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Endulzando a Rose — capítulo 3

Perdón por no haber actualizado el día de ayer :( hoy me voy de viaje y he estado a full estos días, espero y me entiendan :D ojalá les guste este capítulo

Capítulo 3

Bajó del tren emocionado, buscando una cabeza pelirroja muy brillante y con una sonrisa enorme por verlo.

Vio a sus tíos por un lado saludando con un abrazo inmenso a su primo Hugo y fue corriendo hacia ellos esperando ver a la persona que tanto anhelaba.

-hola tíos… ¿y Rose?- preguntó sin darle mucha importancia al saludo.

Sus tíos se miraron entre ellos con una sonrisa de oreja a oreja, al parecer no fueron los únicos que extrañaron a su hija.

-Rose va a venir para navidad, en esa fecha recién pueden salir del colegio…no es como en Hogwarts- dijo Hermione con dulzura a su sobrino.

-sí…ese colegio no es para nada como Hogwarts- dijo Ron con la voz triste. Era la persona más apegada, quizás tanto como Albus, a su hija y el no poder saber de ella durante cuatro meses le ponía los pelos de punta. Él nunca estuvo de acuerdo con la decisión de su hija de irse a estudiar a un lugar tan oscuro como Durmstrang, pero como digna hija de Hermione Granger, hizo respetar su decisión.

Era la noche de navidad, toda la familia estaba reunida; incluyendo a Charlie que de vez en cuando venía y a Scorpius que desde la amistad entablada con Albus era considerado un Potter más, por ende, pertenecía a la familia también.

-¿Por qué no llega Rosie, tía Hermione?- preguntó una risueña Lily anhelante por la llegada de su prima.

-se supone que ya debería haber llegado, Viktor me dijo que llegan siempre a las  ocho de la noche- dijo ella.

-¡¿te has comunicado con Krum?!- preguntó, mejor dicho, gritó Ron al escuchar la conversación que mantenía su sobrina con su esposa.

-no, Ron, cálmate…lo llamé el primer día de clases para saber cómo funcionaba el colegio, solo por eso-

Ron estaba rojo pero no contestó nada, estaba con la cabeza llena por la espera de su hija.

-¿Por qué no llegará Rose?- preguntó Scorpius a su mejor amigo en voz baja para que nadie lo escuchara.

-tranquilízate Scorpius, que estás más nervioso por la llegada de Rose que el tío Ronald- dijo Albus riéndose por la expresión de preocupación, nerviosismo y ansiedad que tenía el rubio a su lado.

Diez de la noche y las personas en la madriguera empezaban a preocuparse.

Los Malfoy, es decir, los padres de Scorpius llegaron tan elegantes como siempre a la celebración de navidad.

Ya era costumbre que también se unieran en la casa de los Weasley, pues argumentaban que no les gustaba pasar la navidad sin su único hijo. Las rencillas de colegio ya estaban acabadas, con excepción de Ronald, que por alguna razón no dejaba de odiar a Draco y viceversa. Aunque ya se notaba que comenzaban a soportarse, pero el molestarse entre ellos era algo innato.

-Hermione, ¿no se supone que tu hija ya debería estar acá? Mi hermana me comunicó hace menos de dos minutos que su hijo llegó a las ocho como todos los años y Beauxbatons usa el mismo medio que los de Durmstrang-

-se supone que sí, Astoria. Pero no he sabido nada de ella aún…espero que no haya pasado nada malo- dijo la afligida madre.

-bueno, tranquila querida, seguramente no había terminado de alistar su maleta y aún está esperando por usar la red flu…sabes cómo se congestiona esa red en estas fechas- dijo Astoria con tono condescendiente, tratando de calmar a su nueva amiga.

-eso espero…-

-ya debería haber llegado mamá…no entiendo por qué no llega, son las once- dijo Ron mientras conversaba con su madre en la cocina.

Necesitaba distraerse un rato y decidió entrar a ayudar a su vieja madre cuando llegaron los Scamander a la madriguera.

-Ronald, no pasa nada, a Rosie siempre le gusta hacer entradas espectaculares, seguramente quiere sorprendernos con algo nuevo que haya aprendido en el colegio este año- dijo su madre sonriéndole, tratando de ocultar la preocupación que le embargaba a ella también.

Él sonrió y le pasó más platos.

