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Un último suspiro. — capítulo 13

Mientras los días pasaban, Draco y Hermione parecían cada vez una pareja, más que no lo eran porque realmente ninguno de los dos había querido hablar sobre el tema, era mejor así, y se sentían mejor de aquella manera.

Sin embargo, para Draco aquella chica de cabellos castaños era solamente suya, y para Hermione lo mismo. Ambos se sentían por los cielos juntos. Tenían tanto en común y la vez discrepaban en demasiadas cosas, que sinceramente quien los viera diría que no eran tal para cual, pero ellos tenían más que claro que se complementaban, y eso era lo que demostraba que aquella pareja valía la pena.

-¡Buenos días!-Gritó con emoción la señora Dooley abrazando a Hermione para después apretarle los cachetes a Draco, y abrazarlo también, de manera muy maternal.

-Hola señora Dooley…-Susurró Draco avergonzado con tal muestra de afecto.

-Derek está en revisión con el doctor Smith chicos.-Dijo la mujer dirigiéndose a la habitación.- Pronto volverá, si queréis esperarle, os podéis quedar en la habitación.

-Gracias.-Susurró Hermione entrando a la habitación, dándose cuenta de que todo estaba desordenado, juguetes por todas partes, ropa de él por el suelo, algunos bolsos por los suelos.

-Tendremos que ordenar.-Susurró Draco en su espalda, sacando la varita.

-No.-Dijo ella con una sonrisa.- Derek tardará, hagámoslo a lo muggle, así tendremos algo que hacer.

-Hermione.-Dijo este negando con la cabeza.- Si lo hiciéramos con la varita, también tendríamos algo que hacer.-dijo cogiéndola de la cintura para darle otro beso apasionado, introduciendo su lengua hasta dejarla sin aliento.

-Para.-Susurró ella sintiendo sus besos por el cuello.- Draco…

-Está bien.-dijo este comenzado a recoger los juguetes al instante.- Vamos, a ordenar. ¿O, te piensas quedar allí toda la tarde?

Ella negó con la cabeza, comenzando a recoger todo.

Siguieron ordenado, entre risas y comentarios llenos de burlas por parte de los dos, hasta que Draco preguntó algo, que la dejó callada, no sabía realmente responderle porque no había tenido tiempo de pensar sobre ello y tal, y sinceramente no quería que el se involucrara en el tema, porque sabía de lo que sería capaz.

Apoyado en la cama de enfrente con las manos en los bolsillos y las piernas cruzadas, observabaHermione con determinación, mientras ella en la otra cama lo miraba sentada con las piernas colgando, parecía una niña.

-¿Y bien? ¿Es para costear la operación?

-Si.-susurró ella.- Es para eso, Draco. ¿Qué más quieres saber?

-No quiero saber nada más.-Respondió este.- Porque no venderás ninguna de las empresas, ¿lo comprendes?

-¿De qué hablas?-Preguntó ella frunciendo el ceño.

-De que yo pagaré la operación, Hermione.-Ella negó con la cabeza al instante enfadándose.- Calla, ¿quieres? Mira mi madre y yo tenemos una gran fortuna y quedamos muy bien parados después de la guerra, así que no se va hablar más del tema, yo pagaré la operación.

-No, no, y no.-Dijo ella con determinación.- Yo venderé las empresas, y pagaré la operación de mi hermano ¿lo entiendes?

-Eres tú la que no entiende nada.-Habló él volviendo a su semblante frio y calculador.- Tienes otra boca a la que alimentar, dime ¿Qué harás cuando salgas de Hogwarts? ¿Tienes si quiera un trabajo? ¿Piensas que con el dinero que tienes te dará para vivir durante mucho tiempo?

-Me dará para costear la operación, y para pasar unos buenos años bien… Tengo dinero y mucho, hasta que consiga un trabajo, todo irá bien, mientras tanto déjame hacer las cosas a mi manera Draco, porque cuando yo necesité tu ayuda te la pediré.

-¿Por qué eres tan cabezota?-Preguntó cruzándose de brazos.- Yo solo quiero ayudarte, ahora eres lo más importante para mí, y con Derek me he encariñado mucho, no puedo dejar que hagas las cosas así porque te da la gana y no quieres ayuda de los demás. Simplemente piensa en tu futuro y en el de tu hermano…

-Y me ayudas, Draco. De verdad que los haces.-Dijo ella con cariño. -Pero no puedo dejar que pagues la operación de mi hermano, es solo eso. Quiero mantenerte al margen de esto, ¿lo comprendes?

-No me mantendré al margen de esto, Hermione ¿sabes por qué?-Hizo una pregunta retorica, haciendo que ella se masajeara las sienes.- Porque yo ya estoy metido en esto, estoy metido en esto desde el principio, desde que hablamos por primera vez como dos personas en la torre de Astronomia.

Ella volvió a negar con la cabeza.

-Entonces quiero que sepas que tengo un nuevo comprador, y me la comprará a muy bien precio.-Dijo bajándose de la cama para salir de la habitación.- Iré a ver cómo va la señora Dooley, vuelvo enseguida.

Draco bufó sintiendo rabia con la chica, ¿Por qué era tan cabezota? ¿Por qué no quería su ayuda? Así que sin más, cogió la varita haciendo aparecer un trozo de papel, tinta y una pluma.

Necesito que me ayudes con algo importante, te espero en Malfoy manor para cenar esta misma noche, no tardes que te conozco.

