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Y si hubiese quedado en Slytherin? — capítulo 14

SIENTO NO HABER ACTUALIZADO ANTES PERO COMO DIJE EN UN COMENTARIO SALI DE VIAJE DE IMPROVISO Y NO ME LLEVE MI COMPUTADORA.

EL CAPITULO ES EL MAS LARGO QUE HE ESCRITO.

ESPERO QUE LES GUSTE.

SALUDOS

La familia Greengrass y Harry llegaron al Callejón Diagon en el autobús Noctámbulo, Harry se sobaba el cuello mientras la señora Greengrass y Astoria lo miraban con preocupación y Daphne lo veía con diversión y burla.

-¿Estas bien Harry? -pregunto la dulce voz de Astoria.

-Si -dijo Harry no muy convencido.

-Pero mira que eres tonto -dijo Daphne mirando a Harry con diversión -te dije que te sujetaras porque va algo rápido -dijo y Harry entrecerró sus ojos.

-Me lo dijiste cuando ya estaba en el suelo -dijo mirándola con reproche.

-Ya basta Daphne -dijo su madre cuando la chica iba a abrir su boca -¿Seguro que estas bien? -pregunto mirando a Harry.

-Estaré bien en unas horas -aseguró mientras se seguía sobando el cuello.

Los cuatro se dirigieron al Caldero Chorreante en donde tomarían la red Flú para llegar a la casa de Daphne, el bar se encontraba prácticamente vacío, solo había dos clientes y por su aspecto nada amigables. La señora Greengrass arrugo su nariz tal como lo hacía Daphne cuando algo le molestaba.

-Buenas tardes -saludo la señora Greengrass al tabernero Tom - ¿Nos permite usar su chimenea? -pregunto con educación.

-Por supuesto Madame -dijo Tom mientras hacia una reverencia -son 10 galeones por los cuatro-dijo mientras sacaba una libreta.

La señora Greengrass estaba sacando el oro para pagar cuando Tom reparo en la presencia de Harry.

-Por Merlín eres Harry Potter -dijo impresionado.

-Harás que me arrepienta de haberte dicho mi apellido Tom -comento Harry con diversión mientras negaba con la cabeza.

-Lo siento señor Potter -se disculpó Tom con la cara roja.

-No importa -dijo Harry restándole importancia -¿Cuánto has dicho que cuesta el viaje? -pregunto Harry y la señora Greengrass adivino sus intenciones.

-De ninguna manera Harry -dijo Annette -eres nuestro invitado así que no pagaras nada -dijo y le pago a Tom antes de que Harry pudiera hacer algo.

Los cuatro se dirigieron a un cuarto en donde en el fondo había una gran chimenea en la que se podía estar de pie, Tom salió de la habitación y regreso con un recipiente en donde había polvos verdes.

-¿Has viajado alguna vez con polvos Flú Harry? -pregunto Astoria.

-La verdad es que no -dijo Harry con sinceridad.

-No te preocupes, es muy fácil -lo tranquilizo Daphne -solo tienes que hacer esto -dijo y tomo un puñado de polvos del recipiente que tenía Tom, se dirigió a la chimenea con su baúl y se metió adentro -¡Mansión Greengrass! -dijo con voz clara tirando los polvos al piso de la chimenea y unas llamas verdes cobraron vida y Daphne desapareció.

-Has lo mismo que Daphne y ten cuidado al salir de la chimenea -le aconsejo la señora Greengrass.

Harry tomo los polvos del recipiente y se metió en la chimenea aferrando firmemente se baúl, una vez adentro dijo con la voz más clara que pudo - ¡Mansión Greengrass! -dijo y sintió como si una cuerda invisible lo jalara.

Pudo distinguir mientras estaba en un remolino verde varias salas de lo que supuso eran casas, cuando intento ver a través de una le entraron cenizas en los ojos y los cerro fuertemente, sin darse cuenta cayó al piso con el baúl aplastándole la pierna tosiendo por la ceniza mientras Daphne se reía de lo más divertida.

-Eres… un… tonto… -decía entrecortadamente por la risa.

-Para amigas como tú y Ginevra para que quiero enemigos -dijo refunfuñando mientras quitaba su baúl de su pierna y se levantaba del piso.

-¿Te hiciste daño Harry? -pregunto Astoria mientras salía de la chimenea con un salto ágil.

-Hasta Astoria sale de la chimenea sin caerse -dijo Daphne con burla.

-Ya basta Daphne -volvió a decir la señora Greengrass saliendo de la chimenea.

-¿Ya llego papá? -pregunto Astoria y Harry le agradeció el cambio de tema.

-Sí, nos está esperando en el salón -dijo Annette Greengrass.

Daphne y Astoria siguieron a su madre por un pasillo y Harry las siguió un poco rezagado observando el lugar, hizo un encantamiento de levitación en su baúl para no dañar el piso tal y como la señora Greengrass lo había hecho con el de Daphne. Las paredes eran de color crema y los ventanales eran cuadrangulares con su estructura metálica dorada y se podía ver a través de ellos un extenso jardín, en las paredes se podían distinguir varios cuadros de paisajes que se movían al viento, en el pasillo que estaban recorriendo estaban varias estatuillas y adornos sobre mesas que en los bordes tenían serpientes grabadas, las lámparas lanzaban una luz tenue pero cálida; cuando llegaron al salón Harry abrió sus ojos impresionado.

