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La Hermana de mi Enemigo — capítulo 16
Aclaración: La historia esta narrada por el punto de vista de los protagonistas (Ronald Weasley y Draco Malfoy), así que se contara todo lo que pasa al rededor de ellos.**Cada capítulo sera narrado por uno de ellos, en el siguiente, seguirá el otro.**Algunos capítulos transcurren en el mismo tiempo que el anterior, pero con el punto de vista del otro.**Los personajes y/o lugares son sacados de la imaginación de Joanne K. Rowling.**Sin nada más que decir, ¡que empiece la lectura!*Draco —No te preocupes, hijo. Tu desde hace mucho que has quedado en el equipo, no nos vamos a quedar sin un excelente jugador. Sonrío y me vuelvo a las gradas, después de despedirme de Carrow. Pansy me pasa una toalla, me limpio el sudor y levanto la mano, despidiéndome de Hermione, que va ir a la casa de Nott con las Greengrass. Zabini se había ido después de las practicas a su habitación, ya que tenía sueño; como lo envidio, yo quiero irme a dormir pero no, pues a mi padre se le ocurrió la "fantástica" idea de que invite a cualquier lugar a Pansy, así nace el "amor" entre nosotros antes de casarnos. Claro que a ella no le hace falta esto. Me tiende la mano para que la agarre y yo, muy a mi pesar, la agarro, sólo que no con tanto entusiasmo como ella. Con la otra, recojo mis cosas y salimos de la cancha, siendo el centro de atención de muchas personas. ¿No tienen cosas más importantes que hacer que andar mirándonos? Pansy se dirige a su residencia y yo a la mía, para cambiarme. En la habitación no hay nadie, por eso me cambio ahí mismo, luego de darme una ducha. Miro con deseo mi cama, realmente muero de sueño. ¿Aunque hizo la prueba para entrar al equipo de porristas, no tiene sueño? Frunzo el ceño y saco el celular de mi pantalón, claro que no iremos hasta que descanse, aunque se enoje. Un minuto después me llega un mensaje de ella, donde me dice que no importa y que le mande un mensaje cuando quiera ir. Se lo mandaré en cien años. Me tiro en la cama, mirando al techo blanco de la habitación, hasta que por fin mis ojos se me cerraron. Abro los ojos y lo primero que hago es ver el reloj de muñeca que tengo. 20:21. Bufo frustrado y me levanto de la cama, dándome paso al baño, pero antes le mando un mensaje a Pansy para decirle que en un rato salimos. Tomo una ducha, más larga de lo normal, luego salgo y, como no hay nadie, me cambio ahí mismo. Vuelvo a suspirar mientras cierro la puerta de la habitación. Maldigo a mis padres por hacerme esto, no sé cuánto tiempo falta para que obliguen a Hermione a hacer lo mismo. Sólo espero que Zabini no se pase de listo. O si no vera de lo que soy capaz. Frunzo el ceño cuando siento que me chocan el hombro, ruedo los ojos al reconocer el cabello largo y rojo como el fuego de la hermana de Weasley, pero ella no se da cuenta ya que camina con paso apresurado. Tiene puesto un vestido rosa que le lleva hasta sus rodillas y unas sandalias de tacón doradas. Se detiene por un momento, observando su celular, haciendo que la pueda ver mejor, sólo lleva delineador y con eso le basta. Se ve realmente linda. Niego con la cabeza, ¿qué mierda estoy pensando? Me estoy volviendo loco, no hay duda. Pero si que esta hermosa con ese ves..... Iré a ver un medico después de esto. Maldita sea, ¿por qué la sigo mirando? Que bueno que ella esta con su celular, sino..... Suspiro y camino hacia la puerta doble, no pasan ni dos segundos cuando retruenan sus tacos en el piso. También había llamado a la limusina, ya que mi auto esta en la mansión. Pansy esta apoyada en ella, mirando atentamente la hora en su celular, pero una vez que me ve, sonríe. Camino con el ceño fruncido hacia ella, aunque por cortesía le agarro la mano y la ayudo a entrar a la limusina. De sorpresa, ella me besa y yo me trago las ganas de empujarla. El viaje lo pasamos en silencio, ella trata de iniciar una conversación pero yo siempre respondo con monosílabas o fríamente. Cuando llegamos al restaurante más caro de la ciudad, al que frecuenta muy a menudo mis padres, el chófer baja y me abre la puerta, yo agarro una de las manos de ella y salimos. —¿Le traigo su auto o lo recojo yo, señor Malfoy? —me pregunta Marcus. —Me lo traes, pero llego a descubrir un solo rayón o algo y vete