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Endulzando a Rose — capítulo 4
Perdón, perdón, perdón, perdón...sé que no l merezco por haberlos hecho esperar pero al menos ya tengo avanzado gran parte de la historia y espero poder publicar más constantemente :D ojalá les gusteeste capítulo, aquí van a empezar a conocer a la nueva y mejorada Rose, al menos un poquito :P
Capítulo 4
-Hugo- llamó Lily a la puerta de la habitación donde su primo y mejor amigo estaba.
Tocó un par de veces más y decidió abrir la puerta sin que él le diese el respectivo permiso. Entró sigilosamente y pudo verlo a él conversando con la misma luz plateada que había enviado Rose hacía unas horas.
La imagen de Rose se notaba triste, llorosa y con un dolor enorme.
-Rosie…no llores más, sabes que no soporto verte así- le dijo Hugo con la voz quebrada a su hermana.
-lo siento Huguito…es que no puedo, el simple hecho de verlo me ha…- soltó un gemido de dolor- creí que ya lo había olvidado Hugo, pero no puedo, no lo he podido hacer, necesitaba olvidarlo…realmente necesitaba hacerlo, necesito hacerlo-
Vio a Hugo acariciar levemente el rostro de su prima Rose.
-¿es por eso que estás con Krum?- le preguntó.
La imagen asintió.
-Rose…no puedes hacer eso, quién sabe si en verdad está enamorado él de ti…estás haciendo lo mismo que el hurón te hizo a ti- dijo amargamente.
-¿Hurón?- Se preguntó Lily a sí misma.
Eso daba a entender por qué Hugo había atacado de esa manera a Scorpius y por qué Rose no se dignó a saludarlo en la sala.
-me tengo que ir, ya nos están llamando a cenar- dijo la imagen de su prima.
-sí…Rosie, nos vemos el siguiente año- Hugo trató de esbozar una sonrisa pero solo le salió una mueca triste.
-no te pongas así, Hugo…verás que el tiempo pasa rápido- y con eso, la imagen de su prima desapareció.
Hugo giró para dirigirse a su cama y vio a Lily agazapada tras sus mantas.
-¿Qué haces aquí?- preguntó él con furia.
-yo…yo- se miró las manos y le enseñó la bandeja de comida que le había llevado- te traje esto-
Había una pierna de pavo, una taza con chocolate caliente y un trozo de pie de manzana que la abuela Molly siempre cocinaba como postre especial.
-gracias…pero no tengo hambre- dijo él con la voz pesada.
-¿Hugo Weasley sin hambre? Eso no puede ser posible ¿Qué sucede Huge?- preguntó ella usando el apodo que ella inventó cuando eran pequeños.
Él negó con la cabeza diciéndole que no tenía ganas de hablar. Lily dejó la comida en la mesa al lado de la cama y se colocó al lado de su primo.
-¿Por qué no me dices lo que te está haciendo sentir mal Hugo? Soy tu mejor amiga…nos contamos todo ¿Por qué ahora esto es diferente?- preguntó Lily mientras jugaba con el cabello de su primo.
-no soporto ver a mi hermana llorar y yo no poder hacer nada-
-creo que abajo demostraste que puedes hacer más que nada- dijo ella tratando de animarlo.
-lo que le hice al maldito de Malfoy no es ni la mitad de lo que en verdad quería hacerle- gruñó Hugo.
-¿Qué ha hecho Malfoy, Hugo? ¿Qué es lo que ha hecho que Rose no quiera volver a verlo, hablarle o regresar a casa?-
Él suspiró fuertemente.
-prométeme que no se lo vas a decir a nadie, nunca en la vida-
Ella asintió.
-Rose lo vio a él besándose con Melissa Bloom el día que le iba a decir que estaba enamorada de él-
Lily se llevó una mano a la boca demostrando que estaba completamente sorprendida y sus ojos se pusieron rojos por completo.
-por eso se fue- dedujo la pelirroja apenada. Hugo asintió.
-no vino- susurró para sí mismo Scorpius una vez se encontraba echado en su cama. Toda la noche de navidad se la había pasado entristecido por la falta de la pelirroja y por qué no decirlo, por la noticia de su noviazgo con Krum.