El salón estaba decorado con cuadros de lo que Harry supuso eran antepasados de la familia Greengrass por el cabello rubio, las paredes estaban pintadas de un verde esmeralda combinado con plata, los sillones de la estancia estaban acomodados en los costados y eran de color verde botella, el sillón principal estaba adelante de la chimenea el cual lo ocupaba un hombre delgado de cabello rubio que leía un periódico el cual Harry supuso era el señor Greengrass y por ultimo arriba de la chimenea estaba el escudo de la casa de Slytherin.

En cuanto Daphne vio a su padre corrió a abrazarlo y casi vuelca el sillón cuando se lanzó a sus brazos -Papi -dijo la rubia mientras le besaba toda la cara.

-Hola princesa -dijo el rubio cariñosamente mientras Daphne seguía dándole besos.

-Ya deja a tu padre Daphne -regaño la señora Greengrass a su hija.

-¿Él es tu amigo? -preguntó el señor Greengrass a su hija reparando en la presencia de Harry.

-Si -contesto Daphne mientras se levantaba e iba hacia Harry para que se acercara.

-Un gusto señor Greengrass -dijo Harry mientras extendía se mano.

-Ignatius, llámame Ignatius -dijo estrechando la mano de Harry -¿Y tú eres? -pregunto.

-Oh, disculpe por no decir mi nombre -dijo Harry riendo -soy Harry Potter.

-¿Eres Harry Potter? -pregunto levantándose del sillón de la impresión.

-Eh, si supongo -dijo un poco incómodo ante la mirada impresionada de Ignatius Greengrass.

-Ya sé que Harry es feo, pero no tienes por qué mirarlo como fenómeno -dijo Daphne a su padre al ver la incomodidad de su amigo y Harry le mando una mirada agradecida.

-Daphne no seas grosera -le reprendió su padre con la cara un poco ruborizada -lo siento es que me impresiono -dijo disculpándose con Harry.

-No importa -dijo Harry quitándole importancia.

-Daphne vamos a mostrarle la casa a Harry -dijo Astoria muy entusiasmada y su hermana asintió conforme.

-Deja aquí tu baúl -dijo Daphne mientras lo jalaba de la mano y se iban del salón dejando solos a los padres de Daphne y Astoria.

-De haber sabido que Harry Potter vendría a nuestra casa lo habría ido a recibir a la estación -dijo el señor Greengrass -ya hablare con Daphne por no decirnos que era su amigo.

-Luego ajustamos cuentas con esa niña -dijo su esposa-es un niño muy educado -dijo.

-No solo eso -dijo su esposo -se nota que es muy inteligente y astuto además de que parece muy maduro para su edad y cuando te mira es como si te evaluara -dijo presentando su punto vista acerca del carácter de Harry.

-Tienes razón -dijo afirmando cada punto de vista -es un Slytherin hecho y derecho -dijo muy contenta.

-Tal vez la casa de Slytherin recupere su antigua gloria que fue opacada por Quien-tu-sabes y por esos Sangre Pura elitistas -dijo de forma solemne y su esposa asintió conforme.

Después de que Daphne le mostrara su casa la señora Greengrass los llamo para que fueran a cenar. Harry estaba muy impresionado por la mansión en la que Daphne vivía, Astoria y Daphne le dijeron que había quince habitaciones para huéspedes, el despacho de su padre, una biblioteca privada, diez baños completos, un comedor, una cocina y un campo de Quidditch, a Harry se le hizo gracioso que tuvieran uno ya que Daphne era malísima con la escoba, cuando lo dijo Astoria se puso a reír a carcajadas y Daphne le dio un golpe en la cabeza.

-Le diré a Theo que te controle -dijo Harry sobándose la cabeza mientras la miraba con reproche.

-¿Quién es Theo? -pregunto Astoria con curiosidad y Daphne se puso pálida por la mirada de Harry. Venganza era lo único que se veía en sus ojos en ese momento.

-¿No sabes quién es Theo? -Pregunto Harry con fingida incredulidad aguantándose las ganas de reír por la cara de Daphne -no puede creer que Daphne no te dijera de su novio -dijo y Astoria abrió sus ojos verdes con sorpresa que parecía que se iban a salir de los parpados.

-¡¿Qué?! -Grito Astoria -¿Tienes novio y no me dijiste? -Le pregunto a su hermana y antes de que Daphne pudiera contestar dijo -le diré a papá -Daphne perdió todo el color de repente.

-Tú no dirás nada -dijo Daphne mientras la agarraba de un brazo y le tapaba la boca con su mano mientras Astoria pataleaba -y te doy mi colección de ranas de chocolate -dijo y la rubia menor se calmó de repente.

-Trato hecho -dijo muy feliz y se fue dando saltitos felices hacia el comedor.

-Eres un idiota -dijo Daphne con una mirada asesina mientras Harry se reía de lo más divertido.

-Yo también te quiero -dijo Harry sonrindo y esquivando el golpe a su cabeza.

Daphne fue camino al comedor refunfuñando sobre los malos amigos y las hermanas menores molestas y lanzando uno que otro golpe a Harry que se reía abiertamente. Cuando llegaron al comedor Harry se dio cuenta que los padres de Daphne y Astoria ya estaban sentados, por seguridad se sentó al lado de Astoria ya que Daphne aun lo veía con ojos asesinos.

-Espero que te guste el cordero en salsa de arándano, Harry -dijo Ignatius Greengrass -es mi favorito y debo decir que a Ottole queda excelente.

