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Un último suspiro. — capítulo 33

-¡Para, para, para! - Habló Harry interponiéndose en el camino de Draco.- Necesita estar sola. 

-Ya hasta hecho bastante jodiendo todo con mi novia. - Susurró como si fuera una amenaza el rubio.- Así que si no quieres problemas, déjame pasar,- los miró a los ojos con odios.- si no, atente a las a consecuencias, ¿Lo comprendes, Potter? 

Ambos se miraron con odio.

-Te lo dije una vez, y te lo volveré a repetir, aléjate de ella. 

-Y yo te dije que solo lo haré si ella me lo pide.

Pansy los separó fulminándolos con la mirada a ambos. 

-¡Basta los dos! -Susurró visiblemente enfadada.- Ve a hablar con tu novia.- Se giro para a observar a Draco.- y tú - Señalo a Harry.- vamos, tenemos cosas que hacer. 

Draco ya la había perdido de vista, pero aun así comenzó a buscarla por todo el castillo aunque eso conllevase quedarse despierto hasta el amanecer, sabia que la conversación que iban a tener probablemente no iba a acabar bien, pero de algo estaba completamente seguro, y era que después de todo lo que llevaban juntos, de todo aquellos momentos  buenos y malos, de todo lo que tuvo que hacer para estar a su lado, no iba a renunciar a ella. 

Estaba enfadado consigo mismo, con Potter, con Daphne... Simplemente estaba enfadado con todo el mundo. 

Por otro lado Hermione comenzó a correr sintiendo sus lagrimas caer por sus mejillas, sintiendo como el corazón le latía con rapidez, sintiendo su sangre arder, simplemente sintiendo como todo su mundo volvía a caer... No podía creer lo que sus ojos habían visto, no quería creerlo. Después de todo lo que habían tenido que pasar, venia esto y lo jodía todo. 

Sus piernas se pararon, sus manos se aferraron a su camisa justo donde se encontraba el corazón y sus lagrimas siguieron cayendo. Entonces tembló, y cayó al suelo, percatándose después de un largo rato donde se encontraba. Estaba justo en el lugar donde todo había comenzando. La torre de astronomía. 

-Hermione. -Susurró Draco tocado su brazo. 

-¡No me toques! - Susurró ella con enfadado levantándose.- No te atrevas. 

Draco paso su mano revolviendo su cabello con frustración. 

-Lo que viste, no fue nada Hermione. - Dijo intentando acercarse a ella.- Tienes que... que creerme. 

-¡Sé lo que vi Draco!  

-¡No, no lo sabes! ¡Viste justo lo que querías que ella viera! 

-¿Así? - Preguntó ella sonriendo sarcásticamente.- ¿ Y que fue lo que vi según tú, Draco? ¿A mi novio besándose con la persona que más odio en este mundo? ¿Eso? -Dijo otra vez al borde de las lagrimas- Draco...yo... no puedo más. Llevo semanas sin separarme de ti, esperando a que despertaras, desvelándome por la noches, solo por ti. ¿Para que? ¿Para que me hagas esto? Si querías estar con ella solo tenias que decirme que lo nuestro acabó y ya. Pero esto... 

-Ella no significa nada, de lo que tú significas para mi.- Dijo como una sentencia Draco. 

-¡Pues aléjate de ella! - Gritó Hermione. - La única cosa, Draco. ¡La única cosa que te pedí cuando comenzamos era que te alejaras de ella! Pero ya veo lo que te importa nuestra relación. 

Él negó con la cabeza llegando al límite. 

-¿Y tu con Potter qué?- Preguntó viendo como la cara de la chica cambiaba.- ¿Ahora te quedas callada no? - Ella puso los ojos en  blanco.- Pues bien, me alegro de que ahora seáissúper amigos. 

-Ahora no me vengas con lo de Harry, sabías que tarde o temprano iba a hablar con él. No iba a dejar pasar más tiempo, no sin saber si tu ibas a despertar algún día y ya había dejado pasar mucho. Sé que la idea no te agrada y que te ha molestado, pero él me importa tanto como tú y eso no lo va cambiar nadie. Y de cualquier forma, es diferente. Solo somos amigos. 

-Pues no creo que él quiera ser solo tú amigo. ¿O es que no te has dado cuenta? 

-¿Darme cuenta de que Draco? - Gritó ella.- ¿De que el también sufrió las consecuencias de la guerra como yo? ¿Cómo tú? Pues lo hizo, como todos lo que estamos en este colegio y si crees que el quiere algo más, te equivocas. Además... 

Pero Draco no la dejó hablar, la interrumpió sabiendo a donde iba a llegar a parar la conversación. 

-Te ha contado lo de la paliza del pelirrojo, ¿Verdad?

La cara de Hermione cambió a una más seria y llena de preocupación. 

-¿De que hablas? - La cara de Draco cambió dándose cuenta de lo que acababa de ocurrir.- ¿De que hablas Draco? ¿Qué paliza? 

-Nada. 