-diez para las doce, Mione, y Rosie no viene- dijo Ronald.

No había nadie en la madriguera que no estuviese a la expectativa de la llegada de la mayor del matrimonio Weasley Granger.

Una pequeña luz entró al lugar donde todos estaban congregados.

-te dije que haría una entrada sorprendente- dijo Molly abuela a su hijo Ronald con una gran sonrisa.

La luz se transformó en varias formas, primera una comadreja, pasando por un león, luego una lechuza y por último un dragón. Sorpresivamente volvió a cambiar tomando la forma entera de Rose Weasley.

El ente miró a todos en el salón, salió corriendo a abrazar a su padre y este la recibió con los brazos abiertos, y al cerrarlos traspasó el cuerpo de Rose, confirmándole a todos que no era nada más que un patronus de cuerpo entero personal*.

La Rose plateada sonrió fríamente.

-hola papi- dijo con la voz más dulce que tenía- hola mami, abuela Molly, abuelo Arthur, tío Charlie, tío George, tía angelina, es un gusto verlos; tío Harry, tía Ginny, tío Percy, tía Audrey, tío Neville, tía Hannah, tía Fleur, tío Bill, hola Dominique, Louis, Victorie, es bueno verte Teddy, hola tía Luna, tío Rolf, hola Lorcan, Lyssander, Molly, Lucy, Lily, James, Fred, Roxanne, hola Alice*, hola Frank*, señores Malfoy, buenas noches- luego corrió a los brazos de su mejor amigo ignorando por completo a la persona que estaba a su lado- Albus…te extrañé mucho- dijo feliz de verlo- pero…aquí falta alguien, ¿dónde está mi Hugo?- preguntó.

-no quiso…no quiso bajar hijita- dijo su padre tartamudeando.

-oh…supongo que seguirá molesto por lo que le dije- dijo ella.

-¿le dijiste algo a tu hermano, Rosie?- preguntó su madre tratando de recobrar la compostura tras ver la aparición en plateada y casi transparente de su hija.

-sí, hablé con él ayer por la noche…-

-pero no puedes comunicarte con nadie mientras estás en el colegio, eso es lo que nos dijeron- dijo su padre interrumpiéndola.

-pues sí, pero ser la novia de Malcolm y que este sea hijo del director, tiene sus ventajas papi- dijo Rose como si no estuviese soltando la noticia más importante de todas, en especial para dos personas: Para su padre que se enteraba que su hija salía con el hijo del ex de su esposa y para Scorpius, quien se enteraba que el amor de su vida, la chica por la cual había estado viviendo todos estos meses como un inferí, tenía otro a su lado que no fuese él.

La madre de Scorpius giró el rostro en busca de la de su hijo, y pudo confirmar sus sospechas, él estaba enamorado de ella. Pero qué pudo haber pasado para que Rose Weasley dejase de querer a su hijo, porque si de algo se había dado cuenta desde hacía buen tiempo, era que la hija de Hermione estaba enamorada de su hijo, o al menos lo había estado.

-pero…pero- tartamudeó Ron.

-oh Rose, eso es genial- dijo Fred- ¡podrás llevarnos a ver los partidos de quiditch que queramos!-

-cuando no tú, Fred…te extrañé primito- dijo Rose.

-¡eh, que soy dos años mayor que tú!- dijo él.

-y mucho más inmaduro también- dijo Roxanne golpeándole la cabeza con un palmazo. Ella también estaba atenta a la reacción que había tenido el mejor amigo de Albus ante la noticia. Es más, casi todas las primas Weasley, incluyendo a Alice, habían visto a Scorpius ni bien Rose lanzó aquella noticia.

-bueno, no tengo mucho tiempo- dijo Rose.

-pero nenita, ¿por qué no llegas aún? Ya son casi las doce- dijo el abuelo Arthur.

-lo siento abuelo, es que no voy a regresar a la madriguera hoy…he decidido quedarme por acá hasta el siguiente año…que es cuando regrese a Hogwarts, tengo mucho que aprender y tengo toda la biblioteca para mí sola, ya que solo dos personas, contando conmigo, nos hemos quedado-

-hija, ¡no puedes hacer eso! ¡Esa es decisión de tus padres, no tuya!- gritó Hermione.

