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← Un último suspiro. · de

Un último suspiro. — capítulo 30

-Hermione…-Susurró Harry sorprendido levantándose de la ventana.- ¿Cómo…como estas?

Hermione se sentó en aquellas escaleras, Harry hizo lo mismo.

-Bien…supongo.-Dijo sin ánimos.- ¿Y tú? ¿Cómo te encuentras?

-Bien. - Contestó él como si ella fuera una diosa. - Por un momento pensé que no vendrías.

Ella negó con la cabeza.

-No iba a venir. - Dijo mirando al frente. - De verdad que no lo iba a hacer, no mientras Draco estuviese en la enfermería, pero visto lo visto no podía seguir evitando lo evidente, ni seguir evitándote a ti, ni a mí misma. Ahora estoy aquí, eso es lo que importa ¿No?

Ambos se miraron a los ojos, un pequeño espacio los separaba. Los ojos de Harry expresaban una esperanza infinita y un amor de la misma magnitud hacia la castaña, en cambio los de ella estaban fríos y alejados, pero a la vez cerca. Se quedaron mirando por un largo rato, ella recostó su cabeza de lado en sus piernas flexionadas contra su pecho, él solamente no se movió, no quería hacerlo. Ambos tenían que hablar, lo sabían pero ninguno se atrevía a empezar, Harry no lo hacía porque no sabía si iba a poder soportar el rechazo de la chica, y ella porque sentía que de cierto modo estaba engañando a su novio, algo que en realidad no estaba haciendo…

-Sé que tiene muchas cosas que decirme, mucho que relatarme y también mucho que expresar, lo sé Harry. Pero espero que puedas comprender por todo lo que he tenido que pasar, por todo lo que he tenido que sufrir. - Comenzó a hablar de manera pausada y tranquila. - Solo espero que seas capaz de hablarme con la verdad, porque es lo único que tendré en cuenta a la hora de ver si te perdono.

Él asintió con la cabeza.

-Fue difícil para mí.- Dijo mirándola a los ojos. - Fue muy, muy difícil para mí. Saber que ella ya no estaba, que no iba a volver a besar sus labios, que jamás se irían a cumplir aquellos sueños que por tanto tiempo rondaron por mi cabeza, que jamás la vería tumbada a mi lado… Fue lo peor que me pudo ocurrir. - Ella lo miró con pena, no solo porque la sintiera por él, sino porque hablar de Ginny nunca había sido fácil para ella. - Y no supe en que momento caí en todo eso. Fue el dolor y la rabia lo que me llevaron a decirte todo aquello, y también por todo lo que dijo Ron. Tenía que echarle la culpa a alguien. - Dijo con la voz quebrada. - y te la eche a ti. Sabía que estaba mal, que tú jamás tuviste la culpa, que no la tenía nadie más que ella misma… pero por entonces no pensé en ello y te abandone sin darte ninguna respuesta. Te hice daño, lo sé y no sabes cuánto me arrepiento de aquello. - Le susurró con pena. - No me di cuenta hasta tiempo después de la muerte de Ginny, cuando te vi por Londres muggle con un bolso color crema y unos papeles en la mano los cuales leías atentamente. Por entonces se me pasó por la cabeza la idea de hablar contigo, luego lo deseche. Entonces empezaron las pesadilla, una y otra vez, cada noche… no podía dormir, ni comer, no podía hacer nada más que pensar en ti. Quise hablar contigo, me pasé todo el verano queriendo hacerlo, a cada horay minuto, pero no pude. Creo que nunca había actuado tan cobardemente como lo hice por entonces…- Ella suspiró sabiendo por la mirada de Harry que no la había despegado de ella en todo lo que dijo, que él decía la verdad. - Te escribí tantas cartas, te llame tantas veces para después colgar como un cobarde, fui muchas veces a tu casa por las noches armándome de valor para que me disculparas… Lo siento, Hermione. Entenderé si no me quieres perdonar, lo haré porque estas en todo tu derecho, solo espero que puedas comprender todo esto.

Los ojos de Harry estaban llenos de lágrimas, al igual que los de Hermione. Harry había dicho lo que ella tanto tiempo había ansiado escuchar, y ahora que sabía la verdad, no tenía ni la menor idea de que sería lo que haría. ¿Perdonarle? Era una buena idea, pero no iba a ser lo mismo de antes. ¿Entonces? ¿Qué hacer cuando una persona que tanto quisiste, y que aun sigues querido, pide que la perdones con lágrimas en los ojos? Ya no quería seguir sufriendo, ya no lo iba a ser más. Haría lo correcto, lo que su madre tantas veces le dijo que hiciera si se daba el caso. No iba vivir con el dolor de verlo sufrir, ni tampoco iba a vivir ella así.

-No te perdono, - dijo en un susurro viendo como él se limpiaba los ojos con rabia. - porque no tiene sentido hacerlo ahora, ¿Me comprendes? Te he echado de menos Harry, muchísimo y estos meses han sido igual de duros para mí como los fueron para ti. Siento lo ocurrido con Ginny, y aunque sé que no fue mi culpa, algo que he comprendido ahora, creo que jamás dejaré de sentir la culpa por su muerte. Sin embargo ambos debemos dejar atrás todo esto, todo este dolor Harry, no es bueno para ninguno de los dos. No te perdono, pero podemos empezar de nuevo. - Harry sonrió como si fuese un niño pequeño, ella hizo lo mismo. - No cambiara absolutamente nada de lo que ha ocurrido hasta ahora, porque ahora podemos ver las cosas con más claridad, y veo que también has sabido demostrármelo, eso se agradece.

