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Un último suspiro. — capítulo 27
Luna observaba a Theodore indiferentemente pero con cierto amor, llevaban más de un mes quedando casi todos los fines de semanas para hablar y habían pasado aquella semana de vacaciones juntos. Desde la conversación con Hermione, Luna lo había pasado mal y sin tener nadie a su lado, Theodore fue un gran apoyo para la chica.
Ella sabia cual había sidoel trato, tenía claro que el slytherin iría a cobrarse lo que él había hecho por ella, que no había sido nada más fácil que mentirle a Hermione y que esta última se encontrara con la sorpresa de volver a ver a Luna. Sin embargo para la sorpresa de la rubia, el castaño no le había pedido nada a cambio, absolutamente nada. Le tenía cariño, es más demasiado afecto al chico, pero siempre supo que jamás habría algo entre ellos. Absolutamente nada, y ese fue su error, creer en algo que no existió.
-¿Qué pasará de ahora en adelante cuando lleguemos a la escuela? - Preguntó temerosa la chica.
-Nada. - Respondió fríamente Theo.- ¿Qué iría a ocurrir, Lovegood?
El corazón de la chica se paró.
-Creí que… que después de esto… no sé… yo…
Theodore esperó a que ella hablara, sin embargo puso una sonrisa en su rostro como las que ponía Malfoy.
-Jamás hubo algo entre nosotros, Lovegood. - Le dijo mirándola.- Tu acudiste a mi para pedirme un favor, algo que cumplí. Y este tiempo que hemos compartido no ha significado nada para mí. No creas que porque mi mejor amigo este con Granger, las cosas entre nosotros vayan a cambiar.
-Mientes. - Susurró la chica al borde de las lágrimas.- Tus ojos dicen lo contrario. No me digas que todo lo que pasamos juntos no significo nada para ti, porque yo sé que sí. Theodore…yo…
-Para. - La cortó el chico.- Creíste en algo que yo jamás confirme, Lovegood. Lo admito, fue bonito lo que pasamos y quizás, sí, jamás he tenido algo así con alguna otra chica, pero lo nuestro jamás podrá ser. ¿Lo comprendes?
Ella negó con la cabeza.
-Te asusta sentir algo por mí… Eso es lo que te pasa, y por esa razón dices lo que dices.
-No, no me asusta en absoluto. Porque no siento nada por ti.
La chica se limpió las lágrimas que caían por sus ojos.
-No lo dices enserio…
Theo la miró con lastima.
-Lo digo enserio. Intenta comprender lo que te he dicho y hazte la idea de que entre nosotros jamás habrá algo, porque no siento amor por ti, ni mucho menos estoy enamorado de ti. Tú hiciste lo que hiciste porque quisiste nadie te obligo a hacerlo. Así que oblígate a ti misma a no sentir nada por mí. Porque no seré yo quien vaya a corresponder tus sentimientos.
Y sin más se marchó.
Theodore tenía razón, aunque le costase admitirlo. Él tenía razón, jamás hubo algo, nunca. Y ella como estúpida creyó en que él terminaría enamorándose de ella, incluso se había entregado a él por amor, sin que el chico sintiera nada por ella. Y estaba sufriendo. Primero porque extrañaba a Ginny, por su padre, por Theodore quien no correspondía sus sentimientos, y por sobre todas las cosas a Hermione, porque Luna sabía que la castaña hubiese sido la primera en estar a su lado para ayudarla y apoyarla. Porque Hermione siempre sabia que hacer en estos tipos de casos. Y porque en el fondo de su corazón siempre supo que la había cagado con ella, y ahora no le quedaba de otra que sufrir en silencio.
Por otra parte Theodore le había dicho eso a la chica porque sí, tenía miedo de sentir algo por ella. Miedo de sentir el amor. No iba a negar que con ella las cosas eran diferentes, de que habían sido los mejores días a su lado, de que sentía cierto amor por ella, pero ahí estaba el problema. Simplemente no podía sentir algo por ella. Él no podía enamorarse.
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Draco y Hermione parecían estar todo el tiempo en una burbuja donde reinaba el amor y la tranquilidad, había sido un buen mes para ellos. Se sentían geniales y totalmente enamorados, peleaban constantemente por cosas estúpidas, pero las reconciliaciones eran las mejores. No había hablado ni sobre Harry ni Luna, Hermione parecía estar recuperándose de todo aquello que una vez le hizo daño, y Draco no iba a tocarle el tema, prefería seguir así con ella. Sin que Lovegood y sobre todo Potter estuvieran en sus constantes conversaciones.
-Tengo que ir mañana por la tarde a ver a Derek, el doctor Smith me quiere comentar algunas cosas sobre el próximo tratamiento y prefiero ir yo, si no te molesta claro.
Draco pasó su brazo por la cintura de ella.
-Tranquila… yo estaré ocupado ayudando a Pansy con pociones, le van fatal.
Ella le dedicó una sonrisa cálida.
-Pobre… - Susurró ella sonriendo.- ¿Cómo la has visto últimamente?
-Bueno… bien, ya sabes no hemos hablado mucho.
-Creo que debería pasar más tiempo con ella… Quizás necesita una amiga. -Dijo Hermione cogiendo la mano de su novio.
-Puede que sea eso.- Le contestó.- Por cierto el próximo fin de semana es el último partido de quiddicht. Slytherin contra Ravenclaw, te quiero ver allí con la sudadera de sly y lo colores verde y plata pintados en tu cara.
