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Hermione y los merodeadores, nuevas amenazas — capítulo 19
Unas horas más tarde, los aurores se encontraban en la enfermería cuando Albus entro.
Charlus levantándose se acerco al director. −¿Dónde estabas? Tu trabajo es ocuparte de tus alumnos y ni siquiera sabes hacer bien eso, ahora cuando termine el año escolar recibirás la notificación que te dije. −Y miro a su gente. −Nos vamos, aquí ya hemos terminado. −Y volvió a mirar al profesor. −La piedra filosofal o lo que sea ha sido destruida, también me he ocupado de que mi gente se lleve al perro de tres cabezas bien lejos de la escuela. −Y sin decir nada más se fue con su gente.
Una semana después, era la audiencia de la orden disciplinaria de Dumbledore y mucha gente había ido a verla, nadie quería perderse ese espectáculo, como había mucha gente que aceptaba al director, había mucha otra gente que no y querían verlo hundido.
−Hoy nos encontramos aquí, porque el señor Charlus Potter jefe de aurores de Inglaterra ha levantado varias acusaciones graves contra el señor Albus Dumbledore director de hogwarts.
La primera queja es que se puso a investigar sobre la vida de Hermione Black Potter, cuando la mujer solo es una medi maga madre de familia, dedicada a su trabajo y a su familia sin ningún expediente abierto, y aunque lo hubiera él es el director d ela escuela no un auror.
La segunda queja también la puso el jefe de los aurores, al saber que un troll de las montañas se encontraba en hogwarts, un lugar lleno de niños, el troll fue llevado por el profesor Dumbledore para que protegiera la piedra filosofal del señor Nicolas Flamel que tampoco tenía que estar allí, esas cosas se tienen que guardar en gringotts no en una escuela llena de niños.
Y por último la tercera queja, que como las dos anteriores, también la ha puesto Charlus Potter, por no hacerle caso y seguir guardando la piedra en el castillo, en una de las ausencias del director que aun no ha explicado porque de la ausencia cuando tenía que quedarse en el colegio por si algún alumno o algún profesor lo necesitaba, el profesor Quirinus Quirrell, se quiso hacer con la piedra y termino muerto.
Con tres quejas formales, el señor Dumbledore sería despedido de su trabajo, pero los profesores del hogwarts y otra gente, nos han escrito una carta pidiéndonos que no lo hagamos que Dumbledore lleva muchos años en la escuela. −Uno de los jueces miro a Charlus. −¿Auror Potter que dice ante la carta?
−No me importa si se va o se queda, pero quiero que se dedique a cuidar de sus alumnos que para eso es el director de hogwarts y que no meta criaturas peligrosas en la escuela, mis nietos y mis sobrinos estudian en ese centro, y temo que un día vengan a avisarnos de que alguno ha sufrido daños o algo peor que han muerto.
Al escuchar eso, muchos padres que habían ido asintieron, lo que mas temían es que en un lugar como hogwarts que era una escuela y sus alumnos tenían que estar seguros y protegidos hubieran heridos o asesinatos.
−Está bien. −El juez miro a Albus. −Profesor Dumbledore, de momento está a prueba, si este próximo año no recibe ninguna queja podrá quedarse en la escuela, si recibe alguna queja de algún padre, será expulsado inmediatamente de la escuela, y no podrá volver a acercarse a hogwarts nunca más.
−Antes de que termine. −Charlus miro al juez. −Quiero que se deje en paz a mi familia, sobre todo a mi hija Hermione, no quiero una caza de brujas hacia ella, porque una niña que acaba de empezar en la escuela tiene el mismo nombre y se parecen.
−No se preocupe señor Potter, eso también será aclarado ahora mismo. −El juez miro un momento al público y luego a Albus. −Ya se han hecho las pruebas necesarias sobre la señora Hermione Black, y la niña Hermione Granger, y aunque se parecen no tienen nada que ver una con la otra, no comparten el Adn, así que no son ni familiares directos ni indirectos así que esta cuestión se termina aquí, si alguien se acerca alguna de las dos, se considerara acoso y se detendrá y se hará un juicio contra su persona, y con todo esto terminamos. −Y cogiendo su martillo pico y se fue.
