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La Hermana de mi Enemigo — capítulo 2
*Aclaración: La historia esta narrada por el punto de vista de los protagonistas (Ronald Weasley y Draco Malfoy), así que se contara todo lo que pasa al rededor de ellos.**Cada capítulo sera narrado por uno de ellos, en el siguiente, seguirá el otro.**Algunos capítulos transcurren en el mismo tiempo que el anterior, pero con el punto de vista del otro.**Los personajes y/o lugares son sacados de la imaginación de Joanne K. Rowling.**Sin nada más que decir, ¡que empiece la lectura!*Draco Me levanto sobresaltado. Estoy tan helado, que me abrazo a mi mismo. El chorro de agua recorre todo mi cuerpo, desde mi cabello hasta mis pies. Titilo de frío, pero ella solo se ríe. La miro, con el ceño fruncido, demostrando todo mi enfado hacia ella. —¡Arriba, arriba, arriba! ¡Vamos que ya prepararon el desayuno! —grita, aplaudiendo sobre su cabeza, luego sale por la puerta de mi pieza. Como el agua que se desliza sobre mi, mi enojo se esfumo rápido. No puedo enojarme con ella. Es mi mejor amiga, mi hermana preferida. Hermione es la persona que más me conoce en el mundo. Puede estar a metros de mi, pero igual se daría cuenta si me pasaba algo. Es la única que le permitía tratarme como quisiera. Aunque eso lleve que me despierte todos los días mojándome con agua helada. Ella tiene el pelo entre castaño y rubio y unos ojos cafés. Es algo alta, le llevo una cabeza. No es igual a mi madre, que siempre trata de lucir mejor que todas, ella, solamente si esta de buen humor, pero con una maravilla de humor, se maquilla y se arregla el pelo. Pero si no lleva el pelo enmarado y sin una pizca de maquillaje. Le gusta usar ropa cómoda, nada ajustado, al menos que valla a una fiesta. Y tiene el poder de hacer sonreír a cualquier persona que se sintiera frustrada. Pero tampoco es un ángel. Como toda Malfoy, tiene el orgullo de la familia. Es mejor no meterse con ella, porque sino te destruirá como a una mosca. No tiene el ego que tengo yo, o mis padres, apenas se parece a nosotros. Ella es amable con cualquiera, sin importar de que sociedad sea, es agradable, bondadosa y una buena persona. Hay veces que la envidiaba por conseguir amigos con tanta facilidad. Me levanto de la cama, todavía con mis brazos envolviendo mi torso. Camino hacia mi baño privado y me quito la ropa mojada. Me miro en mi espejo y veo mi pelo rubio platinado que tiene toda la familia, a excepción de Hermione. También veo mis ojos grises, heredados de mi padre, y la sonrisa que saque de mi madre. Aunque no puedo ver mi cuerpo, sé que esta en forma, todas las chicas están locas por mi por eso. Pero, cualquiera que se acercara a mi, Hermione la atacaba hasta que se valla, remarcando que yo no estaría con ninguna niña hueca. Me meto a la bañara, dispuesto a darme una ducha caliente, para tratar de sacar el frió de mi cuerpo, el cual ya esta acostumbrado al agua fría que me lanza mi hermana para despertarme. Me despierta así desde los nueve años, pero, cuando ella cumplió los once, dejo de hacerlo seguido, ya que se tuvo que ir a Francia. Ella estudiaba en la Academia Beauxbatons para Señoritas de París, es el internado más caro de aquel país, y al que ella quería ir, pero se sentía muy triste cada vez que se tenia que marchar de nuevo allí luego que terminen las vacaciones. Se graduó este año con las mejores notas de su curso. En cambio, yo fui al Colegio Secundario Hogwarts. Mi padre me quería mandar al Instituto Durmstrang para Chicos en Suecia, pero como mi madre dijo que no toleraría tener a fuera a sus dos únicos hijos y Hermione deseaba más que cualquier cosa ir a Beauxbatons, decidí ir a Hogwarts. Tengo un grupo de amigos, los cuales sus padres son amigos de los míos, pero a Hermione no les agrada. Ellos son los únicos que saben que tengo una hermana, nadie más, ni los profesores, lo sabían. Como no hablo con nadie más, nadie lo sabe. Y me parece muy gracioso empezar la Universidad Hogwarts (Hogwarts tiene secundaria y universidad) y entrar con Hermione, y que todos vean que tengo una hermana, porque todos los de mi curso en la secundaria irán a aquella Universidad. Hoy, 1° de Septiembre, empezaríamos en la Universidad. Aunque no lo diría en voz alta, estoy nervioso, pero no por empezar un nuevo año de estudios, sino que ahora mi hermana no estaría en una colegio solo para chicas, ahora estaría rodeada de chicos, y yo no quiero que ninguno se acerque a ella más de lo debido. Hablando del rey de Roma, escucho su voz en mi pieza: —¡Si no sales en cinco minutos, te iré a buscar, aunque estés vestido o no! Sabiendo que su amenaza es verdadera, ya que no sería la primera vez que pasaba, me apuro. Por su voz, puedo