-Dime que paliza, Draco. ¿Fue por eso que Ronald iba todo demacrado después de las vacaciones que pase en MalfoyManor? 

Este negó con la cabeza, sintiéndose como un completo estúpido. Ya la había cagado. 

-¡Oh, dios mío! - Gritó Hermione negando y tapándose la cara con la manos.- ¿Por qué? - Preguntó con la voz quebrada.- ¿Por qué lo hiciste, Draco? - Su cara era pura tristeza.- Te lo dije, te dije que no te metieras en eso. - Susurró viendo como él la miraba de manera intensa.- No me lo puedo creer. 

Draco sintió la tristeza que emanaban las palabras de Hermione, sus ojos seguían fríos y duros, pero denotaban  la desesperación que sentía en aquellos momentos, no quería perderla.

-No me vengas con esas ahora.- Susurró él.- No iba a dejar que ese maldito bastardo te pisoteara como lo hizo, no Hermione, eso jamás. - Se acercó a ella.- Lo hice por ti, solo por ti. 

-¿Sabes que te has delatado tu solo, verdad? - Preguntó ella. 

-Yo... 

-Y creías que Harry me lo había contado todo, ¿No es así? - Este asintió.- Pues ya vez que no. 

Ambos se quedaron callados durante un largo rato. 

-Lo siento.- Susurró él observando los ojos hinchados de ella.- No quiero... no quiero... - Cerró sus ojos intentando que sus lagrimas no cayeran, un Malfoy no lloraba, pero a pesar de eso él era una persona y no podía evitar ser humano.- Sé que la he cagado, lo sé. Y también sé que debí habértelo dicho, pero tenía miedo de que no me fueras a perdonar. Yo no quiero perderte. 

Ya estaba, ya lo había dicho, ahora solo quedaba que ella fuera perdonarle y que intentaran arreglar las cosas. 

-Yo tampoco quiero perderte y me consta que lo sabes muy bien. - Susurró aun con tristeza.- Pero después de esto... - Draco estaba ya al borde de rabia contra todo el mundo.- Necesito pensar, Draco. Necesito saber que he hecho mal, en que he fallado, necesito pensar en Harry, en Luna, en lo que ha ocurrido hoy y en lo nuestro. Dame un poco de tiempo, solo te pido eso. - No quería mostrar la rabia que tenía contra él, con Daphne, contra todo el mundo.- Necesito estar sola. Creo que es lo mejor para ambos. 

Este asintió varias veces sin poder decir ninguna palabra, sabiendo que si lo hacia su voz se quebraría y rompería a llorar. 

-Se ha acabado, ¿no es así? - Preguntó él con miedo. 

Los ojos de ella se nublaron. 

-Nunca dije que se hubiese acabado, Draco. Pero necesito tiempo... 

Draco solo pudo tragar sintiendo el nudo en la garganta que no le dejaba hablar. 

Ella por su parte respiró profundamente y suspiró varias veces cerrando los ojos. Y comenzó a caminar con parsimonia, bajó la escaleras y dejó que sus lagrimas cayeran descontroladamente como antes, se tapó la boca con la mano para que Draco no la escuchase, quien por su parte se había quedado para observando a la luna, viendo la oscuridad de aquella noche. A pesar de todo lo que ella le había dicho, lo de tomarse aquel tiempo, él no iba a renunciar a ella y sabia por inercia de que tendría que aceptar de una vez a Potter, algo que haría solo por ella.

Había cometido un gran error, y ahora recién se estaba dando cuenta de lo que había hecho. Y esperaba que el tiempo que estuviesen separados le ayudara a ambos y sobre todo a ella, quien tenía que estar al lado de su hermano. 

Llego a la torre entrando tal cual serpiente, en silencio y de la manera más sigilosa que pudo, sus ojos se cerraban de vez en cuando, los tenia caídos, hinchados y rojos. Ni si quiera se molestó en cambiarse de ropa, se metió bajos la cobijas y dejó que el sueño la consumiera, había sido un día muy largo, pero que muy largo, y ya no tenía ganas de pensar, ni ella, ni en Derek, ni si quiera en Draco, solo quería dormir y dormir y aunque estaba consiente de pretender de que nada había pasado, no iba a dejar de que la cosas no fuesen verdad. Porque su corazón sabia que lo eran. Sin embargo, aquella noche no le importó nada... Ella solo quería dormir...


¡Vale! ¡Vale! 

Soy consiente de que merezco miles de crucios, pero lo siento tanto, de verdad estoy muy apenada, porque a pesar de que  durante estas semanas  tenía algún rato libre ocurría algo y no podía subir el capítulo, y a decir verdad era bastante frustrante. Así que espero que podías perdonarme. 

Sé que  no era lo que esperabais, pero tengo algo en mente para lo siguientes capítulos, así que no desesperéis por lo que ha ocurrido en este. 

Ahora contestaré los comentarios, (ya veis que ni para eso he tenido tiempo), También lo siento por eso. 

En fin, ¡espero que os guste el capítulo! ¡Nos leemos pronto! 

¡Besitos!