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Hija de Hera — capítulo 2
-¿Qué vas a hacer ahora? - preguntó Vriel siguiendo a su enfadada novia por el campamento. Cleo estaba guardando la manzana con mucho cuidado dentro de su mochila de viaje, cuando terminó el procedimiento giró su cabeza con brusquedad haciendo que sus mechones castaños por poco golpearan a Vriel en la cara, su mirada echaba chispas tenues. -De momento hablar con Quirón, no sé si quiero que todos se enteren pero no voy a vivir con los hijos de Hermes por más tiempo, son una pandilla tan desagradable - hizo una mueca para acompañar la afirmación - en fin, no sé como saldrá esto, puedes volver con los chicos si quieres. -¿Estarás bien? - Vriel alzó una ceja. -Ve con tu hermano, seguro que Will tiene bastante trabajo en enfermería, o lo tendrá después de esta noche. -Cierto, toca Captura la Bandera, si cambias de cabaña ¿seguirás siendo de mi equipo? - bromeó. -Ve con Solace, sabandija - lo pinchó ella con un codazo cariñoso. Vriel siguió caminando con ella hasta la casa grande y luego se dirigió a enfermería, Cleo tocó dos veces. -Cleopatra, bienvenida, no esperaba tenerte por aquí. Cleo hizo una mueca al escuchar su nombre completo, su padre dijo que su madre divina le había escogido el nombre al nacer... Menudas ideas presumidas de Hera. -Mamá me hizo una visita - dijo cerrando la puerta y sacando la manzana de la mochila. -¿Eris? ¿La diosa de la disputa? - Quirón se mostró sorprendido y cogió la manzana. -No, esta es una imitación de su manzana sin embargo. ¿No adivinas quién la hizo? Los ojos de Quirón se dilataron y el centauro golpeó con fuerza en suelo utilizando el casco derecho como muestra de nerviosismo. -Hera - susurró mirando la manzana ahora con angustia y temor. -La misma Diosa del Matrimonio - resopló - se apareció cuando me negué a casarme con Vriel. -Eso si es un evento extraño, considerando que técnicamente los hijos de Apolo son los nietos de Zeus. -Como siempre todo queda en familia, ¿qué haremos Quirón? Sabes que no soporto a los hijos de Hermes y que si el Olimpo se entera mami-vaca hará lo que sea para vengarse por abrir mi boca. -Tal vez lo haga, tal vez no, pero Zeus se indignará con ella, necesitamos el consejo de una Diosa. -¿Quién podría ser tan discreta? - Cleo intuyó la mirada de Quirón - Como no, Atenea. -Ella sabrá decirnos si debemos guardar el secreto o aparentar las cosas por más tiempo. -¿Y cómo sabrá ella que la necesitamos? Los grandes siempre están ocupados. -Annabeth Chase - fue la respuesta del centauro. -La chica algas - Cleo alzó los ojos hacia el techo - bien, le pediré el favor. Me llevo la manzana no vaya a ser que te tientes y acabes enredado quizás con quién. Apenas salió de la casa una voz captó su atención. -¡Lo juro! Desde el día en que el monstruo apareció no para de investigar, apenas sale de su habitación, ya no sé que más hacer para convencerla Pipes -Hey, chico agua - llamó Cleo alcanzando a la hija de Afrodita y al chico de Poseidón. -Hola Cleo -Piper, Percy, necesito encontrar a Annabeth. -Está en su cuarto, suerte si quieres hacerla salir - dijo Percy, algo molesto. Cleo se lo pensó un momento, ella siempre había tenido planes cuando se trataba de arreglar parejas, y ahora... ahora eso tenía un poco más de sentido. -Ve a buscar a Rachel Elizabeth Dare - le aconsejó Cleo con una sonrisa - lo que Annabeth necesita es otra misión en la que enfocar su mente, seguro que ella te puede ayudar. -No lo había pensado - los grandes ojos de Percy brillaron con esperanza. -Lo sé, buena suerte - les deseó Cleo y se alejó rápido. Piper mantuvo la mirada en su cabello castaño mientras se alejaba. -¿Ocurre algo Pipes? -Los consejos de Cleo a menudo resultan, solo me estaba preguntando si no sería hija de mamá también. -Aún no ha sido reclamada. -No, le preguntaré a mamá si la vuelvo a ver. Vamos.
-Hey, chica algas -Cleo Peters, ¿necesitas ayuda con algo? -De hecho... - Cleo cerró la puerta del cuarto de Annabeth y sacó la manzana - necesito hablar con tu mamá.