-Estoy seguro que si -dijo Harry y tal como en Hogwarts apareció la comida en su plato.

Todos se dispusieron a comer en silencio, el cordero estaba delicioso, lo único que se escuchaba era el repiquetear de los cubiertos hasta que la señora Greengrass rompió el silencio.

-¿Cómo se hicieron amigos? -pregunto a Daphne y Harry con curiosidad.

-En el banquete de Bienvenida -dijo Harry y Daphne se sorprendió de que lo recordara -pero no recuerdo quien de los dos se presentó.

-Fui yo -dijo Daphne más calmada y contenta de que Harry se acordara del día que la conoció.

-¿Tienen otros amigos? -pregunto el señor Greengrass.

-De nuestra casa solo Theodore Nott -dijo Harry -y Neville Longbottom de Gryffindor -omitió a los gemelos pues no sabía si Daphne los consideraba sus amigos,

-Te faltaron los gemelos Weasley -dijo Daphne dándose cuenta de lo que Harry hizo.

-Tienen más amigos de Gryffindor que de Slytherin -comento Ignatius. No sonaba enfadado sino curioso.

-Es que los de nuestra casa son unos completos idiotas -dijo Daphne y Harry le dio la razón.

-No digas malas palabras en la mesa -dijo su madre con severidad.

-Pero es que es la verdad -dijo Daphne, su madre parecía que la volvería a regañar y Harry salto en su defensa.

-La verdad señora Greengrass es que Daphne tiene razón -dijo Harry con calma -hasta un Trol tiene más cerebro -dijo y todos rieron.

-¿Draco Malfoy es de su curso, no? -Pregunto el señor Greengrass y Harry y Daphne asintieron sin saber a qué venia aquella pregunta -¿No les ha hecho nada? -pregunto con preocupación.

-No se preocupe señor Ignatius -dijo Harry -lo tengo bien controlado a él y sus gorilas -dijo y Daphne se rio recordando las veces que Harry los había humillado.

-Le tienen miedo -explico Daphne ante la mirada de curiosidad de sus padres.

-¿Malfoy te tiene miedo? -pregunto el señor Greengrass a Harry bastante impresionado.

-Creo que si -admitió Harry -ha intentado pasarse de listo varias ocasiones y siempre termina humillado o inconsciente como la última vez -dijo Harry con calma.

-¿Lo dejaste inconsciente? -pregunto la madre de Daphne muy sorprendida.

-Malfoy debe agradecer que no le hizo nada peor -dijo Daphne ya que sospechaba que Harry podría ser muy cruel si lo hacían enojar de verdad.

-Creo que no sabe cuándo debe cerrar su boca y pareciera que sus padres no le enseñaron que no todos hacen lo que él les ordena -dijo Harry recordando todas las veces que se metió con él.

-Draco Malfoy es igual que su padre en el colegio por lo que veo -comento la señora Greengrass -un completo idiota -dijo sorprendiendo a sus hijas.

-No digas malas palabras en la mesa -dijo Astoria con el mismo tono que su madre y todos rieron.

Después de cenar la señora Greengrass se levantó y llevo a Harry a su habitación, subieron las escaleras y entraron en una estancia muy similar a la que Harry tiene en Hogwarts solo que con los doseles plateados, su baúl estaba en los pies de la cama y sobre el colchón se encontraba una bata de dormir color verde, Harry se quitó su túnica negra, se puso la bata y se durmió tranquilamente.

Los días en la mansión de los Greengrass eran de los mejores que Harry había pasado desde Hogwarts, el desayuno, comida y cena se servía en el comedor y todos comían alegremente con alguna que otra anécdota divertida contada por los padres de Daphne de su estancia en Hogwarts, Astoria era muy divertida y se notaba que le gustaba hacer enojar a su hermana por todas las bromas y chantajes que hacia la pequeña rubia y los Sres. Greengrass lo trataban como uno más de la familia y procuraban atenderlo de la mejor manera aunque resultase algo incomodo.

Al siguiente día de su llegada a la mansión Harry le escribió una carta a Ginevra pidiéndole disculpas y suplicando su perdón, cuando ya la había acabado se dio cuenta de que no trajo a Hedwigpero como si la lechuza entendiera que su presencia era requerida apareció en la ventana, al día siguiente Hedwigllevo la contestación en donde la pelirroja lo perdonaba, muy contento Harry le escribió una carta a la madre de la pelirroja pidiéndole permiso para salir el día de navidad con ella y sus hermanos gemelos y recibió como respuesta que ella los llevaría, también le escribió una carta a Theo diciéndole que se encontrarían en el caldero chorreante, los padres de Daphne ya habían aceptado con la condición de que Astoria los acompañara lo que no puso muy feliz a Daphne, a Neville también le mando una carta contándole los planes pero le dijo que su abuela no podía ir a dejarlo así que seria e único de los amigos de Harry que faltaría.

El 24 de diciembre Harry, Daphne y Astoria estaban parados frente a la chimenea para tomar la red Flú e ir al caldero chorreante, estaban esperando al Sr. Greengrass para que los llevara mientras la Sra. Greengrass les estaba diciendo las reglas que tenían que seguir si querían estar solos.

-No se separen, no coman muchos dulces o les dolerá el estómago, si se pierden vayan al caldero chorreante y díganle a Tom que cuide de ustedes, iremos a reco… -estaba diciendo la Sra. Greengrass pero por suerte fue cortada por su marido.