Unos golpes en su puerta lo sacaron de sus pensamientos.
-hijo, ¿puedo pasar?-
-claro madre- dijo recuperando la máscara imperturbable que llevaba como rostro cada vez que estaba con alguien.
-¿Cómo te encuentras?- le preguntó.
-bien- contestó escuetamente, sin ninguna sinceridad en su voz.
-no entiendo a esa niña- dijo Astoria como si estuviese hablando más para sí misma que para Scorpius- siempre creí que tú eras quien le gustaba-
Scorpius observó a su madre con interés. A pesar de que la mujer era una romántica empedernida y siempre había soñado para él una historia al estilo muggle, nunca se equivocaba con sus percepciones.
-supongo que esta vez te equivocaste, mamá- dijo echándose en su cama.
Astoria lo miró atentamente, como si él fuese el causante de los problemas pero sin darse realmente cuenta.
-no hiciste nada malo, ¿no es así?-
Su hijo la fulminó con la mirada sentándose sobre su cama.
-madre, yo siempre he querido a Rose y tú lo sabes, lo sabes y lo notaste desde la primera vez que la vimos en el tren en mi primer año en Hogwarts, cuando me miró por primera vez, cuando nos hablamos en el tren, cuando me tomó de la mano para llevarme hacia el mismo bote con ella, desde aquella vez estoy enamorado- el muchacho suspiró pesadamente- al parecer yo solo era para ella un amigo más, como todos sus primos-
Astoria le dio un suave beso en la coronilla a modo de despedida y lo arropó con la frazada.
-¿sabes algo? Si es que en verdad no ha pasado nada y tú en verdad la quieres, espérala un poco de tiempo más, y cuando hablen frente a frente y que ella te diga que no siente nada por ti, pues ahí será tiempo para dejarla, antes no- su hijo iba a replicar pero no se lo permitió- un amor como el que tú sientes por Rose Weasley no puedes permitir que se acabe así de simple, no es justo lo que hacías con todas las chicas con las que salías y cada vez ha sido peor, te has ido secando poco a poco, lo que tú necesitas no lo vas a encontrar en otra, solo en una- volvió a darle un beso- buenas noches hijo-
-buenas noches, madre- cuando salió Astoria de su habitación, Scorpius se acomodó de lado mirando hacia la luna que brillaba en su ventana- buenas noches…Rose- dijo cerrando los ojos rogando que llegara al lugar donde estaba la pelirroja.
-¿hablaste ya con tus padres?- preguntó Berni entrando al cuarto de la pelirroja.
-así es- dijo ella sin mirarlo.
-¿les dijiste lo de quedarte el otro año?-
Rose suspiró derrotada.
-sí, pero no aceptaron, dicen que es imposible que pase un año más en Durmstrang y que no permitirán mi traslado, así que sétimo año lo llevaré en el maldito Hogwarts-
-hey, no es tan malo- dijo Berni acunando a su amiga en su pecho-solo será un año, luego vendrás de nuevo para continuar con nuestros estudios-
Rose asintió.
-pero…-
-no querías volver a verlo, ¿no es así?- ella asintió.
Berni era la única persona además de Natas y Malcolm, en Durmstrang, que sabía el verdadero motivo por el cual ella había decidido convertirse en una estudiante de intercambio. La habían ayudado con eso, le habían dado la fuerza necesaria para cambiar su personalidad, para cambiar su estilo, para que no se dejase vencer por nada ni por nadie.
-muñeca- le dijo Berni dándole un suave beso en la mejilla- es un idiota y tú no mereces estar con un idiota-
-estoy con Malcolm- dijo Rose haciendo reír a su mejor amigo.
-ese es un caso aparte- dijo divertido- el hecho es…que tú no debes estar así por un tonto que no te elije, Rose, ya te hemos demostrado que eres hermosa y que todos acá en Durmstrang te desean más que a Natas inclusive…así que olvida a ese patán que una vez te lastimó y comienza a vivir tu vida como lo que realmente eres, como la Rose Weasley que todos en Durmstrang conocemos y deseamos-
-si Natas te escuchara hablar así te cuelga de los testículos-
-es una suerte entonces que a mi mejor amiga no se le va la lengua frente a ella-
-recuerda que ella también es mi mejor amiga y nos compartimos muchos secretos…-
-y novios- dijo interrumpiéndola por lo cual se ganó un golpe por parte de la pelirroja- Weasley, eso duele…recuerda que llevaste defensa personal y que avanzaste al mismo nivel que Krum- dijo su mejor amigo divertido.
