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La Hermana de mi Enemigo — capítulo 4

Aclaración: La historia esta narrada por el punto de vista de los protagonistas (Ronald Weasley y Draco Malfoy), así que se contara todo lo que pasa al rededor de ellos.**Cada capítulo sera narrado por uno de ellos, en el siguiente, seguirá el otro.**Algunos capítulos transcurren en el mismo tiempo que el anterior, pero con el punto de vista del otro.**Los personajes y/o lugares son sacados de la imaginación de Joanne K. Rowling.**Sin nada más que decir, ¡que empiece la lectura!*Draco Zabini, Crabbe, Goyle comparten habitación, junto a Theodore Nott. Lo conozco solamente porque su padre, el señor Nott, y él mio son amigos, pero no somos nada cercanos. En cambio, Nott es amigo de mi hermana. Él es algo tímido, callado y reservado, aparte de ser astuto e inteligente. No es narcisista o egocéntrico como su padre, pero sé que si se lo propone podía ser el peor chico que cualquiera. Me acuerdo una vez, después de despedir a las familias que vinieron a la fiesta que hicieron mis padres, papá empezó a decir que Nott nunca podría tener amigos de verdad si seguía siendo tan reservado, entonces Hermione salto a defender a su amigo, diciendo que porque no hablaba conmigo o con mis amigos no significaba que no le gustaba hablar, ella había dicho que le revelo muchas cosas de su infancia y que nomas hablaría de eso con personas en la que confiaba. Luego, furiosa, subió a su pieza. Al día siguiente, escuche como mi papá le pedía disculpas por hablar de esa forma de su amigo. Hermione es la única persona que puede poner a mi padre en su lugar y hacer que él pida disculpas. Yo todavía no sé con quien compartía habitación. Camino hasta mi pieza, la habitación 403. Me siento un poco frustrado porque todos mis amigos están juntos, y eso significaba que me puede tocar con otras personas. Que la suerte este de mi lado y no me toque con el grupito de Weasley. Sé que Hermione comparte habitación con Pansy, ya que nos enteramos cuando salimos del auditorio. Esperemos que no destruyan el colegio antes de empezar las clases. No entiendo porque no se llevan bien, comparten muchas cosas parecidas, como..... eh... Seguro se me ocurre algo para unirlas. Iba a sacar las llaves de mi bolsillo, cuando me doy cuenta que la puerta ya esta entreabierta. La empujo y entro. Maldigo por debajo. La suerte no esta de mi lado, comparto habitación con Weasley, Potter y Longbottom. Ellos tienen la misma mirara de molestia por tener que estar juntos. Veo una cama vacía y llevo todas mis cosas allí, hago caso omiso a sus bufidos y empiezo a ordenar todas mis cosas. Terminado más rápido que ellos tres juntos y, aprovechando, me acuesto arriba de mi cama, para poder descansar. —No soportare estar en la misma habitación que Malfoy. No puedo de estar más de acuerdo con Weasley, a mi tampoco me agrada mucho la idea de compartir habitación ellos. Al poco tiempo, me quedo dormido, pensando en la forma de pedirle al director que me cambie de habitación. Estoy seguro que no paso más de dos horas cuando despierto. Pero no de la forma tradicional, sino adolorido. Al abrir los ojos puedo ver el rostro sonriente de mi hermana. Bufo, ¿acaso ella no sabe cómo despertar a la gente de manera natural? La quito de encima mio, pero sigo en el mismo lugar. —Lo primero que te tuvieron que en enseñar en Beauxbatons es cómo despertar a las personas sin sobresaltaras —digo, poniendo mi brazo sobre mis ojos, ya que no me acostumbro a la luz de la pieza. —Es que no te levantabas —sé a la perfección que esta