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Hermione y los merodeadores, nuevas amenazas — capítulo 34
Los chicos asintiendo volvieron a mirar el árbol, hasta que Blaise vio algo que le llamo la atención. −¿Por qué tu tía tiene dos fechas?
Harry acercándose miro lo que le decía el italiano y lo miro. −¿Aun no te has dado cuenta?
−¿De qué?
−Mi tía Hermione es adoptada, ¿Por qué crees que llamaron a Cassy de esa manera?
Draco asombrado miro a su amigo. −No me digas que no lo sabías, todo el mundo lo sabe.
−Menos él. −Dijo Theo. −Explícaselo anda.
−Sí, porque el chico anda muy perdido. −Harry lo miro. −Mi tía Hermione es australiana, cuando mi padre y los demás estaban en quinto año mi tía apareció, los mortifagos la habían atacado y mataron a un amigo suyo, y se hizo amiga de mi padre y mis tíos, tanto que cuando termino el año escolar se fue con ellos, y cuando terminaron hogwarts mi padrino y Hermione se casaron y tuvieron a Orión y mis abuelos la adoptaron.
−Pues yo nunca me había enterado.
Harry lo miro. −Pues es muy extraño, mucha gente piensa que Hermione le lanzo un hechizo a mis abuelos para que la adoptaran y así quedarse con todo su dinero, otros que el hechizado fue Sirius porque es el único miembro de la familia Black que se ha casado con un hijo de muggles, pero eso es una tontería incluso mi tía Andrómeda se ha casado con mi tío Ted que es hijo de muggles, nadie ha hechizado a nadie y nunca se ha ocultado.
−Es que no hay nada que ocultar. −Dijo una voz.
Los chicos se giraron y vieron a James allí.
Harry le sonrió. −Papa, no sabíamos que estabas aquí.
−Estabais muy entretenidos. −Y acercándose miro el árbol genealógico. −Hermione no comparte mi sangre, pero es mi hermana. −Y los miro. −Es la mejor de las personas, cuando la conozcáis lo sabréis, no solo tiene un hermoso corazón, que es un la mejor.
−Claro que si es mi mujer. −Les dijo Sirius entrando y sonriendo a su primo miro a los chicos. −Creo que Cassy se enfadara un poco si estáis aquí en vez de en el salón.
−Sirius tiene razón. −Les dijo James. −Ir al salón, pronto se empezara a servir el pastel y luego hay fuegos artificiales.
−Ahora vamos. −Y así los chicos se fueron, mientras los adultos se quedaban mirando el árbol genealógico.
−Hermione es la que ha hecho que todo esto sea posible. −Le dijo James mirando a Sirius.
−Sí, aunque ha tenido que pagar un alto precio nunca la he escuchado quejarse.
−No tiene a sus padres, pero te tiene a ti y a vuestros hijos, y ella es feliz con vosotros.
−Lo sé, aunque a algunas veces me gustaría poder hacer más por ella.
−No tienes que hacer nada. −Se escucho la voz de Hermione desde la puerta.
James le sonrió. −Parece ser que hoy es la noche de las escuchas a escondidas.
Hermione le sonrió. −Puede ser. −Y acercándose a su marido lo miro. −No necesito tener a mis padres conmigo para saber que me quieren y que estén donde estén seguro que están orgullosos de lo que he hecho con mi vida. −Y le cogió de la mano. −Ahora ven, tu hija te está buscando quiere que le ayudes a cortar el pastel.
−Pastel, vamos. −Y así olvidándose de las conversaciones series, se fueron a seguir disfrutando de la fiesta.
Unas horas después la fiesta ya terminaba y Cassy recibía muchas felicitaciones su primera fiesta había salido perfecta, cuando todos los invitados se fueron, los adultos miraba a la chica.
−Felicidades Cassy, ha estado muy bien. −Sirius le sonrió.
−Gracias papi, me ha gustado mucho, pero ahora estoy cansada.
−Es normal, ahora a dormir. −Y miro a los demás. −Vosotros también.