-entonces no digas tonterías-
El muchacho se puso serio.
-puedo… ¿puedo preguntarte algo, Rose?-
-claro, dime- le contestó sin mirarlo.
-¿fue con Malcolm con quien perdiste la virginidad?-
Rose giró su mirada hacia él mirándolo atentamente y se sonrojó intensamente.
-falta menos de un mes- dijo Scorpius a su mejor amigo, aunque este no le entendió nada.
-¿para qué Scor?- preguntó sin mucho interés.
-para las vacaciones, para que termine el año y empecemos dentro de poco el sétimo año, para…-
-¿por qué mejor no dices que falta un mes para que llegue Rose?-
El rubio lo miró exasperado.
-porque en un mes no va a llegar ella…qué acaso no recuerdas que se iba a quedar a ayudar a su maestro de "Magia Negra"- dijo haciendo comillas con los dedos.
-pues espero que no se apegue mucho a esos estudios- dijo Albus- no me gustaría que mi prima regrese cambiada a lo que realmente era-
-Rose no es así- aseguró Scorpius- ella no cambiaría por nada-
-bien Ro- dijo Natas terminando de maquillar a su mejor amiga- con esto estás preciosa-
-gracias Nates- le dijo Rose. Esa era la forma en que ella llamaba su mejor amiga, al igual que esta le decía Ro- eres estupenda-
-lo sé, lo sé…pero recuerda que es un maquillaje mágico, si te lo quieres quitar solo lo puedes hacer con…-
-magia, lo sé- le dijo abrazándola- no sabes cuánto los voy a extrañar-
-yo también amiga, pero debes ir a ese colegio tuyo y demostrar quién es en realidad Rose Weasley- le dijo tomándola de los hombros-no dejes que nadie te haga regresar a lo que eras-
-por supuesto que no- dijo Rose tornándose seria.
-señoritas, es hora- dijo la voz de Berni proveniente de las afueras del cuarto de Rose.
-ya salimos- le contestó su novia, Natas- ¿tienes toda tu nueva ropa? - Rose asintió- ¿maquillaje, revistas, varita, libros de hechizos para que practiques? Porque dudo que en ese colegio tuyo te enseñen lo necesario-
-lo sé, será una tortura llevar "Defensa Contra las Artes Oscuras"- dijo tornando burlesca su voz mientras mencionaba el nombre del curso- cuando la Magia Negra no tiene nada de malo una vez que la sabes usar-
-es que no tienen maestros lo suficientemente buenos como para que enseñen ese curso- se burló detrás de ellos Malcolm entrado junto con Berni.
-creí haberles dicho que ya era hora- dijo Berni abrazando nuevamente a su mejor amiga.
-nos distrajimos hablando- se excusó Rose.
-Rose, ¿podemos hablar?- preguntó su ahora ex novio.
-claro- dijo ella.
Sus dos amigos salieron del cuarto asegurándoles que los esperarían en el recibidor.
-¿Qué ocurre Malcolm?-
-¿seremos amigos aún?-
Ella se acercó a él.
-por supuesto que sí, Mal- le dijo ella juntando su rostro con el de su ex novio- siempre serás un buen amigo mío-
Él la abrazó de la cintura y la sentó sobre él.
-si me entero que ese ex amigo tuyo vuelve a hacerte daño, viajo hasta Hogwarts a partirle la cara- dijo con tono amenazante.
-tranquilo, que si alguien me hace algo, yo misma me voy a encargar de esa persona-
-así me gusta- dijo él dándole un beso en la mejilla- ahora vamos, que mi padre quiere despedirse también de ti-
-¿Qué dice sobre que ya no somos novios?-
-que le hubiese gustado que fuéramos hermanos, pero que ya no tiene de otra que aceptar-
Rose rio a carcajada limpia siendo acompañada de su ex novio.
