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24 años después... — capítulo 21
John miraba la tarima del suelo, estaba llena de confeti de colores, de gotas de refrescos y alcohol, de colillas,… era incapaz de mirar al frente. Su respiración iba demasiado deprisa para que pudiera pensar con claridad.
Los habían reunido allí, en el salón que había hecho de pista de baile. John seguía confundido desde que escucho el primer ruido. Estaba en la escalera que llevaba al segundo piso, sentado con Mary, se reían con solo mirarse a los ojos. Escucho varios crack procedentes del jardín pero su buena intención le hizo pensar que eran más amigos.
La besaba, tenía la mano apoyada en la suave media que cubría su pierna cuando un zumbido le atravesó los oídos. Se levantó de golpe y miro por la primera ventana del pasillo. Dos mortifagos caminaban hacia la puerta de atrás de su casa.
Solo podía pensar en ella, recordaba que le susurro que guardara silencio y pidió por que Scorpius siguiera en la misma habitación que lo había visto entrar. Recordaba la miles de preguntas le había hecho y como había sido incapaz de mirarla a la cara.
Suspiro despacio, al menos, sabía que estaba fuera de la casa. Todos habían visto la ráfaga blanca saliendo de la casa. Hasta los estúpidos mortifagos se habían sorprendido.
El corazón le dio otro vuelco cuando lo vio entrar. Rabastan siempre iba sin mascara se consideraba el nuevo Lord.
-Hacéis una fiesta y no nos invitáis—Rabastan arrastraba sus palabras con arrogancia—eso está muy feo John—se quedó parado delante del chico y lo miro a los ojos.
-Rabastan—un joven con el pelo revuelto y con el labio roto lo llamo desde la puerta—Isabella se encuentra mal me ha pedido que te avise
-Y para que estas tú, Luke—le grito de repente
-Lo siento señor—el joven bajo la cabeza y se fue rápidamente
-Ignora la interrupción de Luke—Rabastan volvió a mirar a John—se lo diré a tu padre, y no sé si le gustará—Rabastan miro a los hombres que se ocultaban baja su máscara—sería muy triste que no entraran nunca en los Sagrados.
John no le respondió, sabía que no debía, ya se había llevaba bastante golpes en la reuniones por responder e incluso por murmurar. Simplemente asintió.
-Bueno y que tenemos aquí, a la pequeña Bella Malfoy—Rabastan la miraba con desdén y con una sonrisa donde mostraba todos sus dientes sucios—hacía tiempo que no la veía.
Bella lo miraba a los ojos, no le tenía miedo a eso hombre, no sabía porque pero se sentía muy tranquila demasiado tranquila.
-No me gusta lo que hacéis así que no voy—las palabras de Bella trajo consigo un silencio que se podía cortar con un cuchillo.
Rabastan la miro con odio pero cuando levanto la mano para abofetearla, la mano de Bella lo paro.
-No la toques—los ojos de Bella habían desaparecido y Rabastan los reconoció al instante.
-Edúcala tú, cuñada
Albus que se encontraba oculto entre John y Bella, sujeto fuertemente la mano de su novia. Fue ese contacto lo que hizo que su Bella volviera.
Rabastan dejo de mirarla cuando vio que los ojos de su cuñada habían desaparecido y empezó a hablar al aire.
-Tu poder no es tan grande como crees—empezó a reírse—no puedes ni controlar a una niña de 15 años, oh no se me olvidaba, estas muerta
Bella callo de rodillas en el suelo, y sin levantar la cara del suelo hablo sin su dulce voz
-El que está muerto es tú hermano—Bella se levantó con total elegancia y se dirigió a Rabastan—me alegre tanto al saberlo, no sufrí absolutamente nada
-CALLATE ZORRA—Rabastan la apunto con su varita pero Bella fue más rápida y lo desarmo.
Se acercó a él con rapidez y lo cogió del pelo mientras lo bajaba a su altura.
-TE CREES QUE PUEDES DESAFINAR A BELLATRIX LESTRANGE—ningún mortifago hacia nada, todos estaban quietos expectantes—TE VOY A RECORDAR QUIEN SOY YO—se notaba que Rabastan temblaba del miedo
-BELLA—grito Albus apareciendo de detrás de John—déjalo.
La mirada fría de Bella se encontró con los ojos asustado de Albus. Sonrío de una manera muy cruel y con un rápido movimiento levanto hacia Albus la cara de Rabastan.