-Por Merlín Annette, te preocupas demasiado -dijo su marido muy divertido por la cara de molestia de sus hijas y la de incomodidad de Harry

  • ¿Listos chicos? -pregunto y los niños asintieron.

Uno por uno fueron entrando a la chimenea y aparecieron en el caldero chorreante, esta vez Harry cerro los ojos y cuando salió de la chimenea solo se tambaleo un poco.

-Por lo menos no te caíste-dijo Daphne con burla saliendo con elegancia de la chimenea y Harry la fulmino con la mirada, iba a contestarle pero fue interrumpido por un grito.

-¡Harry! -dijo una voz de una niña y Harry volteo pero lo único que pudo ver fue un borrón rojo que se acercó a él y lo envolvió en un abrazo.

-Hola Ginevra -dijo Harry pero la niña seguía abrazándolo - ¿Te molestaría si me dejas respirar? -pregunto divertido.

-Tonto -dijo la pelirroja soltándolo pero con una sonrisa.

-Así que tú eres la del vociferador -comento Daphne con burla y Ginny se sonrojo -deberías de haber visto la cara de susto que Harry tenia -dijo y los gemelos y ella se echaron a reír al igual que la Sra. Weasley ya que ella le ayudo.

-Eso no es cierto -dijo Harry cruzándose de brazos y lanzado una mala mirada a su amiga.

-Tu cara estaba blanca Potter -dijo Theo saliendo de la nada.

-Bueno chicos vengo por ustedes a las 5 -dijo la señora Weasley salvando a Harry de la vergüenza -nos vemos, cuidan a su hermana-dijo a los gemelos y se fue de ahí.

-Yo igual me voy -dijo el Sr. Greengrass -vengo por ustedes a las 5, se cuidan -dijo y se fue por la chimenea.

-¿No que se iban a quedar en el castillo para navidad? -pregunto Harry a los gemelos cuando su madre se fue.

-Lo íbamos a hacer -dijo Fred -pero da la casualidad de que Ginny nos mandó una carta contando los planes y le dijimos al Dumbledore si podíamos usar su chimenea -dijo George -y aquí nos tienes -completo Fred señalando a él y a su gemelo con idénticas sonrisas.

-Por desgracia -dijo Daphne despectivamente y los gemelos sonrieron aun más.

-¿Qué tal viborita? -saludaron los gemelos a Daphne y cada uno le dio un beso en la mejilla sonrojando a la rubia mientras Theo ponía mala cara.

-Uy, el novio ya se puso celoso -dijo Harry notando la molestia de Theo y recibió una mala mirada de su amigo.

-¿Tu eres mi cuñado? -pregunto la dulce voz de Astoria a Theo.

-¿Cuñado?... yo… este… -dijo Theo que no sabía dónde meterse.

-Ya déjenlo -dijo Ginny y Theo suspiro aliviado -¿Ustedes son los amigos de Harry? -pregunto mirando a Daphne y Theo.

-Así es -contesto Daphne -yo soy Daphne Greengrass y el Theodore Nott -dijo y señalo al chico que seguía ruborizado.

-¿Y qué vamos hacer serpiente mayor? -pregunto Fred dirigiéndose a Harry.

-No lo sé -dijo Harry encogiéndose de hombros -ustedes conocen el callejón mejor que nosotros -dijo y los gemelos sonrieron -sorpréndanos.

-La serpiente mayor a hablado -dijo Fred de forma solemne -nosotros estamos a cargo de su diversión así que no se separen -dijo George de forma seria y después los gemelos se echaron a reír.

-¿Y ella quien es?-pregunto Theo mirando a Astoria.

-Ella es mi hermanita Astoria -contesto Daphne.

-No me digas hermanita -protesto la chica mirando mal a su hermana.

-Así que tu eres la hermana la viborita -dijo Fred acercándose a la rubia y besando su mano de forma galante -soy Fred Weasley -dijo sonriendo de lado y la chica se sonrojo -pero el mas guapo soy yo -dijo George besando su mano de la misma forma que Fred -soy George Weasley -dijo y Astoria se sonrojo aún más -¿Nos harías el honor de acompañarnos? -pregunto Fred haciendo una reverencia al igual que su hermano. A este punto el rostro de Astoria pareciera que estaba hirviendo por suerte para ella Ginny intervino.

-Ya déjense de payasadas -dijo la pelirroja y sus hermanos la miraron mal -ignora a los idiotas, yo soy Ginny Weasley -dijo dándole un beso en la mejilla a la chica.

-Gracias -dijo Astoria en un susurro a la pelirroja.

-Cuando quieras -respondió la pelirroja también en un susurro.

-Vamos -dijeron los gemelos y todos los siguieron hacia el callejón Diagon.

Visitaron muchas tiendas como una de bromas en donde los gemelos los instruyeron sobre los mejores artículos, también visitaron la oficina de correos en donde había cientos de lechuzas en donde cada una tenia un collar sobre las distancias en que podía viajar, a la 1 de la tarde todos fueron a comer a un restaurante sencillo pero la comida era muy deliciosa, después fueron a una tienda de artículos de Quidditch en donde todos admiraron la Nimbus 2000, a las 4 de la tarde todos propusieron ir por unos helados a la heladería de Florean Fortescue antes de ir al caldero chorreante para esperar a sus padres.

-Adelántense, yo tengo que ir a Gringotts a recoger algo -dijo Harry y todos lo miraron curiosos pero no dijeron nada.

-Voy contigo -anuncio Ginny y Harry sonrió.