-¿sigue con lo mismo?- rio nuevamente la pelirroja- si hubiese sabido antes que tu padre fue el ex de mi madre, nunca hubiese estado contigo Mal-
-felizmente no lo supiste hasta que me aceptaste- rio él.
Caminaron hasta donde estaban sus amigos y fueron a la dirección a despedirse del director y de paso poder viajar por red flu hasta la estación de King's Cross.
-¿puedes calmarte? Estás nuevamente como el tío Ron- le dijo por décima vez Albus mientras Scorpius hacía caso omiso a cualquiera de aquellas veces.
-ya debe estar por llegar- dijo Ron a las espaldas de los muchachos.
Toda la familia Weasley estaba reunida en medio de la estación a la espera que la hija mayor del matrimonio Weasley Granger hiciera su aparición.
A unos metros de donde estaban, cuatro magos vestidos con capas negras salían de una chimenea causando que los que estaban caminando por esa zona decidieran cambiar de rumbo e irse por cualquier otro camino.
-con que esto es la estación para ir a Hogwarts- exclamó Natas, era alta, de cabello negro y mechones del color rojo del mismo tono de cabello del de su mejor amiga, tez clara, con unos ojos más oscuros que la noche de luna nueva; vestía una chaqueta negra de cuero, con unas botas hasta la rodilla y un short que hacía juego con la chaqueta, con un polo blanco con estampado negro que decía "MN" pero cuando uno se fijaba bien, las letras cambiaban a Magia Negra con toda la frase completa, cubierta por una capa negra.
-es muy desordenado- exclamó Berni que vestía con un traje negro por completo y una capa negra que hacía recordar la vestimenta de los antiguos seguidores de Voldemort, solo faltaba la máscara para que la vestimenta estuviese completa.
-supongo que Hogwarts también será así- dijo Malcolm tomándola de la cintura como habían acordado. Él vestía, al igual que Berni, todo de negro con la capa ondulante pero en la mano llevaba un anillo de calavera.
-cada año empeora la situación- terminó Rose, hablando despectivamente. Vestía una capa negra que la cubría del todo por la espalda, con unas botas hasta tres dedos sobre la rodilla de color negro y con taco aguja, una falda que le cubría con exactitud lo que no debía mostrarse, una camiseta negra de tiras con letras plateadas que decía "Durmstrang" y con la insignia del colegio titilando de vez en cuando, con una diadema de plata ennegrecida con una piedra de Ónix en el centro brillando a todo su resplandor, su cabello rojo tenía mechones de color negro del mismo tono que el cabello de su amiga, bajo la capa llevaba la misma cazadora de cuero negro que su amiga vestía, aunque esta le quedaba mucho mejor a Rose por su cuerpo más estilizado y deportivo. Porque sí, Rose Weasley cuando había llegado a Durmstrang había sido una debilucha sin remedio que no sabía ni levantar una mano contra alguien que la atacase, pero luego de muchas situaciones, había revertido eso con ayuda de sus dos amigos y de su novio que la ayudó a entrenarse en combate- muggle y mágico- por lo que ahora tenía un cuerpo esculpido como solo los dioses podrían hacerla.
-allá está mi familia- dijo Rose mientras caminaba seguida de sus tres amigos.
-ella… ¿ella es Rose?- preguntó Lily mirando con temor a los cuatro que se acercaban hacia su familia.
Todos los rostros de los que esperaban el regreso de Rose; es decir, todos los Weasley Potter, los Malfoy, los Scamander y los Longbottom, giraron hacia el lugar donde la pequeña Potter miraba. Al verlos inmediatamente los adultos y Albus con Scorpius que tenían ya permiso para hacer magia fuera de la escuela levantaron sus varitas hacia el grupo de cuatro magos.
Rose y sus amigos observaron con una sonrisa como la familia de la pelirroja y sus conocidos los apuntaban con las varitas como si fuesen peligrosos. Rieron entre los cuatro causando estupor y miedo a todos los que los observaban.
