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Please, don't go — capítulo 14
El escenario era un amasijo de vida juvenil, risas y cotilleos, como cabía esperar de cualquier fiesta. Hermione esperaba sentada en un banco del perfectamente decorado y ambientado Gran Comedor a que Malfoy trajera dos bebidas, cuando vio una cabeza pelirroja acercarse a ella entre la multitud de alumnos y alumnas.
-¡Hey, Hermione! - saludó sonriendo con simpleza Ron -. Estás muy guapa. ¡Qué envidia me da Malfoy!
Hermione sonrió amablemente.
-Gracias, tú también vas muy guapo.
Ron sabía que lo decía por no hacer el feo, pero llevaba una antigualla que lo hacía parecer de todo menos guapo.
-¿Por qué aceptaste venir con Malfoy?
-Porque no iba a pedírmelo nadie más. En principio, no iba a venir al baile.
-Pero… no es por nada más, ¿no?
- ¿Nada más como qué?
-No sé, todas se partirían un brazo por venir con él al baile.
-Ese no es mi caso, Malfoy no es nada del otro mundo.
- Claro, y… supongo que a ti te gusta Harry.
Hermione vaciló demasiado al responder, expresando en su rostro la incipiente duda que la asaltaba.
-La verdad, ya no lo sé.
Ron se mostró sorprendido.
-¡¿No lo sabes?! ¡Pero si te vuelve loca! ¡Vas siempre detrás de él!
Hermione se cruzó de brazos.
-Pero no soy tonta, y ya me está empezando a dar igual. No creo que sea inteligente arrastrarme por alguien que no muestra ni el más mínimo interés por mí. Eso no quita que le adore y que haga siempre todo lo que pueda por su felicidad, pero… creo que ya no lo necesito conmigo.
Esto dejó a Ron bastante descolocado.
-Bueno…
En ese momento, llegó Luna con su radiante sonrisa.
-¡Hola!
Hermione se giró hacia ella y le sonrió.
-Hola, Luna
-Hola… - saludó el pelirrojo igualmente, antes de irse por dónde había venido.
Harry vio llegar a su amigo.
-¿Qué te ha dicho?
-Mmm… No le gusta Malfoy.
-¿Estás seguro?
Ron asintió.
Harry encontró con su mirada a Hermione, que hablaba jovialmente con Luna. Saber que se había puesto tan guapa y que no era para él… Llevaba un tiempo atormentado. Sabía que no la quería cerca, pero también sabía que no recordaba por qué, e irónicamente, tampoco recordaba ese pequeño período de amistad que tuvieron al conocerse hace cuatro años. Sólo recordaba las ganas de alejarse de ella y a la vez necesitarla. Esto le causaba una impotencia horrible. Aunque puede que todo eso simplemente tuviera un nombre: cara dura. Pero eso no era probable, con todo lo que estaba pasando…
Draco volvió con dos ponches, sujetándolos con la habilidad que da la experiencia de haber ofrecido bebida a tantas chicas. Hermione se encontraba sola, ya que Luna se había ido con su pareja de baile, Neville Longbottom.
-Su ponche, señorita - le tendió el vaso caballerosamente a Hermione, que lo cogió con una sonrisa dibujada en el rostro en la que Draco podría haberse perdido en ese mismo instante, sin siquiera quererlo o percatarse.
- Gracias.
El rubio se sentó a su lado, sonriéndole socarronamente.
-¿Ves ese tío de ahí, detrás de ti? - señaló con la cabeza por encima del hombro de ella.
Hermione miró disimuladamente y asintió.
-Pues lleva toda la noche mirándote, voy a matarle como siga así.
Hermione no supo si sentirse indignada o halagada. Nunca la habían mirado de esa manera.
-Si estoy contigo, ¿qué más te da? Además, yo no soy propiedad tuya.
Malfoy no supo qué decir a eso, simplemente miró a las parejas que bailaban y vio que Harry estaba bailando con Ginny. Perfecto…
-Bueno… ¿Quieres bailar?
Hermione asintió, tratando de aparentar la experiencia de la que carecía. Draco se levantó y le tendió la mano. La castaña se la cogió y se levantó, mirándole detenidamente. La verdad es que, en el fondo, si que se sentía algo afortunada por ser ella la fuera a bailar con él. Y se daba cuenta de que no era por su físico, que no estaba nada mal, desde luego; si no porque lo que la hacía afortunada era ver más allá del carácter superficial por el que Draco era conocido. Si bien con ella también era insoportable y además odiaba a Harry, a veces sus palabras o su mirada dejaban entreabierta una ventana a un sensible rubio que, simplemente, no había tenido mucha suerte.
Draco, tras asegurarse de que Potter seguía con la Weasley en la pista, condujo a su pareja al centro, para poder ser contemplados por todos. En el fondo, le producía cierta satisfacción dejar claro con eso que en parte nadie más la iba a tener. Y si lo que Potter pre
Sin ser conscientes, Harry y Draco se habían metido en un juego mental de suposiciones y contraataques que los estaba llevando de cabeza y no eran muy conscientes del objetivo, o no querían serlo.
Sin previo aviso, Malfoy posó la mano que le quedaba libre en la cintura de Hermione. Esto hizo que ella se ruborizase, aunque era lo que había que hacer para el baile, pero es que nunca nadie la había cogido así.
