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Un último suspiro. — capítulo 39
-¿Recuerdas aquella vez que íbamos paseando por los jardines de Hogwarts a principio de curso? - Preguntó Hermione mirándolo a través del espejo.
Draco sonrió.
-Claro.- Respondió quitándose la toalla de la cintura y colocando los boxers.
-Tu me preguntaste por qué había vuelto.- Susurró ella girándose aún en ropa interior.- Y yo te hice la misma pregunta, tú respondiste que al principio pensabas no hacerlo pero que tu madre insistió en que debías volver, -Draco asintió sin despegar la mirada de ella.- luego dijiste que no se había equivocado en insistir tanto.
Draco la miró pensativo, luego sonrió.
-¿Quieres la respuesta, no es así?
Ella asintió acercándose donde estaba él.
Draco besó su frente y luego se sentó en la cama, llevando consigo a Hermione para sentarla justo sobre su regazo.
-Supongo que no se equivocaba, porque de haberme quedado allí…-Suspiró mirando sus ojos color miel.- no habría tenido la oportunidad de poder estar contigo. - Dijo en un susurro, ella lo miró con amor.- El día de la selección, fue como un balde de agua fría, el que tú, especialmente tú quedases en Sly. -Acarició su cintura desnuda, y luego con mucha delicadeza su mejilla.- Pero pensé, ¿no puede ser tan malo, o sí? Y supe que no, porque algo me decía que este año iba a ser diferente, sobre todo contigo. -Ella no despegaba sus ojos de él.- Llegó un momento, en el que al compartir tantas tardes juntos, tantas noches, tantas conversaciones, ya no podía separarme de ti. Por más que me esforzarse en hacerlo, por más que quisiera alejarme de ti, no podía. Tenía la necesidad de estar contigo todo el tiempo, de quererte aunque fuera como amigos, y de por encima de todo, protegerte.
Sus ojos destilaban amor y cariño, las palabras que salieron de la boca que tantas veces besó la dejaron helada. Sabía que él había comenzado a tener sentimientos por ella, antes de que le contara algo de su pasado, pero jamás pensó que fueran tantos sentimientos juntos y de la manera en que hablaba, supo que aquello sentimientos venían de hacía mucho.
-No sé qué hubiese hecho yo si no hubiese vuelto a la escuela.- Dijo ella pegando su frente con la de él, cerrando sus ojos.- Me ayudaste a superar lo que más me dolía, me ayudaste en los momentos más malos y me enseñaste a que nunca es tarde para pedir ayuda. -Besó sus labios, Draco la apretó contra él.- No...no sé...qué hubiese hecho...si...si tu hubieses entrado en mi vida.
Una lágrima cayó por su mejilla.
-Hermione.- Susurró Draco limpiando aquella lágrima.
Ella sonrió con los ojos rojos.
-Es tu culpa.- Soltó una pequeña risa, Draco también.- Haces que me ponga en este plan, toda sentimental.
Le empujó un poco colocando sus manos en su torso desnudo.
-Es tu culpa.- Dijo Draco besando su mejilla, acercándose todo lo posible a ella.
Se quedaron allí, fundidos en un abrazo lleno de amor. Hermione estaba completamente enamorada de Draco y él de ella, era un amor lleno de todo, lo que lo caracterizaba diferente a los demás, era que estaban dispuestos a dar lo que no estaba en sus manos por el otro.
-Un día y salimos de aquí.- Susurró ella abriendo sus ojos.- ¿Tendremos suficiente tiempo para vernos?
Draco sonrió.
-Nos iremos a vivir juntos, Hermione.- Respondió.- No creas que te vas a escapar de mi facilmente.
Ella sonrió.
-Antes de venir a vivir conmigo, - Hizo una pausa.- creo que deberías pasar más tiempo con tu madre, es importante que estés con ella, las madres nunca están preparadas para dejar marchar a sus hijos, y tú eres lo único que ella tiene.
Draco asintió, un poco triste.
-Solo será un tiempo, hasta que ella se haga la idea.- Dijo Hermione cogiendo su cara con sus manos.- O puedes venir cuando quieras.- Susurró.- Tenemos mucho tiempo, por delante.
-Mucho.- Repitió Draco.- Y no pienso desperdiciar ningún segundo.
Hermione le rodeó el cuello, acercándose a sus labios para fundirse en un apasionado beso.