saber que esta emocionada por empezar de nuevo las clases. A ella le gusta el estudio y, por supuesto, los libros. ¿Cuántas veces la escuche pedirme o pedirle a mis padres que le compren un libro? Me coloco la toalla, luego de salir de la bañera y secarme el cuerpo, al rededor de la cintura. Salgo del baño. No hay rastros de Hermione, así que me saco la toalla tranquilo, una vez que había elegido la ropa que usaría hoy (remera azul, un jogging negro y un par de zapatillas negra y blanca). Después de vestirme, salgo de mi pieza, agarrando mi mochila con las cosas para la Universidad. La dejo en el sofá de la sala y voy al comedor, donde Hermione esta teniendo una practica con mis padres. Me siento al lado de ella, mientras que Amanda, la ama de llaves y cocinera, me deja el plato de comida junto con un jugo de naranja. Cuando terminamos, Hermione sale dispara hacia su pieza. Media hora después baja, cambiada de ropa. Lleva puesto una camisa suelta rosa y un jean corto, ademas de sus zapatillas favoritas. Frunzo el ceño, se ve realmente hermosa, y tengo miedo de que alguien más la viera de la misma forma. Vamos a la sala, mientras que papá le dice a su hija que se valla a cambiar, que no quiere que valla así a la Universidad. Pero ella hace como si no lo escuchara, así que papá tiene que dejar pasar eso, aunque no esta de acuerdo. —Suerte para ambos hoy —nos deseo nuestra madre, dándonos un beso en el cabello a cada uno. Desaparece escaleras arriba. —Cuida a tu hermana, Draco. Que ningún chico se acerque a ella —Hermione voltea los ojos, a la vez que yo asiento decidido—. Hagan saber de que familia son y enorgullezcan a sus padres. Buena suerte. Hermione le da un beso en la mejilla y yo le doy un apretón de manos, luego él desaparece por la puerta de su despacho. Agarro las llaves del auto y salimos de la casa. Subimos al auto y, cuando toco un botón, las rejas se abren, dándonos paso a salir. Prendo la radio, pero lo lamento al instante, pasan una canción de la banda favorita de ella, justamente la banda que odio. Lo que duro la canción, casi tres minutos, se la paso cantando, o gritando, solamente para molestarme. —Oh, vamos, es genial. —Para ti —le dije—. Cantan muy mal, y los integrantes del grupo no saben diferenciar los pasos de baile. Son la peor banda que vi —el golpe que me dio hace que soltara un gemido de dolor—. ¡Auch! —Ops. Volteo los ojos, antes de hablar: —Mejor que ningún chico se acerque a ti —ahora es el turno de ella en voltear los ojos—. Y espero que tu tampoco te acerques a ello. —Tampoco me morderán, Draco. —Eso es lo que crees tu. —Amabas que este en un colegio solo para chicas, ¿no? —En parte no porque te tenía lejos, pero en parte si porque ningún chico se podía acercar a ti. Lastima esa vez que un colegio tuvo que ir al tuyo, y un chico te beso —ella se ríe, y yo le sigo. —¡Me robaron mi primer beso, Draco! —ríe. —¿Y? ¿Crees que a mi no? Acuérdate que Pansy se hizo la tonta y cayo sobre mi, luego me beso. —Valla nuestros primer beso —se burla. Cambio de estación y la dejo cuando están pasando una de mis canciones favoritas. Canto la canción junto a Hermione, ya que conoce el tema. El resto del viaje la pasamos cantando canción por canción que aparecía, aunque no la sepamos, en esas inventábamos cualquier palabra. Apago el motor cuando llegamos. Ella agarra su bolso enérgicamente y baja, olvidándose por completo de cerrar la puerta. Salgo del auto, cierro la puerta y veo como corría hacia su amigo para saludarlo. Porque conozco a Longbottom, sino lo golpearía por alzar a Hermione y darle vueltas en en aire. Pero nomas lo conozco gracias a ella, pero no somos amigos. Ellos dos se conocieron a los diez años, cuando fuimos a una playa, desde entonces son amigos. Cierro la puerta que dejo abierta y camino hacia ellos. —Bájala, Longbottom. O te romperé la nariz —él me obedece y me dio una sonrisa tímida, cosa que no devuelvo. Hermione me dedica un ceño fruncido—. Iré a ver a mis amigos, ¿vienes? —No, gracias. Asiento y me alejo de ellos, escuchando como ella le dice que tiene que dejar de tener miedo hacia mi. Si, como si eso fuera a pasar. Veo a mis tres mejores amigos cerca del árbol, voy hasta ellos y me siento a su lado, mientras chocamos los puños en forma de saludo. Blaise Zabini es un chico alto de piel oscura, al igual que su pelo, con ojos castaños. El me pasa en la arrogancia y en la vanidad. Lo conocí desde niño, porque su madre y la mía son mejores amigas. Lo que no me gusta de él es que coquetea con mi hermana, a pesar de todos los golpes que le doy, él sigue por que "ella es la chica ideal para el", como él dice. Vincent Crabbe y Gregory Goyle parecen mellizos. Ambos tienen el pelo y los ojos oscuros