Cuando los jueces se fueron, la familia miro un momento a Albus y se fueron.
Al llegar a su casa, los adultos se acercaron un momento a ver a los niños que estaban disfrutando de un día de verano en el jardín y comprobando que todo estuviera bien, se fueron a sentar al salón.
−¿Creéis que nos dejara en paz?
−Sí que lo hará. −Charlus los miro. −Ahora Albus está considerado no solo un acosador sino un hombre que no le importa la seguridad de sus alumnos, y ya todo el mundo sabe que esta es su última oportunidad si vuelve a recibir una nueva queja será expulsado, y lo peor que puede haber es que te expulsen de un trabajo.
−Esperemos que nos deje en paz. −Hermione miro a su padre. -Hablando de otra cosa, papa este año es lo de la cámara de los secretos, aunque Lucius no le dé el diario a Ginny, creo que igual alguien lo recibirá y la cámara será abierta.
Al escuchar eso, todos miraron preocupados a Charlus.
−¿Qué hacemos? −Pregunto Lily a su suegro.
−De momento no podemos hacer nada, tenemos que esperar a ver si efectivamente empiezan las petrificaciones si ocurrieran entonces actuaríamos. −Y los miro. −Ahora no quiero que os empecéis a preocupar, aun quedan muchos meses, y no solo tendremos a Severus en la escuela sino también a Regulus, que ya ha recuperado su puesto de pociones.
Hermione miro a su cuñado. −¿Qué tal este año sabático?
El hombre le sonrió. −Muy bien, me ha ido muy bien para estudiar con Chi, me ha enseñado cosas realmente interesantes y ya tengo ganas de enseñárselas a mis estudiantes.
−Eso está muy bien, ¿el profesor Dumbledore no te ha dicho nada?
−Nada, piensa que me he tomado el descanso para mejorar mis conocimientos con Chi, y como él es considerado un gran maestro no se ha extrañado.
−Mejor, ya tenemos suficientes cosas sin tener que meter más.
−Ahora nos tranquilizaremos y disfrutaremos del verano que acaba de empezar. −Les dijo Dorea.
−Es lo que haremos, disfrutar bien del verano. −James levantándose los miro. −No se vosotros pero a mí me apetece bañarme en la piscina así que me voy a cambiar. −Y se fue a su habitación a cambiarse de ropa.
Los otros también se fueron a cambiar para disfrutar de un día en la piscina y olvidarse un poco de las cosas que pasarían el año próximo.
Las vacaciones de verano se fueron tan pronto como llegaron, y un año más estaban despidiéndose de los niños en King cross.
Durante las primeras semanas del curso todo fue bien, Dumbledore estaba centrado en su trabajo y los profesores en sus alumnos.
Harry y Draco consiguieron entrar en el equipo de quidditch de sus casas, y esta vez Draco no tuvo que comprar al equipo con las nimbus 2001.
Todo iba bien hasta que una noche se encontraron a la gata de Filch petrificada, algunos alumnos que estaban de paso miraron con miedo a la gata que no se movía.
Dumbledore los miro. −Alumnos volver a vuestras salas comunes, los profesores nos ocuparemos de esto.
−De esto se tiene que ocupar los aurores. −Les dijo Will que también se había acercado, y miro al director. −Tiene que llamar a los aurores, sino lo hace usted lo haré yo, mi padre me dijo que si veía algo raro no dudara en avisarle, que puede que usted no lo hiciera.
−Will tranquilo. −Regulus se acerco y lo miro. −Yo mismo avisare a mi tío, ahora lleva a los pequeños a la sala de gryffindor.
El chico asintió. −Ahora los llevo. −Y lanzándole una mirada a Dumbledore se llevo a sus compañeros.
Cuando los profesores se quedaron solos, Regulus miro al director. −No es culpa de los niños que ya no confíen en usted, es usted mismo quien lo ha hecho, tendrá que esforzarse mucho en ganarse de nuevo esa confianza. −Y miro a su mejor amigo. −Vamos a avisar a mi tío.
−Sí, porque esto es su trabajo. −Y así Severus y Regulus se fueron a avisar a Charlus y a sus aurores.
No mucho tiempo después los aurores ya habían llegado y Charlus mandaba a su gente a que comprobaran todas las salas de la escuela.