Ella rió.
-¿De qué te ríes?
Negó con la cabeza.
-Es solo que… se me hace extraño. Ya sabes tantos años con el dorado y el escarlata, sudaderas de Griffyndor y tal, no sé. - Dijo besando sus labios.- Es extraño.
-Pues tendrás que acostumbrarte.- Le susurró al ido.- Porque cuando nos casemos querré ver esos colores por nuestra casa, y algunos vestidos tuyos que llevarás a la galas benéficas de color plata overde… - Besó los labios de ella regalando una sonrisa.- El verde reinara en nuestras vidas, Hermione. Tenlo por seguro.
Ella lo besó con tranquilidad, acariciando el labio inferior del chico.
-Eres un amor. - Le susurró ella besándolo otra vez.- Me encantas cuando hablas de un futuro juntos, es como si lo dieras por hecho.
-Y lo doy, Hermione. No creas que te escaparas de mis manos, ni mucho menos que dejaré que otro de tenga. Antes muerto.
-Lo mismo te digo…
Él besó su frente.
-Vamos, que si no llegaremos tarde…
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-¿Cómo esta Luna? - Preguntó Hermione un día en que se encontraba Theodore solo en la torre.
-¿Cómo voy a saber cómo esta ella, Hermione? - Le preguntó él sonriéndole.
Ella negó con la cabeza.
-Deja de hacer eso.
-¿Hacer que? - Preguntó fríamente el chico.
-Deja de mentirme y de mentirte a ti mismo. Ambos sabemos lo que hay.
-No sé de que hablas.
Ella rió y se sentó en frente de él.
-Sabes perfectamente de lo que hablo, Theo. Puedes mentirle a Pansy, a Draco, pero no a mi.- Dijo volviendo a su semblante frio, aquel que la caracterizo a principio de curso.- Sé que estos últimos meses te has estado viendo con ella, y también que fue obra tuya el que nos encontrásemos por casualidad aquella noche en la clase de MccGonagall. ¿Porque lo hiciste?
Él la miró sintiéndose estúpido.
-Sabía lo que había entre vosotras. Ella acudió a mí, pidiéndome que la ayudase a recuperar tu amistad. - El corazón de Hermione se paró. - Y yo hice lo que pude, obviamente sin causarte daño a ti o ganarme algo por parte de Draco, no fue nada más que para divertirme con ella, quería saber hasta dónde la rubia sería capaz de llegar para recuperar tu amistad. Y… también porque me preocupabas.
-No debiste meterte en eso, Theodore. Mira cómo has salido.
Este río.
-¿No me darás la gracias al menos?
-Te las doy, Theo.- Dijo ella mirándolo con ternura. - Pero te has metido donde no te han llamado, y solo tengo que verte para darme cuenta de que estas enamorado de ella. Y que al igual que ella, sufres en silencio.
-No sé de que hablas.
-Si lo sabes. ¿Por qué aceptar algo que ella te propuso cuando ni si quiera me concias? ¿O fue por qué yo te importaba? ¿Por qué sentías algo por Luna? ¿Cuál de las dos? - Y antes de que él pudiese contestar, ella volvió a hablar. - Y no me digas que fue para ayudar a Draco a descubrir que fue lo que me ocurrió, porque él solito lo estaba descubriendo sin tu ayuda. Ya te dije, no trates de mentirme, no a mí.
-¿Qué quieres saber, Hermione? ¿Qué estoy enamorado de Lovegood? ¿De qué sufro por ella?
-Quiero que lo admitas, solo eso. No tengo intenciones de que te disculpes conmigo por crear un encuentro entre ella y yo, algo que por cierto no debiste hacer, sin embargo no puedes seguir engañándote a ti mismo. Ni engañar a los demás.
-¡Oh, ha vuelto la Hermione de antes! ¿No te cansabas antes de arreglar las mierdas de los demás? Nadie te está pidiendo nada, menos yo. Así que deja tus deducciones estúpidas a un lado, y olvídate de esto.
Ella se levantó para enfrentarlo.
-Cuando quieras darte cuenta de todo esto, será muy tarde. Por mucho que haya odiado a Luna y no la haya querido ver ni en pintura, sé cómo se siente y me importa. Así que hazte el favor a ti mismo y admite de una vez lo que sientes por ella. - Theodore supo que tenía razón, sin embargo no lo iba a admitir.- Y otra cosa, no temas en mis asuntos, ni aunque Draco te lo pida. Porque saldrás mal parado. Que tengas una bonita noche.
Y con una cálida sonrisa en los labios, se marchó de allí dejando a un castaño desconcertado por las palabras de la chica. Hermione tenía razón, jamás debió meterse en eso, si él no hubiese aceptado el trato con la chica, ahora seguramente estaría con otra chica o algo, y no con su mente perturbándolo con recuerdos perfectos al lado de cierta rubia.
No lo iba a negar, quería a Luna. Pero tampoco lo aceptaría… al menos no por ahora.
¡Hola! ¡Hola!
Lo sé… mi ausencia es muy notoria. Pero ya no creo poder actualizar durante los días de semana, así que lo más probable es que actualice los viernes o los fines de semana.
¡Así que espero que os guste el capítulo!
Este capítulo ha sido más sobre los sentimientos de Theodore, algo importante no solo para él y luna si no que también para el futuro de Hermione y Draco, ya veremos el porqué.
En fin… ahora contestaré a los comentarios.
¡Muchos besitos y abrazos a todas mis lectoras!