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La Hermana de mi Enemigo — capítulo 5

*Aclaración: La historia esta narrada por el punto de vista de los protagonistas (Ronald Weasley y Draco Malfoy), así que se contara todo lo que pasa al rededor de ellos.**Cada capítulo sera narrado por uno de ellos, en el siguiente, seguirá el otro.**Algunos capítulos transcurren en el mismo tiempo que el anterior, pero con el punto de vista del otro.**Los personajes y/o lugares son sacados de la imaginación de Joanne K. Rowling.**Sin nada más que decir, ¡que empiece la lectura!*Ronald Ginny me volvería loco. Primero salía a pasear sola. Bueno, con Astoria y una compañera de habitación. Y luego me pide que valla hasta su pieza. ¿Es qué no comprende que tengo sueño y que quiero dormir? La siesta que tome en el auto no me basta. Espero afuera de la residencia donde están las habitaciones de las chicas. Iba a mandarle un mensaje a mi hermana, para decirle que ya estoy afuera, cuando veo una cabellera pelirroja. Ginny me llama desde la puerta y voy hasta allá, me agarra de la mano y tira de mi, llevándome hasta su pieza. —¿Tienes planes para hoy? —me pregunta. —Planeaba dormir. —Bueno, pues lo cambias. Iremos al cine con mis amigas, Harry y Neville. —¿Para qué me preguntas si igual hare lo que quieras? —No sé, en realidad —río, mi hermana nunca cambiaría—. ¿Sabes?, una de mis compañeras es un asco. Siempre con el ceño fruncido, presumida, arrogante: una niña mimada —mi mente divaga, podría estar hablando de la hermana de Malfoy o de su amiga Parkinson. Me lleve una gran sorpresa cuando vino Ginny a mi habitación y me dijo que se hizo amiga de ella. Al principio, me molestó, pero luego recordé las palabras que ella dijo cuando vino a ver a su hermano, había dicho: "**es muy agradable y divertida". Ademas, luego del almuerzo, Harry le había preguntado a Neville sobre ella, y él había respondido que no era para nada parecida a su familia. Es más, era todo lo contrario: ellos, presumidos, ella, agradable; ellos, arrogantes, ella, amistosa; ellos, amargados, ella, sonriente. Neville también dijo que no entendía como una chica como ella venía de una familia así. Así que asumo que ella esta hablando de Pansy Parkinson, porque no podía hablar de maravilla de la hermana de Malfoy cuando vino a verme y ahora decir esas cosas. —Pero mi otra compañera de habitación, Hermione, es una chica tan buena. Me queje con Astoria por no haberla presentado antes, son amigas, ¿sabes? Le mande un mensaje a mamá para decirle que ella se queda a dormir mañana a casa, y Astoria también. Cuando llegamos a la habitación, Ginny abre la puerta y pasamos. En una de las camas esta Parkinson, al verme agarra su celular, teclea algo y, luego de pegarme el hombro con el suyo, sale de la habitación. En otra esta Astoria, mirándonos. No hay señales de otra chica. —¿Y Hermione? —pregunta mi hermana. —Fue a buscar su pulsera. Es su favorita y se le cayó por la cafetería —contesta Astoria, y al momento, la puerta vuelve a abrirse—. ¿La has encontrado? —Si, ya me estaba preocupando —dice la chica, entrando a la pieza, sin reparar en mi, ni en Ginny—, no se que haría si no la encontraba. —Pero es solo una pulsera —le dijo Ginny. Ella le sonríe. —Esta pulsera es todo para mi, porque mi abuela me la dio ante de... morir —ella deja de lado el peine que había agarrado y va hasta ella, para abrazarla—. Tranquila, estoy bien. —Bueno —se separó de ella—. Hermione, el es Ronald Weasley, mi hermano. —Si, ya lo conocí hoy, cuando fui a ver a mi hermano —le informa. Me acorde cuando ella fue a mi habitación. Estaban tocando la puerta, y Harry y Neville no daban señales de querer abrirla, así que tuve que ir yo. Ella estaba ahí fuera, sonriendo. Me pregunto por Malfoy, yo la deje pasar, pero ante de ver a su hermano, saludo a Neville y se presento ante nosotros. Luego miro a Malfoy, había bufado cuando lo vio dormido. No espere lo que hizo. Ella, sin esperar nada, se lanzo sobre el, rebotando. Aquella chica si era algo simpática. —¿En serio? ¿Quién es tu hermano? ¡Ah!, ¿es uno rubio, de ojos grises, algo alto? —miro a mi hermana, ¿pero ella dónde lo conocía? Hermione asiente—. Ah, bueno, chocamos hoy, cuando fui a decirle a Ron que nos íbamos a pasear. —Pobre de ti —murmuró Astoria, y como Hermione lo escucho, le dio una colleja, que le saco una sonrisa a la aludida—. Vale, vale. Bueno, Ron, vamos a los chicos, así vamos al cine. —¡Hay que llamar a Hannah! As, ¿me acompañas? Espera, espera, ¿ella pretende dejarme sola con ella? Y la sonrisa que me dio antes de salir con Astoria me lo confirmo. Suspiro, como mi hermana no hay nadie. Escucho su bufido, mientras mira su celular. Si no es igual a su familia, ¿pasaría algo si le hablo? —Y... ¿qué materias tienes? —Emm, espérame, ¿vale? —se estira y agarra su horario—. Álgebra avanzada, Historia 1, Biología 2, Química 2, Física, Negocios internacionales, Literatura y Arte. ¿Y tu recuerdas las que tienes? —Pues me acuerdo que tengo Biología 2 y Lenguas universales. —Entonces compartiremos clase —me doce, sonriendo. ¿Es que acaso nunca deja de sonreír?