Malfoy se percató de esto y sonrió levemente de lado, pegándola sutilmente a él.
-Vamos, tu mano.
Ella lo miró, como despertando de una hipnosis.
-¡Ah! Sí, claro, perdón…
Lentamente, subió su mano hasta el hombro de Malfoy, que, ahora que lo palpaba, se percataba de lo fornido que estaba, palpándolo y recolocando mil veces la mano para asegurarse de que la tenía bien.
Draco rió un poco y, al mirar a los lados, comprobó satisfecho que todos se giraban disimuladamente a mirarlos. Comenzó a mover los pies, centrándose en su acompañante, que vigilaba nerviosa los movimientos de sus pies.
-Granger.
La chica alzó el rostro de inmediato para verle.
-¿Sí?
-Estás preciosa.
-¿A cuántas chicas les dices eso?
-Hoy sólo a ti.
Hermione rió un poco, tratando de ocultar su rubor.
-Gracias.
Malfoy simplemente sonrió, una sonrisa que a Hermione le parecía muy atractiva.
-Sigo pensando que le gustas a Potter - soltó él.
-Sí, es tan evidente… - respondió Hermione sarcásticamente.
El chico miro a los lados y se deleitó al comprobar que Potter no dejaba de mirarlos.
-Entonces - aventuró ella -, basándonos en que crees eso, puede que sólo me hayas invitado al baile para fastidiar a Harry.
-Puede que sí, puede que no - respondió él, sonriendo burlonamente.
Hermione le miró contrariada y molesta, frunciendo el ceño. A Draco le divirtió verla así, pero acabó cediendo.
-No necesito hacer nada de esto para fastidiar a Potter ni para darle envidia… Hay muchas otras maneras y desde luego ir al baile con una chica que no me gustase no sería mi favorita.
-¿Entonces te gusto como chica? - preguntó ella sorprendida.
-Podría decirse así, supongo…
- respondió Malfoy encogiéndose de hombros.
Hermione se ruborizó de nuevo.
-¿Yo te gusto? - preguntó él.
La chica no supo qué decir por miedo a cómo lo interpretaría.
-No me disgustas del todo, supongo… - optó por responder.
Malfoy, ante esa respuesta, rompió a reír. La castaña lo miraba sorprendida.
-¿Qué pasa?
-Eres muy graciosa, ninguna chica había dicho eso antes
Sonreía de verdad, dando a mostrar que no se reía para burlarse. A Hermione le gustó verle así.
A los minutos, acabó la canción y ambos se separaron.
-Sé algo que tú no sabes - dijo él.
El rostro de Hermione se iluminó de la curiosidad y se acercó a él.
Justo en ese instante, una nueva canción empezó a llenar la sala con su melodía. Antes de que a Malfoy le diera tiempo a hablar, Harry se interpuso entre ambos y cogió a Hermione por la cintura, llevándosela bailando.
La chica miro a Harry totalmente sorprendida y ruborizada.
-¡Harry! ¡¿Qué haces?!
-Bailar.
Hermione estaba totalmente perpleja.
-No pretenderás, después de todo lo que me has hecho pasar, sacarme a bailar así porque sí. Las cosas se hablan.
Harry no respondió, consciente de que no tenía argumentos para defenderse. Hermione dejó de ser arrastrada y se separó.
-Harry, no te entiendo, de verdad - se cruzó de hombros.
El chico se acercó para volver a cogerla y bailar con ella, pero antes de que esto pasara, Malfoy se interpuso y se la llevó de la misma manera que había hecho él.
Mientras Draco bailaba con ella, dedicó una mirada de desprecio a Potter. ¿Cómo se atrevía a arrebatarle a Granger de esa manera?
-¿Qué es lo que sabes? - inquirió Hermione, sacando al rubio de sus pensamientos.
-No puedo decírtelo, tendrás que fiarme de ti.
-¿Fiarme?
-Sí, seguirme a ciegas, hasta que pueda decírtelo.
-¿De qué hablas? No será una broma, ¿no?
-¿No te interesa saber por qué has venido a Hogwarts tres años más tarde que el resto? ¿No sientes curiosidad por saber incluso por qué estoy tan convencido de que le gustas a Potter y por qué te desprecia de esta manera?
Hermione quedó conmocionada ante estas preguntas.
-Tú… ¿Tú lo sabes?
- Tienes que fiarte de mí. Yo te ayudaré a sacar tu potencial. Y créeme, tienes mucho.
-¿Pero qué es todo esto? Estoy más confusa que antes…
-Ahora no estoy autorizado, pero ten por seguro que si te quedas junto a mí obtendrás respuestas a todo cuando llegue el momento, te encontrarás a ti misma, tu lugar aquí, tu misión…
Hermione se paró en seco y dejó de bailar, bloqueada ante tanta información y a la vez tan poca.
Harry los miraba furioso desde otro lado del comedor.
-Eres más importante de lo que crees, Granger…
-¿Todo esto te lo ha contado Dumbledore?
Malfoy negó.
-No, fuentes mucho más poderosas, cuando se acerque la batalla tu papel empezará. Pero debes permanecer junto a mí