-Tú no vas a ningún lado -dijeron los gemelos seriamente.

-No les pedí permiso -contesto la pelirroja de forma desafiante -vamos Potter que se hace tarde -dijo y se fue caminando rumbo a Gringotts dejando a todos anonados.

-Vaya carácter que se carga su hermana -comento Harry con diversión y después siguió a Ginny.

-¿Tu nunca obedeces a nadie, verdad? -pregunto Harry a la pelirroja cuando la alcanzo.

-Para que te acostumbres Potter -contesto Ginny.

Caminaron en silencio disfrutando la compañía del otro, Harry observo de forma disimulada a Ginny y se dio cuenta de que estaba un poco más alta y que su cabello estaba más largo.

-¿Qué miras? -pregunto Ginny al percatarse de la mirada de Harry.

-Creo te volviste mas pequeña -contesto Harry en broma.

-Idiota -dijo la pelirroja dándole un golpe en el brazo.

-Es broma, en realidad está más alta.

-Es lo que mi mama me dijo.

-¿Cómo han estado tus padres?

-Han estado bien, hoy mismo nos vamos a Rumanía a visitar a mi hermano Charlie.

-¿Y como piensan llegar tan rápido a Rumanía? -pregunto Harry muy interesado.

-No tengo idea.

Siguieron platicando de cosas sin importancia como las clases de Hogwarts o los maestro que las imparten, a Ginny le hizo mucha gracia cuando Harry le contó la última pelea con Malfoy y como termino, llegaron al banco y Harry y Ginny saludaron al duende que estaba de guardia y este les devolvió el saludo bastante impresionado, Harry y Ginny se dirigieron al mostrador y el duende los miro con suspicacia.

-Buenos días -saludo Harry al duende con educación y el duende se sorprendió por el trato amable -¿Podría hablar con el duende Bagnold? -pregunto y el duende lo miro ahora interesado

-¿Quién lo busca? -pregunto mirando a los dos niños.

-Harry Potter y Ginevra Weasley -contesto y el duende lo miro boquiabierto.

-Le diré a Bagnold que lo busca señor Potter -dijo el duende y se fue por una puerta. Estuvieron esperando por 10 minutos hasta que el duende llego -Bagnold los espera en su oficina, síganme por favor -indicó el duende y los dos niños lo siguieron.

Caminaron por un pasillo que Harry vio no había cambiado en absoluto, se detuvieron afuera de la oficina de Bagnold y el duende les dijo que pasaran directamente.

-Gracias, señor… -dijo Harry dejando la frase inconclusa.

-Griphook, mi nombre es Griphook -contestó el duende inmediatamente.

-Muchas gracias señor Griphook -dijo Ginny y ella y Harry entraron a la oficina en donde un duende los esperaba muy sonriente detrás de un escritorio.

-Ah, señor Potter que gusto verlo tan pronto -dijo del duende con una sonrisa deslumbrante.

-El gusto es mío señor Bagnold -contesto Harry y se acercó para estrecharle la mano -permítame prestarle a mi amiga, Ginevra Weasley -dijo y la pelirroja se acercó al duende.

-Un placer señorita -dijo el duende haciendo una reverencia.

-El placer es mío -contestó Ginny.

-¿Qué lo trae por aquí Harry? -pregunto el duende con los dedos entrelazados.

-La última vez que vine usted me dijo que tenia una bóveda con objetos valiosos -dijo Harry y el duende asintió -¿Podría visitar esa Bóveda? -pregunto y el duende volvió a asentir.

-Por supuesto señor Potter, la bóveda esta disponible para usted -dijo y salió de la oficina indicándoles que lo siguieran.

Recorrieron el mismo pasillo de piedra iluminado con antorchas, Bagnold llevaba los cachivaches en una bolsa de cuero y el repiqueteo metálico era lo único que se escuchaba, llegaron a los carritos y se subieron, Ginny estaba muy impresionada y observaba todo con los ojos muy abiertos para no perder detalle.

-¡Increíble! -grito Ginny cuando el carrito comenzó un descenso y sintieron como si algo les jalara el estómago.

-¡Y aun falta lo mejor! -grito Harry, Ginny iba a preguntar a que se refería cuando vio la cascada. Sus ojos cafés que ya eran muy grandes parecían que se saldrían de sus párpados.

-Es la cascada anti-ocultación, señorita -dijo Bagnold bastante satisfecho con la sorpresa de la pelirroja -detecta cualquier intruso y anula los hechizos que sirven para ocultarse -explico el duende.

-¿Incluso la maldición Imperius?-pregunto la chica muy curiosa y Harry y el duende se sorprendieron de que conociera la maldición.

-Sí, también maldición *Imperius -*confirmo Bagnold.

Pasaron la cascada y descendieron un poco mas cuando el carrito se detuvo, bajaron y frente a ellos se encontraba una puerta gigante con un símbolo de un ojo triangular.

-Aquí es -dijo Bagnold señalando la puerta -bóveda 19, con los mismos procedimientos señor Potter -dijo el duende y Harry se acercó a la puerta.

-*¿Eres el heredero de la familia Peverell? -*preguntó una voz silbante.

-*Así es -*contestó Harry un poco temeroso. Ginevra aún no sabía que él hablaba Parsel pero al parecer la chica no se dio cuenta.