−No quiero a ningún alumno fuera de su sala común, quiero que por lo menos dos aurores vayan a las salas y se queden vigilando que nadie salga.
−Sí señor. −Y en parejas se fueron a hacer el trabajo que su jefe les había ordenado.
Charlus se acerco a Dumbledore y lo miro. −Tranquilo Albus no es tu culpa, sea de quien sea no es la tuya. −Y miro a Severus y Regulus. −Habéis hecho bien en llamarme, lo que tenemos aquí es algo serio. −Y miro a Albus. −Nunca encontramos la cámara de slytherin pues pensábamos que era una leyenda, pero puede que no lo sea, hace cincuenta años Myrtle murió de manera sospechosa y ahora pasa lo mismo, ¿no lo encontráis un poco extraño?
−Hace cincuenta años ya buscamos la cámara por todos lados y no encontramos nada.
−Es verdad, hace cincuenta años no encontramos nada, pero este año tenemos a alguien que hace cincuenta años no teníamos a Myrtle, ya ha pasado mucho tiempo así que seguro que ya recuerda como murió.
Algunos fantasmas cuando morían no recordaban como habían muerto, pero con el tiempo eso se solucionaba.
−Myrtle se pasa todo el tiempo en los baños. −Le dijo Regulus.
−Pues iremos a los baños. −Charlus miro a Albus. −¿Quieres venir con nosotros?
El director lo miro de una manera que hizo que el auror se riera. −Albus no pongas esa cara, no estoy tramando nada. −Y lo miro seriamente. −Yo solo quería que dejaras en paz a mi familia y que te ocuparas de tu trabajo, lo estás haciendo así que no hay problema con que nos acompañes.
−Está bien, iré contigo.
−Estupendo. −Y miro a los profesores más jóvenes. −Regulus y Severus vosotros ya os podéis ir a vuestras casas, seguro que Dorcas y Marlene están preocupadas.
−Sí que nos iremos, si sabéis cualquier cosa avisarnos.
−Lo haremos. −Y viendo como se iban miro a James, Sirius y Saymour. −Vosotros vendréis con nosotros.
−Sí. −Y así los cinco se fueron al baño donde se encontraron a Myrtle que como siempre estaba lamentándose.
−Hola Myrtle. −Le saludo Sirius.
La fantasma irguiéndose se acerco volando y lo miro. −¿Has venido a verme?
Sirius le sonrió. −Claro que sí.
Entonces Myrtle se puso colorada, que alguien como Sirius le dijera esas palabras hacia que su mundo se volviera rosa.
−Sirius deja de ligar. −Susurro James. −Hemos venido por algo importante.
El hombre lo miro. −Lo sé, pero es mejor así, dejármelo a mí. −Y miro a la fantasma. −Oye Myrtle ¿te has enterado de lo que ha pasado?
La fantasma lo miro. −¿Lo de la gata?
−Sí.
−Qué pena aunque esa gata es muy molesta no deja nunca de molestar.
−La verdad es que es bastante molesta, persiguiendo siempre a los alumnos que quieren pasar un rato, ¿me preguntaba si últimamente has visto cosas extrañas o has escuchado algo raro?
−¿Algo raro?
−Si, como lo que te mato hace cincuenta años.
La fantasma lo miro. −No he visto nada raro.
−¿Recuerdas como moriste?
−Sí.
−¿Me lo puedes contar?
−Ese horrible de Olive Hornby se burlo de mis gafas, así que me vine a llorar aquí y empecé a escuchar unos ruidos, cuando abrí la puerta para que me dejara en paz, lo vi, unos horribles ojos amarillos y puf me morí.
−¿Unos ojos amarillos? −Pregunto Sirius a su tío aunque sabía perfectamente de que se trataba, tenía que hacer un poco de teatro delante de Albus.
−Un basilisco. −Y miro a Albus. −Eso quiere decir que Hagrid no tuvo nada que ver con el ataque, y su expulsión fue un error.
−Siempre lo he sabido, pero nadie me ha querido escuchar. −El director lo miro. −En esa época Tom Riddle ya estudiaba en la escuela.
−No es tu culpa, cuando terminemos con el basilisco nos ocuparemos de buscar justicia para Hagrid.