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Hermione y los merodeadores, nuevas amenazas — capítulo 20
Dumbledore lo miro. −¿Te escucharan?
−A mi sí. −Dijo Sirius. −Pero ahora no hay tiempo para hablar de esto, tenemos cosas de las que ocuparnos. −Y miro a Dumbledore. −Que tu no me escuches, no quiere decir que los demás no lo hagan, pero como he dicho no hay tiempo para eso ahora mismo. −Y miro a su tío. −Tenemos que encontrar la entrada.
−Empecemos que no tenemos todo el día. −Y separándose se fueron a buscar alguna señal de que allí había una puerta que les llevara a la cámara secreta.
James acercándose a los grifos que era donde Hermione le había dicho que estaban las serpientes se puso a tocarlos hasta que los encontró.
−Papa creo que he encontrado algo.
Charlus acercándose miro los grifos y vio unas serpientes. −Es aquí. −Y miro a Sirius. −Es una serpiente tienes que hablar parsel.
−No me gusta, pero bueno esta vez le daré las gracias a la loca de mi madre por haberme enseñado ese idioma endemoniado.
−Sí.
Y hablando parsel, le pidió al grifo que se abriera, y como si los lavamanos tuvieran oídos se abrieron para dejar una escalera.
−Tener cuidado. −Charlus miro a los hombres. −Si escucháis cualquier sonido cerrar bien los ojos y mantenerlos cerrados hasta que os digamos. −Y con su varita bien levantada empezó a bajar y los demás lo siguieron.
Por suerte pudieron ir bien por los corredores pues no se encontraron ningún basilisco, hasta que llegaron a la puerta de las serpientes que estaba cerrada, al acercarse la cerradura serpiente empezó a moverse y la puerta no tardo mucho en abrirse.
Cuando la puerta estuvo completamente abierta, vieron una gran estancia con una cabeza al final y un montón de serpientes a los lados.
−La cámara de slytherin. −Dijo Dumbledore mirando a su alrededor.
−Sí, ahora quédate atrás a partir de aquí es nuestro trabajo. −Le dijo Charlus y miro a los aurores. −Ir con cuidado.
−Sí. −Y con las varitas levantadas se fueron acercando a la cabeza.
Charlus vio que Dumbledore no le había hecho ningún caso y los había seguido. −Joder Albus ¿Qué no entiendes cuando la gente te dice que te quedes atrás? Por Merlín eres desesperante, cuando terminemos con esto y si alguno sobrevive tendremos una charla muy larga, ahora ponte a un lado y no molestes.
Cuando Dumbledore se puso a un lado, Charlus miro a Sirius. −Dile que salga, esperemos que este allí dentro, sino todos terminaremos muertos. −Hermione le había dicho que el basilisco estaba allí dentro así que no tenía que preocuparse además, Chi le había dado unas pociones mucho más fuertes que las lágrimas del fénix, así que confiaba tanto en su hija como en su amigo que nunca le habían fallado.
−No olvidéis las pociones. −Dijo James y metiéndose la mano en su bolsillo saco dos.
−¿Qué son? −Pregunto Dumbledore.
−Corta el rollo. −Seymour lo miro. −¿Crees que es el momento de preguntar de que son las pociones?, abre los ojos nos vamos a enfrentar a un basilisco. −Y miro a Charlus. −Lo tendrías que haber dejado que se quedara arriba.
−Ahora mismo pienso lo mismo. −Y miro a Dumbledore. −Cállate de una vez, el basilisco no se va a poner a esperarnos cuando empiece a salir. −Y miro a su sobrino.− Sirius empieza ya.
−Sí. −Y hablando en parsel le pidió a la serpiente que saliera.
La boca no tardo mucho en abrirse y una gran cabeza empezó a salir, los aurores nada más ver el morro del basilisco les tiraron las pociones y el bicho empezó a perder la piel como si estuviera quemándose.
Charlus haciendo señas les dijo que cerraran los ojos y contaran cinco para tirarles las primeras y luego 10 para tirarles las últimas.
Los aurores haciéndole caso cerraron los ojos y contando cinco y otros diez volvieron a tirar las pociones, y se escucho el silbido furioso de la serpiente y no mucho tiempo después fue un silbido agonico y poco a poco el silbido se fue apagando, hasta que ya no se escucho nada más.
Los aurores abrieron los ojos y vieron que la serpiente había perdido mucha piel y en muchas partes solo se podía ver el hueso.
−Seymour y Sirius ocuparos de los ojos, dejarlo ciego. −Les dijo Charlus.
−Sí. −Y subiéndose a la parte de atrás de la cabeza que seguía entera le lanzaron varios hechizos. −Ya estamos. −Seymour miro a Charlus. −¿Nos llevamos los colmillos?
