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Historia 181965 — capítulo 21
--¿Qué pasa?, no puedes dormir—pregunto Tonks. Remus se sobresalto de su asiento y se encogió de hombros, tenia varios días que no dormía bien, estaba en esa época en donde los lobos estaban siendo señalados de nuevo, la vista de Remus se perdía en él llameante fuego hasta que fue a ver a la hermosa chica que estaba en el marco de puerta, Remus reprimió una sonrisa, se veía realmente tierna con su pijama y su cabello de color rosa chicle. --últimamente dormir es lo que menos hago—Remus soltó un suspiro. --¿Puedo sentarme contigo?—pregunto Tonks. --Adelante. Tonks tomó asiento a un lado de Remus, él se removió un poco incómodo, desde hace unos días la presencia de la metamorfomaga lo hacía sentirse incómodo, no comprendía que le pasaba. --Yo tampoco puedo dormir…--confesó Tonks.—los ataques cada vez son más, tengo miedo de despertar un día y perder todo. --Nada va a pasar, solo quieren asustarnos. --James y Lily se ven muy asustados.—comentó Tonks.—pero supongo que solo temen por Harry. --¿Tú sabes lo de Harry?—pregunto Remus. --Sí, Sirius me lo comento. --al parecer no puede guardar un secreto—bufo Remus. --¿No confían en mi?—pregunto Tonks. --No es eso—negó Remus rápidamente.—sólo que es algo que le corresponde a James y Lily. --Sirius no sabe guardar muchos secretos—afirmó.—no te imaginas todos los que me ha dicho de ti. Remus palideció tan rápido, Remus sabía que Sirius no comentaría su licantriopia, pero si en una de esas se le escapaba Sirius ya podía darse por muerto. --¿Qué dijo Sirius sobre mi?—pregunto Remus. --Nada importante.—Tonks se encogió de hombros. --Sí me disculpas, creo que iré a mi cuarto. --¿Por qué siempre haces eso?—pregunto Tonks. --¿hacer que? --alejarte de mi—respondió la chica.—vamos también podemos ser amigos. Te conozco desde que estaba pequeña. --no me alejo de ti, solo que ya me gano el sueño. --Está bien, yo me quedare un momento aquí—dijo Tonks.—Buenas noches. --Buenas noches.
En Hogwarts estaban las cosas muy alborotadas, los otros colegios participantes llegarían en unas pocas horas y los profesores estaban como locos acomodando a los alumnos en sus lugares correspondientes. --Espero que no se demoren mucho.—dijo Ron.—hace un poco de frío. ¿Cómo creen que lleguen? --no lo se, tal vez en escoba.--respondió Harry. --o en traslador… --no lo creo.—comentó Hermione.—vienen desde muy lejos. --tal vez se aparecerán.—comentó Harry. --Cuántas veces tengo que repetirles que nadie puede aparecerse en los terrenos.—comentó Hermione. En la primera fila se escuchó el grito de Dumbledore. --¡Ajá! ¡creo que se acercan los representantes de Beauxbatons! --¡es cierto!—grito un niño señalando hacia el bosque--¿Qué es esa cosa? Una cosa enorme se acercaba desde las profundidades del bosque haciéndose cada vez más grande cuanto más cercas estaba. --¡Un dragón!—grito un niño de primero. --¡No seas idiota! Es una casa flotante… La suposición del ultimo niño fue la más acertada. Cuando la enorme forma negra se acercó más pudieron ver que se trataba de un gigantesco carruaje de color azul pálido tirado de una docena de caballos de color gris, cada uno mas grande que un elefante. La primera fila de alumnos se hizo inmediatamente para atrás cuando el carruaje estaba a punto de aterrizar. Varios alumnos dieron un salto de susto cuando tuvieron a los enormes caballos más de cercas, un segundo más tarde el carruaje aterrizó por completo. Una muchacha de túnica azul pálido salto del carruaje al suelo, hizo una pequeña inclinación en forma de saludo para después disponerse en poner una escalerilla en el carruaje. Respetuosamente retrocedió un paso. Una enorme mujer bajo del carruaje, la mujer con las dimensiones más grandes, eso parecía al menos explicar el porque las dimensiones tan exageradas del carruaje. Dumbledore comenzó a aplaudir. Los estudiantes imitaron a su director, muchos de ellos de puntillas para ver mejor a la mujer. --Madame Maxime—dijo Dumbledore.—Bienvenida a Hogwarts. --mis alumnos.—dijo Madame Máxime señalando a los doce chicos y chicas que se encontraban detrás de ella. --¿Ha llegado ya Kagkagov?—pregunto la mujer. --No tardará. -aseguró Dumbledore.--¿prefieren quedarse aquí para saludarlo o pasar a calentarse? --Lo segundo me paguece.—respondió Madame Máxime.—Dumbledog, mis caballos… requieren cuidados especiales, solo beben whisky de malta pugo. --Descuide, los atenderemos bien. --Allons-y—les dijo Madame Máxime a sus alumnos, los estudiantes de Hogwarts se apartaron para dejarlos pasar. Después de varios murmullos de los alumnos de Hogwarts imaginándose como vendrían los de Durmstrang, un sonido muy fuertemente se provino del lago dejando a todos los alumnos, nos callados, un majestuoso barco fue surgiendo del agua, brillando a la luz de la luna, parecía un barco fantasma, las luces que tenia el barco le daban un aspecto muy cutre.A la luz del barco vieron como la gente lo desembarcaba, todo los alumnos mantenían una figura curpuleta, fue hasta que se ha cercaron ,as que se dieron cuenta que sólo eran sus enormes abrigos de piel. --Dumbledore.