Draco Malfoy.

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-Estas actuando como un inmaduro, Ron.-Habló Harry enfadado.- Siempre igual…

-No actúo como ningún inmaduro, Harry.-Respondió él.- Pero ¿sabes qué? Se meceré todo lo que le está pasando, se meceré estar entre las serpientes, se meceré que la llamen sangre sucia, se meceré todo lo que le pase.

-Era tu amiga, ¿Recuerdas? ¿Cómo puedes hablar así de ella? ¿Qué fue lo que te pasó Ron? La querías, yo sé que la amabas ¿Lo recuerdas?

-La quería.-Respondió este enfrentando a su amigo.- La quería.-Repitió.- Pero eso ya es pasado, eso quedó en la nada, ahora ya no me importa ella, ni ella ni la traidora de Luna que se está juntando mucho con Nott ¿No lo sabías, verdad?

-¿Y que más te da a ti que se junte con él? Tengo entendido que él nunca fue una amenaza para nosotros.

Ronald tiró otra pierda sintiéndose aun más enfadado.

-No, no lo fue, pero ella tiene que guardarnos lealtad a nosotros.

-¿Querrás decir a ti, no? Porque todos los que le dimos la espalda a Hermione fue por ti, no por ella, fue por ti. ¿Qué más quieres?

-No sé ni si quiera porque estamos hablando de esto.-Habló tirando otra piedra.- ¿O es que quieres recuperar su amistad? ¿Por eso estamos hablando de ella? ¿Por eso todo este drama, no Harry? Venga, dime lo que quiero escuchar, dime qué quieres volver a ser su amigo, a estar con ella, porque si estábamos tirando por este camino te digo desde ya que no me importa lo que hagas, si quiere ir con ella, ves, si quieres besarte con ella, ves, nadie te lo impide.-Dijo levantando las palmas.- Menos yo… Así que tú decides, Harry, ¿Ella o yo?

-¿Sabes que Ronald?-Preguntó este levantándose.- Me cansé de ti y de tu estupidez, ya no me importa nada de lo que pienses, y esto que estás haciendo de escoger, pues bien, mira la escojo a ella ¿quieres saber el porqué? Pues porque ella siempre estuvo para mi, siempre a mi lado, dándome apoyo, ayudándome, jamás, y te repito, jamás me abondo fuesen cuales fuesen las circunstancias ¿lo comprendes? Y sí, iré a recuperar su amistad, cueste lo que me cueste, iré a por ella, porque ella de verdad me importa, y si fueses un poquito más maduro te darías cuenta de que esto no es por tu hermana, empieza a superar toda esta mierda. Porque aquí todos tenemos heridas, todos hemos sufridos, algunos más que otros, hazme al menos este favor, porque realmente no sé que harás.

Y sin decir más, hizo aparecer su equipaje, y se marchó, dejando a un pelirrojo pensando en todo lo que había dicho su amigo, y realmente tenía razón, y quizás esto no era por Ginny ¿O, si?

Sé encaminó hacia su casa, la cual estaban todos festejando alguna estúpida fiesta como la llamo él en su mente, hizo caso omiso a todos los llamados de sus familiares, dirigiéndose directamente al cobertizo de la casa, caminó entre todas las cosas tiradas por el suelo, llegando justamente a la esquina donde había una cajita menuda de color marrón.

La abrió con sumo cuidado sentándose entre todo el polvo, para después sacar una carta que jamás nadie leería nunca.

Querida Hermione:

Te escribo esta carta porque realmente me haces falta, me haces mucha falta, echo en falta tu risa, aquella risa contagiosa, el olor de tu cabello, vainilla, cierro los ojos y siento el olor llegar hasta aquí, también tus comentarios cada vez que yo decía alguna estupidez, o como cuando me corregías, simplemente echo de menos todo esto.

Debo admitir que realmente me comporté como un idiota, y sin duda lo soy, aquella tarde, no debí haber dicho lo que dije, ni tampoco haberte apartado de Harry, pero el dolor me lleno por completo convirtiéndome en alguien que no era yo, y por eso dije lo que dije.

No hay excusa para las palabras que pronuncié, ni tampoco para el dolor que te cause, pero lo siento, lo siento desde lo más profundo de mi corazón. Sé que jamás me perdonarás, pero al menos te podré ver feliz desde lejos, lejos de mí, pero podré hacerlo.

Cometí el estúpido error de enamorarme de ti, y luego hacerte daño, pero creo que de todos los que más han sufrido hemos sido tu y yo, tú por perder a tus padres, y yo por perderte a ti, y a ella. Tengo claro que no fue por tu culpa, ni culpa de Ginny, no fue culpa de ninguna de las dos, ahora me doy cuenta.

En fin… espero que puedas seguir adelante, siendo tú misma, con tus ojos tan bellos, tu cabello con aquel olor a vainilla, y tu sonrisa, siempre con tu sonrisa. Y sé feliz, completamente feliz, yo también lo intentaré, sé que soy egoísta y que te separe de mi, pero creo que es lo mejor para ambos.

Te quiero, Hermione.

Siempre tuyo,

Ronald Weasley.

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¡Hola amores míos!

Así que Ronald, se arrepiente, pero ¿que fue lo que pasó?

¿A quién le escribió Draco?

 Pronto sabremos que fue lo que ocurrió con el trio dorado.

¡Espero que sea de vuestro agrado!

¡Besitos!