despidiendo de tu trabajo. Él asiente y le entrego las llaves, se vuelve a subir a la limusina y se va. Sin soltar la mano de Pansy, caminamos hacia el restaurante. Vamos hacia la recepcionista, le digo mi nombre y nos lleva hasta el último piso del establecimiento. Este lugar tiene cinco pisos, el último se tiene que reservar con anterioridad, al menos que tengo buenos contactos como yo. Ahí tan solo hay una mesa y esta todo decorado para parejas; todo romántico. Hubo personas que han pedido matrimonio ahí. La recepcionista nos entrega dos menús y se marcha en el ascensor. Como un caballero, corro la silla y una vez ella sentada, la muevo a su lugar. Antes de sentarme frente a ella, suspiro. —Sé que esto no te gusta —me dice, enarco una ceja—. Vale, lo odias. Pero quizá pueda funcionar. —Pansy..... Yo no quiero ser malo contigo, nos conocemos desde que eramos niños, a decir verdad, nuestra amistad no fue muy profunda, pero te quiero. Como una hermana —añado, al ver una sonrisa esperanzadora en su cara—. Yo no sé si esto va a funcionar, porque nunca sentí nada por ti. Quizá me siento atraído hacia a ti porque eres linda, si, pero después de eso, no siento nada. —Como digas, pero no vas a poder hacer nada para poder evitar que nos casemos —dice, fríamente—. Tu te casaras conmigo, seras sólo mio, de la misma manera que yo a ti. Te guste o no, Draco Malfoy, tu me amarás. Ceñuda, revisa su menú, yo también. Un camarero sube a pedir nuestras ordenes y se va. Simplemente no hablamos, ella mira por las paredes de vidrio, viendo la luna que ya salió, y yo miro a cualquier lugar, hasta que el camarero vuelve. Nos sirve el vino tinto en nuestras copas y deja los platos frente nosotros. Sera una larga noche. ˜★˜★˜★˜★˜★˜ Me vuelvo solo en mi auto, Pansy llamo a su chófer antes de que terminemos de comer, se enojó y se largó, aunque no me importa, voy a tener que aguantar a mi padre quejándose por eso. Ha empezado a llover hace unos minutos y yo estoy dando vueltas por el lugar, no tengo ganas de ir a mi casa, tampoco a Hogwarts todavía, por eso estoy conduciendo por cualquier lugar. Realmente no sé que espera de mi, yo no puedo ser el chico perfecto que ella quiere y tampoco quiero serlo. Lo que le dije es verdad, quizá nunca mostré tanto cariño hacia ella, pero si la quiero como una hermana, ahora ese cariño se esta desvaneciendo. Frunzo el ceño al ver algo. ¿Acaso esa es la chica Weasley? No esta nada parecida a lo que era hoy. Su vestido esta todo arrugado y mojado, su cabello desarreglado y se nota que estuvo llorando, ya que su delineador esta todo corrido por su cara. —Maldición —murmuro. Acelero hasta llegar hasta ella y toco la bocina. Ella mira el auto por un momento y bajo la ventana con el botón que tengo al lado mio, por la manija. La hermana de Weasley mantiene la mirara seria en mi, lo siento, pero yo sigo mirando en frente—. Sube. —¿Qué quieres, Malfoy? —Que subas porque te morirás de frío —y ahí la miro, pero trato que la preocupación no se muestre en mi ojos, aunque fallo. —¿Para qué? ¿Para qué mañana andes diciendo que estuve llorando? —cada vez que habla, sube la voz—. ¡Eso hacen todos los chicos! ¡¿No?! ¡Te hacen creer que quieren lo mejor para ti y luego se burlan a tus espaldas! —Primero: yo no soy esa clase de persona —enarca una ceja, pero le hago caso omiso—. Segundo: seguramente alguien te trató así y por es crees que y haré lo mismo. Tercero: si lo hago, mi hermana ayudará al tuyo a asesinarme —escucho su suave risa y sonrío inconscientemente—. Venga, sube. Yo también tuve una noche de mierda. Me mira por un rato desconfiada, pero al final asiente, abre la puerta y se sienta. No entiendo porqué quise que suba en un principio en mi auto. Alcanzo la toalla que siempre llevo atrás y se la doy, ella me da una pequeña sonrisa y se seca. —Yo... no quiero ir a Hogwarts —dice—. Realmente no quiero —repite con tristeza—. Pero me puedes dejar ahí y le diré a mi hermano que me llevé a mi casa. —Te llevo yo. Lo último que quiero también es ir a Hogwarts. No me mires así, ni yo sé porqué hago esto. Asiente, me dice como llegar y se queda callada, como yo. Tampoco hay mucho de que hablar, esta es la conversación más grande que hemos tenido desde que nos conocemos y recién le empece a hablar este año. Ella me mira de reojos de vez en cuando, como yo a ella y es que nunca pensé que la llevaría a su casa. Justo a ella, a una Weasley. —¿Y qué pasó? —la miro confundido, ¿qué pasó con qué?