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Un último suspiro. — capítulo 20

No había pasado más que un par de semanas, en las cuales por mucho que Draco se esforzase por levantarle el animo a Hermione ella seguía decaída, solo un par de semanas en los que ellos dos con Theodore y Pansy pasaban la mayor parte del tiempo juntos, la compañía era agradable pensaba la castaña, que jamás en el tiempo que llevaba en Howgarts se había sentido así. Ella y Pansy estaban haciendo muy buenas migas, conversaban todo el tiempo sobre chicos y algunas que otras cosas, ambas se sentían genial, y los dos mejores amigos se alegraban por la nueva amistad que estaba floreciendo entre ellas dos. Porque Theodore y Draco sabían que ambas necesitaban aquella amistad.

Sin embargo siempre había personas que no se alegraban de aquello, como Harry quien asesinaba con la mirada siempre que podía a cierto rubio, o Blaise quien no paraba de decir que el grupo que ello antes tenían se había esfumado y todo por culpa de la *sangre sucia.*Pero en lo que respectaba a ellos no les importaba en lo más mínimo, Hermione hacia que aquello fuera especial, y ellos necesitaban algo especial, porque como todos ellos también habían sufrido la consecuencias de la guerra, y siempre venía bien algo diferente a lo normal.

-¿Pero es diferente la manera de ser de los slytherin's a los griffyndor's? - preguntó Pansy un día en el que se habían quedado a comer en la torre.

-Sí… bueno hay cosas que si son diferentes.-Respondió ella con una sonrisa.

-Y siendo sinceros - habló Theodore mirándola.- ¿Qué prefieres? ¿Estar en sly o en Griffyndor?

Ella sonrió… Los tres amigos esperaban expectantes la respuesta de la castaña, quien no podía dar una en concreto. Ya que en ambas se había sentido bien, todos los seis últimos años en los que había estado con los leones simplemente se sentía en casa, pero este último año las cosas habían cambiado, y se sentía que por fin pertenecía a algo.

-Creo que… en Griffyndor siempre me sentí en casa - hizo una pausa mirándolos, los amigos se miraron entres ellos.- Pero aquí me siento mejor… quiero decir… siento que por fin pertenezco a algo - y sonrió, porque sabía que era verdad.

-¿Eso quiere decir que te sientes toda una serpiente? - preguntó Draco atrayéndola a su cuerpo.

-Sí. - susurró ella mirándolo a los ojos, mientras acariciaba su cara de porcelana.- Me siento bien - y besó sus labios.

Este sonrió, ella lo hacía sentirse bien, lo hacía sentirse querido como nunca antes alguien lo había hecho… simplemente Hermione sacaba de él lo mejor que había dentro suyo.

El ánimo de Hermione fue mejorando con la semanas siguientes, en ningún momento Draco la dejaba sola, incluso habían comenzado a turnarse día sí y día no, quien iba al hospital y quien no lo hacía. Los días en los que ella iba a preparar pociones con Harry, Draco la acompañaba, no hablaban ni nada por el estilo, simplemente el rubio se sentaba en una de las silla más alejada mientras cruzaba sus piernas en forma de cuatro y la observaba a ella con un amor infinito y a Potter con un odio de la misma magnitud.

El azabache no podía dejar de sentir celos, no aquellos de celos de pareja, si no que eran aquellos celos de amistad, celos que simplemente salían de él y no podía pararlos, aquel tipo de celos. ¿Pero qué podía hacer él? ¿Seguir enviándole cartas a Hermione pidiéndole perdón? ¿Seguir sufriendo en silencio por ver como cada vez más ella se alejaba de él? ¿Viendo como lo único que le dio sentido a su vida se marchaba? ¿Su… única familia?Pero si algo había en él era aquella valentía, no se iba rendir así como así, lucharía hasta que no pudiese más, hasta que ya no le quedasen ganas, lo haría porque se lo debía a ella, y porque también la manera en la que actuó él no fue la más indicada.