Levantaron los cuatro la mano derecha en señal de rendición pero las bajaron inmediatamente haciendo que una gran cantidad de aire chocara contra todos los que habían levantado sus varitas y estas cayeran al suelo como si no hubiesen estado siendo sujetas por nadie.
Todos en la estación se quedaron estupefactos ante aquella demostración de magia.
Los cuatro se sacaron el cubre todo que los cubría hasta la cabeza y sonrieron.
-no es justo Rose, por qué tu familia te recibe así y a mí lo hace con un abrazo sofocante- se quejó Natas mientras reía junto con su amiga por la cara de sus familiares.
-es cierto, es el mejor recibimiento que hemos visto en mucho tiempo- aseguró Berni.
-Rose, ¿eres tú?- preguntó su padre asombrado al ver a la joven pelirroja que reía con una sonrisa macabra y su cabello con aquellos arreglos.
-hay padre…sigues siendo tan infantil- dijo Rose mientras sus amigos reían ante el comentario- está bien que haya cambiado un poco, pero tampoco es para tanto-
Todos sus conocidos seguían sin poder creer que la joven a la que conocían: la risueña, carismática, bondadosa, agradable Rose Weasley; fuera la mujer que se mostraba ante ellos: fría, calculadora, distante.
-hijita- dijo Hermione corriendo a abrazar a su menor hija.
-y empezamos con los abrazos- dijo la pelirroja a sus amigos con desdén haciendo que estos rían con mayor intensidad.
Hermione se paró inmediatamente en el camino hacia su hija sin poder creer cómo era que su pequeña había cambiado tanto; sin embargo, a Ron no le interesó, abrazó a su hija como tanto había querido y esta se dejó abrazar por su padre, pegó su rostro al pecho del enorme señor Weasley y se acunó como cuando niña. Se había prometido que con la única persona que nunca cambiaría, por más que tuviese que hacerlo, sería con su padre.
Una vez su madre vio eso, se acercó a su hija a abrazarla, pero esta la atendió con frialdad. Sus amigos y demás familiares seguían sin poder creer el cambio que había causado Durmstrang en Rose y el trato que les daba, incluso Hugo y Lily se habían dado cuenta que Rose no los había abrazado como ella siempre hacía.
-al fin- exclamó Rose soltando su cubre todo y con un movimiento de mano encogiéndolo para meterlo a su bolso.
-hija ¿Cómo has aprendido a hacer magia sin usar la varita?- preguntó su madre, ya que esa magia era muy avanzada y casi nadie la podía realizar.
-aunque domine la magia sin el uso de la varita…en estos momentos sí la estoy usando, madre- dijo Rose señalando un punto en su brazo, al ver el rostro interrogante de su familia estiró el brazo derecho y les mostró una pequeña cicatriz que tenía al lado de la venay con la mano izquierda abrió la pequeña costra que se había formado y de allí sacó la varita, haciendo que su madre cerrase los ojos y que muchos de sus familiares sintieran arcadas.
Vio a sus amigos de reojo y ellos sonrieron divertidos. Todo era muy gracioso para ellos, ya que en Durmstrang acostumbraban a llevar las varitas de esa manera los que tenían un nivel avanzado de control de su magia y eran dignos de admiración los que tuvieran aquellas cicatrices.
-es mucho más seguro llevarla aquí- dijo colocándola nuevamente en su lugar- que en la túnica-
-eso es…impresionante hijita- dijo Ron conteniéndose de no decir la palabra que realmente quería decir.
-¿impresionante? Eso es perturbador y repugnante- dijo Ginny mirando asombrada a su sobrina.
-discúlpeme, señora Potter- dijo Malcolm- pero no nos gusta que las enseñanzas que dan en Durmstrang sean insultadas, ninguno de nosotros hemos dicho algo sobre la baja calidad educativa que presenta Hogwarts-
Tanto Rose, como Berni y Natas asintieron con la cabeza.
-¿y se puede saber quién eres tú?- preguntó Harry Potter mirándolos fijamente a todos, incluyendo a su sobrina.
-me olvidé de presentarlos- dijo Rose golpeándose levemente la frente como cuando niña, por lo que a muchos le brillaron los ojos al ver ese gesto, pero Rose se dio cuenta rápidamente de su actitud, y volvió a su estado de frialdad.
