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Un último suspiro. — capítulo 18
Una semana. Ese había sido el tiempo en que el niño que vivió tardo en despertar, y una semana entera en la que ella no había descansado nada, estaba exhausta y se sentía peor aun porque no había ido a visitar a su propio hermano, trabajo que le había encargado a Draco, quien no estaba molesto en absoluto, sin embargo sentía rabia porque ella estuviera todo el tiempo con su ex mejor amigo, pero aun así hizo todo lo que ella le pidió.
Tardes enteras, cualquier rato libre lo utilizaba para ir a verlo a él, incluso hubieron días en los que se levantó pronto solo para pasar una o dos horas antes de irse a sus clases diarias. No hubo ningún castigo alguno, Slughorn había dicho que los accidentes ocurrían, pero Hermione lo atribuyó a que él era el jefe de su casa y ellos dos los alumnos predilecto de este profesor.
Después de aquel desmayo en el que se encontró justo en la cama de al lado de Harry, le costó darse cuenta de que era lo que había ocurrido, había intentado levantarse pero un dolor en la cabeza hizo que volviera a su sitio, observando con los ojos vidriosos a un Harry lleno de vendas y los ojos cerrados.
-¿Se…ha…despertado?-Preguntó con la voz débil.
-¿No preguntarás que fue lo que paso?-Habló molesto Draco a su lado.- ¿O cuando saldrás de aquí?
Ella negó con la cabeza cerrando sus ojos.
-¿Por qué te molesta tanto que pregunte por él? ¿O simplemente que este con él cuando debo hacer trabajos obligatorios?
-Porque es Potter.-Habló con rabia.
-No.
-Si, Hermione.
-Hay algo más para que lo odies de esa manera.-Contestó ella molesta también.
-No quiero discutir.-La miró a los ojos cogiendo una mano de ella entre las de él.- Menos estando tú así tan débil, será mejor que descanses.
Y era verdad. Odiaba discutir con ella por cosas tan simples, y odiaba verla así, tan débil. Aunque ella no lo demostrara o intentara ocultarlo delante de él. Pero Draco no era estúpido, él sabía que había noches en las que la chica lloraba bajo las sabanas, quien sabe el porqué, pero tenía cierta intuición de que era por sus ex mejores amigos.
Aquella noche se había recostado al lado de la chica, colocando su cabeza en el pecho del rubio, para acariciar la espalda y el cabello de ella, algo que Hermione agradeció ya que su dolor de cabeza fue disminuyendo notablemente durante toda lanoche.
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-Veo que no pierdes el tiempo.-Habló una voz que no había escuchado hacia demasiado tiempo.
-Veo que tu tampoco.-Dijo ella fríamente.
-Al menos yo sí debería estar aquí.-Contestó recostándose en la pared.
Ella rió sarcásticamente.
-Ya…será eso, querido.
Este negó con la cabeza.
-Deberías irte de aquí.-Habló lo más fuerte posible, como queriendo que Harry lo escuchara.- Él-Apuntó a azabache.- no te quiere aquí, y yo tampoco.
-¿Pero quién te has creído que eres?-Preguntó Hermione con rabia acercándose al chico.- Tú. No. Eres. Nada.
Eso hizo que algo dentro de Ronald se rompiera.
-A mi no me hables así.-Dijo con rabia el pelirrojo.
-Te hablo como me da la gana, ¿lo comprendes?-Susurró con malicia ella. -Perdiste todos mis respetos hace tiempo, querido, para mí no eres nada. ¿Y, quiere saber algo más?-Preguntó con una sonrisa en la cara.- Me alegro de ello.
-¿De verdad?-Preguntó él.- Dime, Hermione…-Habló acercándose a la chica.- ¿Qué se siente saber que estás sola, que no tienes a nadie y que acabaras sola en una habitación llorando tu desgracia al saber que todo ha sido tu culpa?
Hermione trago en seco, sintiendo un nudo en la garganta, pero no iba a dejar que especialmente él, la viera así.
-¿De verdad vas a seguir con eso?-Preguntó ella seriamente.- Niegas los verdaderos hechos y todo lo que ocurrió, y necesitas echarle la culpa a alguien… y quien mejor que yo, ¿verdad?
-Yo no niego nada.
-Oh… sí lo haces Weasley…
-Mejor cállate y vete con tus amigos, los slytherin's. Y con el idiota de tu novio…
Ella sonrió alejándose de él.
-Al menos ellos si me han demostrado que les importo.-Habló casi sin pensar en lo que decía.- Y él realmente me quiere. Y ellos me importan tanto como si fueran mi propia familia.
-No lo dices enserio.-Habló sintiendo un nerviosismo en su cuerpo.
Ella no podía querer a Malfoy, ella no podía estar con Draco. Ella debía sufrir por él, llorarle a él, rogarle por volver a estar a su lado.
-Lo digo más que enserio, Ronald.-Habló sintiendo realmente aquello.
-Tú no puedes querer a alguien como Malfoy… a alguien que no tiene sentimientos. Él acabara por destruirte.-Dijo riéndose.- Y tú sufrirás como una tonta.-Dijo poniendo cara de pena y a la vez burla.
Ella rió dando paso al enojo de él.
-¿Quieres saber por qué?-Preguntó el pelirrojo, ella rió asintiendo.- Porque nadie, te querrá como lo he hecho yo.
Esta vez soltó una sonora carcajada.
-Él me quiere mucho más de lo que pudiste llegar a quererme tú a mi alguna vez. Tú no le llegas ni a los talones a Draco. No eres nadie a su lado.
-No es más que un cobarde y un mortifago.
-No hablemos de cobardes, querido. Tendríamos que empezar por ti y la verdad no me apetece hablar de gente como tú.
