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Hermione y los merodeadores, nuevas amenazas — capítulo 33
Unos días después, Cassy salía de su clase cuando se encontró a Percy, su primo mayor le caía realmente mal, incluso más que en los viejos tiempos con Ron.
Ahora Ron le caía bien, había madurado, había dejado de seguir todo el tiempo a sus padres, incluso Harry lo había metido en su grupo.
−Cassy te buscaba. −Percy la miro. −¿Te sobra alguna invitación?
La niña lo miro. −La tuya la tiene Ron.
−Lo sé, es para una amiga mía.
Al escuchar eso, Cassy lo miro impresionada, nunca creyó que él, su primo que no dejaba de hablar del ministro tuviera una novia. −¿Quieres una?
−Si, por favor.
La niña metiéndose la mano en su bolsillo la saco y se la dio. −Te la doy porque sé que tu amiga no hará bromas, ¿Cómo se llama?
−Penelope Clearwater.
−Cuando se la des, saldrá su nombre, puede llevar a sus padres.
−Se lo diré, gracias.
−De nada, me voy que me esperan. −Y se fue con Herms que la esperaba a un lado.
Mientras en hogwarts, Cassy repartía sus últimas invitaciones e iba a clases, en el ministerio Sirius salía de su jornada laboral cuando se encontró a James.
−Eres malo. −Le dijo su primo.
El hombre sin entender frunció el ceño. −¿Qué he hecho ahora?
−¿Y mi invitación? ¿Cuándo me la vas a dar?
Entonces entendió, con James la mitad de las veces tenía que adivinar lo que le decía. −Yo no sé nada, solo estoy pagando las cosas, son tu madre y Cassy quienes se ocupan de todo, además tu ya estas invitado, ayer recibí una lista de todas las personas que habían recibido la invitación, Cassy le dio una invitación a Harry, así que tu ya no la recibirás.
James lo miro. −Está bien. −Y sonrió. −¿De qué será el pastel?
−He quedado con Hermione para ir a la tienda de Molly, aunque tu madre se está ocupando de todo, Herms quería ocuparse del pastel, ella sabe mejor que nadie los gustos de mi princesa.
−Quiero ir, seguro que podré comer pasteles gratis.
−Claro vamos. −Y los dos hombres se fueron al callejón diagon, al llegar vieron a Hermione delante de la tienda de Molly y con Altea jugando con sus muñecos.
La niña al ver a su padre, dejo los muñecos y se acerco corriendo.
−Mi niña. −Sirius abrazándola le dio un beso.
−Hermanita. −James le dio un beso. −¿Ya sabes de qué va a ser el pastel de mi princesa?
Hermione le sonrió. −Pues aun no lo sé, pero quiero que sea especial, Cassi me ha dicho que lo quiere de chocolate, el resto me lo deja a mí.
−¿Entramos? −Les pregunto Sirius.
−Sí. −Y así los cuatro entraron en la tienda, mientras los adultos miraban modelos y sabores, Altea estaba muy entretenida comiendo un pastel que tan amablemente le había dado Molly y jugaba con sus muñecas.
Hermione miro a Molly. −Como será un baile formal quiero que por lo menos tenga cinco pisos. −Y sacando una invitación se la dio. −Esta es la invitación.
La pastelera cogiéndola la abrió y le gusto el diseño y la miro. −¿Qué te parece una gran mascara arriba del todo?
−Me parece bien, y los colores me gustaría que hubiera un poco de negro pero tampoco tanto, es una fiesta no un funeral.
Sirius que estaba mirando un libro que había llevado su mujer con ella, les enseño una página. −En vez de negra la tarta, que os parece blanca y plateada, y luego ya Molly que ponga lo que quiera. −Y miro a la mujer. −Quiero que sea muy elegante.
−Lo será, y usare el blanco y el plateado y otros colores que no sean muy chillones.
−Sí. −Hermione miro a su marido. ¿Pedimos otros pasteles?
−Sí. −Sirius miro a Molly. −También quiero pasteles más pequeños de un solo piso, tartaletas y cup cakes, a Cassy le gustaron mucho y quiero que los sirvas.
La mujer que lo estaba apuntando en su libreta cuando termino los miro. −Tengo algunos sabores nuevos y quiero que los probéis haber que os parece. −Y levantándose se fue a buscar una gran bandeja que ya había preparado.
−Esta es la parte a la que yo quería llegar. −Dijo James.
Sirius lo miro. −Come todo lo que quieras, pero también da tu opinión.
−Claro que sí.
Molly no tardo mucho en traer la bandeja y repartió uno de cada sabor a cada uno.
Hermione comiéndose el suyo sonrió. −Esta buenísimo. −Y la miro. −¿Cómo es que tienes tantos sabores?
−Harry fue muy amable y me regalo un libro de pasteles muggles habían más de 200 recetas con cientos de sabores, que si naranja, chocolate con crema, de café, nunca había visto tantos, así que los estoy adaptando a mi gusto.
−Eso está muy bien, el pastel grande lo quiero de chocolate, y los pasteles pequeñitos pone los sabores que quieras. −Y miro a su marido y a su hermano. −¿Vais a decir algo aparte de comer pasteles?