-¿Hermione?- Golpeó la puerta Pansy.
Ninguno de los dos se separó, siguieron con lo suyo hasta que hastiarse, o mejor dicho hasta que Draco la dejó separarse por falta de aire.
-Draco… no podemos.- Dijo en un susurró.
Draco iba a contestar.
-Sé que estáis ahí.- Gritó Pansy.- Hace diez minutos de debiste estar en mi habitación, Hermione. ¡Sal ya!
Draco negó con la cabeza riendo.
-Será mejor que te vistas antes de que entre y te lleve en ropa interior a su habitación.- Dijo levantándose.- No quiero que los demás te vean así, solo yo tengo ese privilegio.
Ella negó.
-¿Que pasara cuando vayamos a la playa?
-No iremos, simplemente.
.Hermione se supo sería.
-Es broma.- Dijo besándole el cuello.- Vamos vístete.
La castaña se vistió bajo la atenta mirada de su novio, sintiendo como este la comía con la mirada. No podía creer lo celoso que llegaba a ser Draco, era imposible, pero así le quería.
-Nos vemos esta noche.- Susurró ella antes de salir por la habitación.- Sé puntual.
-Estaré deseando verte con un vestido verde.- Susurró él.
-No te hagas ilusiones Malfoy.- Dijo ella.
-Tranquila, Granger.- Le guiñó el ojo antes de que ella saliera con una sonrisa en los labios.
Toda la tarde de aquel viernes, fue una tarde de chicas. Que sí mascarillas para la cara, que si pintas uñas, que si crema exfoliantes, que si un montón de cosas que ella pocas veces usaba pero que la pelinegra si. La sometió a depilación con cera, luego a un masaje de cabello y luego a una limpieza completa de cara.
Se podría decir que toda la tarde se pasaron hablando sobre el futuro, sobre lo que le depararía el mañana, sobre lo diferente que serían las cosas de ahora en adelante, sobre cómo había sido su estancia en Hogwarts y sobre los recuerdos que ambas guardaban sobre el castillo. Hermione sentía nostalgia y melancolía, no deseaba marcharse por nada del mundo. Pero sabía que lo haría, sí o sí, y que una vez saliera del castillo ya no podría mirar atrás. Cerraría una puerta, pero como bien sabía ella se abriría otra y no perdía la esperanza de que en algún futuro lejanos volviese a pisar el castillo.
-Una hora y estaremos en el baile.- Dijo casi emocionada Pansy.
Hermione la miró.
-¿No hay emoción en la voz de Pansy Parkinson?- Preguntó sentándose a su lado. -¿Qué ocurre?
La pelinegra negó con la cabeza.
-Es solo que, -La miró a los ojos.- quiero a Harry. Y tengo miedo que mi chico secreto sea otra persona y no sea él. -Dió un pequeño suspiro.- No sé, mione. Él me valora y me hace sentir que valgo para algo… me hace sentir especial.
-Ya sabes lo que tienes que hacer, Pansy. - Respondió Hermione rodeándola con un brazo.- Decírselo, no pierdes nada.
Pansy cerró sus ojos.
-El otro día nos besamos.- Dijo viendo la cara de sorpresa de su amiga.- Fue diferente, fue como si jamás hubiese besado a otro chico antes. Fue como si mis labios hubiesen pertenecido a él en el momento en que nos besamos.
-¿Fue como si después de todos estos años por fin tu vida tuviera sentido? - Preguntó Hermione.
-Algo así.- Respondió ella.- Sea como sea, - hizo una pausa.- pienso decirle todo lo que siento esta noche, obviamente después de despedirme de mi pareja.
Si tu supieras… Pensó Hermione.
-Aún no me has dicho como Draco te pidió ir al baile contigo.- Dijo cambiando de tema, mientras se arreglaba el cabello.
-Fue una sorpresa.- Susurró la castaña acostándose en la cama de su amiga.- Me desperté una mañana llena de flores por todas partes, habían tres libros carísimos a los pies de mi cama y aquella cajita de terciopelo blanca.- Pansy se giró con los ojos abiertos.
-¿Te...te ha pedido matrimonio?- Preguntó emocionada.
Hermione rió.
-Lo que había dentro de aquella cajita era otra cosa.- Se calló un momento.- Era una snitch.- Pansy se quedó pensando.