La puerta de la bóveda chirrió y se abrió con un crujido, por un momento Harry no vio nada, pues una nube de polvo verde impedía la vista, pero cuando pudo distinguir lo que había adentro casi se desmayó al igual que Ginny. Dentro de la Bóveda había miles de joyas de diferentes tamaños y longitudes y eso que apenas era la vista desde afuera.

-Vamos Ginevra -dijo Harry a la pelirroja casi en un susurro y como si fuera involuntario la chica se puso a su lado aun con la boca y los ojos abiertos de la impresión.

Cuando los dos niños entraron la puerta se cerró y las luces se encendieron automáticamente, comenzaron a explorar la cámara y mientras más avanzaban más impresionados estaban.

-¿Todo esto es tuyo? -pregunto Ginny en un susurro casi inaudible.

-Al parecer si -dijo Harry de la misma forma.

Harry comenzó a observar las joyas y se detuvo en una que le gusto. Era un collar con una cadena de oro muy gruesa, el dije era una esmeralda que tenia en el centro una serpiente grabada de plata y en la esquina de cada borde tenia incrustado un pequeño zafiro.

-¿Para quién es? -pregunto Ginny curiosa.

-Para la mamá de Daphne -contesto Harry y guardo el collar en su bolsillo. Harry comenzó otra vez a observar las joyas y se detuvo en una pulsera de oro con incrustaciones de rubíes que tenia hipogrifos grabados sobre la superficie del metal.

-¿Y esa? -pregunto Ginny.

-Esta es para tu madre -contesto Harry y Ginny lo vio muy asombrada pero no dijo nada, Harry guardo la pulsera y siguió buscando pero ninguna joya le gustaba así que decidió pedir ayuda.

-¿Ves algo que sea para hombre? -le pregunto a Ginny y ella se puso a buscar entre unas joyas que estaban sobre una mesa, después de buscar durante unos minutos Ginny encontró un anillo.

-¿Qué te parece? -pregunto enseñándole el anillo. El anillo era de plata con incrustaciones de esmeraldas y en el centro tenia un diamante pequeño que daba destellos con la luz.

-Me gusta -dijo Harry tomando el anillo y lo gustos en su bolsa de su túnica. Siguieron buscando y encontró un collar de plata con un dije de rubí en forma de Dragón.

-Y este es para tu papá -dijo Harry y lo guardo en su túnica -¿Crees que le guste? -pregunto Harry y Ginny se encogió de hombros.

-¿Ya es todo o aun te falta alguien? -pregunto la chica mientras acariciaba una sortija de oro que tenia grabadas varias serpientes.

-Creo que si -dijo Harry -¿Alguna cosa que te guste? -pregunto a la chica.

-No me van mucho las joyas -dijo con indiferencia.

-A propósito, ni una palabra a nadie -dijo bastante serio.

-Que desconfiado Potter -dijo la pelirroja con diversión pero Harry siguió viéndola serio -no diré nada -dijo con un suspiro y Harry le sonrió.

-Ábrete-dijo Harry en Parsel a nadie en específico y la puerta se abrió, los dos niños salieron y la puerta se cerró a sus espaldas.

-Sentimos haberlo hecho esperar señor Bagnold -se disculpó Ginny al duende que la vio impresionado por el trato amable -pero aquí mi amigo se tarda en elegir una joya al igual que las mujeres en elegir su ropa -dijo y Harry la miro con reproche.

-Si me hubieras ayudado no nos hubiéramos tardado tanto.

-¿Saco todo lo que quería Harry? -pregunto el duende evitando una pelea.

-Si -contestó Harry -ya podemos irnos.

Los tres subieron al carrito e iniciaron el asenso a la superficie, una vez que llegaron al vestíbulo del banco los dos niños dieron las gracias a Bagnold y se marcharon de ahí.

Caminaron por el callejón y buscaron la heladería en donde dijeron que iban a estar los amigos de Harry, no les costó mucho encontrarlos ya que la tienda era bastante llamativa.

-¿Por qué tardaron tanto? -preguntaron los gemelos entrecerrando los ojos en cuanto los vieron.

-El carrito que lleva a las bóvedas se averió -mintió Harry descaradamente.

-Tomen, les compramos un helado de chocolate con chispas -dijo Astoria pasándoles a cada uno un cono de helado -espero que les guste.

-Esta delicioso -dijo Ginny después de darle una chupada, Harry estaba bastante ocupado con el suyo que solo pudo hacer un gesto aprobatorio con su cabeza, después de comer sus helados todos se fueron al caldero chorreante para esperar a sus respectivos padres, cuando llegaron vieron que la señora Weasley ya estaba ahí.

-¿Se divirtieron chicos? -pregunto la Sra. Weasley y todos asintieron vigorosamente.

-Es hora irnos -dijo la Señora Weasley -o el traslador nos va a dejar -dijo preocupada mirando la hora de su reloj.

-Bueno viboritas me temo que tenemos que privarlos de nuestra hermosa presencia -dijo Fred con soberbia -no lloren que nos veremos en Hogwarts regresando de vacaciones -completo George y su madre negó divertida con la cabeza.

-Por desgracia tenemos que disfrutar de su presencia -rebatió Daphne y los gemelos lo vieron mal.

-Al fin alguien que me comprende -dijo Ginny de forma teatral y sus hermanos la fulminaron con la mirada.

-Ya Ginevra deja a tus hermanos -regaño la señora Weasley a su hija -un gusto conocerlos chicos -dijo sonriendo a todos los Slytherin y ellos le devolvieron la sonrisa o al menos Theo lo intento.