−Sí. −Y así todos se fueron a dormir satisfechos por cómo había ido la noche.
El tiempo fue pasando y pronto estuvieron en el verano de los mundiales de quidditch.
Tercer año en hogwarts, había ido perfecto, la única nueva fue Dorea , que había caído en ravenclaw, pero era normal, la niña era idéntica a su madre y a su abuela, y aunque la mujer de Charlus había estado en slytherin, ella mejor que nadie sabía que su pequeña nieta terminaría en la casa de las águilas, no tenía el carácter gracioso de su padre ni de su hermano mayor, era más seria y mucho más tranquila.
Todos en la familia se alegraron mucho, la nueva generación lo estaba haciendo bastante bien, sin ningún contratiempo, el tercer año termino y paso el cuarto.
Ese año eran los mundiales de quidditch y Charlus que no quería que las cosas se repitieran en la final como paso en la realidad de Hermione, se ocupo de mandar a sus aurores, y aunque al final algunos mortifagos se hicieron notar las cosas no pasaron a mayores, y todos volvieron a sus casas bien.
Un par de días después, Charlus era avisado por el ministro, tenía algo de lo que hablar con él, el auror se imaginaba de lo que se podía tratar pero hasta que no tuvo a Karkarov delante de él no lo tuvo claro.
−¿Qué hace este aquí? −Le pregunto Charlus a Cornelius.
−Él es el director de Durmstrang.
−¿Y desde cuando las escuelas aceptan mortifagos como profesores?
−En esto no nos podemos meter, es cosa del ministro búlgaro, yo solo te he avisado para que supieras que este año se celebrara el torneo de los tres magos, quiero que te ocupes de su seguridad.
−Claro que me ocupare, eso no me lo tienes ni que pedir. −Y miro a Karkarov. −No confió en ti, nunca lo hare de un mortifago aunque vendieras a todos tus compañeros para salir libre, te estaré vigilando. −Y miro a Cornelius. −Si algo pasa en la escuela, tú serás el culpable por aceptar esta tontería del torneo de los tres magos. −Y antes de que ninguno de los dos pudiera decir nada, se fue cerrando la puerta de un portazo y se fue a su casa.
¿En qué pensaba ese ministro de pacotilla que tenían? Algo le decía que su nieto estaría metido en todo eso, Chi ya le había avisado de que buscarían a Harry para usar su sangre, el no iba a permitir que nadie usara a su nieto y mucho menos un desgraciado como Voldemort, desde que habían destruido la diadema no habían encontrado ningún otro horrocrux así que sabían que tarde o temprano aparecía de nuevo y ya se lo habían dejado claro cuando atacaron los mundiales.
Al llegar a su mansión aviso a su familia, en menos de una hora todos estaban reunidos.
−Iré al grano, este año se celebrara el torneo de los tres magos y Karkarov estará allí.
−Barty Crouch hijo está muerto. −James miro a su padre. −Tú mismo te ocupaste de que recibiera el beso del dementor poco tiempo después de que lo encarcelarais, ¿Quién crees que se ocupara de las cosas?
−Ni idea, solo puede ser Karkarov y ya está avisado de que si hace algo terminara en Azkaban, igual estaremos la noche en que se celebre la elección de los campeones.
−Hasta ese momento no podemos hacer nada más. −Hermione los miro. −Y no hay ningún puesto libre, así que no habrá nuevo profesor.
−En eso me quedo tranquilo, con Severus y Regulus allí vigilándolo todo bien, no habrá ningún problema.
−Ahora tenemos que pensar quienes serán los campeones.
−Por un lado Delacour y Krum. −Les dijo Hermione. −Y faltaría hogwarts, que no lo tengo tan claro, porque aunque tenemos a Cedric, también tenemos a Will que este año es su ultimo año y también se puede presentar.
−No quiero que mi hijo muera. −Les dijo Seymour. −Hare cualquier cosa para impedirlo.