Se levantó de las escaleras y él hizo lo mismo.

-Hola. - Dijo en voz bajita. - Soy Hermione Granger.

-Hola. - Contestó él de la misma manera.- Soy Harry… Harry Potter.

Ella río recordando la primera vez que se vieron. Harry cogió su mano y la atrajo hacia él. La cabeza de Hermione quedó en el hombro de él, la estrujo contra su cuerpo y ella hizo lo mismo. En aquel abrazo ambos soltaron todo lo que le había hecho daño, y todos aquellos pedazos rotos que había en sus almas se desvanecieron.

Comenzaron una pequeña danza, casi igual que la que había tenido en la tienda de campaña, pero esta vez un poco más lenta. Aquella noche rieron, bailaron, sonrieron y sus corazones poco a poco se iban curando.

-¿Qué piensas hacer cuando salgas de aquí?

-Me iré a vivir a la casa de los Black, comenzaré a estudiar para ser auror. ¿Y tú?

-He comprado una casa, me iré a vivir allí con mi hermano cuando él salga del hospital.

Harry sintió como si un balde de agua fría le cayese en la cabeza.

-Dios Hermione… ¿Cómo está? Se me había olvidado por completo que tenías un hermano.

-No te preocupes. - Dijo ella esbozando una sonrisa. - Supongo que si sabes lo de mis padres.

-Fue la noticia del año, los padres de la heroína del mundo mágico muertos a manos de mortifgados. Como para no saberlo, lo siento mucho también por ellos.

Hermione comenzó a relatarle un poco sobre lo de la enfermedad de Derek, Harry comprendió todo, ahora más que nunca no pensaba dejarla sola, ni aunque se ganara miles de palizas por parte del rubio, simplemente no lo iba a hacer.

-De cualquier manera, cuando salga de aquí me iré con mi hermano a vivir a Londres.

Harry carraspeó antes de volver a hablar.

-¿y tu novio?

-¿Draco? - Ella río. - Quiere venirse con nosotros, aun no lo hemos hablado bien, pero supongo que vendrá.

-Se nota que le quieres… y bueno que él te quiere a ti. Tu vida está a su lado. - Pronunció aquellas palabras con verdadera alegría. - Me alegro mucho de que seas feliz a su lado, te lo mereces, sé que el hurón sabrá cuidar de ti.

Ella volvió a reír.

-Tu también encontrarás a alguien que haga de tu mundo algo maravilloso, verás que sí Harry. Solo dale tiempo al tiempo. Es demasiado tarde. Debería irme a dormir ya.

-Sí… el tiempo pasa volando…- Dijo él mirando su reloj. - Por cierto no lo dejes escapar, él es el indicado…


Los ojos de Hermione iban de un lado para otro observando el trabajo de madame Pomfrey, aun no comprendía porque no despertaba, su corazón se sentía triste al no tenerlo con ella, y no podía pensar con claridad. Había tenido demasiado tiempo para pensar en sus cosas, en lo que Harry le había dicho aquella noche y en otras cosas más.Había pasado incluso más tiempo con Pansy y con Theo aunque este último se mostraba un poco reacio con ella, por el hecho de que Harry la iba a ver de vez en cuando a la torre, en cambio a la pelinegra no le molestaba la presciencia del chico, al contrario lo encontraba agradable. Eran puntos a favor y en contra para cuando Draco despertase. Solo esperaba con todo su corazón que el blondo no tomara tan mal el hecho de que ella volviese a tener contacto con Harry.

-¿Por qué no despierta? - Preguntó con pena y desesperación en la voz. - Han pasado tres semanas.

Madame Pomfrey colocó una mano en el hombro de la chica.

-Se ha dado un muy buen golpe en la cabeza, pero llevamos muchos años teniendo casos así en la escuela, pronto despertará. No se preocupe señorita Granger, que cuando lo haga estará más vivo que nunca.

Y esperaba que estuviera bien, porque le echaba tanto de menos. Ya quedaba menos para que el curso llegase a su fin y con ello su último año en Howgarts y la operación de Derek. Necesitaba tenerle a su lado, simplemente necesitaba estar con él. Ya no se conformaba con verle en la camilla tumbado, con la respiración acompasada.

-Ay Draco… - Susurró con tristeza.

-¿Hablando sola? - Preguntó Pansy sentándose en la camilla de al lado.

-Algo parecido…

-Es hora de que hagamos el cambio. - dijo Pansy levantándose. - Por cierto, - Sacó una pequeña carta de la túnica. - Ha llegado esto para ti.

-Gracias.

Te necesitamos ahora mismo en el hospital. Derek te necesita.

Dooley.


¡Sorpresa!

Aun no tengo internet, pero una amiga me ha dejado su computador y nada, he podido subir el capítulo con tranquilidad.

Aquí os dejo la esperada conversación entre Harry y Hermione, como veis ella no le ha perdonado, pero han comenzado de nuevo, más adelante vemos porque hizo aquello. ¿Cómo creéis que Draco tomará todo aquello? ¿Y porque Harry no le dijo nada sobre la paliza que recibió Ron?

¡Espero que sea de vuestro agrado!

¡Besitos!

 PD: Los comentarios los contestaré ahora por el móvil...