—. Dijiste que tuviste una noche de mierda, ¿qué pasó? Sonrío amargado. —Seguro que Hermione ya les contó que nos prometieron con Parkinson y Zabini —ella asiente, mirando adelante—. Y la cosa es que Parkinson quiere que la ame de verdad, pero yo no puedo amarla, porque tan solo la veo como una hermana, ¿entiendes? —Y se enojó —adivina. —Si, me dejó solo en el restaurante ¡y yo tuve que pagar la comida! —ríe nuevamente y sin poder evitarlo, sonrío otra vez—. ¿Y tu? Lo último que pensé que haría en mi vida era charlar con ella como si fuéramos dos viejos amigos. Me pregunto porqué la deje subir a mi auto. Porqué accedí a llevarla a su casa. Porqué le cuento lo que pasó en el restaurante. Y porqué le pregunto a ella que pasó para que este allí. Por lo que me dice, tenía una cita con Dean Thomas, su ex novio, para que hablen tranquilamente, pero ella no esperaba que, una vez que llegara, él dijera cosas realmente feas de ella y que la grabé mientras que estaba llorando. ¿Por qué será que tengo deseos de ir y darle una buen puñetazo a Thomas? Cuando termina con su relato, se sonroja violentamente y se queda de nuevo callada, mirando por la ventana. Tampoco force la conversación, no me apetece hablar con ella, o eso creo. ¡¿Eso creo?! ¡Por supuesto que no quiero hablar con Gin... la chica Weasley! —Mmm... ¿por qué odias tanto a mi familia? Abro los ojos de golpe, no esperaba esa pregunta. Bueno, yo no lo llamaría odiar, sino que no los tolero, sobre todo a Ronald Weasley. Pero es porque... porque... pues... En realidad, no lo sé. —Supongo que es porque... mis padres no se llevan bien con los tuyos. —Esa es la respuesta más estúpida que he escuchado —dice, riendo—. ¿Así que nomas no te llevas bien con nosotros porque tus padres no quieren? —Pues... —Hermione es una Malfoy y ya se ha convertido en mi mejor amiga. —A ser sinceros, yo siempre pensé, y sigo pensando, que ella es adoptada —suelta una carcajada y yo me río en voz baja. Ella frunce el ceño un segundo y luego dice algo que me deja desconcertado: —Quizá si tus padres no destetaran a mi familia, hubiéramos sido buenos amigos. Después de eso, nos quedemos en silencio, lo único que se escucha es el ruido del auto al conducir y el de las gotas golpeando bruscamente las ventanas y el techo. Al poco tiempo, cuando tengo que parar en un semáforo, veo que ella se ha quedado dormida, con la cabeza reposando en el viento. Titila de frío inconscientemente y, confundido, me saco mi campera y se la pongo encima, todavía aturdido por hacer aquello. Ella se ve totalmente bella a dormir. Los dedos de una de sus manos esta enredada en su cabellera rojiza, la otra esta en su mejilla. Tiene el ceño algo fruncido, haciendo que las pecas de su nariz se junten, algo que hacía que se vea tierna. Sus pies, que están desnudos porque ella se había sacado sus sandalias cuando entró al auto, están juntos, al igual que sus piernas, como pude notar. Se ve sinceramente hermosa dormida. Suena un claxon y me doy cuenta que el semáforo ya había cambiado, acelero y a la vez niego con la cabeza, quitando esos pensamientos de mi cabeza. Suena mi celular, ella se sacude pero sigue durmiendo, pongo el auto en modo manos libres y lo agarro, para contestar. Cierro los ojos, frustrado, es mi padre. Lo pongo en el soporte para celulares y lo pongo en altavoz, después de que respondí la llamada. —¿Hola? —¡Draco Lucius Malfoy!—exclama. La chica Weasley se levanta bruscamente y yo le haga una señal de manos para que no hable, ella asiente y pone atención a la conversación—. ¡Me puedes explicar porqué el padre de Pansy llamó para decirme que llegó llorando a su casa!—¿Porqué se rompió la uña? —le digo, inocentemente. Ella se lleva las manos a la boca, tratando de que su risa no se escuche. —Te estoy diciendo en serio. ¿Qué pasó en el restaurante? ¡Se supone que tenías que hacer que sea la mejor noche de su vida, no que se ponga a llorar!—En mi defensa, le dije la verdad, que la amo como una hermana y ella se enojó. —¡Claro que se iba enojar, estúpido!—Ginn... Al diablo, Ginny abre la boca al oír lo que dijo mi padre, al parecer no esta acostumbrado a una relación padre-hijo así—. ¡¿Acaso no te has dado cuenta que ella te ama?! ¡No quiero que esto se vuelva a repetir! ¡¿Me escuchaste?!