mintiendo—. Vine para dos cosas —dice, sentándose en mi cama. Levanta uno de sus dedos—. La primera, Parkinson quiere verte en quince minutos cerca de la cafetería —sonrío, al ver como lo dice en tono frío. Quizá me cueste bastante volverlas amigas. Levanta otro dedo—. Y segundo, y por ultimo, saldré con Astoria a pasear. —¿Ustedes dos solas? —pregunto, activando la alarma de hermano sobre protector. Me siento en la cama. —Nosotras y otra chica de la que nos hicimos amigas. —¿Con quién compartes habitación, ademas de Pansy? Espero que no destruyan la universidad antes de mañana —le pregunto. Miro amenazante a Weasley, que no le ha sacado la vista a mi hermana desde que entro. Él sonríe burlón y vuelve a acomodar sus cosas. —Y como ya sabes, desgraciadamente, comparto habitación con Parkinson —aunque no me volteo, puede sentir las miraras curiosas de mis compañeros de habitación. Hace un par de horas, mientras estábamos en el auditorio, la profesora McGonagall tuvo que hacer mucho ruido para callar a sus estudiantes, porque la mayoría de los de primer año, los que fueron al colegio secundario de Hogwarts, estaban murmurando sobre mi hermana, ya que ninguno lo sabía. Le había sonreído a Hermione y ella bufó, yo le había dicho que nadie más, aparte de mis amigos y los suyos, sabía que tenía una hermana, pero ella no me creía. —Y, para mi buena suerte, Astoria es mi compañera de habitación. Ademas, la chica con la que iremos a pasear. Debes de conocerla, es muy agradable y divertida —asiento, pero estoy seguro que no lo haría. —Yo, en estos momento, estoy muy cansado, ¿por qué no le dices a Crabbe o Goyle que las acompañen? —le pregunto, esperando que diga que si. No me siento muy bien que ella se valla sola con sus amigas y Hermione no me escucharía si le decía que no valla. —¿Estas de remate? ¡Pero ni loca saldría con esos dos gorilas! —giro mi cabeza, cuando escucho las risas disimulas de ellos—. Ademas, es salida de chicas. —¿Y si van con... Zabini? —no me queda más remedio, pero ella me mira y luego se hecho para atrás, riéndose a carcajadas. —¡Te has golpeado la cabeza o algo, Draco! —ríe, incorporándose—. Pero, si te hace sentir mejor, le pediré a Theo si quiere venir con nosotras —dice, abriendo la puerta para irse. Asiento—. Bien, nos vemos, hermanito. Adiós, chicos —ruedo los ojos ante lo dicho, y apretó los puños cuando ellos le sonríen como despedida. Sin más, ella se fue. Me echo en la cama, suspiro, llevándome las manos a mi cara. Quito una y busco mi celular a tientas. Confio mucho en mi hermana, pero sé que si sé trata de salir, es mejor estar previsto. Pongo el patrón y, una vez con acceso a mi celular, busco entre mis contactos a Zabini. —Humm. ¿Qué pasa, hermano?—pregunta. —Mi hermana va a salir con sus amigas y... —Y quieres que yo valla con ella. Eso me ayudara a conquis...—lo interrumpo.—Cállate, Zabini, te recuerdo, y espero que entre bien en tu cabeza, es mi hermana, ¿si? Y lo que te estaba diciendo era que ella se va a ir, pero dijo que iba a pasar a buscar a Nott. —Y tu no crees para nada que vendrá y quieres que te lo diga si no viene—aventura. —Exacto, si no va tu habitación en quince minutos, me mandas un mensaje. —Como digas, Draco. Nos vemos.