-ella es Natas Crouch- dijo señalando a su amiga que hacía una leve inclinación.
-espera, ¿Crouch?- preguntó Draco- ¿tienes algo que ver con Barty Crouch Jr.?-
La joven asintió.
-soy nieta única y escondida de Barty Crouch Jr. Me mandaron lejos de mi padre después de que lo metieron a Azkabán, al igual que a mi abuelo- dijo Natas mirando con enojo a Harry, al cual no se le pasó ese gesto.
-no sabía que Crouch había tenido un hijo-
-fuera del matrimonio…no se casó nunca porque no quería que sucediese algo con mi padre…no era tan desalmado como todos creían, aunque igual metieron a Azkabán a mi padre, siendo él tan solo un adolescente-
-un adolescente que cometió errores- dijo George con rencor.
-todos acá cometemos errores- agregó Rose sin mirar a nadie en especial, pero dejando ver a qué familia se lo dirigía- y él es Berni Avery-
El joven de cabellos negros se inclinó también.
-¿Avery? No es…-
-sí, también fue un mortífago- dijo Berni con solemnidad, él no se avergonzaba de su familia ni de su padre ni de nada, habían seguido con las creencias que tenían, y aunque él no compartía sus ideales, pues los respetaba por luchar por lo que creían.
-¿es que todos tus amigos son hijos de mortífagos?- preguntó la abuela Molly desesperada al no poder reconocer a su querida nieta. El abuelo Arthur la abrazaba para calmarla, pero nadie podía detener a la anciana.
-no todos, además, qué tiene de problemático, no soy la única que tiene amigos hijos de ex mortífagos- dijo la pelirroja con mechones negros.
Todos se tensaron al entender que se refería a Albus y su amistad con Scorpius. Draco y Astoria se tensaron al oír su mención implícita y observaron de reojo a su hijo que no podía creer lo que escuchaba.
-y por último…él es Malcolm Krum- dijo dejándose abrazar por el más alto y fornido de los dos chicos.
-un placer conocerlos- dijo educadamente.
-tu novio- dijo Hugo mirándolo da arriba abajo.
-algo así- dijeron Rose y Malcolm con complicidad a la vez, sonriéndose.
-aquí falta alguien- dijo Rose mirando a sus familiares y amigos.
-hasta que al fin te acuerdas de mí- dijo Albus saliendo de atrás de toda su familia.
-ah…hola, no me refería a ti exactamente, pero da igual- dijo Rose mirándolo como si no lo conociese.
Albus se quedó petrificado, nunca su prima lo había tratado de esa manera, ellos habían sido los mejores amigos desde que nacieron y ella siempre había sido la más cariñosa con él, casi tanto como con su padre.
-¿y a quién esperabas, Rosie?- preguntó su tío Percy.
Rose giró inmediatamente su cuerpo hasta enfocar su mirada gélida como nunca antes hacia su tío.
-nunca me digan Rosie- lo dijo de una forma tan seria que nadie creyó que fuese realmente ella la que había hablado, alrededor de ella se creó una niebla oscura que se disipó lentamente. Giró su rostro hacia otro punto.
-señora Malfoy- dijo Rose sonando tan tranquila como antes- ¿sabe si va a venir Teo?-
Astoria miró interrogante a Rose y luego fijó su mirada en la de su hijo, estaba tan turbado como el día en que se había ido Rose.
-no lo sé, cariño- le dijo educadamente.
Rose iba a hablar pero el pitido del tren lo evitó.
-supongo que ya es hora de irme- dijo girándose hacia sus tres amigos de Durmstrang.
-cuídate mucho Ro- le dijo Berni abrazándola y cargándola levemente en el aire- te voy a extrañar-
-yo también Berni…eres mi mejor amigo- le dijo ella depositando un suave beso en su mejilla. Lo abrazó durante unos segundos cerrando sus ojos, por lo que no pudo ver la mirada de horror que llevaba Albus al escuchar que su prima le había dicho "mejor amigo" a otro que no fuese él. Su familia también se había percatado de ello, pero no dijeron nada, Scorpius abrazó a su amigo para calmarlo y a la vez calmarse a sí mismo.