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-Ven - habló Draco cogiéndola de la mano.- Demos un paseo.

Ella solo asintió. Llevaban una hora o más hablando y hablado sin poder parar, él rubio había insistido en ir a tomar algo a la tres escobas, y ella no había podido negarse. Simplemente las cosas con él eran geniales.

-Te he notado mejor estas últimas semanas - susurró Draco mirándola.- Y eso me alegra.

-La verdad es que sí, me he sentido mejor - respondió ella mirando el paisaje, mientras ambos se sentaban en el césped.

-¿Cómo… fue? - preguntó Draco haciendo que ella se sentara entre sus piernas.

-Difícil - respondió con nostalgia.- ya lo sabes - sonrió.- Pero tú me has ayudado a sobrellevarlo… y lo cierto es que no duele tanto como hacia meses atrás.

-Eso está bien - dijo con una sonrisa en el rostro.

Ella sonrió con tristeza. Porque sabe que él quiere saber si aun le duele todo, si aun se siente mal.

-Fue difícil, eso ya te lo he dicho. Nunca fue fácil,alejarte de tus amigos, la muerte de tu mejor amiga quien esperaba un bebe, que luego vinieran la muerte de tus padres, y después tener que crecer de un día para otro, así de golpe te haces adulta,porque debes ser fuerte, tienes a un niño de cuatro años a tu custodia y puedes decir es que como su fuera tu hijo, y sabes que no puedes derrumbarte - susurra, esta vez sin dolor en su voz.- al menos no delante de él - se recuesta en el pecho de Draco, quien la abraza al instante.- Y piensas *todo irá bien, no es nada, saldremos de esta.*Y vienen las complicaciones, y las peleas, y más cosas… Pero sigues con ese pensamiento porque sabes que es lo único que te queda, y entonces llega una luz a tu vida - Draco sonríe, porque sabe que habla de él.- Y no es que esa luz te quite el dolor de un día para otro, pero al menos lo disipa y lo hace mucho más llevadero, y lo agradeces con toda tu alma - besa el cuello del chico.- No es que no me siga doliendo, Draco, porque me duele, pero te tengo a ti, y tú haces que las cosas no sean tan difíciles y dolorosas como lo eran antes.

-Lo sé - dice en un susurro apenas audible para ella, sin embargo lo escucha.- Simplemente quiero encargarme de que no sufras más, porque cuando tu lo haces yo lo hago el doble, y eso no me agrada. Te he visto llorar y sufrir de la peor manera, y… a veces pienso que si yo no estuviera aquí para ayudarte, ¿Quién lo hubiese hecho? Yo… solo… quiero asegurarme de que estoy haciendo las cosas bien contigo… no quiero cagarla.

-No lo haces… y si lo haces ¿Qué más da? No todo puede ser color de rosa entre nosotros dos ¿verdad? Siempre acabaremos reconciliándonos.

Este soltó una carcajada.

-Eso es lo que me gusta de ti… - ella lo miró interrogante.- Que dices las cosas tal y como son.

-¿Solo eso te gusta de mi?-Preguntó coqueta sacándole otra carcajada a él.

-Y muchas cosas más - susurró de forma seductora en su odio.

-¿Así?

-Si - dijo el asintiendo dándole un beso esquimal, para después besar su labios en un lento y tranquilo beso, lleno de ternura, en el cual ambos demostraban su amor.

  • A mí también me gusta muchas cosas de ti - habló ella con la voz agitada volviendo a besar sus labios.- Es más… no solo me gustan… me encantan.

-Lo sé - dijo guiñándole el ojo.

Ella negó con la cabeza susurrando arrogantecon una sonrisa, algo que a él no me molestó en absoluto. Siguieron allí, abrazados, besándose entre caricias llenas de amor y ternura, ¿Por qué para que más? ¿Necesitaban algo más? No, claro que no, si ambos se sentía el uno al otro, no faltaba nada más.

