Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Y si hubiese quedado en Slytherin? · de

Y si hubiese quedado en Slytherin? — capítulo 4

Al entrar al Caldero Chorreante, Harry pudo observar un bar bastante en mal estado y también pudo ver que en cualquier momento se caería y al notar esto Ajatarmejor le decidió explicar a Harry un poco sobre el estilo de vida de los magos que en ese momento desconocía.

-Los magos como puedes observar son muy desordenados, no es sorpresa ver una casa de una familia de magos parecida a este lugar -le dijo Ajatar, y Harry al entender parsel solo él lo pudo escuchar -y en cuanto al lugar esta sostenido por hechizos que evitan que se caiga -le termino de explicar.

*-¿Cómo puedes saber que esta sostenido por hechizos? -*le pregunto Harry muy curioso, sabía que Ajatarpodía sentir la magia ya que cuando lo conoció le dijo que sintió su magia pero no sabía que también sentía los hechizos.

-Creo que ese cambio te lo debo a ti-dijo Ajatar -ya que al haber hecho un trato mágico me influiste con tu propia magia y ahora soy más sensible a ella-Hizo una pausa y añadió -y también experimentare otros cambios, pero de eso hablaremos luego céntrate en lo que viniste a hacer -le dijo al ver que Harry quería preguntar por esos cambios y con un asentimiento Harry se dirigió al tabernero.

-Buenos días -saludo Harry con educación -me podría decir en donde puedo encontrar el banco mágico -le pregunto al tabernero.

-Buenos días joven -respondió el tabernero -antes de decirle lo que me pide puedo saber su nombre -le pregunto amablemente a Harry con una sonrisa lo que dejo ver una dentadura con varios dientes faltantes.

-Oh, disculpe por no presentarme -dijo Harry -mi nombre es Harry, es que con toda las cosas en mi cabeza se me olvidan mis modales -le explico al tabernero con una sonrisa.

-No se preocupe, lo entiendo -dijo el -mi nombre es Tom -y acto seguido tendió su mano a Harry la cual estrecho inmediatamente -bueno ahora terminando las presentaciones, deseas saber sobre el banco Gringotts -pregunto Tom.

-No sabía que se llamaba así -dijo Harry -pero sí, quiero saber cómo puedo llegar a Gringotts -le dijo a Tom.

-Muy bien, entonces sígueme -y con esto salió de la barra y se dirigió a la parte trasera del bar y se detuvo en una pared, cuando Harry llego Tom saco una varita de maderade su bolsillo y toco unos ladrillos en la pared y asombrado Harry vio como la pared se movía y daba paso a un lugar lleno de gente la cual supuso todos eran, magos.

-Muy bien Harry este es el callejón Diagon -le dijo Tom al ver la cara del joven y después pregunto algo que en lo que no dejaba de pensar al ver la muchacho

-¿No te acompaña nadie a comprar tus cosas? -le pregunto -¿Y tus padres? -al hacer mención e sus padres el chico cambio su expresión de asombro por una de furia y tristeza.

-A mis padres los asesino Voldemort -al oír tal nombre Tom dio un grito involuntario, Ajatarya le había dicho que muchos le temían pero no se imaginaba que al grado de solo escuchar su nombre, después de respirar fuertemente Tom se recuperó y le dijo al niño.-Lo siento yo no lo sabía -dijo y después agrego -y por favor no digas ese nombre -le dijo aterrado

.De acuerdo -dijo Harry con un suspiro -muy bien gracias por tu ayuda -estaba por entrar al callejón Diagon cuando Tom le pregunto.

-¿Cuál es tu apellido? -tenía una sospecha debido al parecido con cierto azabache y con los ojos de una pelirroja pero quería confirmarlo.

-Potter, mi apellido es Potter -y dicho esto Harry entro en el callejón dejando a un muy sorprendido Tom.

Al entrar en el callejón Harry pudo observar muchas tiendas en las que se exhibían diversos artículos para la fabricación de pociones, en la que se vendían libros para hechizos, una de mascotas pero lo que más llamo la atención a Harry fue una tienda en la cual se exhibía una impresionante escoba y escucho a uno de los curiosos que estaban ahí decirle a su amigo.

-Es la Nimbus 2000, la escoba más rápida que hay -le decía muy emocionado.

