de la mano con él.
-es hora- susurró Rose para sí misma.
-tranquila- le dijo Mateo- todo va a salir bien, estás realmente hermosa y él no va a despegar los ojos de ti, ya lo verás-
-es extraño que todo el mundo caiga ante mí- dijo Rose- pero tú no-
-es que eres mi amiga y te veo como tal- aseguró Mateo- no niego que eres hermosa, pero estoy enamorado y lo sabes, además, a ti te veo como a una hermana-
Rose rio sueltamente, hacía mucho que no reía así, solo con sus amigos más cercanos y en ese corto tiempo, Mateo Vega se había convertido en uno de ellos.
-vamos, es nuestro turno-
Ambos ingresaron del brazo del otro.
Rose buscó la mirada de Scorpius entre toda la multitud. Estaba guapísimo, con su traje elegante negro que hacía que su piel blanca resaltase de manera increíble.
Scorpius se había quedado sin palabras, el vestido de Rose era maravilloso y la forma en que definía el cuerpo de la joven hacía soñar a cualquiera, pero ninguna de esas cosas le importaba, lo que más le gustaba era ese brillo enamorado que traía en los ojos ella, ese brillo que se dirigía hacia él.
-ya estamos todos reunidos- dijo la directora McGonagall con una sonrisa hacia todas las delegaciones- ha sido una competencia hermosa, y no tanto por los ganadores ni por lo que han demostrado en las competencias, sino por este lazo de amistad que hemos forjado entre todos, los lazos que hoy tenemos aquí, jóvenes de distintas partes del mundo que de no haber existido esto, quizá nunca se hubieran conocido…el próximo año, esperamos poder repetirlo y así, seguir forjando nuevos lazos de amistad, cariño y por qué no, amor…no tengo nada más que decirle que estoy muy orgullosa de cada uno de ustedes, el haber venido aquí a apoyar a sus amigos, el haber participado de las demostraciones, el haber competido con otros colegios, ha sido lo más maravilloso en toda mi experiencia como educadora. Y bueno, supongo que quieren divertirse ya y que deje de hablar- muchos chicos rieron y varios sonriendo asentían con la cabeza, Minerva divertida también, continuó- entonces, ¡música, maestro!-
(Love me like you do - Robert Mendoza les recomiendo escucharlo en esta parte, es demasiado genial leerlo mientras la escuchan…les dejo el link para que lo copien directo de aquí deben escucharlo con la música, se los recomiendo bastante)
-ve- le dijo Mateo ni bien dejó de hablar la directora y al darse cuenta del punto donde miraba la pelirroja.
-¿estás seguro? Al menos la primera canción-
Mateo negó con la cabeza a su amiga.
-conozco a la acompañante de Scorpius, voy a ir con ella.
Scorpius también se había percatado de su presencia. Y quién no lo haría, ella había ido con un vestido negro hasta el suelo, la tela caía recta y suelta, con la cintura apretada y un escote lo suficientemente sugerente sin rayar con lo obsceno.
-ve- dijo Daniela, la pequeña que lo había acompañado y que también pertenecía a la delegación de la Amazonía- y dile de mi parte que está muy bonita-
Scorpius le sonrió encantado a la niña y le dio un beso en la mano en señal de agradecimiento. Caminó hasta donde se encontraba Rose, manteniendo paso firme hasta llegar ante ella. Solo los separaba un paso de distancia.
En el salón empezó a sonar una sonata de violín, Rose lo reconoció inmediatamente, un cover de violín muggle que tanto le gustaba.
-hola- saludó él con voz baja.
-hola- contestó Rose.
-está muy hermosa- dijo él mirándola por completo y tomando su mano para depositar un beso en ella e inclinándose como los antiguos monarcas, a Rose siempre le había encantado la elegancia innata que tenía Scorpius y más porque solo con ella tenía esos gestos.
Rose se sonrojó, algo que no hacía mucho tiempo y que encantó a Scorpius.
-usted también se ve muy bien- no recordaba hacía cuánto se hablaban de manera respetuosa, era un juego que ambos habían inventado en primer año, cuando él la sacaba a bailar en las cenas o eventos que hacía su familia. Para Scorpius siempre sería su reina y la trataba como a tal; y para Rose, él siempre sería su príncipe azul, siempre sonriente para ella, mirándola como si no existiese nadie en el mundo. Su primer baile, esa misma canción que acababa de empezar a sonar, fue la vez en que se dio cuenta que se había enamorado perdidamente de él a pesar del poco tiempo que llevaban juntos, para Scorpius también había sido igual; no había podido llamarla de tú la primera vez que bailaron, ella le parecía tan angelical, tan hermosa, tan perfecta que hablarle de tú cuando estaba así, le era inadmisible.
