← Historia 181958 · de
Historia 181958 — capítulo 1
Prólogo: La calma antes de la tormenta
Todo comenzó aquel día en que Victoire Weasley pisó el suelo del castillo por primera vez, un primero de septiembre, lista y dispuesta para comenzar su educación mágica. Apenas la mencionaron en la lista, el murmullo del Gran Comedor se había intensificado: ¡Una Weasley! ¡La primera en años!
Esa noche, todos supieron que la escala social en la escuela cambiaría y probablemente quedaría escrito en los libros de historia, los alumnos le hablarían a sus hijos de aquel grupo de Weasley' que revolucionaron su estadía en Hogwarts, y ellos les contarían a sus hijos, y a los hijos de sus hijos- bueno, quizás estoy exagerando. Pero comprenden a donde voy.
Victoire fue seleccionada en Gryffindor, como era de esperarse, y el nombre de la rubia estaba en boca de todos al día siguiente. A medida que pasaban los años, se volvía más popular; más o menos en tercer año comenzó la temida adolescencia y Toire floreció tan bella como lo era su madre, añadiendo un factor más a su estatus dentro de la escuela: no solo era una Weasley, también era hermosa e inteligente. Parecía tenerlo todo.
Pasaron varios años más antes de que llegaran más de su familia, siendo los siguientes un trío de problemáticos desde el primer día de escuela: James Potter II, Fred Weasley II y Dominique Weasley eran los herederos al trono de la mayor. Victoire se graduó cuando aún no habían entrado todos sus primos a Hogwarts, y ni se esperaba el caos que armarían. Sin embargo, pasaron un buen par de años antes de que el suceso que marcaría la historia de Hogwarts ocurriese- no fue hasta el último año de James, Dominique y Fred que las cosas comenzaron a cambiar.
Déjenme describirles la escena general: en el Gran Comedor, a la hora del desayuno, se siente la tensión que precede el primer partido de Quidditch del año, las mesas abarrotadas de estudiantes vistiendo los colores del equipo al que apoyarían en un par de horas. En un extremo del salón, el ambiente festivo ya está en la mesa Gryffindor, casi celebrando una victoria anticipada. El equipo representante de la casa desayuna en una esquina, ya ataviados con parte del uniforme, y la capitana, Dominique Weasley, ha dispuesto una bandeja vacía como representación del campo de Quidditch, tres bagels son los aros y siete pedacitos de pan son los jugadores. Dominique explica al equipo tácticas menores, con algunas intervenciones de Fred Weasley, quien se encuentra sentado a su izquierda. James Potter, a su derecha, tiene la cabeza apoyada en una mano y revuelve perezosamente su avena- una semana atrás había sido castigado por la directora y no podría jugar este partido. La buscadora suplente, Kate Rogers, tiene una amplia sonrisa y juega con sus castañas trenzas mientras escucha.
Un poco más allá, Rose Weasley, de sexto, tiene un enorme libro de leyes mágicas en la mesa y discute acaloradamente con su hermano menor, Hugo, sobre la legislación para los hombres lobo. Para el Hufflepuff de cuarto año, era increíblemente injusto que mantengan decretos arcaicos en lugar de instruir sobre la aceptación de ellos en la sociedad. Lily Potter está sentada en frente de los hermanos, sin entender mucho pero asintiendo rápidamente para darle la razón a su primo. La pelirroja está más interesada en oír la conversación del equipo de Quidditch, o de informarse respecto de los últimos chismes, pero por sentido común debía apoyar a su mejor amigo.
En la mesa continua, un grupo de Ravenclaw de quinto llevaba bufandas escarlata y oro, apoyando a Gryffindor para el partido. Lyssander Scamander lideraba la tropa, con un enorme sombrero de león encantado que le había enviado su madre para apoyar al equipo de la casa de su hermano gemelo; frente a él una morena llevaba un suéter a rayas amarillas y rojas en muestra de apoyo—Roxanne Weasley podía ser la única Ravenclaw de la familia, pero nunca dejaría de apoyar a sus primos en los partidos. Junto a ellos Louis y Molly Weasley desayunaban ataviados en amarillo y negro; Hufflepuff sería el rival de los leones en el inicio de temporada y ellos no perdían tiempo en apoyar a otra casa que no sea la propia; Lorcan Scamander había estado ahí un par de minutos atrás, pero ahora había desaparecido a quién-sabe-donde.
Les miento si les digo que el par de serpientes con bufandas y sombreros dorados y escarlata no llamaban la atención en la mesa de Slytherin—Albus Potter y Scorpius Malfoy apoyaban a Gryffindor y parecían ser los únicos en el castillo que llevaban colores de dos casas completamente opuestas. El resto de los Slytherin se divide entre los que vestían los colores de Hufflepuff y los que no apoyaban a nadie; entre los primeros, una chica pelirroja de cara flaca y postura altiva llevaba un suéter con los colores de los tejones, Lucy Weasley había cedido ante los ruegos de su melliza y accedido a "inútilmente apoyar un equipo que no me interesa en un deporte que no me interesa".
Suena una campana y los equipos se levantan de sus mesas, gritos se elevan en el Gran Salón y los Gryffindor ovacionan a sus deportistas mientras dejan el comedor hacia el campo de Quidditch, una chica por ahí se desmaya cuando el bateador Fred Weasley le lanza una sonrisa. Con paso seguro y confiado, Dominique camina liderando a su equipo, y no es menos de esperarse de la chica que tiene a todos en la palma de su mano.
Si me acercara a uno de ellos y les advirtiera lo que está a punto de pasar, ninguno me creería. Y es que esa misma tarde, justo después del partido, un murmullo se oye en lo alto de una torre. Alguien lo escucha, y se lo cuenta a otra persona, y se convierte en un rumor que corre frenético por los corredores, alimentado por todas las voces que lo repiten y las mentes que lo creen; y una familia cae de lo alto de su pedestal—y todos sabemos que mientras más alto, más duele la caída.
Ese murmullo, mis amigos, sería el inicio de la caída del Imperio Weasley. Yo me encargaré de contarles, con lujo y detalles, aquel suceso que cambiaría para siempre la historia de los estudiantes de Hogwarts: ese sábado ocho de octubre, más conocido como el día en que los escombros comenzaron a ahogar a la nueva generación Weasley.
¡Hola! Ha pasado un largo tiempo desde que creé esta historia en Potterfics, y creo que es hora de que comience a subir los capítulos. Espero que les guste el prólogo y si están interesados en saber que ocurrirá, le den click en Favoritos y me dejen una lechuza... Estoy bastante emocionada por este fic, que será mi proyecto a largo plazo del 2016.
¡Nos leemos en los comentarios!
Nella Black