-Siéntete orgulloso te acaba de defender un Potter—Bella no apartaba los ojos de los de Albus—deberías haberte quedado detrás de tu amigo, escondido, como estuvo tu padre siempre, siendo un cobarde
Albus apretaba fuertemente su mandíbula para no responder, sabía que no era su Bella que ella no pensaba así. Si le seguía el juego iba a ser peor.
No hubo tiempo para más cuando una explosión se escuchó fuera de la casa. Se pudo ver las chispas por las ventanas y oír el grito de terror de Anne.
-SON ELLOS—pudo llegar a escuchar Albus antes de atrapar a Bella que salía corriendo.
Todo se llenó de polvo pero aun así Albus pudo llegar a la cara de Bella y susurrarle al oído: *ella no eres tú, no dejes que gane Bella, no dejes que gane.*La abrazo contra él lo más fuerte que podía y sentía como ella se retorcía hasta que finalmente le correspondió el abrazo, Bellatrix Lestrange se había ido.
-DEJEN LAS VARITAS EN EL SUELO—una voz que Albus conocía muy bien resonó por encima de los gritos de las chicas que había y poco a poco el polvo fue asentándose.
-Ted—susurró Albus
El que siempre había sido su super hermano mayor lo miraba muy serio, trago saliva sin dejar de apuntar con su varita.
-¿Qué haces aquí Al?—Ted estaba sorprendido y confundido, había visto salir como a 15 mortifagos de esa casa.
-Era una fiesta—susurro Al bajando la cabeza.
-HARRY—grito Ted sin dejar de apuntar con la varita de 20 adolescentes asustados.
Harry entro seguido de Ron y varios aurores más. Se quedó quieto en el umbral de la puerta. Su hijo estaba allí, mirándolo y temblando.
En ese mismo instante una nutria resplandeciente entro en medio del salón dejando un mensaje:
Rose está en el ministerio, departamento del uso indebido de la magia, voy hacia allí. La cama de Albus también esta vacía.
Ron reacciono demasiado rápido, se lanzó hacia el enjambré de adolescentes buscando a una cabeza en concreto.
-¿DONDE ESTA?—grito sin dirigirse a nadie en concreto
-Se fue con ella, antes de que entraran ellos—un débil voz de John se atrevió a contestar.
-Ron, Ron tranquilízate—Harry agarraba a su amigo mientras este de disponía a irse—Ted llévate a todos al ministerio, allí llamaremos a sus padres
-¿Y Albus?—pregunto tímidamente Ted
-A él también—sentenció sin mirar a su hijo a la cara.
Hermione corría por el pasillo del departamento seguida de Ginny que también se encontraba preocupada. Se habían vestido deprisa y con legañas en los ojos había avisado a Molly para que se quedaran con los niños ignorando las peticiones de James por acompañarlas.
Abrió rápidamente, cuando llego al despacho de guardia 216,. Rose estaba sentada en una silla, cabizbaja. Y en la silla de al lado Scorpius Malfoy se retorcía la manos con nerviosismo.
No se dio cuenta de la presencia de Astoria hasta que no la tuvo encima
-Buenas noches—Astoria les tendió la mano la cual estrecharon ambas y volvió a sentarse delante del escritorio
-Siento haberla despertado señora Weasley pero tenía que hacerlo por ley cuando un menor se encuentra fuera de hogar a esas horas—Tina Hollan la miraba desde un sillón más grande que ella.
-No se preocupe, se lo agradezco mucho—Hermione se sentó al lado de Astoria.
-Solo tendrá que firmar aquí—le tendió un papel y Hermione lo firmo rápidamente—usted aquí señora Malfoy y por favor que sea la última vez, se encontraban en una barrio muggle y ese conjuro es muy llamativo—expuso mirando de reojo al chico.
-Por supuesto señora Hollan, no volverá a pasar—se disculpó Astoria mientras se levantaba.
Los 5 salieron en silencio y ese silencio continuo hasta la espera del ascensor, cuando este llego Ron y Harry salieron de él.
-¿Dónde está Al?—Ginny fue la primera en hablar con un tono desesperado
-Está bien, se encontraba en la casa del aviso—le informo rápidamente Harry dejando extasiada a Ginny pero no tuvo oportunidad de hablar más.
-Igual que tú—puntualizo Ron, se encontraba más tranquilo después de la charla con su amigo pero seguía queriendo estrangular a ese chico con pelo de pollo.
-Papá, te lo puedo explicar—Rose había estado pensando todo el tiempo una excusa perfecta.
-¿A sí?—Ron la examinaba con la mirada—puedes explicar el porqué te has escapado de casa de madrugada, has ido a una fiesta llena de alcohol drogas—hizo una leve pausa—ahh y mortifagos, ¿puedes explicarlo?