Al ver que no tenían nada que decir, o mejor dicho, tenían mucho que decirse, pero nada que quisiesen hablar de momento, Scorpius decidió romper ese silencio.
-¿bailas?- preguntó él al ver que muchas parejas se decidían a bailar también.
Rose asintió con la cabeza y empezaron a moverse de manera acompasada con la música. Ella era una excelente bailarina, desde pequeña le había gustado bailar y él no se quedaba para nada atrás, su madre siempre lo había educado en el buen arte de la danza y él lo había aprendido muy bien.
La música comenzó a ser más rápida y muchos de los chicos dejaron de bailar pues no podían seguir el ritmo. Rose y Scorpius no se detuvieron, para ellos era como si estuvieran bailando un vals lento y acompasado. La música se acoplaba a las emociones tan fuertes que estaban sintiendo en ese momento.
Rose rio cuando la música comenzó a ser más rápida y Scorpius también. La pelirroja dio dos giros por su cuenta y regresó hacia donde estaba Scorpius, sin que él la haya soltado la mano, la falda de su vestido se elevó levemente mientras se dejaba llevar por su cuerpo y los movimientos de su portadora. Giraban y giraban, solo existían ellos dos y nadie más, sus ojos no miraban otro punto que no fuese el otro, sus manos las apretaban con fuerza cada vez que se juntaban, para no soltarse nunca más. El salón había sido despejado por todos, que solo disfrutaban de la música y de lo bien que veían los dos juntos. Rose se encorvó de espaldas siendo seguida muy de cerca por Scorpius mientras la música terminaba. Se quedaron muy juntos, con las respiraciones agitadas y una enorme sonrisa en sus rostros mientras la música dejaba de sonar. Los aplausos no tardaron pero ellos estaban sumergidos en su burbuja, Scorpius acomodó un mechón de cabello de Rose y se lo colocó detrás de la oreja.
-te amo- le dijo él en un susurro. Rose sonrió con alegría, una sonrisa que hacía mucho tiempo Scorpius no había visto en ella.
-y yo también te amo- dijo ella contestándole. Scorpius la besó, no podía aguantar más el no hacerlo. Extrañaba sus besos a pesar que solo el día anterior se había besado con ella hasta quedar dormidos así.
(Si es que sigue hasta aquí la música, es mejor que la corten, porque realmente no va a pegar con esta parte XD)
Ambos terminaron el beso con una enorme sonrisa en sus rostros y mantuvieron pegadas sus narices y sus frentes.
-realmente te amo- dijo Rose, necesitaba decirlo, necesitaba aclararle todo a Scorpius, decirle todo lo que sentía- y perdóname…- Scorpius no la dejó terminar, la volvió a besar con la misma intensidad de antes.
-¿perdonarte yo a ti? Rosie, mi Rosie, no tengo nada que perdonar- le dio un pequeño beso en los labios- te amo y me amas, con eso basta y sobra, dejemos todo atrás, ¿entendido? Lo que pasó hasta este punto, será una buena anécdota para nuestros hijos- ambos rieron ante eso-porque me vas a dar muchos hijos-
-los que quieras- dijo ella con pequeñas lágrimas en los ojos- todo lo que tú quieras-
Scorpius rio sueltamente, algo que desde que la había vuelto a ver, no había hecho.
-no me tientes, preciosa, que puedo secuestrarte en este momento-
Volvieron a besar hasta que el aire comenzó a hacer falta nuevamente. Iban a empezar por otro baile pero la pelirroja se detuvo a medio camino, Scorpius se sorprendió ante ello y se preocupó por el rostro que llevaba su novia. Rose buscó con la mirada a sus compañeros y los notó también tensos.
Dejó a Scorpius parado mientras ella iba hacia donde ellos estaban, él se decidió a seguirla. Albus, Alice, Lily, Hugo, Lucy, Lyssander y Lorcan se acercaron hacia donde estaba Rose con sus amigos.
-¿lo sintieron?- preguntó Irijan llegando de último con su pareja, una chica de Beauxbatons que al notar que este no le hacía caso decidió irse sin antes dedicarle una mala mirada a todo el grupo.
-algo pasa- dijo Rose muy preocupada.
-¿dónde está mi padre?- preguntó Malcolm mirando al lugar donde se suponía que debían estar los directores pero solo pudieron ver a algunos profesores de Hogwarts.