—Adiós. Guardo el celular en el bolsillo, listo para dormir, cuando recuerdo que Pansy quiere verme. Bufo y me levanto de la cama, si me hace ir por nada, me enojaría con ella. Me calzo y camino hacia la puerta, la abro y salgo afuera. A unos pasos de la puerta, una persona choca contra mi. Frunciendo el ceño, bajo la vista. En serio, tan mala suerte tengo. A unos centímetros de mi, la hermana menor de Weasley me sonríe, como forma de disculpas. Sin darle tiempo de hablar, me alejo de ella, pero llego a escuchar sus ultimas palabras: —Valla, que chico más idiota. Me iba a dar la vuelta para enfrentarla, cuando escucho el ruido de la puerta cerrarse. No tengo ni la menor idea del nombre de aquella chica, sólo sé que es la hermana pequeña de Weasley y la novia de Potter. Estoy seguro que no esta enterada de la rivalidad de su hermano hacia mi. Luego hablaría con esa pelirroja para dejarle bien en claro que no soy ningún idiota. Pero, pensándolo mejor, para que quiero hablarle. Al salir de la residencia de los los alumnos, voy a la Universidad. Cerca de la cafetería veo a Pansy dar vueltas al lado de la puerta, con el ceño fruncido y con los puños apretado. Suspiro, espero que no me eche ninguna bronca porque mi hermana se peleó con ella. Silbo y ella levanta la vista, una vez que me reconoce, se acerca a mi. —Se trata sobre tu hermana —dice, comenzando con la conversación—. Y no es porque me pelee con ella —explica, ante una mirara que yo le lance—. Ella te dijo que se iba a pasear con sus amigas, ¿no? —Eh, si. —¿Pero te dijo con quien se iba a pasear? —pregunta, roja de molestia. —Si, con Astoria y su compañera de habitación. —Pues ¿a qué no sabes quién es su nueva amiga? ¡Es la hermana de Weasley! ¡¿Que?! —¿Cómo? —le digo, rogando que haya escuchado mal. —Esa chica, la pelirroja, la hermana de Weasley es nuestra compañera. Rápidamente estableció conversación ella y Greengrass, y se convirtieron en amigas —más mala suerte no puedo tener, ¿o si?—. ¿Y sabes lo que escuche? La invito mañana a su casa. Muy bien, me adelante con pensar en eso. Si tengo mucha mala suerte. Luego de pedirle a Pansy que me avise de cualquier cosa que la hermana de Weasley hable con Hermione, camino hacia mi pieza. Siento una vibración en mi bolsillo y saco mi celular. Hay un mensaje de Zabini en mi bandeja de entrada. Chasqueo la lengua cuando leo que ella no había aparecido por allá. Así que, asumo que ella se había ido con Astoria y la pelirroja solas. Entro mi pieza. Es cierto que los lunes son los peores días. En la habitación tan sólo esta Weasley, jugando con su notebook, me mira durante unos segundos, con el ceño fruncido, y vuelve su atención a su propiedad. Me pregunto si sabe que nuestras hermanas son amigas. Me siento en mi cama, espalda contra pared, empiezo a jugar con mis jueguitos en el celular, cuando me llego un mensaje. Es Hermione. ¿Ahora qué quiere? "¿Por qué sera que te conozco tanto, hermano? Le pedí a Theo que me diga si llamabas a unos de tus amigos para supervisar si fui hasta su pieza. Y mira que no me equivoque, habías llamado a Zabini." ¿Ella se enoja conmigo?, ¡pero si ella es la que me mintió! Pongo el teclado virtual y comienzo a escribir. "Pues tu me habías dicho que le preguntarías a Nott si podía ir con ustedes." Toco el botón 'Enviar' y, tras unos segundos, el mensaje de texto le llego. Iba a poner de nuevo mi juego, pero un aviso de llamada entrante me aparece. Muerdo mi labio, si ella no me había contestado con un mensaje y me llama, es porque esta enojada. Weasley me mira y con la mano señala el celular molesto, él esta escuchando algo con sus audífonos y no puede seguir haciendo mientras suena el celular. No tengo ganas de contestar y pelearme, o mejor dicho, que mi hermana me gritara millones de cosas frente Weasley. Pero si no contestaba, ella, cuando venga de su paseo, estaría enfrentándome en la habitación, adelante de los tres. Y realmente no quiero que se burlaran de mi a cada rato. —¿Vas a contestar o no, Malfoy? —espeta, sacándose los audífonos, a la vez que suena por segunda vez el celular. Suspiro. —¡¿Es que no confías en mi?!