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Un último suspiro. — capítulo 21
-¿Qué haces aquí? - preguntó fríamente mirando directamente a sus ojos.
-Quiero… quiero hablar contigo - titubeo la rubia intentando acercarse a la castaña.
Ella negó con la cabeza.
-No te acerques…
La cara de Hermione denotaba tristeza y sufrimiento, con solo verla miles de recuerdos habían pasado por delante de ella, recuerdos junto a Ginny, recuerdos de ellas tres. Quizás no eran las más unidas, pero se habían querido como verdaderas hermanas.
-Hermione… - susurró Luna quedándose a metros de ella.- Mira yo… no sé por dónde empezar.
-Por el principio - habló con tristeza la ex leona que se sentó en una de la silla más alejadas de dónde se encontraba Luna.
La ravenclaw cerró sus ojos e inhalo profundamente antes de hablar.
-Sé que nuestra amistad siempre estuvo dependiendo de un pequeño hilo muy delicado, y que no comenzó en el mejor momento que digamos, pero fue real, y creo que eso vale mucho más que cualquier otra cosa - Hermione dejo de mirarla cuando dijo que fue real, para observar la noche por el ventanal.- No sé a ciencia cierta porque me aleje de ti, sin darte explicaciones, pero como todos tenemos heridas, y creo la muerte Ginny junto con la de mi padre, hicieron que creara un odio fuerte hacia a ti, inculcado por Ronald.
Hermione rió.
-¿Admites entonces que te fuiste por creer en algo que un estúpido dijo en el peor momento? ¿Por qué tu también creías que yo la mate, verdad? ¿Qué fue mi culpa?
-¡Yo… nunca dije hubiese sido tu culpa! - dijo en un susurró con la voz quebrada.
-¡Mientes! - habló Hermione dolida. - Tus ojos dicen lo contrario.
A Luna se le cayó una lágrima negando con la cabeza.
-Sé que seguir a Ron… no estuvobien. Y también fue críos creer en las palabras que él te dijo el día después de la muerte de Ginny, en la enfermería. Pero yo… no te culpo, Hermione.
-¿Entonces? - habló ella con la voz quebrada.- ¿Por qué te marchaste? ¿Por qué te fuiste sin darme ninguna explicación? ¿Por qué lo hiciste?
-Porque estaba sufriendo… porque no paraba de pensar en todo lo que dijo Ron… en que tu tenías la culpa - dice admitiendo delante de ella, lo que no había dicho hacia tiempo.- y porque no podía seguir así… era demasiado el sufrimiento… mi padre… Ginny…
-¡¿Pero no pensaste en mi, verdad?! - gritó con rabia y lágrimas en los ojos.- ¡¿Crees que yo no sufrí su muerte?! ¡¿Crees que yo estoy bien?! ¡Me he pasado los últimos meses culpándome a mi misma por su muerte!
-¡Todos hemos sufrido Hermione! - dijo Luna intentando acercarse a ella.
-¡Tú no sabes nada! - Volvió a gritar ella.- ¡No sabes nada de mi sufrimiento! ¡Fuiste un puta egoísta conmigo! - se alejó de ella lo más posible, limpiándose las lágrimas con rabia.- No puedes venir ahora como si nada, e intentar arreglarlo con un par de palabras. ¿Lo comprendes?
-Me importas, Hermione - susurró la rubia llorando.- Lo siento… lo siento tanto.
-Si te hubiese llegado a importar lo suficiente como dices decir, no te hubieras ido sin darme alguna explicación… no me hubieses dejado aquellos meses sufriendo sola.
-Yo también tenía que llorarle a alguien - susurró entrecortadamente con la lagrimas cayendo por cara.- No fuiste la única.
-¿A tu padre? ¿A Ginny? - hizo dos preguntas retoricas limpiándose con fuerza sus lágrimas.- ¿A quién más? ¡Dime!
-Si… - susurró la chica utilizando la manga de su chaleco para limpiarse la nariz.
-Pues no vengas a comparar tu dolor con el mío… porque ambas sabemos que no es el mismo. Sé que Harry estuvo ahí para ti. Pero yo no tenía a nadie, absolutamente a nadie. Estaba completamente sola, sin padres, sin amigos, culpándome por una muerte, atormentándome cada noche… y a cargo de un niño que está enfermo… Ahora respóndeme… ¿Es el mismo dolor?
La cara de Luna quedó en shock, no salía del trance procesando la información que Hermione le acababa de confesar. Ahora comprendía todo, ahora todo encajaba. Y sí, había sido una puta egoísta como anteriormente la había llamado, y sí, también merecía lo que le estaba ocurriendo.
-Ya no me importa nada, ya me da igual lo que tú y Harry tengan que decirme, ya no quiero sufrir más… Tú también me abandonaste, como lo hicieron ellos, y no puedo perdonarte, no ahora. La cagaste conmigo, porque muy en el fondo, ambas sabemos que si la situación hubiese sido a la inversa, yo no te hubiera abandonado, como tú lo hiciste conmigo - dijo caminando hacia la puerta pasando por su lado sin mirarla.- Déjalo estar, Luna… creo que es mejor así.
Con el corazón latiendo a mil, salió de allí, pero antes de que pudiera cruzar la puerta, la rubia habló.
-No lo dejaré estar… lucharé por tu amistad… cueste lo que me cueste… y sé que Harry hará lo mismo.
-Haz lo que quieras - mustió la chica saliendo de allí, dándole un portazo a la puerta.