-Rose, ¿qué sucede?- preguntó Hugo extrañado de ver a su hermana tan preocupada.
La pelirroja miró a su familia, les sonrió con tristeza.
-disculpen- dijo ella con cariño.
Todos la miraron con una sonrisa y asintieron con la cabeza. Lo bueno de ser una familia era que se perdonaban fácilmente entre ellos.
Las puertas del Gran Salón se abrieron dejando paso al padre de Rose. La pelirroja se alarmó, si su padre había venido al mismo lugar donde se podía encontrar con Viktor Krum era porque algo malo estaba sucediendo en alguna parte del mundo. Detrás de su padre venían todos sus primos que habían decidido convertirse en aurores, al igual que Ted y el padre de Scorpius.
Malcolm fue el primero que avanzó hacia donde estaba su padre.
Viktor lo miró y supo que no podía negarse a compartir la información que traía consigo a pesar que se suponía que solo los profesores y directores debían saberlo.
Les hizo una seña y los cinco chicos salieron del Gran Salón siendo observados por todos. Ya nadie bailaba y la música se había detenido.
-¿Qué pasa?- preguntó Malcolm.
Ya estaban reunidos afuera, siendo observados por los directores de las distintas instituciones que se encontraban allí, al igual que los aurores.
Viktor suspiró apesadumbrado.
-han atacado la escuela- Rose, Natas, Malcolm, Irijan y Berni abrieron sus ojos sorprendidos, habían estudiado muy bien los seguros del colegio, sabían que el castillo búlgaro era impenetrable- al parecer son ex mortífagos que desean conocer los secretos mágicos que guarda nuestra escuela y manejarlos para sus fines-
-si descubren- dijo Rose- si descubren el área de hechizos de magia negra, no habrá quién los detenga- dijo sabiendo todos los secretos que resguardaba la fortaleza, pues ella y su maestro habían estado estudiando aquello durante todo el verano.
-no es para mucho- habló James.
-un auror se entrena contra magia negra- dijo altivamente Victoire quien miró de mala manera a Rose, nunca habían sido muy unidas. Rose siempre sintió que su prima la trataba de menos y nunca comprendió la razón.
Rose miró seriamente a la rubia.
-no hables de temas que no sabes, en Durmstrang existen hechizos que han sido resguardados durante siglos, para que gente como los mortífagos no accedan a ellos, este año aprendí mucho al ser aprendiz del guardián de los secretos del colegio…¡así que mejor cierra la boca!- Victorie se quedó callada al ver la forma en que le contestó su prima a quien siempre había tratado de menos por su timidez.
-profesor, si los mortífagos obtienen lo que buscan- habló Natas- ¿querrán continuar con lo que lord Voldemort quería?-
-así es- asintió con la cabeza Viktor.
Los cinco miembros de élite de capa se miraron entre ellos sabiendo lo que debían hacer. Con un movimiento de sus manos su uniforme apareció sobre ellos, dejando atrás los vestidos y trajes elegantes de fiesta, el cambio sorprendió a los otros presentes que no estaban acostumbrados a ver tal manejo de la magia sin varita. Llevaban trajes de cuero moldeados a su cuerpo que los permitía soportar altas temperaturas y mejor movilidad, el chaleco que usaban tenía protección especial para ataques directos de desarme. Rose y Natas llevaban el cabello en una cola alta, sus cabellos lucían completamente lacios.
-vamos- dijo Malcolm siendo seguido de cerca por los otros miembros.
-no- dijo Viktor.
Los cinco chicos se detuvieron y miraron sin comprender. Se suponía que para eso eran entrenados, para proteger a su escuela, para cuidar Durmstrang mientras estuvieran en la escuela y poder participar en alguna guerra si es que era necesario con el fin de preservar la magia de gente que no supiera usarla con propiedad.
-para esto entrenamos- dijo Malcolm- para proteger lo que tanto amamos-
-no van a ir- dijo Viktor- no pueden enfrentarse con ellos, ustedes han sido entrenados para pelear pero no contra mortífagos, no puedo permitir que niños se expongan a ello, ya han ido los aurores hacia allá, tanto los de Bulgaria como los de Londres y Francia-
-¿ya ha cesado el ataque?- preguntó Rose.
-todavía no- dijo Ron mirando a su hija y la decisión que llevaba en el rostro, ni siquiera recordaba que su mejor amigo Harry llevara esa decisión impregnada en el rostro cuando fue a enfrentarse a Voldemort- Harry iba a venir luego de acomodar a los aurores-
-¿y de eso hace cuánto?- preguntó Berni viendo que ya todos los alumnos se habían enterado y escuchaban atentamente la conversación que tenían los adultos con los miembros élite.