—escucho, apenas puse 'Aceptar llamada'. Alejo el celular de mi oreja, para no quedarme sordo, y Weasley se sobresalta—. ¡No fui a la habitación de Theo, ¿vale?! ¡Pero fue porque le mande un mensaje preguntándole!—Baja la voz, Hermione, me romperás el tímpano —bromeo, tratando de suavizar las cosas, mientra miro como el pelirrojo tiene una sonrisa divertida en su cara. Se pone los audífonos de vuelta y vuelve a su notebook—. Lo siento, pero sabes como soy. Soy algo sobre protector... —¿Algo?—pregunta, riéndose, al menos ya se le ha pasado un poco el enojo. —Vale, quizás muy sobre protector, pero es solo porque tu eres mi única hermana y te quiero mucho, y no quiero que ningún chico se te acerque y que te aleje de mi lado, o peor, que te lastimen. Solo quiero tu felicidad. —Eres un tierno, Draco—puedo escuchar la risa sarcástica de Astoria—. Pero vas a tener que entender que ya soy grande, dentro de dos semanas y media cumpliré dieciocho años y sera toda una adulta. Se cuidarme sola, hermano. Y mejor que escuches esto atentamente: yo puedo tener novio, pero tu nunca dejaras de ser mi chico preferido*—sonrío, ante sus palabras—. Te tengo que cortar, estoy con mis amigas. Nos vemos.—Nos vemos, Hermione. No estoy todo tranquilo sabiendo que ella había salido sola con sus amigas a estas hora cuando no había nadie en la calle, pero trato de relajarme, no sería la primera vez que va a caminar con amigas. Ella sabe defenderse, papá le enseñó a ella y a mi clases de defensa personal, él había dicho que teníamos que estar siempre preparados por si algo pasaba. Y en eso, Hermione es muy buena. Al tiempo que me acuesto sobre la cama, porque ya no aguanto estar más sentado, Potter y Longbottom entran a la pieza, jadeantes. Ponen su mano sobre una de sus rodillas para poder respirar mejor, Weasley, al ver a sus amigos así, se saca los audífonos. —Nosotros... Cho... amigas... persiguieron —fue lo único que se entiende de ellos, y Weasley tuvo que esperar hasta que sus amigos recuperen el aliento para hablar—. Nosotros íbamos hacia donde viven las chicas porque Neville le dio algo a Hannah y se olvido de pedírselo. —Entonces —continua Longbottom— estábamos por entrar cuando Cho y sus amigas salían y empezaron a decir que los chicos no podían entrar sin escolta, y empezamos a discutir. Pero, sin querer —dijo, remarcando las dos ultimas palabras—, le dije que estaba enojada porque Harry termino con ella. —¿Osea que, por eso, ellas los persiguieron hasta acá? —pregunto el pelirrojo, ellos asienten y él comienza a reír—. Tan mal corren que ellas pudieron alcanzarlos. —Si nos hubiera alcanzado, no estaríamos acá, genio. Cansado de ese tema, saco mis audífonos y me pongo a escuchar canciones, mientras miro mi horario de clases. Con Hermione comparto tres materias; con Pansy comparto cinco materias; con Zabini comparto cinco clases; y con Crabbe y Goyle comparto todas las clases. Puedo sonar algo sobre protector, pero una de las cuatro materias que no comparto con Hermione, Zabini si lo hace, así que ya hable con él y me dijo que me avisaría cualquier cosa rara que haga mi hermana. Al menos, aunque seguía tratando de conquistarla, me ayuda en cualquier cosa para vigilar a Hermione. Luego, otras dos materias las comparte con Pansy. El problema es que hay dos materias que no comparte ni conmigo ni con mis amigos Siempre fui muy protector con Hermione, sé a la perfección que ella no es de esas chicas