-No me lo creo.- Susurró la pelinegra.- ¿Sabes lo que eso significa, no?
-La snitch que ganó antes de caer en coma.- Dijo ella.- La cogí entre mis manos y fue como si unas letras aparecieran de la nada en ella, donde ponía ¿quieres ir al baile conmigo? -Hermione sonrió.- Fue muy romántico, porque luego desapareció la pregunta y quedó tan solo nuestras letras grabadas.
-¡Dios Hermione!-Gritó Pansy.- Antiguamente cuando un mago le regalaba a una bruja, la snitch que él había ganado era símbolo de compromiso.
-¿Que-que? - Preguntó nerviosa.
-Lo que oyes.-Dijo ella.- Sabía que no tardaría mucho, pronto traerá el anillo de la família y te pedirá matrimonio.
-Pansy...yo…-Susurró Hermione con una sonrisa.- Esto me ha tomado por sorpresa.
-Tranquila.-Respondió ella.- No te preocupes, Draco entenderá si necesitas más tiempo.
Hermione solo asintió. Siguió arreglándose,se maquilló, se hizo un recogido muy bonito que dejaba caer algunos de sus rizos solo por un costado de su cara, dejando en la otra parte el cuello descubierto. Se colocó un pequeño collar con un corazón de oro, casi diminuto. Y por último el vestido, rojo pasión igual que sus labios. Dejaba la espalda descubierta, y una pequeña cola. El escote no era muy pronunciado, pero sí lo suficientemente bueno para dejarlo a la imaginación.
-¡Estás preciosa!-Gritó Pansy de la emoción.-Espero que no te pongas celosa cuando Draco baile con la princesa de Gryffindor.
-Eso espero yo.-Dijo ella sonriendo.
-Lo demás ya deben estar yendo hacia el gran comedor, yo creo que debería salir ya. -Dijo Pansy mirando por última vez en el espejo.- ¿Nos vemos luego?
-Nos vemos luego.- Respondió ella con una sonrisa.
La torre estaba completamente vacía, se dirigió a su habitación sin ni siquiera ordenar el desastre que había en la habitación de Pansy. Entró para coger su preciado perfume que había olvidado colocarse. Nada podía salir mal aquella noche, ni siquiera cuando Draco abriese el baile.Esperaba que todo fuese como ella había imaginado.
Se colocó un poco de perfume y justo en el momento en que iba a salir, sonó su teléfono.
-¿Sí?- Preguntó ella.
-Hermione.-Susurró el doctor Smith.- Ha habido un accidente.- Dijo con la voz quebrada.- Hemos tenido un pequeño percance, Derek… tenemos que operarle, sé que te dije que la operación sería dentro de una semana, pero no podemos esperar más, es una emergencia.
Hermione cerró sus ojos.
-Voy para allá.- Y colgó.
A penas pudo, cogió su varita e hizo aparecer un trozo de pergamino y una pluma con un tintero.
Draco, he tenido un percance, no podré ir al baile esta noche.
A Derek lo operan de emergencia, no te preocupes por mi, estaré bien.
Hermione.
Y sin más salió corriendo, mientras lo tacones resonaban por todo el salón, se ocultó detrás de un pilar y se desapareció.
-¿Hermione?- Preguntó Pansy al entrar a la torre.- ¿Dónde estás? He olvidado ponerme los pendientes, menos mal que me he acordado antes de llegar al comedor. ¿Hermione?
Entró a la habitación de la castaña, y vió que no estaba. Pero sí distinguió en la pequeña mesa, el trozo de pergamino que Hermione había dejado para Draco.
Pansy tardó en reaccionar, pero cuando lo hizo. Corrió como si su alma dependiera de ello, encontrándose con Draco, Harry y Theo al pie de las escaleras.
-¡Draco!-Gritó bajando lo más rápido que pudo.
-¿Qué ocurre?-Preguntó este extrañado.
-Hermione…-Dijo en un susurro.- Van a operar a Derek.
¡Hola amores míos!
Aquí os dejo otro capítulo, lleno de sentimientos. La cosa se pone interesante.
¿Qué pasará con Derek? ¿Logrará vivir? Os dejo todo a vuestra imaginación, hasta el próximo capítulo.
¡Muchísimos besitos!
¡Nos leemos!