-La convencí, es mi culpa—Scorp salió en su defensa sin miedo
-Scorp no deberías meterte—le susurró su madre pero ya era demasiado tarde.
-Ya sé que es tu culpa, siempre en medio y siendo una mala influencia, no tuviste bastante con lo que hiciste aquella vez—Ron bufo y continuo—dos meses en el hospital, dos meses
Scorpius no pudo aguantar la mirada de Ron, todavía se sentía culpable por lo que le había pasado a Rose aquel nefasto día. Trago saliva y bajo la cabeza intentando que las lágrimas se quedaron dentro de él.
Rose quiso rebatir a su padre, pero Hermione le hizo una señal para que dejara el tema y todos se dirigieron al departamento de aurores. Entraron el sala 526, que era la más grande y al abrir la puerta todos los murmullos se escucharon con claridad.
Los chicos con sus ropas de fiestas estaban sentados en varios bancos. Scorp no perdió el tiempo en acercarse a su hermana, estaba fría y tenía un semblante muy triste.
John se acercó desde el banco de detrás y no tuvo que hablar Scorp le asintió en señal de que Mary estaba en su casa a salvo de todo lo que se les venía encima.
-POR FAVOR SILENCIO—Matilde Pikers halo por encima de todos los padres que habían venido a rescatar a sus hijos de aquel desastre donde eran involucrados con mortifagos—irán pasando uno a uno para comprobar si pertenecen a la organización o no.
-Eso es deshonesto y va en contra de las leyes mágicas—Theodore Nott miraba a la administrativa por encima del hombro—mis hijos son menores y estaban autorizados para ir a esa fiesta, una fiesta juvenil, son víctimas no culpables.
-Señor Nott, debía a la involucración pasada de varias familias con dicha organización debemos realizar el procedimiento—le explico con amabilidad
-Me parece muy bien, pero mi familia nunca estuvo involucrada, mis padres pasaron todos los juicios y fueron declarados inocentes—explico detalladamente.
-Por suerte—susurró Ron por la bajo
-Tiene algo que decir señor Weasley—Pansy lo miraba con ira—supongo que si todos tienen que pasar por la dichosa prueba, su hija también lo hará, ¿no es así?
Lo miraba con arrogancia y disfruto viendo como Ron apretaba la mandíbula y reprimía todos los insultos que le hubiese encantando decir.
-Eso es verdad—Nicolas Roseir se mostraba ofendido con todo el asunto—no se librara por ser hija del triito.
Pansy sonrió con ganas, estaba ganando y eso le encantaba.
-Pansy deberías callarte ya, y lo sabes—Dafne le susurró al oído sin que nadie la viera.
Pansy se encogió de hombros y volvió al lado de su hija quien temblaba del frio y del miedo.
-Bueno, el primero John Zabini—John al lado de su padre avanzo hacia la mesa.
Blaise firmo la autorización, y John extendió ambos antebrazos delante de Matilde quien en susurros y con ayuda de su varita dijo revelate pero nada ocurrió los antebrazos de John estaban limpios y por fin pudo marcharse. Fueron pasando uno por uno.
Hasta que llegó el turno de Dave Yaxley, un chico de 19 años que no necesito que su padre le firmara nada. Extendió los brazos con miedo pero su expresión mostraba indiferencio o eso quería mostrar. Nada más decir el conjuro, la marca que todos conocían se dibujó en el antebrazo izquierdo del chico. La madre del chico chillo de la impresión y su padre lo agarro fuertemente del brazo mientras su hermana Margaret lloraba.
Harry con disimulo aviso a varios aurores que lo arrastraron fuera de la sala consiguiendo que su padre, un exmortifago, lo soltara.
-Papá, por favor, haz algo por favor—Dave salió gritando ayuda a su familia.
-Se quedara en Azkaban hasta el juicio que será dentro de dos semanas, deberían buscar un buen abogado para ese momento—le aconsejo Harry a la familia.
El turno de Rose llegó, y de mala gana Ron firmo la dichosa autorización. En pocos minutos Rose junto con su padre, Albus, Harry, Ginny y Hermione se dirigían de nuevo a Grimplace. En silencio, cada padre pensaba que había hecho mal para que una noche de vacaciones de Navidad hubiese acaba así.
Hola, aquí os dejo un nuevo capítulo. Sé que no es como los demás pero necesitaba subirlo para que todo quedará claro. ¿qué os ha parecido?
Espero que os guste ^^
Muchos beso y nos vemos en el fin de semana o eso espero jijij