Muy a su pesar Harry se fue de ahí para poder encontrar el banco y revisar si tenía algo de dinero para poder comprar sus cosas, pero no sabía cómo encontrarlo así que decidió preguntar a una pequeña niña que estaba sentada afuera de una tienda de libros, la niña era de piel blanca, uno ojos grandes de un bonito color marrón adornaban su cara en conjunto con unas graciosas pecas, su pelo era de un color rojo intenso parecido al de la sangre y que a Harry se le hizo de lo más hermoso y que por alguna razón inexplicable le dio un tirón en le estomago cuando la niña dirigió la vista hacia él.

-¿Me-me podrías de-decir donde esta Grin-Gringotts? -le pregunto o más bien tartamudeo el chico, no sabía por qué le daba tanta vergüenza hablarle a aquella pelirroja, podía escuchar como Ajatarreía divertido lo que causo que Harry se molestara.

-Claro -dijo la pelirroja sonriéndole y con un ligero rubor en sus mejillas lo que a Harry le pareció de los más tierno -sigue en la misma dirección en la que ibas y encontraras un edificio de color blanco -le explico -y por cierto me llamo Ginevra pero me dicen Ginny -agrego tendiéndole su mano.

-Mucho gusto Ginny -dijo Harry respondiendo el saludo -yo me Harry -se presentó -y perdona pero creo que te queda mejor el nombre de Ginevra -dijo con una sonrisa y el rostro rojo, y la chica se puso tan roja al escuchar esto que su cabello se confundía con su rostro.

-Entonces creo que hare una excepción contigo -al ver el rostro confundido de Harry le explico -me refiero a que puedes llamarme Ginevra -le dijo y Harry sonrió.

-Ok, Ginevra -por un momento se quedó viendo embobado a la chica pero se recuperó rápidamente y le dijo -¿Te veré en Hogwarts? -esperaba de todo corazón que si pero al ver la cara de tristeza de la chica supo que no.

-Lo lamento, pero entrare hasta el próximo año -le dijo alicaída ya que por fin había encontrado un amigo pero añadió -tal vez me puedas escribir mientras estas en Hogwarts y así para cuando yo vaya no esté tan perdida -al terminar de decir esto Harry se sintió muy feliz.

-Es una buena idea -dijo -pero no sé cómo te apellidas para poder enviarte una carta -dijo Harry.

Ginevra dudo un momento ya que su madre le dijo que no hablara con extraños pero al ver la cara de Harry supo que no le haría ningún daño.

-Mi apellido es Weasley -dijo la pelirroja -y vivo en Ottery St. Catchpole.

-Bien entonces te escribiré -dijo Harry muy sonriente -Oh, por cierto mi nombre completo es Harry James Potter -al decir su apellido la pelirroja abrió los ojos como platos y se le quedo viendo pero al ver que el chico se incomodaba le sonrió.

-Está bien, entonces espero tu carta cuando llegues a Hogwarts -dijo la pelirroja con una sonrisa y después lo amenazo en broma -y más te vale cumplir Potter -término con una mirada traviesa y Harry la miro desconcertado pero luego se percató que le estaba jugando una broma y le siguió la corriente.

-Así como lo pides amablemente, te prometo que lo hare -dijo Harry y después suspiro y dijo -me tengo que ir, gracias por la información y espero que nos veamos en Hogwarts el próximo año -se despidió de ella y se fue de ahí, pero cuando volteo para seguir su camino la pelirroja no le quito los ojos de encima aprovechando que no la veía, o eso creía ella.

-Jajajaja, debiste ver tu cara chico-se burlaba *Ajatar -podía competir con el cabello de esa niña -*le dijo aun con burla y observando que la chica no le quitaba la vista de encima.

-*Jajajaja si muy divertido -*le contesto con irritación.

-*No es necesario que sepas esto pero sentí una cantidad de magia impresionante en esa niña, casi tanto como la tuya -*le dijo Ajatarun poco sorprendido por conocer dos magos con mucho poder.

-¿*De verdad? -*pregunto Harry tan sorprendido como *Ajatar -vaya esa chica se me hizo muy interesante pero no creí que tanto -*dijo pensativo mientras procesaba la nueva información.

-*Si, a mí también se me hizo interesante pero por otros motivos -*le dijo Ajatarcon burla e hizo que Harry se sonrojara y decidió cambiar de tema.

-*¿Crees que nos tardemos mucho en el banco? -*le pregunto y rogo porque Ajatardejara el tema de la pelirroja y para su alivio así fue.

-*Pues si no tienes Oro ahí no tardaremos mucho -*le dijo y Harry pensó que oro se refería a dinero pero vaya sorpresa se llevaría.

-*Solo espero que si tenga para poder ingresar a Hogwarts -*dijo con un suspiro y siguió buscando hasta que encontró Gringotts y abrió la boca sorprendido.