-Nos vemos en Hogwarts el próximo curso -dijo Daphne besando la mejilla de Ginny -cuando Harry haga alguna idiotez yo te aviso y tu le mandas un vociferador -dijo en un susurro.

-Hecho -dijo la pelirroja sonriendo.

-Nos vemos en Hogwarts -se despidió Astoria y abrazo a Ginny.

-Nos vemos -dijeron a coro los Weasley y se fueron de ahí.

-La mamá de los Weasley es muy amable -comento Daphne en cuanto se fueron.

-Lo que me sorprendió es que permitiera que sus hijos se junten con Slytherin's y no se molestara -dijo Theo y sus amigos le dieron la razón -yo igual me voy, nos vemos regresando de vacaciones -dijo Theo y se fue a la chimenea del local.

-¡Adiós cuñado! -grito Astoria antes de que desapareciera y Harry vio como se ponía rojo.

-Te odio -dijo Daphne mirando a Harry con ojos asesinos y la cara roja.

-Mi cuñado es muy guapo -comento Astoria y su hermana la fulminó con la mirada y Harry se río.

-¿Se la pasaron bien niños? -pregunto la Sra. Greengrass cuando llegaron a la mansión.

-De maravilla mami -respondió Astoria y se puso a relatarle todo con lujo de detalle.

-La cena estará lista en unas horas -dijo la mamá de Daphne -por lo mientras jueguen a algo mientras los llamo.

-Tengo un juego de ajedrez, veremos que tan bueno eres Potter -dijo Daphne e iniciaron el juego.

Después de 2 horas de estar jugando ajedrez y con 7 derrotas estrepitosas por parte de Harry y muchas burlas de Daphne el chico salió de la sala y fue al baño para estirar las piernas y dejar de oír las burlas de su rubia amiga. Iba de regreso a la sala cuando vio la puerta del despacho del padre de Daphne abierta, algo curioso entro para ver como era por dentro pero no sabia que el señor Greengrass estaba atrás de el.

-¿Gustas pasar? -pregunto y Harry brinco del susto.

-Lo siento, es que la puerta estaba abierta y quería ver como era -se disculpó Harry con la cara colorada.

-No importa -dijo el Señor Greengrass riendo -¿Quieres pasar? -vivió a preguntar y Harry solo asintió.

Cuando Harry entro al despacho pudo ver que era prácticamente igual a la sala ya que los sillones y la decoración de las paredes eran las mismas solo que ahí estaban los retratos de la familia de Daphne y había un gran escritorio y arriba de la chimenea estaba el escudo de la familia Greengrass. Dos espadas entrelazadas y en las empuñaduras tenían una boca de serpiente.

-Su despacho es muy bonito -murmuró Harry absorto en el escudo familiar, el señor Greengrass se sentó en la silla de su escritorio e invito a Harry a sentarse frente a él.

-Lo decoro mi esposa -dijo el señor Greengrass con orgullo, estuvieron unos minutos en silencio hasta que Harry pregunto algo en que tenía mucha curiosidad.

-¿En que trabaja señor Ignatius? -pregunto Harry mirando con atención al hombre frente a él.

-Yo soy miembro del tribunal supremo del Wizengamot al ser perteneciente de una familia antigua -explico y Harry lo miro con curiosidad así que decidió explicarle un poco -el Wizengamot es el encargado de aprobar las leyes o cambiarlas pero en estos casos es necesario una convocatoria de todos los miembros del tribunal para que se haga una votación y la ley se validada o rechazada -explico el señor Greengrass -claro que las familias antiguas de los altos tribunales son las que tiene mayor peso, pero muchas familias ya se extinguieron por falta de linaje masculino, falta de herederos o se perdieron en la guerra como en el caso de los McKinnon y los Fenwick y los votos nos dejan en un punto muerto del que no podemos salir -dijo esta vez con una mueca -como sucedió en la última reunión en la que una ley para la adaptación de los nacidos muggles al mundo mágico a los 10 años de edad y no a los once fue invalidada por falta de votos -dijo y agrego con desprecio -eso y por la familia Malfoy y Parkinson -Harry se quedó unos momentos pensando y analizando la información que le dieron.

-¿Dice que las familias antiguas son las que tienen mayor peso? -Pregunto y el señor Greengrass asintió confundido -¿Mi familia es miembro de ese tribunal? -pregunto con curiosidad y el señor Greengrass lanzo una carcajada.

-Eres más astuto de lo que creí Harry -dijo negando con la cabeza y Harry sonrió por el halago -sí, los Potter eran unos de los mayores miembros del Wizengamoth y al ser de una familia antigua y natal de Inglaterra tenía mucho peso político en el tribunal y casi siempre las leyes que proponían se validaban -dijo sonriendo -tal es el caso de la ley que permitió ayudar a los muggles en la primera y segunda guerra mundial, en la guerra contra Quien-tu-sabes y los mortífagos tu padre le cedió el poder a Dumbledore y con eso logramos juzgar a varios mortífagos ya que no tenían a quien sobornar pero el poder de tú familia se perdió cuando murió tu padre -dijo con delicadeza.

-¿Se perdió para siempre? -pregunto Harry ignorando lo último.

