← La Hermana de mi Enemigo · de
La Hermana de mi Enemigo — capítulo 3
Aclaración: La historia esta narrada por el punto de vista de los protagonistas (Ronald Weasley y Draco Malfoy), así que se contara todo lo que pasa al rededor de ellos.**Cada capítulo sera narrado por uno de ellos, en el siguiente, seguirá el otro.**Algunos capítulos transcurren en el mismo tiempo que el anterior, pero con el punto de vista del otro.**Los personajes y/o lugares son sacados de la imaginación de Joanne K. Rowling.*Sin nada más que decir, ¡que empiece la lectura!Ronald El grito de mi madre me levanta. Suspiro. Anoche apenas había dormido, porque mis hermanos tuvieron la "brillante" idea de jugar a "Verdad o reto" toda la madrugada, diciendo que tenía que estar preparado para la Universidad. Claro, nomas lo hicieron para molestarme. Ellos ni saben que es la Universidad. Y para colmo, fue sólo a mi, no a mi hermana, ella seguramente durmió bien toda la noche, en cambio yo... Hoy me dormiría apenas llegue. Mis hermanos mayores, los bromistas de la familia, entran a mi cuarto. Fred y George se acercan con una sonrisa en su rostro. Siento miedo. Las sonrisas que tienen claramente dicen: "Haremos algo... Algo que no sera agradable". Y de pronto, ellos están encima mio, saltando mientras cantan/gritan: —¡Levántate, Ronnie, hora de desayunar! Los empujo y ellos caen de la cama, chocando sus caras contra el piso, pero en vez de enojarse, se matan de la risa conmigo. Lo bueno de ellos es que nunca se enojan. En toda mi vida, solamente los vi dos veces enojados: la primera, fue aquella vez que un chico insulto a nuestra familia; la segunda, cuando unas chicas se metieron con nuestra hermana. Después, nunca los vi enojados, es muy raro verlos así. Ademas, a pesar de tener veinte años, siguen siendo unos inmaduros indomables. Los dos me agarran de las manos y me sacan de la cama. Y me llevan hasta el baño, todavía tirando de mi mano, abren la puerta y me empujan adentro. Nunca encontrare a gente como ellos. Me quito sólo el bóxer que tengo y me coloco bajo la ducha. Es más o menos como una tradición que los chicos Weasley duerman con una solo prenda. Unos golpes en la puerta me confirman que mi hermana menor se levantó, y que quiere entrar al baño. Ginny es la primera mujer en la familia Weasley después de muchos siglos, y según todos, va a ser muy exitosa. Ella, a pesar de ser un año menor, empezara hoy conmigo en Hogwarts, ya que, gracias a su gran desempeño estudiantil, la adelantaron un grado en cuarto año de secundaria. Y eso es genial, ya no me tendría que preocupar por si algún chico se le acercara, ahora la tendré cerca mio, y no permitiría que ningún chico se pase con ella. —Espera, Ginny. Ya salgo —exclamo. —Rápido, que ya no tenemos que ir. —¡Ni siquiera comí! ¡Y todavía falta una hora! —me quejo. —¡Pero yo ya me quiero ir! Bufo. ¿Qué iba a tener de bueno ir a la Universidad? Sólo sería tarea, profesores estúpidos, grupitos de mimados y, lo peor de todo, tarea. Lo bueno es que mi otro hermano mayor, Percy, ya no esta en la Universidad, sino en la Facultas, porque si esta él, estoy seguro que no nos dejara hacer nada divertido. Él es como una especie de persona aburrida, aunque, algunas veces, muy raras veces, se comporta como todos sus otros hermanos: hace bromas, se divierte, se va de juerga y esas clases de cosas. Termino con mi baño y agarro una de las toallas, me la envuelvo alrededor de la cintura. Al abrir de la puerta, veo a mi hermana, esta de brazos cruzados, el ceño fruncido, con su piyama de ositos y el pelo todo alborotado. Sonrío, pero ella pasa al baño, chocando "accidentalmente" contra mi hombro. Me rió mientras camino hacia mi cuarto. Agradezco que mis cinco hermanos mayores ya se habían mudado de la casa. Bill, el primer hijo de mis padres, Charlie, el siguiente, Percy, el tercero más grande, y los gemelos Fred y George ya se habían mudado, pero habían venido el