El edificio era de un blanco deslumbrante casi tanto que lastimaba los ojos con verlo demasiado tiempo, se imponía majestuoso en contraste con las otras tiendas además de que era enorme, pero lo que más llamo la atención a Harry fueron unas palabras escritas en la entrada y estaba a punto de leerlas cuando Ajatarle dijo.

-*Los que manejan el oro de los magos son los duendes -*le explico -*y te advierto que no son nada amables con los magos, no les caen bien -*le dijo y Harry se preguntaba qué diablos era un duende cuando lo vio y poco falto para que volviera a abrir la boca al ver a una persona bajita y con unas manos de dedos largos y pies igual de largos además de la cara de fastidio que tenía en el rostro.

-*Sera mejor que entremos a preguntar sobre tu Oro -*le dijo Ajatarpara que el chico reaccionara y Harry asintió.

-Buenos días -saludo Harry al duende cuando paso y este lo miro sorprendido y le dedico una sonrisa, extrañado por el comportamiento del duende Harry se dirigió a un mostrador en el centro del magnífico vestíbulo donde se encontraba otro duende.

-Buenos días - saludo Harry con educación y el duende dejo de observar los papeles que leía y miro a Harry prestándole toda su atención -mi nombre es Harry Potter -dijo y el duende abrió sus grandes ojos -me preguntaba si tenía algún dinero guardado en su banco -le dijo al duende.

-Un gusto conocerlo señor Potter -le tendió su larga mano a Harry y este la estrecho -mi nombre es Bagnold y me ha dicho que quería averiguar si tenía Oro con nosotros -le pregunto con una sonrisa a lo que Harry solo asintió -bien, entonces acompáñeme señor Potter -y dicho esto se levantó del mostrador y se dirigió a una puerta en la esquina del vestíbulo.

Harry siguió a Bagnold a la puerta en la que entro y después pudo observar varios cubículos con duendes haciendo cuentas y pesando monedas de Oro, ORO, las monedas eran grandes y pesadas, cundo Ajatarle dijo que los duendes manejaban el oro de los magos creyó que se refería a dinero pero después de ver esto supo que en realidad era oro, estaba tan perdido en sus pensamientos hasta que Bagnold llego a una puerta y le indico que entrara.

Al entrar a la oficina Harry pudo observar un solo escritorio y una silla en la cual él se sentó y espero que Bagnold se sentara y ordenara los papeles repartidos por todo el escritorio.

-Disculpe por el desorden -dijo -pero hacía tiempo que no venía a mi oficina -después de acomodar unos cuantos papeles más dirigió su vista la de Harry y le dijo -¿Desea saber si tiene una cámara con nosotros señor Potter? -le pregunto a Harry con una sonrisa ya que el sabia de la enorme fortuna que poseía.

-Antes que nada deje de llamarme "señor Potter" -le dijo con cortesía -puede llamarme Harry -y Bagnold solo asintió conforme -y con lo referente a su pregunta si, quisiera saber si mis padres me dejaron algo -le dijo y para su sorpresa Bagnold soltó una risa divertida y le dijo al chico.

-Harry, sus padres no solo le dejaron algo de Oro sino toda una fortuna -al escuchar eso Harry se quedó atónito lo que divirtió aún más al duende -pero lamento informarle que solo la bóveda de estudio está disponible para usted ya que al ser menor de edad no puede disponer de las otras cámaras -le explico a un todavía sorprendido Harry -¿Tiene con usted si llave? -le pregunto con lo que Harry salió de su estado de shock y miro a Bagnold.

-¿Disculpe, de que llave habla? -le pregunto confundido y ajuzgar por el rostro del duende este también lo estaba.

-Al morir sus padres tuvieron que entregarle la llave para que pudiera acceder a la bóveda estudiantil -le explico.

-Pes yo no recibí nada -respondió con sinceridad.

-Esto complica un poco las cosas -dijo Bagnold con un suspiro y después agrego -pero hay una forma en la cual puede acceder a su bóveda -y al oír esto Harry se relajó y pregunto.

-¿Cuál es esa forma? -pregunto Harry.

-Una prueba de linaje -dijo y al ver la cara de confusión del chico le explico -tendrás que darme un poco de sangre para comprobar tu linaje -a Harry no le hacía gracia ese método, bastante sangre ya había derramado a su corta edad pero no le quedaba otra opción, con un suspiro se mordió un dedo y por el corte salió un poco de sangre el cual Bagnold recogió en un pequeño frasco.