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La tristeza volvió a ella sin quererlo si quiera, la misma tristeza que la embargó el día en que le confesó todo a Draco… Las lágrimas caían por su cara sin importarle nada, ni si quiera que alguien la viera, simplemente las dejó caer. Pero ya estaba… ya le había dicho a Luna todo lo que algún día se calló, todo lo que le hizo daño. Ya no importaba nada más. Simplemente le dio igual, ya no sufriría más, no por ellos, no le daría el gusto a Ronald, ella era fuerte…
Sacó su varita e hizo un hechizo para que la hinchazón de los ojos no se notase. Y entró a la torre como si nada hubiese ocurrido.
-¿Qué quería MccGonagall? - preguntó Draco haciendo que ella se sentara en sus piernas.
-Oh, nada, solo quería preguntarme sobre mi hermano - susurró ella mintiendo.
Draco sabía que lo hacía, pero no le dijo nada, no lo haría delante de sus amigos. Durante toda la conversación no notó nada raro en ella, e incluso le iba a preguntar si ocurría algo, pero cada que él le iba a decir algo al oído ella se ponía a hablar de cualquier cosa con Pansy, quien siempre parecía entusiasmada hablando con la chica. El único que sabía ahí porque Hermione estaba tan rara, era Theodore, quien se sentía culpable pero a la vez no.
Pansy y Theo se fueron a dormir muy pronto, dejando solos a Draco con su chica.
-¿Ocurre algo? - preguntó de repente el rubio acariciando sus piernas.
-No… todo está bien - susurró ella con una sonrisa, que no pareció convencer del todo al chico.
-¿De verdad? - quiso asegurarse de que todo iba bien con ella, pero Hermione no iba a decir nada de su conversación, no por ahora.
Asintió.
-Es solo… que estoy cansada… nada más - contestó besando la mejilla del chico.
Él besó el cabello de la chica.
-¿Quieres irte a dormir ya?
-Prefiero dormirme en tus brazos y despertar en otra cama que no es la mía, con otra ropa que no es la mía - dijo con los ojos cerrados, sacándole una carcajada a Draco.
-No tienes para que dormirte en mis brazos… puedes dormir conmigo cuando quieras y usar mi ropa también.
-Pero a mí me gusta dormir en los brazos de mi chico, me siento segura.
Me siento segura aquellas palabras le sacaron una gran sonrisa a Draco, quien no se pudo sentir más halagado en aquel momento. Simplemente le llegó al corazón.
-¿Yo soy tu chico? - Preguntó viendo como ella asentía.- Entonces tú eres mi chica.
No fue una pregunta, sino que una afirmación, algo que le agrado a Hermione.
-Ya lo daba por hecho…
Este volvió a reír.
-Pues claro que eres mi chica - susurró besando los labios de ella.- mi chica.
Sonaba tan bien aquello saliendo de los labios de él, sonaba tierno, precioso, encantador.
-Suena bien - susurró ella dándole pequeños besos en los labios fríos de él.
-Lo sé… me encanta…
Ambos sonrieron… no era tiempo de volver hablar sobre el tema. Era tiempo de que ellos disfrutasen de ''aquella relación'', era tiempo de amarse hasta no poder más, de besarse hasta que los pulmones reclamasen aire, de reírse como locos, de jugar como niños… Simplemente era tiempo para disfrutarlo juntos, sin complicaciones ni nada por el estilo…
-¿Vamos a dormir? - Preguntó después de un rato.
-Vamos - contestó Draco dándole besitos por toda la cara, haciendo que ella riera.
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Durante todo el camino hacia la casa de Draco, dese hogwarts, los nervios de Hermione se hacían cada vez más notorios, algo que el rubio no notó hasta que estuvieron en el coche que los llevaría a Malfoy Manor.
Pansy le había dicho que no tenía de que preocuparse, que Narcisa era una mujer muy tranquila y encantadora, que de seguro la mujer la querría al instante para ser su nuera. Le también le había comentado de que era una mujer muy elegante y sofisticada, así que la misma Pansy le había regalado unos cuantos vestidos, conjuntos y zapatos para estar a la altura de la mujer, no es que ella no tuviese ropa de aquel estilo, que tenia, pero era mejor tener la ayuda de Pansy en eso.
Llevaba un té de regalo, la pelinegra le había comentado también que a la madre de Draco le encantaba el té de jazmín pero que pocas veces lo tomaba ya que no solía ir mucho al mundo muggle, y no concia donde poder comprarlo. Según ella decía que aquello le alegraría el día.
La pequeña maleta que llevaba consigo no la había preparado ella, sino que Pansy, quien había insistido en hacerlo ella, y antes de que se pusiesen a pelear, Hermione se resignó y la dejó hacer aquello, nunca venía mal una pequeña ayuda. Claro que después se arrepentiría de aquello.
Salieron del coche, observando como el coche desaparecía detrás de ellos.
-Todo irá bien - habló Draco cogiendo su mano.- Mi madre muere por conocerte.
Estaban parados a metros de la casa, observándola.
-¿Estás bien? - Preguntó ella por querer decir algo.
-Si - Respondió Draco extrañado.- ¿Y tú?
-S-i… si - susurró apretando su mano.
Él sonrió besando la mejilla de la chica, quien lo observó con ternura ante aquel gesto.
-¿Preparada?
¡Hola! ¡Hola!
Aquí os dejó otro capítulo más…
Como podéis ver Hermione no ha perdonado a Luna… pero al menos la chica ha dicho que no se iba a rendir, mencionando que Harry tampoco lo haría.
¿Le caerá bien Hermione a Narcisa? ¿La querrá como futura señora Malfoy?
¡Espero que os guste el capítulo!
¡Nos leemos!
Besitos!!!