fin de semana para poder acompañarnos a Ginny y a mi a la Universidad. Bill vive en una casa a las afuera de Tinworth Cornwall, con su mujer, Fleur. Charlie vino de vacaciones, porque el vive en Rumanía, ya que trabaja como arqueólogo; luego de despedirse de nosotros, volverá a aquel país. Percy vive en un departamento, cerca de su trabajo, él es un doctor muy reconocido y dueño del hospital San Mungo. Fred y George viven en un pequeño departamento que esta ubicado arriba de su tienda de juguetes, Toy's Weasley, se llama. Así que, los únicos que quedan, son mi hermana y yo. Oh, bueno. Ahora que viviríamos en la Universidad, la casa sólo la habitarían mis padres. Termino de ponerme la ropa nueva que me compró mi madre: vaqueros negros, camisa a rayas blancas y rojas y unos botines verdes. Mi mamá, Molly, aunque ya sea mayor de edad, ella seguiría comprándome ropa, haciéndome la pieza, haciéndome la comida, en resumen: haría todo por mi, como si fuera un niño pequeño. Lo mismo que con mis hermanos, a pesar que el mayor tenga veintisiete años. Salgo de mi habitación, cerrando la puerta con llave, no es bueno dejarla abierta si están los gemelos. Bajo por las escaleras y me dirijo a la cocina, donde mis otros hermanos están devorando la comida a grandes cantidades, mientras mi papá lee el periódico. No es por exagerar, pero mi mamá es la mejor cocinera del mundo. Y no soy el único que lo dice. Me siento en la mesa con ellos y, luego de que me dieran los buenos días y que mi mamá me de un beso en la frente, me sirve la comida. Antes que diera mi primer bocado, Ginny ya esta ahí con nosotros. Ella es la primera y única chica que conozco que no se quedaba dos horas bañándose y cinco cambiándose. Se sienta al lado mio y mamá le sirve la comida. —¿Y? ¿Cómo están? —pregunta papá, luego de tomar un sorbo de su café. —Emocionada —contesta Ginny, con una sonrisa radiante en la cara. —¿Y tu, hijo? —Mmm... no sé. Algo nervioso, creo. —Gran respuesta —se burla Fred. —Mejor que vengan a visitarnos de vez en cuando —dice mamá —Por supuesto que si, ma. ¿O acaso crees que en la cafetería va a ver comida mejor que la tuya? —la alago, ganando una sonrisa de su parte—. Dios, Harry ya debería de estar acá. Y como por arte de magia, alguien toco afuera la bocina. Harry es mi mejor amigo desde los once años, lo conocí en la escuela secundaria de Hogwarts. La gente diría que somos gemelos, ya que tenemos los mismo gustos, pero en la apariencia somos totalmente diferentes. Él azabache, yo pelirrojo; él ojos verde esmeralda, yo ojos azul cielo; él no tiene pecas, yo si; él medio alto, yo alto. Pero, sacando todo eso, somo completamente iguales. Bill se levanta y se asoma a la ventana, saca la cabeza y llama a Harry. A los minutos, el esta saludando a toda mi familia, se sienta entre Fred y Ginny. Mamá le ofrece comida, pero él la rechaza, diciendo que ya había desayunado. Mientras como, escucho como esta en una animada charla con mi hermana. Hace un par de años creí que ellos dos terminarían juntos, ya que se llevaban muy bien, pero, con el tiempo, entendí que ellos dos se aman como hermanos. Es una pena; no puedo pensar en persona mejor para Ginny. —Entonces... ¡a la Universidad! —dijeron Fred y George, una vez que todos estaban listos. Pusieron su puño adelante de ellos y salen corriendo hacia el auto de Harry. En el iríamos Ginny, los gemelos y yo, y, obviamente, Harry. Luego, en el auto de la familia, irían todos los demas, ya que es un auto lo bastante grande para que entren todos. Nos subimos a los coches y nos pusimos en marcha para ir a Hogwarts. Harry prende la radio y escuchamos una canción favorita de Ginny que, casualmente, no soporto, pero ella no la saco, sino que le sube más fuerte el volumen para molestarnos. —¡No se quejen y canten! ¡*I never miss a beatI'm lighting up my feet...! Muevo la cabeza, divertido, mientras escucho a Fred, George y Harry tratar de seguir la letra