Contraste Compatible — capítulo 4
La incógnita de la elegancia I
Cuando termino de sentir el vértigo de la aparición y su vista se estableció pudo divisar la clásica casa de sus abuelos en donde ella, sus primos y más generaciones anteriores a ellos habían vivido recuerdos hermosos. El mero recuerdo le dio nostalgia y felicidad, pero se vio un poco opacada de repente cuando la observo bien y se dio cuenta de que estaba adornada con faroles que aun no estaban encendidos alrededor de la casa y telas en color rojo sangre conectándolas. No se veian mal, de hecho era un toque delicado y de buen gusto, aunque elegante y ese no era el tipo de decoración del que esa casa disfrutara a menudo.
-¿Desde cuándo a la abuela Molly le gustan este tipo de decoraciones?- Se preguntó Rose en voz alta antes de tomar las maletas y encaminarse a la entrada.
Antes de que pudiera tocar la puerta esta se abrió de repente y una voz aguda y chillona la recibió antes de lanzarle los brazos al blanco cuello de la pelirroja.
-¡Rose! Oh, mi amada prima, te he estado esperando aquí en la ventana desde que desperté. No sabes cuánto te extrañe, y en cuanto supe que vendrías casi me ahogo con el cereal que estaba engullendo- le dijo una efusiva Lily- ¿Por qué llegas hasta ahora? Toda la familia ya esta aquí solo faltabas tú. Albus pensó que no vendrías.
-Yo también te extrañe Lily, y a toda mi gigantesca familia- contesto sinceramente- y no creas que me gusta ser impuntual pero de una forma u otra siempre hay algo que me hace llegar tarde a donde quiera que debo ir. Pero el caso es que ya estoy aquí y que ya quiero abrazarlos a todos.
-Es bueno que no te hayas olvidado de nosotros, crei que tanto aire de Nueva York te inflaría el ego y apenas quisieras tocarnos.
-No te preocupes, sigo siendo la misma Rose de siempre…
-¿Y bien? ¿Dónde esta el chico que robo tu corazón? No me digas que de tantos bombones que hay en la industria de la moda no te hayas tirado a algunos.
-Lily, ahora esa no es una gran necesidad para mi, y sí, no voy a negártelo, hay unos chicos bastante apuestos pero la minoría ya están vedados porque su corazón le pertenece a otra chica y la mayoría restantes, temo decirlo, son gays.
-¡Que lastima!- dijo decepcionada Lily- Yo creía que venías ya sin el titulo de "soltera forever" o "virgen aun"
-Ante eso no tengo nada que refutar, he tenido demasiado trabajo para preocuparme por eso, pero shh, no se lo digas a nadie.
-No te preocupes, Lucy está en tu misma situación, pero lo de ella es distinto, es una amargada de mierda…
Rose iba a responder pero otra voz la interrumpió.
-Cállate hermanita, que no te oiga Lucy que hablas así de ella o te van a llover moretones.
Ante esto Lily le saco la lengua.
-Siempre tan madura Lilian- dijo Rose rodando los ojos.
-No me importa que me golpee, es verdad, es una amargada, será todo lo bonita que quieras, pero nadie quiere estar con alguien que pretende ser tu madre. Y bueno, ya que vino este energúmeno a interrumpir nuestra charla, me retiro al baño, que llevo aguantándome desde la mañana.
-Adios Lily, suerte- dijo burlescamente Rose.
Los ojos jade de Albus inspeccionaron furiosos la persona de Rose antes de arroparla en un fuerte abrazo, Rose correspondió al instante, lo había extrañado en demasía, más que a cualquiera de la familia, era su persona favorita, su "amor platónico de kínder", su mejor amigo (pero nada de eso se lo diría, no era buena expresando sentimientos, para Albus ese cariño estaba implícito) el pensamiento de que lo volvería a ver se hacía cada vez más desesperante conforme los metros de distancia se acortaban, deseaba verlo con una emoción casi abrumadora.
-Tanto tiempo Albus…-dijo la pelirroja cuando al fin se separaron.
-Yo también te extrañe- le contesto Albus con una sonrisa- pensé que no vendrías.
-Pero aquí estoy, eso es lo esencial.
-Supongo que sí.
-Con que alguien al fin te pescó, ¿eh?
-Si, el amor para mí es tan…
-Tan cursi, fin. Vengo mareadísima por la aparición, no me hagas vomitar con tus frases romanticosos que no sé de donde mierda salieron.
-Salieron desde el fondo de mi corazón latiente por el amor tan inmenso que le tengo…
-¡Albus! En serio no quiero estropear tus zapatos- lo interrumpió Rose.
-Está bien chica Ruda-Odio-Lo-Cursi.