-lamento decirte madre- habló dejando de lado su voz dulce y poniendo una voz seria que nunca antes habían escuchado en ella- que Durmstrang no es Hogwarts, y que acá, los padres no son más que simples espectadores ante las decisiones que tomen los hijos con respecto a SUS vidas- dijo remarcando la palabra SUS- así que por eso me quedo…los veo el próximo año en la estación cuando esté de regreso a Hogwarts, porque en vacaciones mi profesor de Magia Negra me ha pedido que trabaje como su ayudante, pues dice que soy una experta en la materia y que me puede instruir bien en lo que transcurre mi vida académica- dijo una sonriente Rose.

Decir que las bocas de todos los presentes, incluyendo la de los Malfoy, estaban abiertas en más de 180 grados es poco. El mencionar el curso de Magia Negra había dejado a todos, TODOS los presentes sorprendidos. Se sabía que en ese colegio, el uso de ese tipo de magia estaba permitido, pero que la impartiesen era algo que nadie sabía, con excepción de los padres de los alumnos, aunque Rose nunca se los había mencionado, hasta ahora.

-por favor, no se sorprendan…donde hay luz siempre hay oscuridad; y yo prefiero conocer todo para poder después saber a lo que uno se enfrenta, ¿no es así tío Harry? Usted mejor que nadie debe saber eso, ya que es el jefe de la Oficina de Aurores- el aludido asintió sorprendido por el cambio de su sobrina.

-y otra cosa más…me estaba olvidando, soy animaga, mamá, me convierto en un dragón, es algo único según mi profesor de Transformaciones, ya que dice que…-

-que no se puede convertir en un animal mágico debido a las restricciones de la naturaleza mágica que todo mago tiene- la interrumpió Hermione.

-así es, ¿no te parece genial? Me falta algo más, sé que me estoy olvidando de decirles algo…déjenme ver, ya les dije del trabajo como ayudante, que soy animaga, que mi novio es Malcolm- dijo mirando de reojo a Scorpius, aunque no supo entender la expresión que puso este- a, sí, tengo una propuesta por parte del director para estudiar el próximo año en el colegio-

Todos pegaron el grito al cielo, tanto así que el mismo Voldemort lo sintió desde su tumba.

-¡estás loca Rosebud Jane Weasley Granger!- gritó su padre completamente enojado.

-papi, cálmate, les dije que preguntaría a mis padres si es que me daban permiso, pero supongo que no me la darán, así que mañana mismo les diré que declino a su oferta-

-más te vale jovencita- dijo su madre.

-bueno, ahora sí, eso es todo, ya me…-

-¡Rose!- gritó una personita que bajaba por las escaleras velozmente.

Corrió hasta su hermana y la abrazó sin importarle que prácticamente estuviera abrazándose a sí mismo.

-Hugo- dijo una melancólica Rose. Si bien ellos no eran muy cariñosos, se tenían mucha estima y eran quizás, los hermanos más unidos en toda la familia Weasley, quizás un poco más que como lo eran los gemelos  Fred y George en su tiempo.

-cuídate mucho Rosie…por favor-

-Hugo, ya te dije que no me digas así…está bien, me voy a cuidar, te lo prometo- dijo ella y entre los brazos de su hermano, desapareció.

Hugo y todos se quedaron viendo fijamente el punto donde Rose había desaparecido.

Nadie se dio cuenta cuando Hugo cogió su varita y con un expelliarmus mandó a volar a Scorpius por los aires.

Scorpius Malfoy cayó como un saco de papas en el suelo.

Se levantó como pudo y miró con odio profundo al Weasley hermano de la chica que le había roto el corazón en la noche de navidad.

-¡¿Qué demonios te pasa Hugo?!- gritó desde su posición.

-eso…es para que sepas que si vuelves a lastimar a mi hermana, te la verás conmigo- y con esto Hugo guardó su varita y se fue hacia las escaleras en dirección a su cuarto, dejando a Scorpius muy confundido al igual que todos los presentes.

Solo una persona se quedó pensativa.

-¿Qué habrás hecho sin darte siquiera cuenta hijo?- se preguntaba Astoria.

El reloj marcó las doce pero nadie en la casa, ni siquiera George, tenía ganas de celebrar.

Ojalá les haya gustado, no tiene mucha información pero, algo es algo, no?? Como que ya va siendo hora para que aparezca Rose, ¿no les parece? ijijiji

besos

SombraPosion