de la canción. Saco mis audífonos de mi mochila y me los coloco, lo enchufo a mi celular y selecciono algunas canciones para escuchar. Mi casa esta ubicada en Ottery St. Catchpole, Devon. Si, muy lejos de la Universidad. Y como seguramente el viaje sera largo, aprovechare para dormir un rato. Cuando abro los ojos, estamos a tres, dos, una cuadra de Hogwarts. La radio esta apagada, y Ginny esta mirando por la ventana, tratando de ver el establecimiento. Fred y George están mandando mensajes de texto a su mejor amigo, Lee Jordan, que, en cambio de ellos, ha seguido con sus estudios y va a la Universidad Hogwarts; aunque, cuando tiene tiempo, los ayuda en su juguetería. Él va a tercer año, y esta más que seguro que, cualquier cosa que hagamos, él le va a decir a mis hermanos. El auto de mis padres nos adelantan y son los primeros en bajar, mis hermanos cuando bajan, se estiraran, al parecer el viaje no fue tan bueno. Ginny casi sale corriendo del auto y se junta con sus hermanos y padres, bajo tan rápido que se olvido de su mochila, Harry la agarra y los cuatro bajamos. Después de lagrimas, sonrisas, recuerdos, besos y abrazos, mamá y papá se van, Bill fue a su trabajo, Charlie camina hacia el aeropuerto, Percy fue junto, para todavía nuestra sorpresa, su novia, Penélope Clearwater, y los gemelos se juntaron con su amigo, luego se irían a su trabajo. Harry, Ginny y yo nos quedamos cerca de la acera. —No lo puedo creer. ¿Ese es Neville? —termino de prender mi cigarrillo y levanto la cabeza. Miro hacia donde están mirando los chicos y vi a uno de mis mejores amigos dar vueltas en el aire a una chica. Sonrío. —No nos dijo que tiene novia —tomo una calada de mi cigarrillo y miro a mi hermana—. Mejor que nadie te de vueltas así. —Oh, cállate, Ron. —Espero que compartamos habitación. —No, esperemos que no compartamos habitación con ninguno de los niños ricos —corrijo. Harry asiente y juntos buscamos a aquel grupito. Los vemos sentados bajo uno de los arboles, hablando. Pero lo que nos sorprende es que, la chica a la que Neville le estaba dando vueltas, se dirige hacia ellos—. ¿Tu ves lo mismo que yo? ¿Qué la novia de Neville fue a hablar con Malfoy? —¿Y le esta dando dinero? —agrega. Doy otra calada —Y esto, hermano mio, es la Universidad. Aquella chica vuelve con Neville, que ahora estaba hablando con otra chica, que, justamente, es una chica rica, pero, para buena suerte, no es igual a los otros. Ella es una buena amiga nuestra, al igual que su hermana mayor. Luego, Neville, Astoria y la chica se fueron al kiosco de al frente. Centre toda mi atención al auto que llega. Suspiro y cierro los ojos. —¡Ro-Ro! Harry y Ginny se ríen disimuladamente, mientras fuerzo una sonrisa, pero termino pareciendo una mueca. Lavender, mi ex novia, que, desgraciadamente, sigue enamorada de mi, se acerca a mi con su ropa; Ginny le dice "La ropa de puta". Río a recordar eso. Se acerca a mi y me planto un beso en la boca, la aleje de mi bruscamente y frunzo el ceño. Pero ella sólo me dio una sonrisa coqueta. —Ups, perdón. La costumbre —movió la mano, en signo de indiferencia. Por supuesto que era la costumbre. Mientras salíamos apenas hablábamos, ella siempre me besaba, y no tierna o dulcemente, desde la primera vez, me beso con pasión y deseo. ¿Cuántas veces trato de llevarme a la cama? Pero yo siempre la paraba, aunque se enojara—. ¡Cuñis, que bueno que estas acá! —otra calada. No tuvo que decirle "cuñis" a mi hermana. —¿«Cuñis»? —espeto, borrando la sonrisa de la cara de Lavender—. Por lo que se tu y mi hermano ya no están saliendo, y dudo mucho que lo que tenían antes fuera una relación "sería" —la rubia de mi ex frunce el ceño. —¡Ro-Ro, ¿vas a permitirle que me hable así?! —exclama. Me río. —Si piensas que te voy a defender de algo cierto, ademas de contradecir a mi hermana, estas muy equivocada —tiro el cigarrillo y lo piso, hasta que se apaga, mientras escuchaba los quejido de ella. Aún