*—Si, padre. —*Bien. Mañana quiero que le pidas a primera hora disculpas y que la lleves a otra cita. ¡Y esta vez, haz algo bien!*La llamada se corta y yo ruedo los ojos, ¿es que no se da cuenta que detesto más que nada esto? Siento la mirara de Ginny en mi, pero aún así no volteo a verla; una es porque si o hago, puede que choqué; otra porque no quiero ver su mirara de lastima. Escucho su suspiro y se vuelve a acomodar para dormir. —Gracias por taparme —murmura, haciéndome sonrojar levemente—. Y por el aventón a casa. —De.. nada. —Eso es un comienzo —escucho que susurra, ¿comienzo de qué? Pero aún así no le pregunto. Unos diez minutos antes de salir de la ciudad, para ir a Ottery, ella vuelve a caer en los brazos de Morfeo. Paso el pueblo, llegando a la parte del campo. Nunca me gustaron los lugares como estos, mucha humedad y bichos, no gracias. Hermione es la que le gusta acampar, ha venido muchas veces con los Greengrass, porque a mis padres tampoco le gusta esto. Veo el humo de lo que supongo que es de su chimenea, por eso la sacudo suavemente para que se levante. Cuando lo hace, me mira con el ceño fruncido y enojada, por despertarla. Señalo con la cabeza hacia el humo y ella solo asiente. —Hasta acá llego —le digo, estacionando el auto. —Gracias —me dice. Duda unos segundos, pero al final me da un rápido beso en la mejilla y sale del auto, dejándome aturdido. La veo caminar con paso apresurado por el lugar y cuando estoy apunto de arrancar de nuevo el auto, me acuerdo de que ella tiene mi campera, pero igual ella ya había desaparecido de mi vista. Ruedo los ojos y me pongo en marcha. ˜★˜★˜★˜★˜★˜ Cuando al fin se me da por regresar a mi habitación de Hogwarts, luego de ir a un bar a beber algunas copas, lo primero que hago es tirarme a la cama. Son casi las tres de la mañana, que bueno que mañana es sábado, porque sino, dudo que me fuera a levantar tempranos. Potter, Longbottom y Weasley están desparramados en sus camas, durmiendo. De repente, me acuerdo del primer sueño que tuve con Ginny, en el momento cuando la beso, algo que, por muy extraño que suene, no parece muy malo. Sé que el dibujo que también hice lo tiene ella, ya que, una vez que fui a la habitación de ella para hablar con mi hermana, lo vi pegado en la pared. Ese es uno de mis mejores dibujos que he hecho. Después de que me haya dormido de nuevo ese día, cuando me desperté, tenía la cara de mi hermana frente mio. Estaba solo en la habitación con ella y me hizo un largo, largo interrogatorio, el cual traté de esquivar todas sus preguntas. En el momento que entró Potter a la pieza, ella terminó con su sesión de preguntas y se marchó, eso si, estoy seguro que aún sigue creyendo que yo hice ese boceto. Y tampoco se equivoca. Y sin querer, queriendo, mientras pensaba en eso, hice otro dibujo de ella, en la que aparece como la había visto hoy, antes de salir con Pansy. En el dibujo esta sonriendo, sentada en el césped, con su cabello flotando por el aire y en sus manos hay una rosa roja, ademas de que en su cabeza hay una diadema de rosas blanca. Me muerdo el labio, mientras que, en vez de tirarla como la vez pasada, cierro la libreta, dejándola ahí junto a otros dibujos que hice. Tengo una y mil preguntas que hacerme, todas relacionadas con aquella pelirroja. ¿A quién puedo pedir ayuda? Definitivamente a mis amigos no, ni tampoco a Hermione, ni siquiera tengo que contar a mis padres. Así que, ¿a quién le voy a ir con mis problemas para qué me explique porqué estoy pensando muy seguido con ella, ademas de que ya es la segunda vez de que la dibujo y tenemos que contar que la deje subir a mi auto y la llevé a su casa, sin siquiera rechistar, porque estuve hablando un poco y tranquilamente con ella, como si fuéramos amigos y que nuestras familias no se destetaran, aparte de que, cuando la deje, ella me dio un beso en la mejilla que me dejó sin palabras? Abro los ojos de par en par. Por favor, dime que no es lo que creo que es. Digo, no puede ser, ¿cierto? Es totalmente estúpido creer que es cierto. A cualquiera le puede pasar lo que me pasa a mi y no estar ena... enamo.... Estar eso de una persona, ¿verdad? Oh, por Dios... Me estoy enamorando de una Weasley.