-Espéreme aquí ya regreso -dijo Bagnold.

En cuanto el duende salió Ajatarsalió de las ropas de Harry y mordió la mano del chico, Harry lo miro sorprendido ya que la mordedura no le dolía además de haber curado la herida de este.

-¿Cómo*lo hiciste?-*le pregunto Harry sorprendido.

-*Te dije que experimente cambios, pero hablaremos luego, el duende ya viene -*y con esto se volvió a meter en las ropas de Harry.

-Perdona la espera pero al ser un método que ya no utilizamos nos lleva más tiempo de lo acostumbrado -le dijo -bien aquí tengo los resultados -y con esto se dispuso a leer.

Harry James Potter

Hijo de James Potter y Lilian Potter (Evans)

Heredero de los Potter

Heredero de los Peverell

Al leer la última línea Bagnold se quedó en estado de shock, no creía lo que estaba leyendo, volvió a revisar el texto pero no cabía duda alguna, el chico era el heredero de los Peverell.

-Señor Harry Potter esto es sumamente increíble -dijo Bagnold muy asombrado

-¿Usted conoce a la familia Peverell? -Harry negó con la cabeza así que Bagnold se dispuso a contarle -los Peverell eran una familia de magos sumamente poderosa y antigua, lamentablemente se extinguió al no haber un heredero varón y se perdió el apellido, no obstante la línea sanguínea continuo por la ultima descendiente de la familia que casualmente se casó con un antepasado tuyo, los Peverell al ver que su apellido se extinguiría no podían heredar la fortuna que tenían, así que hicieron un trato con la familia Potter el cual consistiría en buscar un heredero digno de dicha fortuna, los Potter aceptaron ycon esto la unión se llevó acabo, a tu familia no le interesaba el oro de los Peverell ya que al ser una fortuna que superaba diez veces la de ellos no les hacía falta nada, pero decidieron seguir el acuerdo, así que por varios siglos se hacia esta prueba de linaje para determinar quién era digno pero al ver que no aparecía decidieron abandonarla y que casualidad que usted hoy haya venido y decidiera hacerse la prueba, como le dije anteriormente la fortuna de los Potter no la puede tocar hasta que tenga la mayoría de edad pero la de los Peverell está libre de restricciones y puede disponer de ella -al terminar su relato, Harry aún no se lo podía creer pero aun así decidió preguntar qué tan grande era la fortuna de la que Bagnold hablaba.

-¿Qué tan grande es la fortuna de la que me habla? -pregunto con curiosidad y al oír esto Bagnold estallo en carcajadas pero aun así le respondió.

-Como ya le dije antes los Peverell se extinguieron hace siglos por lo cual su oro ya no fue tocado -le explico cuando se calmó un poco pero sin perder la sonrisa -por lo que si en esa época ya eran más ricos que su familia su fortuna aumento considerablemente y podría calcular que se triplico y eso sin contar las propiedades que ahora le pertenecen -al escuchar eso Harry se sorprendió aún más. ¿PROPIEDADES?, ¿Poseía propiedades?, pero dejo ese tema para después al notar que Bagnold se disponía a hablar de nuevo -ahora que ya está enterado de esto le mostrare el contrato que le comente en la que la familia Peverell le dará toda su fortuna a un descendiente digno -y dicho esto volvió a salir de la oficina dejando a Harry solo con sus pensamientos y procesando lo que acababa de escuchar.

Al regresar Bagnold le entrego a Harry un pergamino muy antiguo que supuso era el acuerdo del que le hablaba y tras dar las gracias al duende se dispuso a leerlo.

En este presente acuerdo para poder efectuar la unión de Hardwin Potter y Lolanthe Peverell y así mismo heredar la fortuna de la familia Peverell se tendrá que realizar una prueba de linaje efectuada por los duendes y si un descendiente pasa la prueba podrá tener acceso a todos los bienes familiares así como a la fortuna Peverell.

Aceptan el acuerdo:

Linfred Potter (Padre de Hardwin)

Ignotus Peverell (Abuelo de Lolanthe)

Tras leer esto Harry se quedó en silencio y después miro a Bagnold y le dijo.

-¿Puedo conocer las cámaras de la familia Peverell? -le pregunto al duende el cual sintió y le indico que lo siguiera y así poder llevarlo a conocer su fortuna.

COMO LO PROMETI, AQUI ESTA EL NUEVO CAPITULO.

ESPEROS LES GUSTE, SALUDOS Y GRACIAS POR LOS COMENTARIOS.