James asintió y le señalo uno que se estaba comiendo. −¿De qué es?
−De vainilla.
−Está muy bueno, pon de estos.
−Unos de vainilla, ¿Qué más?
−Chocolate, fresa, limón, nata, café, caramelo, dulce de leche, cualquiera que se te ocurra, por lo menos unos 500 cupcakes. −Le dijo Sirius y le entrego el libro. −Habla sobre el carnaval de Venecia, espero que te ayude a preparar los pasteles.
Molly lo cogió agradecida, ella no conocía ese carnaval muggle así que estaba contenta de que le dieran un libro para guiarse.
−Te puedes quedar también la invitación, así podrás guiarte mejor. −Y miro a su hermano que seguía comiendo. −James ahora Molly te preparara una bandeja de pasteles pero deja de comer.
El hombre la miro. −Es que están muy buenos.
−Mucho.
Cuando Hermione pudo apartar a James de los pasteles se despidieron de Molly y cada uno se fue a su casa.
En su casa, Sirius miraba como su mujer preparaba la cena mientras le explicaba lo que había pasado por la tarde.
Hermione riéndose dejo el cuchillo y se sentó encima de sus piernas. −Tendrías que estar acostumbrado, James la mitad de las veces solo piensa con el estomago. −Y lo miro. −La verdad es que tu también haces lo mismo.
El hombre la miro indignado. −¿Me estás diciendo que solo pienso en la comida?
Hermione lo beso. −Algo así, tengo que seguir con la cena, la pequeña monstruita seguro que vendrá pronto pidiéndola. −Y dándole un beso mas, se levanto y siguió con la cena.
No mucho tiempo después, Altea entraba ya con su pijama puesto. −¿Mami y mi cena?
La mujer miro a su marido. −Lo que yo te decía. −Y miro a su hija. −Cariño ya casi esta, ayuda a papa a poner la mesa.
−Si mami. −Y miro a su padre. −¿Me ayudas?
Sirius le sonrió. −Claro que sí. −Y entre los dos, pusieron la mesa para la cena, mientras Hermione los miraba divertida, esos dos eran idénticos.
Unas semanas después, ya eran las vacaciones de verano y en la mansión Potter se estaba para la llegada de los primeros invitados de la fiesta de Cassy.
La niña les estaba mostrando el vestido que llevaría a sus abuelos, cuando bajo Sirius.
Los tres al verlo se quedaron parados, el hombre los miro. −¿Voy mal? Hermione se ha ocupado de comprarme el traje.
Cassy sonrió a su padre. −Papa estas guapísimo, mama ha escogido bien. −Y miro a sus abuelos. −¿Verdad?
Dorea sonrió a su sobrino. −Tu hija tiene razón, estas muy guapo. −Y señalo una mesa. −Allí están las mascaras he comprado muchas para que cada uno coja una. −Y miro a su nieta. −He comprado una máscara pero con orejas de gato, estarás mucho más guapa que con una de las otras.
−Gracias abuela. −Y se acerco a la mesa a coger una de las mascaras con orejas de gato.
−Ya estoy aquí. −Hermione bajo con su vestido y Sirius la miro de arriba abajo. −Estas muy hermosa, además hacemos pareja.
La mujer le sonrió. −Gracias. −Y miro a su hija. −¿Cassi voy bien?
La niña asintió. −Si mami, estas hermosa, y te queda genial.
−Gracias.
De pronto un elfo se apareció. −Amos, los primeros invitados ya están aquí.
−Gracias, ahora vamos. −Charlus los miro. −Ir cogiendo vuestras mascaras, e iremos saludando a los invitados.
−Sí. −Y cogiendo sus mascaras se acercaron a la puerta a saludar a sus invitados.
Un buen rato después, ya todos los invitados habían llegado y Charlus pedía un momento de silencio.
−Buenas noches a todos, gracias por venir, esta fiesta es muy importante para la familia, es la primera que celebra mi nieta Cassiopea así que os estoy realmente agradecido por haber venido, hay mucha comida y al final tenemos una sorpresa gracias a los gemelos Weasley, así que disfrutar. −Y pidiendo a los músicos que empezaran a tocar, se fue a reunir con su familia.
Harry se lo estaba pasando muy bien, las fiestas de su familia siempre eran muy entretenidas y había cosas para todas las edades, después de ir al servicio iba a volver al salón cuando se encontró una puerta abierta, extrañado entro y vio a los slytherin allí.
−¿Os habéis perdido?
Los chicos que no le habían escuchado cuando entro, dieron un bote y Harry se rio.
−Que gracioso Potter.
−Que te puedo decir, es cosa de familia. −Y acercándose vio que miraban el árbol genealógico de su familia. −¿Qué hacéis aquí? No hay nada interesante.
−Queríamos ver tu árbol genealógico.
−¿Para qué?
−Para ver a gryffindor, pero no está.
Harry los miro. −¿Quién os ha dicho que tengo como antepasado a Gryffindor?
−Todo el mundo comenta que los Potter son descendientes de gryffindor.
−Pues os han mentido, no somos descendientes de ese hombre.