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Hermione ¿Zabinni? — capítulo 13
-Dos misiones fallidas-
Ya habían vueltoa Hogwarts, hacía más de un mes. Y hoy avanzarían con el plan B, ya que la misión que deberán llevar a cabo a finales de curso, no lo tienen del todo claro. Draco y Hermione no querían hacerlo pero no querían que el Señor Tenebroso matara a sus familias al completo. A pesar que ya habían reparado el armario evanescente, aun no estaban seguros si personas humanas podían pasar a través de su gemelo sin que ocurriera nada. Por eso, decidieron avanzar con un plan B, que consistía en entregar un collar hechizado de muerte a quien lo tocase para Dumbledore, y ya tenían un plan para hacerlo. Solo debían esperar ir a Hogsmeade la mañana siguiente, bueno lo que venía a ser en unas ocho u nueve horas aproximadamente y llevarlo a cabo, que sería relativamente fácil en comparación con la misión que tienen.
Y esa misión se resumen en tres palabras: "MATAR A DUMBLEDORE".
Porque eso es lo que quería el Señor Oscuro, quitarlo de en medio para poder adueñarse del colegio. Meter a mortífagos como profesores y a Snape, que es como una de sus manos derechas y el infiltrado en Hogwarts, como director.
El plan B no había salido como debía salir, ya que el collar no fue entregado a quién debía ser entregado. Katie Bell lo tocó antes de dárselo a Dumbledore, que era lo que debía hacer, y ahora estaba en San Mungo, hechizada. Al menos no estaba muerta y eso consolaba a los dos adolescentes.
-Herms, reunión en nuestra habitación en media hora. Estarán todos -la castaña asintió ante las palabras de su mejor amiga, la pelinegra Pansy Parkinson- tenemos que hablar, es importante.
-De acuerdo, voy a buscar a Draco y nos vemos en nuestra habitación.
La castaña tardó más de media hora en encontrarlo. Jamás pensaría que vería a su novio llorar, no de la forma en que lo estaba haciendo. Mejor dicho, jamás pensó en ver al gran Draco Malfoy llorando.
-Draco, amor -susurró al verle y se acercó a él para abrazarle- no llores, no más -le dijo acariciando su espalda- no sirve de nada estar llorando.
-Duele, Herms. Duele ver a una persona inocente sufriendo por tu culpa -susurró entre sollozos.
-¿Crees que no me siento igual? Soy yo la que debería estar llorando, yo era compañera de Katie, incluso fue una buena amiga durante un tiempo. Pero con los años he aprendido a no llorar, porque no sirve de nada. Muchas veces, nos hace ver débiles. Cariño, yo se que lo pasas mal por todo este tema, yo también lo hago. Incluso vivo con miedo, con el miedo de ver a mi familia muerta si fracaso. Pero por esto me mantengo fuerte aunque no lo esté por dentro, por todos ellos. Y por nuestros amigos, sabes muy bien que ellos también lo pagarán si nosotros fracasamos.
-¿Por qué eres así, Herms? No te merezco.
-Yo soy la que no te merezco, Draco -negó la castaña- pero te amo y esto es lo que importa -se levantó deprisa- mierda, Pansy dijo que estuviéramos en mi habitación hace veinte minutos, quieren hablar con nosotros.
Ambos chicos corrieron tan rápido como pudieron hasta la sala común de Slytherin, entraron dentro y subieron las escaleras rápidamente. Estaban seguros que los matarían por la tardanza.
-Lo lamentamos, estuvimos charlando de una cosa por ahí -mintió Draco muy bien. Hermione se sentía orgullosa de él, muy orgullosa- ¿De que hablaban?
-¿Qué pasó con el collar? ¿Y con Bell? -dijo Seth.
-El collar estaba hechizado, era para entregárselo a Dumbledore. Pero esa tonta lo tocó y ahora está en San Mungo -contestó Draco secamente.
-Solo sabemos que no está muerta -murmuró Hermione- pero a pesar que está hechizada y no saben cuando despertará, está viva. Y eso es lo que importa.
Todos los mortífagos jóvenes de Slytherin estuvieron hablando sobre el tema y Theodore Nott propuso un plan C por si no lograban terminar de arreglar el armario por el momento. Propuso envenenar alguna bebida y enviársela a Slughorn, como regalo para que se lo entregaraa Dumbledore, para agradecerle que le dejase dar clases en Hogwarts de nuevo. Y Hermione lo aceptó porque sabía que sería fácil meterlo en el colegio, por el simple hecho que Filch era squib y no sabía diferenciar de un hidromiel envenenado a un hidromiel en perfectas condiciones. Y era un plan perfecto. Si no fuera porque falló. De nuevo, falló. Quien bebió de él antes de ser entregado fue Ronald Weasley. Y eso le cayó como un balde de agua helada a Hermione. Aquél que fue su mejor amigo durante cinco años, aquél chico que le gustó durante dos años o más, estaba inconsciente por su culpa. Y eso no se lo perdonaría jamás. Jamás lo haría.
Por otra parte, habían logrado reparar el armario evanescente y volvía a funcionar de nuevo. Habían logrado pasar un pájaro, que cuenta como vida humana, y que volviera con vida. Por lo tanto, habían logrado. Habían logrado hacer que los mortífagos pudieran entrar en Hogwarts. Y solo tendrían que esperar siete días más. Solo una semana para poder hacerlo y terminar con todo este horror que estaban pasando.
[N/A]: Cómo lo prometí aquí tienen un capítulo más. Actualizaré el capítulo 13 (dónde termina sexto curso) el lunes y después no actualizaré más hasta vacaciones. Pero mañana les daré una buena noticia.
¡Nos leemos el lunes!
-Malfoy Black.