que se regalaban y ella sabe defenderse, pero crecí junto a todos los hijos de amigos de mi padre que empezaron a gustar de ella, afortunadamente, esos chicos están en Durmstrang y sólo queda Zabini que no entiende que Hermione nunca sería su novia. Pero, como cualquier hermano mayor, iba a protegerla con mi vida, y mucho menos permitiría que venga cualquier chico y la arruine o le rompa el corazón. De tanto pensar y pensar como hacer que alguien me diga que hace Hermione en sus clases de Literatura y Arte, se paso volando las horas. Soy el primero de salir de la habitación y me dirijo a la cafetería, donde están sirviendo la comida del almuerzo. Entro en la cafetería y distingo a mis amigos, y a Hermione y Astoria teniendo una practica en una de las mesas. Antes de ir para ahí, recojo una bandeja y la llene de la comida que pienso comer. —Draco —comienza Hermione—, ¿te acuerdas que te dije que salí hoy con Astoria y mi compañera de habitación? Bueno, me invito a su casa mañana para quedarme a dormir —recordando lo que dijo Pansy, digo: —La conociste recién hoy, ¿vos qué sabes que clase de gente es? —No te preocupes, Draco —dice Astoria, luego de limpiarse la boca con la servilleta—. Yo la conozco desde los doce años, y conozco a su familia, así que Hermione no correrá peligro —frunzo el ceño y ella sonríe divertida. Sé que Astoria se habla con el grupito y la familia de Weasley, pero no pensé que iba a hacer que Hermione los conozca. —¿Has escuchado? Te mandare un mensaje cuando llegue allá y uno antes de dormir, ¿vale? —asiento, no muy convencido. Giro la cabeza y mis amigos me miran con el entre cejo fruncido, ellos ya están a tanto de todo. Hermione vuelve a retomar conversación con Astoria. —Si tu hermana empieza juntarse con los Weasley, me dejara de gustar —me susurra Zabini, para que Hermione no lo oiga. Bueno, si el deja de gustar de ella... ¡No! ¡Pero que estoy diciendo! Prefiero millones de veces que Zabini guste de mi hermana antes que ella se junte con los Weasley. Comemos en silencio, cada uno sumergido en su propia burbuja, pero antes de eso escuche algo de la conversación de las amigas. Habían ido a las tiendas de ropa cerca de acá, luego al parque a descansar de tanto caminar, y antes de ir a la librería para que mi hermana se compre algo, fueron al cine, a ver a que hora pasan una película que irían a ver a la tarde. Pansy, mientras escuchaba eso, estaba con el ceño fruncido, sé que intenta por todos los medios ser amiga de Hermione para que ella le de su bendición para estar conmigo, pero el hecho de que ellas dos sean tan diferentes y que Astoria siempre este con mi hermana, lo complica bastante. Pansy, Crabbe, Goyle, Zabini y yo ya terminamos, así que nos levantamos y llevamos las bandejas a la parte para dejar los desperdicios de la comida. Antes de salir de la cafetería, veo como Nott esta ocupando un lugar en la mesa donde antes estábamos nosotros, hablando animadamente con las chicas. Hermione es bueno en eso, en conseguir amigos, así que si cruzaba dos frases con los Weasley ya los ganaría. Espero que mi mala suerte ya se allá ido y eso no pasara. Vamos hacia la habitación de Zabini, Crabbe y Goyle, para charlar tranquilos. Me tiro en la cama de Nott y Pansy se tira al lado mio, pero esta vez no la saco. Necesito que me diga todo sobre lo que harían hoy Hermione y aquella pelirroja, y si ella se enojaba conmigo no me diría nada. Sabiendo lo que pasa por mi cabeza, los chicos no dicen nada, sino que se sientan en sus respectivas camas. Zabini empieza a decirme que escucho un rumor que dentro de un tres