-cuídate mucho Ro- le dijo Natas abrazándola- recuerda que seas siempre tú- le dijo en un susurro- y ese chico del que me contaste, está más triste que cuando tú llegaste, sigue haciéndolo así-
-gracias, no sé qué hubiese hecho sin ti- le dijo con un abrazo muy fuerte- eres mi mejor amiga- Alice Longbottom escuchó eso y se llevó una mano al pecho, a la altura del corazón, ella era y siempre había sido la mejor amiga de Rose desde que entraron al colegio, se conocían y se contaban todo. Albus y Scorpius se acercaron a ella y la abrazaron mientras ella escondía el rostro para poder llorar.
-te esperaré Rose- le dijo Natas mientras se despedían- recuerda…navidad en mi casa y año nuevo con Berni-
-por supuesto-
Hermione iba a intervenir, pero su esposo y Harry no se lo permitieron.
-Malcolm- dijo Rose en un susurro mientras era abrazada y tomada posesivamente de la cintura por su amigo.
Él se acercó a su oído y en un susurro le preguntó.
-¿segura?-
-más que nunca-
Malcolm se pegó más a ella y la besó dejando a todos con las bocas abiertas mientras que miraban de reojo a Scorpius quien con la boca abierta observaba la escena donde Rose se besaba con Krum con toda tranquilidad. Aunque más que besarse, se comían entre ellos. Su rostro estaba completamente pálido y sus manos tensas en puños mostrando los nudillos blancos.
-eres hermosa- le dijo él pegando su frente a la de ella y depositando un beso en cada una de sus mejillas y en sus dos ojos- recuérdalo siempre-
-gracias- dijo ella- gracias por todo-
Ambos sonrieron cómplices.
Tanto Malcolm como Rose habían acordado saliendo de Durmstrang que se besarían frente a la familia de ella simplemente para mantener la ilusión de que estaban juntos, ella quería lastimar a Scorpius lo más posible, a pesar de que quizás él no sintiera nada por ella, lo intentaría. Y Malcolm no tenía problemas con ello, por lo que ninguno tuvo problemas con besarse. Después de todo, habían sido novios durante casi todo el tiempo que ella había estado en Durmstrang.
-te extrañaré, Rosie- le dijo él.
Rose se reprimió de gritarle porque él sabía que ella odiaba que le dijesen de esa manera.
-yo también te extrañaré, Mal- le dijo y se separaron.
Los tres se giraron y se fueron por una chimenea, dejando a Rose sola con su familia.
-Todo salió como se planeó- dijo Natas mientras caminaba abrazada por Malcolm y por Berni.
-exacto- dijo Berni- ahora todo depende de ella-
-tranquilos, Rose es fuerte- dijo Malcolm- sé que podrá con todo-
-oh, qué sentimental- rio Natas entrando y desapareciendo por la chimenea.
-maldita Crouch, ya verá- dijo Malcolm entrando por la chimenea y dejándose de ver por entre las llamas verdes.
Berni se giró para ver a su mejor amiga y observarla tan fría y diferente a lo que él la recordaba.
-espero que haya sido una buena decisión Rose- dijo suspirando- espero que no salgas más lastimada de lo que ya estabas-
Y entró por la chimenea dejando de ver a su amiga.
-¿Qué es eso de en casa de tu amiga para navidad y en la otra para año nuevo?- preguntó Hermione a su hija mirándola con el ceño fruncido.
-hemos acordado vernos en esas fechas, ya que son las únicas que tenemos permitido salir, así que voy a ir a verlos esos días a sus casas- les dijo sin más.
-Rose…- empezó amenazante su madre pero no pudo terminar porque Ron la interrumpió.
-es mejor que ya suban niños, van a perder el tren-
Todos los que ese año irían a Hogwarts comenzaron a subir.
Rose sin despedirse, cogió su bolso y se dispuso a entrar al tren sin esperar a nadie más.
Fin por ahora
Ojalá les haya gustado el capítulo, espero sus comentarios y les prometo publicar lo más pronto Besos
Sombra Posión