—grito el hombre que venía de adelante. --¿Cómo está mi viejo compañero? --estupendamente, profesor Karkarov.—respondió Dumbledore. --Hogwarts.—dijo Karkarov levantando la mirada hacia el castillo.—es estupendo estar aquí… Viktor, ve al calor. ¿no te importa Dumbledore? Es que tiene un pequeño resfriado. Karkarov le hizo señas a sus demás alumnos para que avanzarán. --¡Viktor Krum!—dijo Ron a Harry por lo bajo.--¡Krum! ¡Es Viktor Krum! --debemos caminar al gran comedor, vamos—aviso Hermione. --Me voy a desmayar—Dramatizo Ron. --Por dios, ¡sólo es un jugador de quidditch!—dijo Hermione. --Hermione… ¡Es uno de los mejores jugadores del mundo!—dijo Ron negando con la cabeza. Cuando nuestro trío favorito se volvía de nuevo al gran comedor encontraron un alboroto, unas chicas conversando sobre quién se atrevería a pedirle un autógrafo y los chicos tratando de ver a Viktor a través de los demás. Harry se enfocó en una pequeña pelirroja que le hacía señas con su mano mostrando le que había lugares vacíos junto con sus hermanos gemelos. --¿Alguien tiene una pluma?—pregunto Ron. --Vas a pedirle matrimonio a Vicky…--dijo George. --¡Oh! Vamos, dejen a Ron.—defendió Ginny con una sonrisa—esta en a edad de la punzada. --quiero que se siente aquí.—dijo Ron mientras lo observaba.—Ginny quítate. --¿Qué?—pregunto la pelirroja con enojo. --olvidalo… se fue a la mesa de slytherin.—gruñó Ron. --¿Por qué hay cuatro sillas en la mesa de los profesores si solo vinieron dos nuevos?—pregunto Harry. --¿Eh?—pregunto Ron observando a Krum. A continuación los directores y maestros fueron entrando, cuando Madame Máxime entró todos sus alumnos se pusieron de pie, provocando risas de parte de los alumnos de Hogwarts, pero a ellos no les pareció importarles y así estuvieron hasta que su directora tomó asiento. Todos tomaron asiento menos Dumbledore. --Buenas noches, damas, caballeros, fantasmas, y por supuesto muy buenas noches a nuestros huéspedes.—dijo Dumbledore sonriendole a todos.—es para mi un placer darles la bienvenida a Hogwarts, espero que su estadía aquí sea de su agrado. Una chica de Beauxbatons soltó una risa despectiva. --el torneo se abrirá al final del banquete—explicó Dumbledore.—ahora coman y beban y disfruten como si estuvieran en su casa. Como siempre todos los platos se llenaron de deliciosa comida. Pero era muy diferente a la de siempre, parecía ¿comida extranjera? --¿Qué esto?—señaló Ron a una sopera. --Bullabesa.—dijo Hermione.—un platillo francés. Es muy rico. --te creo sin necesidad de probarlo. El gran comedor parecía mucho más lleno de lo habitual, aun que solo había como veinte alumnos más que de costumbre. Quizás era por que sus uniformes eran de diferentes colores, destacaban contra las túnicas de color negro de Hogwarts y una vez los de Durmstrang se desprendieron de sus pieles mostraron sus túnicas color rojo sangre.Los tres chicos estaban conversado con Ginny cuando una hermosa joven de cabello rubio patinado que poseía unos hermosos y penetrantes ojos azules se dirigió con ellos. --pegdonag, ¿no quieguen**bouillabaisse? Se trataba de la misma chica que se había reído del discurso de Dumbledore. --puedes llevartela.—contestó Harry viendo a Ron muy embobado con la chica y a Hermione y Ginny que no se dignaran a contestar. --¿Han tegmimado con ella? --Si, muy deliciosa.—dijo Ron sin aliento. La chica tomó el platillo al que se refería y se fue caminando hacia la mesa de Ravenclaw en donde se encontraba sentada minutos atrás. --¿Una veela?—pregunto Ginny. --no creo, nadie mas se le quedo mirando con la boca abierta.—contestó Hermione. Pero no estaba totalmente en lo cierto, ya que por donde la chica había pasado más de un chico se quedo mirando a la chica con la boca abierta. --¡No es una chica normal!—dijo Ron.—las de Hogwarts no están así. --tal vez en Hogwarts las hay mejor—dijo Harry mientras sonreía hacia la mesa de Ravenclaw mirando a Cho. --ya vieron quien llego—dijo Hermione viendo a la mesa de profesores. Ludo Bagman y el señor Crouch estaban sentados en las sillas que sobraban en la mesa de profesores. --¿Qué hacen aquí?—pregunto Harry. --son los que han organizado el torneo de los tres magos, supongo que quieren estar en la inauguración—dijo Hermione. Una vez limpios todos los platos de oro, Dumbledore se levantó, todos en el gran comedor parecían nerviosos, todos parecían escuchar con atención cualquier cosa que fuera a decir el director. --Ha llegado el momento—anuncio Dumbledore.—el torneo de los tres magos va a dar comienzo.