y la piel pálida. Siempre hacen todo lo que yo quiero, lo que sea. Los conozco desde los 11, cuando vinieron a casa para ir al colegio, porque sus padres son amigos de los míos. Yo soy un especie de Dios para ellos. Y Crabbe y Goyle me respetan tanto que siguen mi primera regla: no acercarse a mi hermana. Desearía que Zabini siguiera aquella regla. —Osea que vamos a tener a la sexy de tu hermana con nosotros —comenta Zabini. Pongo mi mano en su frente y la empujo para atrás, haciendo que su cabeza se golpee contra el tronco del árbol—. ¿Qué? —Acuérdate que es mi hermana. —¿Crees que soy Crabbe y Goyle? ¿Qué olvidare que Hermione es una mujer hermosa? Ni lo sueñes, hermano —me dice, y para su mala, recibe otro de mis golpes —Lo digo en serio —él se encoge de hombro, pero no continua con el tema. Zabini, desde la primera vez que la vio, se comporta así con ella, con descaro, a pesar de ser un niño. Recuerdo la vez que él entró a su pieza mientras ella estaba estudiando. Él había cerrado la puerta y se acercaba a ella, pero sólo para robarle un beso. Pero ella se levantó y, fingiendo que quería lo mismo, se acercó a el, meneando de una forma coqueta las caderas, y una vez cerca de él, le dio un rodillazo en su entrepierna y cuando cayó al suelo, le pegó dos patadas en su estomago. Pero, a pesar de todo eso, él sigue intentándolo. Llegue a pensar que él esta enamorado de ella, pero siempre lo veía con una novia diferente, y aquellas suposiciones se fueron esfumando. Mientras escuchaba a Goyle contar sobre sus vacaciones, giro la cabeza, Hermione esta junto a Longbottom, pero alguien más se le había acercado. Astoria Greengrass es la mejor amiga de mi hermana, siempre esta en casa, nos hablamos y todo, pero no somos amigos. Hermione trato millones de veces que seamos amigos, pero no funciono, aunque le basto que no saludemos con un simple "Hola" y nos despidamos con un "Hasta luego". Vuelvo centrar la atencion en Goyle. —Hay viene la hermosura —giro mi cabeza y veo que Hermione se dirige hacia acá—. ¿Cómo estas, preciosa? —Draco, ¿me prestas dinero? —me pide, haciendo caso omiso a Zabini. —Yo te lo puedo dar a cambio de un beso —ella suspira y luego le pega fuertemente en la pierna, haciendo que a él se le escape un aullido de dolor. —¿Para qué lo quieres? —le pregunto, sacando los billetes de mi mochila. —Iré al kiosco a comprar algo con Neville y Astoria antes de entrar —contesta, agarrando el dinero. Ella se esta yendo, cuando recuerdo algo. —¡Hey, papá no te había dado plata! —le grito, ella asiente y hace un gesto con la mano, restando importancia—. Genial, me afano plata. Nos reímos y continuamos con nuestra practica. Pero, luego de un momento, Zabini me desea suerte, ¿pero por qué? Y un grito me saco las dudas. Pansy Parkinson, una chica adinerara que esta muerta por mi, se acerca corriendo hacia nosotros, con su top negro y un short de jean, ademas de unas sandalias doradas, y con su pelo azabache suelto y con sus ojos azules resaltando gracias a su rimel. Sé que se viste así para mi, pero yo no le daba importancia. O al menos, no tanto. Ella, como si nada, se sienta en mis piernas, pero con un rápido movimiento, la saco de encima y la coloco al lado mio. Frunce el ceño, pero no dice nada. Saludo a los chicos y a mi, como si nada hubiera pasado, pero ellos tienen una sonrisa burlona en sus rostros. Nos levantamos cuando la subdirectora salió afuera, miro para todos lados, pero Hermione todavía no había llegado. Nos pusimos en la delantera, alguien choca contra mi y me doy vuelta. Le frunzo el ceño a la persona que tengo delante, la hermana menor de mi peor enemigo, que justamente esta al lado de ella. La chica no parece darse cuenta de mi presencia y se coloca al lado mio, pero su hermano si y me mira de la misma forma desafiante que yo a él. Estoy seguro que empezaríamos a pelearnos, sino fuera porque alguien le pego en el hombro cuando pasaba. —Oh, lo siento, no te vi —ruedo los ojos, al ver como mi hermana se disculpa con aquel tipo. Pero me enoje cuando él sonríe. Luego, ella me pega en la cabeza—. Te estuve buscando por todos lados. —No es mi culpa que te fueras a comprar —la agarro de la mano y la tiro al lado mio, cuando ella volteo la cabeza y le sonríe al chico, como él lo hacía—. Creo haberte dicho que no te acercaras a ningún muchacho —le murmuro, mirando como él se pone al lado de su hermana. —Uff, este sera un año largo —rezonga. —Y sin nada más que decir —dice la subdirectora que esta parara en la entrada de la Universidad. Es una mujer de edad avanzada, pero tiene el aire de ser más joven. Su pelo negro esta atado con un moño, pero muchos mechones se le escaparon, ademas tiene un rostro severo—, ¡bienvenidos a Hogwarts!