Charlus lo miro. −No permitiré que Will muera, para eso estamos haciendo esta reunión para repasar todo bien.
Hermione miro a su padre. −¿Cómo está la mansión Riddle?
−Ni idea, desde que capturamos a Peter nadie ha vuelto a ir.
−Estupendo, creo que estarán allí ahora mismo, ¿tienes mi cuaderno?
−Claro, lo repaso siempre que tengo dudas.
−Ábrelo por cuarto año.
−Sí. −Y usando sus poderes hizo aparecer el cuaderno que tantos años atrás le dio su hija.
−Así que ese es el famoso cuaderno. −Le dijo Regulus.
Hermione le sonrió. −Allí está todo lo que escribí nada más llegar, y aunque me he olvidado de algunas cosas por todos los años que han pasado, en el libro todo está bien apuntado, así que no hay que preocuparse de nada. −Y miro a su padre. −Mira lo que paso antes del mundial.
−Sí. −Y abriéndolo empezó a buscar lo que paso en cuarto año. −Vaya, vaya que interesante.
−¿Qué es lo interesante?
−Que Hermione tiene razón, Voldemort se esconde en su mansión, según esto Harry le dijo que había soñado con una mansión antigua, una chimenea y revestimiento de madera, además para que moverse si nadie lo buscara y no saben que se encuentra en el país.
−Para todos está muerto.
−Para todos menos para nosotros. −Y cerrando el libro los miro. −Ahora no haremos nada, hasta que empiece el año escolar y luego el torneo.
Seymour se levanto y lo miro. −Espero que tengas un plan perfecto, porque si matan a mi hijo, yo iré a por ti y no me importara nada.
James levantándose lo miro furioso. −Me importa muy poco quien seas, no permito que nadie amenace a mi padre, el ha demostrado más de una vez que se puede confiar en él, no es como el inútil del ministro, así que respétalo.
−Vosotros dos, tranquilizaos. −Charlus los miro. −Seymour, Will no sufrirá ningún daño yo me ocupare de todo. −Y miro a su hijo. −James entendiéndolo es su hijo, es normal que este preocupado por el, como tú lo estas por Harry. −Y levantándose suspiro. −Tengo que volver al trabajo. −Y miro a su mujer. −Que no se maten mientras no estoy, no quiero que para la cena de esta noche falte un comensal.
Dorea le sonrió. −Hare lo que pueda, te quiero cuídate.
−Sí. −Y dándole un beso se fue.
Cuando el auror se fue, Dorea miro a los James y Seymour que se estaban lanzando miradas asesinas. −Espero que no os tenga que separar como a los niños. −Y miro a Lily y Hermione. −¿Me ayudáis con la cena?
−Claro. −Hermione levantándose miro a su hermano. −Si sigues con ese ceño, se te quedara así toda la vida, y perderás todo tu encanto. −Y se fue con su madre y su cuñada.
James miro alucinado a todos, nadie le estaba prestando atención, cada uno se fue y lo habían dejado solo.
Sirius que lo miraba se rio. −Veo que nadie te hace caso.
James lo miro. −Ya lo veo, esto no es serio.
Remus se rio. −Para nada. −Y lo miro. −Nadie se ha tomado en serio la amenaza de Seymour, el solo está protegiendo a su hijo del loco de Voldemort, y por eso Charlus no se ha molestado ni nada, porque todos hacemos lo mismo por nuestros hijos.
−Lo sé, pero ya se podrían haber puesto un poco más tensas las cosas, parece ser que el único que se ha molestado he sido yo.
−Porque te tensas demasiado deprisa. −Remus lo miro. −Anda vamos, tenemos que ir a comprar algunas cosas para la cena de esta noche, tu madre quiere hacer una barbacoa en el jardín y también tengo que ir a ver a mis padres para que me den su salsa especial para la carne.
−¿Qué no vienen?
−Sí, pero prefieren que la traigamos antes, para que vayan condimentando la carne antes de la cena.
−Pues vamos. −Y así los tres se fueron a cumplir sus mandados.