-Eres una…
-¿Una qué?-Espero expectante a ver que iba a responder él.- Vamos, dilo.
Pero no dijo nada más. Ya que ambos se quedaron callados al oír una voz débil.
-¡Basta lo dos!-Habló Harry con una muestra de dolor.
-¿Quieres que la saque de aquí?-Preguntó Ron observando a la chica, quien se había sentando en la silla de al lado de la cama con la piernas cruzadas.
-Te…te pediría a ti, Ron, que te marches… necesito hablar a solas con ella.-Habló débilmente, viendo como el pelirrojo se marchaba de allí con una muestra de dolor y rabia en su cara, dejando a una Hermione indiferente.
Ninguno de los dos habló durante los quince minutos después de que el pelirrojo se marchara, ella no tenía muchas ganas de hablar, pero si él quería decirle algo, esperaría allí paciente hasta que Harry dijese lo que tuviera que decir. Tenía sueño y estaba cansada, pero aun así se quedo al lado de él.
-¿Cuánto tiempo llevo aquí?
-Una semana.-Respondió en un susurro.
-¿Estuviste aquí todo este tiempo?-Preguntó él mirándola.
-Si…
Este sonrió, algo que ella no vio. No iba a mentirle a Harry, no podía, algo en ella decía que no lo hiciera, pero solo porque había tenido miedo de otra muerte, había tenido miedo de perderle de alguna forma al verlo así, tan indefenso, tan vulnerable. Simplemente había sido eso. Jamás hubo algo más, jamás le pasó por la cabeza la posibilidad de perdonarle o volver a ser amigos, sin embargo no podía decir que no le extrañaba, eso sería engañarse a si misma, y no quería hacerlo.
-Hermione… yo quiero…decirte…que-Susurró haciendo que ella se tuviese que sentar a su lado, como años atrás hizo con Ron.- tú no tuviste la culpa, no fue tuya… y lo que dije aquella noche fue porque tenía rabia, mucha rabia… habían pasado tantas cosas… tanto dolor dentro de mi… que cuando me lo dijeron… descargue todo aquello en ti… pero jamás de los jamases lo sentí… jamás sentí aquellas palabras tan hirientes que pronuncié… yo verdaderamente lo siento… perdóname.
Ella negó con la cabeza.
-Has tardado…-Susurró limpiando una lagrima con rabia que cayó por uno de sus ojos.- Pero…yo no puedo.-Dijo con dolor y la voz quebrada.- Ignoras que a mí también me dolió aquello… Ignoraste que yo también sufrí… No puedes venir y pensar que porque estas así vaya a perdonarte…
-Hermione… esto me duele… no puedo seguir viéndote con ellos… con él…cuando te echo de menos y echo de menos que hablemos… como lo hacíamos durante aquellas noches de invierno.
-Yo…
-Por favor…
-Esto no cambia nada, Harry… lo siento… pero no puedo hacerlo.
-Hermione.-Dijo al intentando detener a la chica que se estaba marchando.
Repitió otra vez su nombre, esta vez se podía sentir un dolor en aquella voz, pero ella no se giró… Aquella noche había sido una de las peores y necesitaba estar con Draco.Necesitaba estar con alguien que la entendiera, y él era el único que podía hacer aquello.
Lo vio de espaldas al entrara la torre, el chico no sintió a Hermione que había entrando allí como toda una serpiente, Draco observaba el fuego y no parecía moverse, solo porque movía el vaso con dos hielos, en el que anteriormente hubo whiskey, supo que estaba despierto. Y obvio que iba a estar despierto, ya que el chico no iba a dejar que ella no volviese aquella noche, no iba a dejar que ella volviese a quedarse a dormir otro día en la enfermería.
-¿No te había dicho ya que no deberías tomar wiskhey?-Preguntó ella con una leve sonrisa y los ojos hinchados, quitándole el vaso de la manos para después sentarse en su regazo.
Este al instante en que ella se sentó en sus piernas, la rodeo por la cintura con un brazo, y con la otra mano acarició su mejilla suavemente, dando pequeños círculos sobre esta.
-Mírame.-Susurró como una orden.
Ella continuó con los ojos cerrados.
-Mírame, Hermione.
Abrió sus ojos, estaban mucho más claro de lo normal, era obvio porque había estado llorando, tenía los ojos hinchados y supo que ella se había secado las lágrimas justo antes de entrar.
Ella no lo soportó más y besó sus labios, de la manera más suave posible, acariciando los fríos labios de él. Y este agradeció aquella manera tan tierna de besar. Fueron segundos, incluso minutos sin separarse en los que ella había estado dejando soltar alguna que otra lágrima.
Él limpió sus lágrimas con amor, negando con la cabeza. Ella ocultó su rostro en su cuello, empezando a llorar, sin poder descontrolarse. Draco solo escuchaba su llantoy la mecía para que se tranquilizara, pero el llanto de ella se fue intensificando, dio gracias a Merlin que tenía su varita allí, con la cual pudo hacer un muffiato.
-Shh…-Susurraba él.- Tranquila… yo estoy aquí…
-Fue mi culpa… yo tuve la culpa…
-¿De qué hablas, amor?-Dijo esa palabra sin pensarlo, aquello produjo que ella llorara aun más fuerte.
-De…aquella…noche…-Habló entrecortadamente…-Yo tuve la culpa…
-¿Qué noche?
-La noche en la que…
¡Lo siento amores! Ayer tuve otro problema con la computadora.
Pero aquí estoy de nuevo con otro capítulo, y ya no queda nada, vamos nada, para que se sepa que fue lo que ocurrió. Así que podría decir que en el siguiente capítulo lo sabremos…
¿Por qué se echara la culpa?
Odio a Ron, ¿vosotras no?
¡Espero que sea de vuestro agrado!
¡Nos leemos!
¡Besitos!