-hace dos horas- dijo James preocupado por su padre.
-un viaje desde acá a Durmstrang dura tan solo cinco minutos con aparición- dijo Irijan- el señor Potter está demorando demasiado-
Malcolm miró a sus compañeros de élite quienes asintieron con la cabeza y empezaron a caminar hacia la salida del castillo.
-no saldrán- dijo Minerva McGonagall- su director ya les dijo, no permitiremos que unos niños vayan a pelear contra gente que podría matarlos de un solo hechizo-
Las puertas del castillo comenzaron a cerrarse. Cada uno de los engranajes que resguardaban el castillo cerró.
Malcolm miró a Berni y con una seña le dijo lo que debía hacer.
Este avanzó dos pasos delante de sus amigos y estirando sus dos brazos con las palmas extendidas hizo ademán de abrir las puertas.
Todos vieron con gran asombro, con excepción de la delegación de Durmstrang, cómo las grandes puertas del castillo se volvían a abrir, rompiendo todos los seguros y candados que habían, tanto muggles como mágicos. El grupo de élite salió caminando hasta las afueras de la gran puerta, llegando hasta el anfiteatro que había a la salida del mismo.
-¡Rose!- gritó alguien que venía corriendo desde el castillo.
-Scorpius- dijo ella retrasándose para dejarse abrazar por la persona de la cual estaba enamorada.
-no vayas- le dijo él tomándole el rostro con las dos manos y besándola- no vayas, te puede pasar algo-
Rose negó con la cabeza. Si su propio director prefería que sus alumnos no fueran al colegio era porque podía pasarles algo malo, pero ellos debían ir, no podían dejar que algo les sucediese a sus compañeros de su escuela, ellos eran sus líderes, no podían fallarles y ella tampoco podía permitir que los secretos guardados bajo el control de su maestro se viesen expuestos.
-tengo que ir- dijo ella dejándose besar nuevamente.
-entonces iré contigo-
-no- dijo ella aterrada por la simple idea que le sucediese algo a Scorpius, ella podría enfrentar cualquier cosa y soportar cualquier dolor, menos el de perderlo- no permitiré que te expongas a algo que no podrías enfrentar-
-Rose-
-no- dijo ella.
-no voy a permitir que mi novia vaya sola a un lugar peligroso-
-¿novia?- preguntó ella con una sonrisa en el rostro.
Scorpius sacó un guardapelo que había mantenido en su bolsillo y se lo colocó rápidamente a la pelirroja. Ella lo recibió gustosa.
-¡Rose!- gritó Berni al ver que se demoraban demasiado.
-te amo- dijo Rose con una sonrisa y estirando la mano y colocándolo en el cuello de Scorpius, lo puso a dormir (al estilo del señor Spoke en Star Trek), lo sujetó para que no se diera contra el suelo y le dio un último beso mientras lo acomodaba- te amo, pero no puedo dejar que te suceda algo, nunca me lo perdonaría-
Corrió rápidamente hacia donde se encontraban sus amigos. Miró el guardapelo y pudo ver una foto de los dos abrazados de niños dentro de este. Sonrió recordando el día en que les habían tomado esa foto, la noche de navidad de su primer año, la primera vez que había pasado Scorpius en la casa de sus abuelos, la primera vez que se reunieron Malfoy's y Weasley's bajo un mismo techo que no fuera la escuela. Cerró el guardapelo y lo volteó.
"Una amistad verdadera nos llevó a un amor eterno"
Rose dejó que una lágrima corriera por su mejilla. Vio el lugar donde dejó a Scorpius y pudo ver que su ahora novio comenzaba a despertarse.
-Malcolm, apresúrate con el traslador- dijo Rose mientras veía cómo Scorpius recobrara el sentido.
-¡listo!- dijo Malcolm- a la 1, a las 2, y a las 3.
Lo último que pudo observar Rose fue la mano estirada de Scorpius antes de ver las enormes columnas de fuego que se levantaban desde lo alto del castillo de Durmstrang.
Bueno, sí, lo sé, sé que varias me van a odiar por haber matado el momento ScoRose de esa manera jijijiji pero es que era algo muy necesario y es realmente necesario para lo que se va a desarrollar en lo que queda de la historia...lo de segunda parte aún está por verse, todavía no termina esta historia y aún me quedan unos cuántos capítulos más antes de que acabe, así que veremos qué pasa más adelante <3
Besos y espero con ansias saber qué les ha parecido <3
Ojalá les haya gustado
SombraPosion