-He hablado con mi madre - dijo él después de un largo rato de silencio.- Y bueno… como nos dejan una semana libre este año al acabar el segundo trimestre he pensado de que podrías pasar esa semana en mi casa, conmigo.

-¿Le has hablado a tu madre de lo nuestro? - preguntó ella con cierto desconcierto, algo que a Draco no le molestó.

-Si… y quiere conocerte. ¿Qué dices?

-No sé yo… ya sabes Derek y los papeles que tengo que revisar y demás cosas…

-Estas poniendo excusas estúpidas - habló esta vez fríamente.- ¿Qué es lo que ocurre?

-Nada…

-Hermione…

-¿Tu madre sigue con aquello… aquello… de la sangre? - preguntó nerviosa ante la reacción de Draco.

-¿Crees que si siguiera con eso me hubiese dejado estar contigo durante todo este tiempo? - preguntó mirándoladirectamente a los ojos.

Ella negó con la cabeza.

-Pues bien… eso responde a tu pregunta. Y si no quieres venir, te arrastrare hasta mi casa y te encerraré en mi habitación.

-Eso es secuestro, querido - habló ella sonriendo.- Además no podrías conmigo.

Draco levantó una ceja riéndose sin parar.

-Te sorprendería saber con las cosas que puedo, Hermione.

Ella se levantó del golpe riéndose.

-Demuéstralo - le retó con una sonrisa en la boca alejándose del rubio.

-No me retes, bonita - dijo él ladeándola la cabeza.

-Atrápame - habló ella alejándose otros tres pasos de él.

-Corre - dijo seriamente Draco levantándose.

Ella soltó una carcajada comenzado a correr por todo el prado, con una ventaja increíble, mientras que Draco cada vez se acercaba más, debía admitir que la chica era rápida, pero él hacia quidditch, eso le daba más ventaja aun, de un momento a otro la cogió por la cintura escuchando la risa de ella sacándole a él una carcajada sonora. Cualquiera de los viera diría que parecían dos niños pequeños, pero en cierto modo lo eran.

El viento hacia que el pelo largo de ella se moviera de un lado para otro, haciendo que Draco tuviera que quitarle algunos mechones.

-No intentes volver a escapar de mi - habló seriamente cogiéndola de la cintura, para atraerla a su cuerpo.

-¿Por qué? - preguntó ella a centímetros de sus labios, sin despegar los ojos de los de él.

-Porque te encontraría, así fuera en el fin del mundo - susurró besando sus labios en un apasionado beso.

Y aquel beso se sintió tan bien, que ambos se sintieron en la gloria…

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-Me tengo que llevar a tu chica - habló Theodore haciendo que Hermione se levantara.

-¿A dónde? - Preguntó Draco seriamente.

-MccGongall quiere que vaya a hablar con ella… no sé muy bien que quiere.

-Está bien - susurró Hermione dándole un beso a Draco.- Te veo luego.

Este asintió comenzado a hablar con Pansy.

Caminó al lado del slytherin en silencio, no tenía ni idea de lo que quería MccGonagall, pero no se atrevió a preguntar. No fueron al despacho, si no que a la aula donde ella hacia clase. Theodore la dejó en el pasillo donde estaba la clase, con la excusa de que debía ir a la biblioteca a por un libro, ella solo asintió con una sonrisa despidiéndose con la mano.

Entró a la clase, en la que había apenas un pequeña tenue luz.

-¿Profesora? - preguntó Hermione al entrar.

-Hola, Herms - susurró la chica cerrado la puerta, haciendo que la castaña se girara.

-Luna…


Aquí va otro capítulo…

He leído y contestado a todos los comentarios, y bueno ahora veremos si Hermione será capaz de dar el paso para perdonarlos, ya que aquello solo es decisión de ella.

¿Hablará Hermione con Luna?

¡Espero que os guste!

Nos leemos…

¡Besitos!