semanas buscarían chicos para el equipo de fútbol y chicas para el equipo de baloncesto y para ser porrista. Le tengo que avisar a Hermione, no lo de porrista, sino lo jugar baloncesto. Me acuerdo esa vez que nuestros padres se fueron de vacaciones a las afueras de Londres, nos habían preguntado si queríamos ir, pero los dos dijimos que no. Uno de esos días, vino Astoria a casa a buscar a Hermione. Mientras esperaba que ella baje, converse algo con ella. Le había dicho que se diviertan mucho ese día, pero la respuesta que me dio me dejo confundido. —Oh, si. Nos divertiremos mucho en el cine. Antes que diga algo, Hermione ya había bajado. Me dio un beso en la mejilla y salio con su amiga de la casa. Pero yo estaba intranquilo; Astoria había dicho que irían al cine, pero Hermione había dicho que iban al parque de diversiones. Algo no andaba bien. Salí, luego de un momento y las seguí, procurando que no me vieran. Me sentía muy confundido cuando paramos en un pequeño lugar desierto, donde había algunas personas, chicas y chicos, jugando baloncesto. Al principio creí que se habían equivocado de lugar, pero mi hermana empezó a saludar a todos amigablemente. No era la primera vez que iba a aquel lugar. Me puse detrás del árbol y vi como mi hermana jugaba como una profesional junto a ocho chicos y siete chicas. No tenía ni idea que ella sabía jugar ese deporte, y mucho menos como lo aprendió. Me fui de ahí cuando ella dijo que en diez minutos se iría. Estaba sentado en el sofá cuando Hermione entro a casa sola, sin Astoria. Al ver que yo estaba con las manos cruzadas sobre mis piernas, la televisión apagada, sentado en el sofá individual y mirándola, se dio cuenta que quería hablar con ella. Se sentó en frente mio, esperando que empiece. Mientras le decía que la había visto jugar, su rostro paso de enfado a miedo; de frustración a duda; y por ultimo pena a alegría. Con temor me preguntaba que pensaba. —Primero, me siento muy mal de que no me lo hallas dicho, sabes que yo no se lo diría a nuestros padres —estaba completamente seguro que ella lo mantenía en secreto para que nuestros padres no se enteraran, ya que no permitiría que su hija juegue un juego para chicos—. También quiero suponer que lo aprendiste vos sola, y que ningún chico te enseño —sonrió nerviosa, quizás mis suposiciones que algún muchacho le halla enseñado eran correctas—. Si, mejor no me lo digas. Pero también quiero decirte que eres una experta en eso y que voy a tratar de ayudarte para que acepten nuestros padres ese deporte. Sonriendo, ella me había abrazado con tantas ganas que casi me deja sin respiración. Nos costo, pero al final nuestros padres lo aceptaron, viendo que ella no cambiaría de opinión y que no podían evitar que ella siga practicando. Y uno de sus regalos de su décimo cuarto cumpleaños fue una cancha privada de baloncesto para que juegue en casa. Finalmente, una hora después, me retiro de la pieza de los chicos con Pansy. Luego de un momento ella se va hacia su habitación y yo a la mía. Antes de llegar a unos metros de la puerta, esta se abre y revela a Weasley, hablando por celular. —Que ya voy, Ginny. Pero sal a la puerta a buscarme o no me dejaran entrar. Y ademas, ¿por qué tengo que ir yo a tu habitación y tu no a la mía? Hoy es mi día de mala suerte, pensé, mientras veo al pelirrojo alejarse por los pasillos. Espero que, cuando él llegue a su destino, mi hermana no este en su cuarto, porque, conociéndola, hablaría con el. Y ya era demasiado que ella se amiga de su hermana, para que sea amiga de mi enemigo. Hoy es el día de más mala suerte que tuve.