-No, claro que no -dijo negando efusivamente -me refería a que al no haber miembros que ocupen el asiento del tribunal supremo mientras no tengas la mayoría de edad los votos quedan invalidados -el señor Greengrass respiro hondo para continuar y Harry intuyo que lo que diría no le iba a gustar en absoluto -hay muchos que dicen haber sido autorizados por ti para ocupar tu lugar en el tribunal supremo -dijo y de pronto los ojos de Harry se oscurecieron peligrosamente mientras la furia se arremolinaba en el así que el señor Greengrass se apresuró a continuar -pero afortunadamente la magia antigua que rige el Wizengamot no permitió que los impostores lograran hacerse con el asiento de la familia Potter -dijo y Harry suspiro aliviado.

-Tengo una propuesta que hacerle señor Ignatius -dijo Harry y el señor Greengrass lo miro con atención -pero antes tengo una pregunta que hacerle y espero que no le moleste -dijo y miro al señor Greengrass de forma calculadora.

-Pregunta entonces y te prometo no molestarme -dijo y miro a Harry con suspicacia y curiosidad.

-¿Su familia es de las que están obsesionada con la pureza de sangre? -pregunto Harry tranquilamente esperando la reacción del señor Greengrass.

-Mi familia no es defensora de la sangre -dijo sin pizca de enojo y Harry sonrió -admito que en un pasado lo fuimos, pero mi padre me enseño que no hay diferencia entre un mago sangre pura y un mago de origen muggle -respiro hondo otra vez y continuo -sin embargo, mi padre también me dijo que tenemos que guardar las apariencias pues los traidores a la sangre, los que se mezclan con muggles -explico ante la mirada de confusión de Harry -no eran bien vistos en la sociedad pues en esos tiempos estábamos en guerra y no sería muy inteligente de nuestra parte expresar nuestras ideas en contra de la pureza de sangre pues teníamos muchas amistades relacionadas con mortífagos y probablemente irían en busca de nosotros para asesinarnos como en el caso de los Bones -dijo con una mueca y estremeciéndose ligeramente.

-Un hombre muy inteligente su padre señor Ignatius -dijo Harry con una sonrisa que fue correspondida -resuelto ese asunto le diré mi propuesta -dijo y de repente se puso serio -¿Le gustaría representarme en el Wizengamot señor Greengrass? -pregunto y el señor Greengrass abrió su boca totalmente sorprendido ya que claramente no se lo esperaba.

-¿Qué? -pregunto todavía incrédulo y Harry sonrió divertido.

-¿Qué si le gustaría representarme a mí y a mi familia en el tribunal supremo? -pregunto Harry tranquilamente al señor Greengrass.

-¿Estás seguro? -pregunto casi inaudiblemente.

-Claro que si -respondió con vehemencia -ya me ha dicho que su familia no es defensora de la sangre y además puedo ver que usted es un hombre inteligente y de confianza y eso es más que suficiente para mí -dijo Harry y el señor Greengrass sonrió más relajado.

-Sin duda serás algún día un buen político -dijo seriamente aunque sonriendo -de acuerdo, te representare en el Wizengamot -acepto el señor Greengrass.

-¿Qué tengo que hacer para cederle el poder? -pregunto Harry y mentalmente rogo para que no fuera un trámite que incluyera papeles y visitas a abogados aburridos.

-Solo tienes que hacer un pacto mágico -respondió el señor Greengrass tranquilamente y se levantó de su asintió y Harry lo imito-dame la mano -pidió y Harry se la dio rápidamente -¡Yo, Ignatius Greengrass tomo poder del asiento del tribunal supremo de la familia Potter hasta que su ultimo heredero cumpla la mayoría de edad y tome su lugar correspondiente! -dijo de forma clara y Harry intuyo lo que él tenía que hacer así que dijo de forma clara -¡Yo, Harry Potter cedo el asiento del tribunal supremo de la familia Potter al señor Ignatius Greengrass hasta que tome mi lugar correspondiente al cumplir la mayoría de edad! -al terminar de decir su parte del juramento una línea roja unió sus manos y después desapareció.

-Eso es todo -dijo el señor Greengrass -podré votar en nombre de tu familia hasta que cumplas la mayoría de edad y te prometo no tomar una decisión a la ligera además de que te mantendré informado de todas las decisiones que haga en tu nombre -dijo y Harry asintió muy conforme.

-Sé que no tomara malas decisiones señor Greengrass -dijo Harry sonriendo tranquilamente -como le dije, confió en que es un hombre inteligente y de confianza.

-Basta de adularme o me pondré del color del cabello de esos chicos Weasley -dijo levantándose de su asiento -creo ya hemos estado mucho tiempo aquí y la cena ya ha de estar lista -dijo y después agrego formalmente -un placer hacer tratos con usted señor Potter -dijo dándole la mano a Harry y tratando de sonar serio pero Harry vio que la comisura de sus labios tembló ligeramente esforzándose por no reír.

-El placer es mío señor Greengrass -dijo Harry siguiéndole el juego pero no tardaron mucho y se echaron a reír ruidosamente.

-Vamos a arreglarnos para la cena o mí querida esposa se pondrá hecha una furia si vamos con estas fachas-dijo el señor Greengrass una vez que se calmó mirando su túnica y la de Harry -y créeme no querrás ver a mi esposa enojada -dijo fingiendo estremecerse.

-Si tiene el carácter de Daphne es mejor darnos prisa -dijo Harry y el si se estremeció pues aun recordaba los golpes que Daphne le dio en Halloween.

Los dos hombres salieron del despacho y cada uno se dirigió a su habitación para cambiarse para la cena, los dos iban pensando en el trato que acababan de hacer y ambos pensaban que tenían la mejor suerte del mundo.