Rose rodo los ojos y rio con el.
-A propósito, ¿tú sabes qué onda con las telas de allá afuera?
-¡Oh! Y deberías ver el jardín, ¡quedo maravilloso!
-¿Jardín?, ¿maravilloso?, ¿telas?, ¿elegancia? ¿La Madriguera?, ¿esa combinación es posible?, ¿de qué me perdí?
-¡Ah! No te había contado- le dijo riendo ante el dramatismo de Rose- La celebración se llevara a cabo aquí.
-¿Qué? ¿No íbamos a husmear en la casa de tu novia?
-Lo que sucede es que mi prometida noto que yo estaba muy nervioso por todo esto, ella lo comprendio y me dijo que podríamos hacerla aquí para que me sintiera mas relajado.
-Uy sí, Potter el damiselo en peligro salvado por la ferviente caballera de armadura rosa brillante montada en un unicornio, Albus pareces la chica en esta relación, ya solo falta que te hayas hecho la manicura para estar perfecto este dia.
Albus discretamente se llevo las manos fuera de la vista de Rose pero esta lo había notado.
-¡¿Qué?! ¿Es en serio?- le dijo hechandose a reír- ¡Te hiciste manicura!
-Ya, está bien, es suficiente, que aun no puedo creer que estes aquí 6 horas antes del comienzo de mi compromiso formal.
-Ya, bien, es que tuve un problema dormilechoso que me retraso un poco.
-¿Un problema qué? Comprendo tu tendencia a inventar palabras pero créeme que no todos sabemos de lo que hablas.
-Olvidalo Chico-No-Me-Toques-El-Manicure.
-Muy graciosa.
-¿Y bien? Dónde está tu novia, quiero conocerla ya.
-Mmm…¡NO ESTÁ AQUÍ! Quiero decir…n-no está aquí, está en…su casa, si, su casa- dijo muy nervioso- pero tranquila, yo te la presentaré. Antes ve a saludar a toda la familia, están en el jardín, yo tengo que ir a recoger el anillo de la joyería, no tardo.
Rose pensó que actuaba muy sospechoso, pero pensó que se debía a los nervios.
-Muy bien Albus- le dijo tratando de anudar cabos, sin poder quitarse esa mala espina que surgió en ella de repente y se dirigió al jardín.
Albus no mentía. Se veía espectacular. El mismo motivo rojo sangre inundaba el espacio con una carga de elegancia que Rose seguía sin saber a qué venía, que fuera por su primo no encajaba, a Albus no le gustaba nada lo pretensioso y que fuera por su novia tampoco encajaba, al chico de los ojos jade no le gustaban las chicas estiradas ni mucho menos.
-¡Rose! ¡Mi niña!- le gritó Hermione corriendo a abrazarla.
-Hola, mamá. ¡Oh! Papá.-dijo Rose a manera de saludo.
-Pero mira cuánto has crecido. ¡Que guapa te ves!- le dijo su madre.
-Rosie, hija, te extrañamos mucho. Espero y no te hayas olvidado de nosotros.
-Eso nunca papá.
Pronto los demás integrantes de la familia Weasley se acercó para saludar a Rose, cada uno lo puso al tanto de lo que hacían y a qué se didicaban en ese momento y esperaban ansiosos lo propio de Rose.
Despues de eso se encamino a las habitaciones de arriba, no había visto a James y sospechaba que estaba por ahí, además aprovecharía para cambiarse de atuendo para ayudar en lo que fuera necesario.
Apenas y pudo escaparse porque raramente notó que todos estaban igual de nerviosos que Albus e incluso percibió que trataban de retenerla en el jardín pero astutamente logro escabullirse.
Subio escaleras arriba cruzando un largo pasillo, justo cuando pasaba por una puerta, de esta se oia una débil pieza de música clásica muggle, Nocturno de Chopin si no se equivocaba. No lo pensó dos veces y abrió la puerta y se encontró con una ordenada habitación con un espejo de cuerpo completo en la esquina izquierda, un perchero negro de metal en el centro de la habitación y un ipod con amplificador del cual las notas de la canción llegaban al auje, pero eso no fue lo que llamo la atención de la joven pelirroja. Oh, no.
Había alguien de espaldas mirando por la ventana de la habitación, alguien con una rubia cabellera, tan rubia como los rayos solares, conocía muy bien esa cabellera y en cuanto se dio la vuelta confirmo sus sospechas.
La pieza de música estaba a un volumen considerable, pero aun así la persona interlocutora de Rose pudo escuchar perfectamente la "dulce" pregunta que salió de los labios rosados de la pelirroja:
-¿Qué coños se supone que haces aquí?
Nota de autora:
He aquí un capitulo más. Dejen comentarios.. Love & Rock.