no entiendo como seguía tratando de enamorarme y de tratar de ser amiga de Ginny—. Vamos, que ha salido la subdirectora de Hogwarts. Haciendo caso omiso a las suplicas de Lavender para que le lleve su bolso, camino con mi amigo y hermana hasta la muchedumbre de alumnos que tratan de escuchar a la mujer, después de despedirnos de los gemelos. —Hay que ir adelante —dice Ginny. Le digo a Harry que lo vería adentro, porque había encontrado a Neville y estoy seguro que quería hablar sobre la escena pasada, y como Ginny me tira la mano me alejo de ellos. Cuando pasamos la mitad de la población estudiantil, mi hermana me suelta la mano, apurándome para ir hacia adelante. Cuando me doy cuenta, ya estamos adelante y Ginny acaba de chocar con alguien, aquella persona se da la vuelta y puedo ver quien es. Ginny, lejos de lo que pasaba a su al rededor, se coloca al lado de él, pero yo miro al chico que tengo adelante. Draco Malfoy, mi peor enemigo. Ya estoy apretando los puños, igual con él, cuando alguien choca contra mi. —Oh, lo siento, no te vi —se disculpa alguien, con la voz de una muchacha. Bajo la vista, ya que aquella chica era más baja que yo. Es la novia de Neville. Sonrío, aquella chica era muy bonita. ¿Pero que dices, Ron? Es la novia de tu amigo—. Te estuve buscando por todos lados —le dice a Malfoy, luego de pegarle en la cabeza. Lo que fue raro es que él no sé enojo, simplemente le dice: —No es mi culpa que te fueras a comprar. Okey, ¿esa chica es la novia de Neville o de Malfoy? La miro, tratando que algo me de una respuesta. Ella se da cuenta y gira la cabeza, entonces le sonrío, y ella me la devuelve. Pero es por poco tiempo que nuestras miraras se cruzaron, ya que Malfoy la tira de la mano y la puso al lado de él. No escucho lo que le dice al oído porque me voy con mi hermana, que esta escuchando muy atenta cada palabra que dice la mujer. —Y sin nada más que decir —dice—, ¡bienvenidos a Hogwarts! Hay un aplauso en general y nos adentramos al establecimiento, mientras que la subdirectora se presenta (se llama Minerva McGonagall) y nos muestra cada parte de la Universidad, aparte de decirnos que también es profesora. Los viejos alumnos se fueron al auditorio, mientras nosotros, los nuevos, seguimos a McGonagall por los pasillos de Hogwarts. —¿Cuándo planeabas decirnos que tenías novia? —le pregunto a Neville en un susurro, cuando él y Harry se acercaron a Ginny y a mi. —No es mi novia. —¿Cómo no? Pero si vimos como le dabas vuelta en el aire —dice Ginny. —No la vi hace un año, ella sólo es mi amiga —explica—. Ademas, si saliera con ella, su hermano me mataría. —Oh, entonces, tenemos algo en común: hermanos sobre protectores —dice mi hermana. Meneo la cabeza, tiene razón. —Ahora, iremos al auditorio, donde estará el director y les explicara todo lo demas —dice la profesora. Nos pusimos adelante de la puerta y ella la abre. Entramos en el auditorio y cada uno se fue sentando, cada uno en una silla, que estaba bordara con algo parecido a almohadones para hacerlo más cómodo. Ginny agarra mi brazo y el de Harry y nos tira hasta primera fila, seguidos por Neville. Frunzo el ceño al ver que ella nos va a sentar al lado de la pandilla que detestamos, pero ella ni cuenta. Aunque, claro, ella nunca se entero de aquel grupo en secundaria, solamente sabe que no nos agradaba, pero no sabe quienes son. Neville se sienta en la silla que daba al pasillo, Harry al lado, Ginny en la siguiente silla y yo me siento en la de al lado. Entre ese grupito y nosotros nos diferenciaban una silla, que, luego de un momento es ocupada por aquella chica sin nombre. Sonrío, tal vez no es tan malo sentarnos acá, después de todo. —¿En dónde estabas? —le pregunta Malfoy. —Me quede mirando algo con Astoria, nada importante. —¿No fui claro cuándo te dije que no te separes de mi? Apreté los puños, ¿pero quién se creía para hablarle así? —¿Tu crees que te hare caso, papá? —valla chica—. Adema, sabes