−Sí. −Charlus hizo aparecer una espada y con cuidado de no tocar directamente los colmillos los corto y quitándose la capa los envolvió. −Ya estamos, salgamos de aquí, aun tenemos mucho trabajo del que ocuparnos. −Y saliendo de la cámara, Charlus la cerro y puso varias barreras mágicas y miro a Dumbledore. −Por si se te había ocurrido venir a investigar. −Y alejándose un poco hizo que el techo se desplomara para que nadie pudiera seguir avanzando.
Una vez de vuelta a la superficie Charlus le dio los colmillos a James. −Llévalos con Chi, dile lo que son, a ver si puede hacer algo con ellos, los demás nos iremos a descansar y mañana por la mañana regresaremos hay que encontrar a la persona que ha preparado todo esto.
−Nos vemos mañana. −Y cogiendo la capa de su padre con cuidado se fue.
Los aurores despidiéndose se fueron a sus casas, había sido una noche bastante larga se fueron a sus casas a descansar.
Al día siguiente, los alumnos se despertaron sin saber que ese día sería bastante movido, al entrar en el comedor y sentarse en sus mesas para desayunar, empezaron a entrar los aurores, encabezados por Charlus.
Mientras su padre se ocupaba de su trabajo, James se fue a sentar al lado de su hijo y Sirius lo mismo.
−Buenos días a todos. −Charlus miro a los alumnos. −Hoy de momento no habla clases, nos quedaremos aquí hasta que el colegio sea revisado completamente. −Y miro a sus aurores. −Seymour te quiero en la sala común de slytherin, quiero que lo revises todo, no te dejes nada.
−Sí. −Y llevándose a su equipo se fueron.
Charlus miro a su hijo y su sobrino suspiro porque sabía que ellos no se moverían de allí así que miro a Frank que lo miraba sonriendo. −Ves a la torre de gryffindor, no dejes nada por revisar.
−Si.− Y con otro equipo se fue.
Para las salas de hupplepuff y ravenclaw envió dos equipos más, y más de 30 aurores se pusieron a revisar todo el castillo.
Mientras ellos trabajan, nosotros nos quedaremos aquí pasando el tiempo.
−No puede hacer eso. −Grito un alumno poniéndose de pie.
Charlus lo miro y vio que era un slytherin. −¿Cómo te llamas?
−Tío Charlus es Marcus Flint. −Le dijo Draco desde su sitio.
−Gracias Draco. −El auror miro al chico. −Flint sí que puedo revisar la escuela, no solo porque soy el líder de los aurores, sino porque tengo el permiso del ministro y del wizarmon, así que como ves nadie me puede impedir que lo haga, así que siéntate y sigue desayunando.
El chico gruñendo hizo lo que Charlus le dijo.
El auror viendo que había sido obedecido, se acerco a Hagrid.
−Buenos días.
El semi gigante lo miro. −Buenos días.
−Ya he hablado con el ministro y otra gente, hace cincuenta años se cometió una injusticia contigo, no se te investigo y todos dieron por hecho que tu mataste a Myrtle pero ahora hemos sabido que tu no podías haberla matado, porque lo que la mato fue un basilisco y tú no sabes parsel, así que dentro de poco recibirás un comunicado oficial del wizarmon para que te presentes en el ministerio y te permitirán de nuevo hacer magia. −Y miro a Albus. −¿Qué te parece?
−Gracias.
−De nada. −Y se fue a sentar con su familia.
−Abuelo. −Casiopea se acerco a Charlus y lo abrazo.
El hombre le sonrió. −¿Qué tal tus clases?
−Abuelo es muy sencillo, puedo hacer los deberes con los ojos cerrados.
−Eso es porque has heredado el cerebro de tu madre. −Y miro a Hermione. −Buenos días.
−Buenos días señor Potter.
−Sentaros y desayunar. −Les dijo Sirius que había cogido un pequeño bollo y se lo estaba comiendo. −Va a ser una mañana muy larga, hasta que no terminen de revisar todo el castillo, nadie podrá salir.
−No importa. −Y se pusieron a desayunar.
Casi cinco horas después, el castillo había sido revisado completamente desde las mazmorras hasta la punta de la torre más alta.
Una vez terminara la revisión, Charlus miro a sus jefes de equipo. −¿Habéis encontrado algo?
−Frank y los demás dijeron que no.
−Yo sí. −Seymour le entrego un diario.
El auror mirándolo bien, vio que en un lado había un nombre en pequeño. −Tom Morvolo Riddle. −Y miro a Albus. −Es esto.
−Sí. −Y miro a Seymour. −¿Quién de mis alumnos lo tenía?
Os tengo que confesar que no tengo ni idea de que slytherin poner como el servidor del diario así que me iría bien una pequeña ayuda, solo os pido que sea alguno de slytherin, gracias, espero vuestros nombres.