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Historia 181453 — capítulo 1

Cuatro Campeones

  • Y por último, el campeón de Hogwarts es... - Las llamas del cáliz se tornaron rojas y escupió otro trozo de pergamino con los bordes quemados.

GEORGE WEASLEY

Hubo un instante de silencio mientras centenares de rostros se giraban hacia la mesa de Gryffindor, mirando asombrados a los gemelos que traían de cabeza a alumnos y profesores. Acto seguido el Gran Comedor explotó en aplausos, risas, silbidos… sonaban gritos de "Weasley, Weasley, Weasley es el campeón".

El aludido miraba a su hermano alucinado y este le correspondía, no podían creer que hubiera dado resultado, ahora serían todavía más famosos.

  • Lo hemos conseguido! - chocaron los cinco y se abrazaron fuertemente antes de que George se levantase y se dirigiera a la puerta de atrás de la mesa de los profesores.

  • Georgie eres el mejor! - lo animó Fred cuando estaba a punto de cruzar. Él levantó el puño en señal de victoria.

Por el salón recorrían murmullos entusiasmados, curiosos, deseosos de que empezaran las pruebas… Hasta que las llamas del cáliz se pusieron rojas de nuevo, que el comedor enmudeció.

El director Albus Dumbledore estaba a su lado y se lo quedó mirando detrás de las gafas de media luna, entre curioso y temeroso. Otro pergamino salió volando y lo atrapó a mitad del trayecto hacia el suelo.

  • Harry Potter - murmuró, no parecía que hubiese alguien respirando en todo el salón - HARRY POTTER - dijo alzando la voz.

  • Vamos Harry, te ha llamado - la voz de Hermione Granger parecía asustada, pero le empujaba para que fuera y dejaran de mirar fijamente al chico.

Finalmente el muchacho de pelo negro se levantó y se dirigió a la puerta por la que hacía pocos minutos había desaparecido George. Él no recibió aplausos, ni vítores, ni tan solo palabras de ánimo que no fueran de Hermione y de Fred Weasley.

  • Qué ha pasado? Por qué ha salido el nombre de Harry? - Hermione miraba a su compañero Ron Weasley, que tenía cara de pocos amigos.

  • Ni lo sé, ni me importa, me voy. - dicho esto se levantó de su asiento y se fue por la doble puerta de madera.

Hermione se quedó petrificada, no esperaba esa reacción por parte de su amigo. Más teniendo en cuenta que era el mejor amigo de este el que había atravesado esa puerta para enfrentarse vete a saber a qué peligros. De repente recordó algo.

  • Cómo pudisteis burlar la línea de edad que creó Dumbledore? - esta vez hablaba con el gemelo que tenía sentado al lado, ahora que se habían ido George y Ron.

  • Contactos - se encogió de hombros el pelirrojo sonriente.

  • Se lo pedisteis a alguien? Pero eso estaba prohibido! Descubrirán quién os ayudó y lo castigaran! - la chica estaba realmente enfadada, no podía creer que ese par de cenutrios se hubieran expuesto a representar Hogwarts sin tener si quiera la edad que se requería. Pero ahora lo que la preocupaba de verdad era Harry, su amigo, su compañero. Qué le pasaría? Por qué había salido su nombre de ese cáliz? Tenía el presentimiento que para nada bueno.

  • Venga Granger, no será para tanto, a Hogwarts los representan los mejores, o no? - Fred le sonrió despreocupadamente.

  • Estoy un poco asustada la verdad, no quiero que les pase nada. - Hermione se quedó callada aguantando las lágrimas que pugnaban por salir y derramarse por sus mejillas.

  • MAMÁ! - Ginny gritó de repente, haciendo que su hermano y su amiga se giraran para verla - Digo, mamá tendrá un infarto cuando se entere de esto, George y Harry… - al decir el último nombre se estremeció un poco.

  • Venga Ginny, ya verás que no les pasará nada - Fred pretendía sonar tranquilizador pero empezaba a pensar en las consecuencias que podrían desencadenar sus actos. Había muerto gente en esa competición. Él fue el que había convencido a ese chico de Beauxbatons, del que no sabía ni el nombre, para que echara su nombre y el de su hermano en el cáliz. Pensaban que no daría resultado y los escupirían como cuando usaron la poción envejecedora, pero estaba claro que no fue así. Ahora su hermano, su gemelo, estaba a punto de enfrentarse a tres peligrosas pruebas y no sabía hasta qué punto él podría ayudarlo, al fin y al cabo George siempre había sido mejor en encantamientos.

Para colmo no podía quitarse las palabras de Hermione de la cabeza "Estoy un poco asustada". Hermione Granger asustada? En qué planeta? Esa chica, que mostraba entereza hasta en los momentos más duros, que con once años había ayudado a Harry a derrotar al Innombrable, con doce había deducido qué monstruo habitaba la Cámara de los Secretos y caminó sin miedo por los corredores avisando a quién podía antes de ser petrificada… Y el año pasado, aunque no supiera qué es lo que había pasado, estaba seguro que una muy gorda por cómo estaba de agitado Ron y el hecho de que Sirius Black se hubiera escapado… Pensando en eso empezó a martirizarse: Con sus actos irresponsables podía ser que a Georgie le pasara algo? Le ocurriría algo a Harry? No podía evitar quererlo como a un hermano después de tanto tiempo y tantas aventuras.

  • Fred venga, tenemos que irnos - Ginny lo sacudía mientras él salía de su ensoñación. Se dio cuenta de que estaban prácticamente solos en el Gran Comedor. No había rastro del director ni de los campeones. - Dumbledore ha dicho que nos vayamos a nuestras salas comunes, esperemos ahí a los chicos.

El joven asintió y empezó a caminar detrás de su hermana y de Hermione, que se había quedado esperándolos. Subían los tres en silencio, sumidos en sus pensamientos y no se dieron cuenta de que habían llegado al retrato de la Señora Gorda.

  • Papillas- dijo Hermione a modo de contraseña, y fue la primera en cruzar. - Buenas noches, hasta mañana.

Fred se iba a sentar con Ginny en uno de los sofás cuando escuchó su nombre.

  • Fred! Eso pasará a los anales de la historia! Los gemelos Weasley, superaron a Dumbledore y George ganó el torneo de los tres… Bueno, de los cuatro magos! - Lee Jordan miraba entusiasmado a uno de sus mejores amigos y se acercó a abrazarlo. Fred se sintió un poco mejor, pero necesitaba ver a su hermano el cual no tardó en aparecer con una gran sonrisa.

  • Freddie! Lo conseguimos de verdad! Participaré! - gritó saltando encima de su hermano, que lo recibió con los brazos abiertos, y empezaron a reír. Toda la preocupación de Fred Weasley había desaparecido, al lado de George nada malo podía suceder.

En ese momento empezó la fiesta en la sala común de Gryffindor, no se sabía de dónde salió la música ni en qué momento llegó la comida, pero no importaba, todos los leones lo estaban pasando de maravilla. Todos excepto un pelirrojo que se sentía traicionado y una castaña que no conseguía dormir por la preocupación.

En medio de la fiesta un chico de catorce años, con el pelo negro alborotado, irrumpió en la sala común pensando en la cama que le esperaba en el piso de arriba. No se esperaba que dos altos pelirrojos lo subirían a sus espaldas y lo vitorearían haciendo que estuviera a punto de caerse en diversas ocasiones. Al fin consiguió bajar, se despidió de todos y se fue hacia su habitación, esperando poder hablar con su mejor amigo y desahogarse con él, lo necesitaba.

Gracias por leer! Espero que os guste, iré subiendo cuando pueda:)