que no tolero a tu grupito de cuarta, mucho menos a Zabini y a Parkinson —bien, ya me esta agradando. —Sólo... no te alejes de mi. Los murmullos fueron cesaron cuando un hombre viejo de pelo y barba blanca, con unos anteojos en forma de media luna, que camina por el escenario con las manos juntas y con una sonrisa en el rostro, aparece. Se coloca detrás del atril, se aclara la garganta, pero en vez de empezar a hablar, espera a que todos los profesores se hayan acomodado en el escenario, uno al lado del otro. —Buenos días, alumnos —dice el hombre—. Mi nombre es Albus Dumbledore, el directo del colegio. Espero saber que mi querida profesora Minerva le has mostrado a los nuevos estudiantes muy bien la Universidad —bajo un poco las gafas, para mirar a sus alumnos, recibe asentimientos y murmullos de aprobación. El sonríe—. Las clases empezaran la semana que viene, así tendrán tiempo de ordenar sus cosas y poder conocer el lugar mucho mejor. »Ahora, seguro que los nuevos me odiaran, porque la profesora McGonagall llamara a los de primer año y luego a los otros nuevos uno por uno para que venga a buscar su horario y las llaves de la habitación que obtendrán —me quejo, pero no soy él único, todo los nuevos lo hacen, rehusando a hacer eso. Dumbledore levanta el brazo y eso basto para que nos callemos—. Oh, vamos, solo pasaran tomaran sus horarios y sus llaves y volverá a sentarse, nada más. Profesora McGonagall, si es tan amable... El director le dio paso para que valla al atril y la profesora se puso detrás de el, sacando una lista. —Abbott, Hannah —dice. La chica que esta sentada una fila adelante se levanta nerviosa. Neville le dice que no se ponga nerviosa, es amiga nuestra, ya que la conocemos desde primer año de secundaria. Ella camina hasta el escenario, sube y le da la mano a los profesores y al director, luego se dirige a la subdirectora, ella le entrega su horario y la llave de su habitación, le da la mano y el permiso para retirarse. Como agradeco que mi apellido empiece con "W", supongo que seré el ante ultimo, al menos que halla más gente que sus apellidos empiecen con "W", "X", "Y" y "Z". Neville, Seamus, Astoria, y otros chicos ya habían pasado, ahora el turno de los que empiezan con "M". —Malfoy, Draco. El niño rico se levanta y, con la cabeza en alto, como siempre, se dirige al escenario. Mientras saluda a los profesores, veo que el profesor Snape le sonríe. No me digas que lo conoce. Genial, ya tiene un favorito. Agarra su horario y llaves y vuelve a su asiento. —Malfoy —con Harry nos miramos, y no somos los únicos, mucha gente se mira entre si. ¿Hay otro Malfoy en la Universidad?—, Hermione. Las personas que estuvieron conmigo todos los años en la secundaria miran impacientes el escenario, preguntándose quién sería aquella chica de apellido Malfoy. Siento un golpe y giro, la chica se ha levantado y moviendo sus labios había formulado "Lo siento", luego camina hacia el escenario. Ahora lo entiendo, por eso Malfoy no se enojo con ella cuando le pego en la cabeza y él se preocupaba por donde estaba, porque es su familiar. Y como al rubio oxigenado, Snape le sonríe. Muy bien, la chica que pensé que era agradable es una niña mimada. Pero ¿por qué Neville había hecho eso con una Malfoy, ademas por qué se había disculpado cuando me golpeo dos veces contra mi? Cuando recoge lo que le dieron, vuelve a su lugar, revisando su horario. —¿Y, bien? ¿Qué materias tienes? —le pregunta Malfoy cuando ella se sienta. Ella le entrega su horario. —¿Coincidimos en alguna clase, hermanito? ¿Hermanito? Como la profesora no estaba hablando, estoy seguro que muchos han escuchado ese comentario. ¿Desdé cuándo tiene una hermana? Si ella no fue a la secundaria Hogwarts y nunca la vi pasar por ahí, ademas él nunca la menciono. Bueno, tampoco es que yo le preguntara cosas a él. Miro a Harry, él tiene la misma cara de confusión que yo. Este si que sería un año de locura.