—. Tu hermana es muy agradable. —¿Si?, que raro, cuando estoy con ella me molesta a cada rato —ella se reír. —Me ha dicho que, en total, son siete hermanos. Es genial, yo solo tengo a Draco como hermano. Deben de quererse mucho. —Son los mejores hermanos que pudiera desear —le digo, sentándome al lado de ella. Neville tiene razón: si que es diferente a su familia—. ¿Sabes?, no entiendo por qué recién te conocí hoy, cuando eres la hermana de Malfoy. —Que le digas "Malfoy" a Draco me confirma mis sospechas. ¿Enemigos, verdad? —chica inteligente. Asiento—. Pues yo estudie desde los 11 años en el instituto Beauxbatons solamente para chicas en París. Es un internado, así que yo nomas venía a Londres en vacaciones. Volvía a Francia una semana antes de que Draco empezara de nuevo sus clases. —Entiendo. Todos se llevaron una gran sorpresa al saber que Malfoy tiene una hermana. —Él me lo había dicho, pero yo no pensé que sería tan así —confiesa. Su celular suena—. ¿Qué pasa, hermano? Creo saber lo que escribió Parkinson en su celular cuando llegue.  Su voz sonaba molesta, pero mantenía la sonrisa en sus labios. Suspira, bufa, gruñe, pero la sonrisa se mantiene ahí. Exclama un par de cosas en francés, que puedo reconocer porque la mujer de mi hermano mayor es francesa. Conozco esas palabras, no el significado, pero sé que esta peleando, ya que Fleur usa esas palabras cuando peleaba con Bill. Hace un ultimo gruñido antes de cortar. —Amo a mi hermano, pero es demasiado protector —dice, guardando su celular en su bolsillo—. Bah, la mayoría de los hermanos mayores son sobre protectores —asiento, yo soy uno de ellos. La puerta se abre y Ginny entra por ella, nos mira alternativamente, tratando de averiguar algo. Cuando se rinde, nos dice que vallamos a afuera, que los chicos nos están esperando afuera para ir al shopping a ver una película. Hermione es la primera en salir, y antes de que yo la siga, Ginny me tira de la remera y me acerca a ella. —¿Y? —¿Y qué? —¿De qué hablaron? —Eres igual de casamentera que mamá —me suelta y nos dirigimos afuera, donde nos esperan los demas. Al salir, veo a Hermione charlando animadamente con Hannah. Valla, la niña se hace amigos fácilmente. Genial. Me acerco a ellos—. ¿Vamos? —Si, sólo dos tendrán que ir de otra manera —dijo Harry—. Somos muchos, yo y otros cuatro en mi auto. Otros dos se las ingenian para llegar al shopping. —Ron, Fred, antes de ir a trabajar, te trajo tu moto —me informa Ginny—. Tu puedes ir en la moto, con alguien más. ¡Yo voy al auto! Agarra la mano de Astoria y Hannah y las llevo a rastras al auto. Me dio otra sonrisa. No me digas que ella esta planeando que... —¡Neville viene con nosotros! ¡Que Hermione valla contigo! Si, es exactamente lo que esta planeando. Harry ríe disimuladamente, agarra del hombro a Neville y juntos llegan hasta las chicas. Miro a Hermione, ella se muerde el labio inferior y mira la moto. Con miedo. Le pregunto si ya se había subido alguna vez a alguna moto, ella niega con la cabeza. Suspiro, hablaría más tarde con mi hermana. Le sonrío con confianza, y conseguí que ella me devuelva una sonrisa, pero con nervios. Camino junto a ella y me subo a la moto, suspira antes de subir, con algo de dificultad, atrás mio. Puedo ver la sonrisa de mi hermana cuando baja la ventana del auto. —Vamos despacio, ¿si? —le digo, ella asiente, no muy convencida. Le iba a decir que pase sus bazos para que me sujete y no se caiga, pero ella se adelanta y lo hizo—. ¿Lista? —Más o menos, pero arranca. O Ginny nos mata. Río ante lo dicho, trata de ocultar su nerviosismo con chistes. Prendo el motor y acelero. Escucho su grito ahogado y como me aprieta más hacia ella. Salgo tras Harry, tratando de estar a su nivel, pero sin ir muy rápido, para no asustarla. Y eso es extraño. Me acuerdo la primera vez que Ginny se subió, estaba muerta de miedo, pero aun así, conduje como siempre, casi cien kilómetros por hora, sin importarme que ella me diga que pare. Así que no logro comprender porque con Hermione voy lo más despacio que puedo llegar ser. Bueno, Ginny es mi hermana, y una de las obligaciones de hermano mayor es molestar a su hermana menor. Y como Hermione no es mi hermana... —No seas tan lento, anda un poco rápido —desvío mi mirara hacia el espejo retrovisor, ella ha suavizado el agarre luego de un tiempo y su voz no parecía tan asustada. Acelero un poco más—. Si mi madre me viera acá arriba, me mataría, luego que se levante de su desmayo —río. Siento su sonrisa en mi espalda. Acelero un poco, hasta estar a la altura del coche de Harry, al lado de su ventana, cuando el semáforo de pone en rojo. Baja la ventanilla. Pude ver a Neville hablando por celular y un poco de las chicas; Ginny esta mirando atentamente por la ventana a Hermione y a mi. —¿Cuánto falta para llegar? —pregunta Hermione, levantándose un poco de la moto y poder ver a Harry. —doce, once cuadras —contesta—. ¿Han decidido que película ver? —Una de terror —dijo Hermione. Pude ver por el espejo retrovisor como sus ojos brillaban. Vuelvo a arrancar la moto cuando el semáforo cambia, Hermione no se ha dado cuenta y rápidamente me abraza fuertemente, hasta que se puso cómoda y deja de apretarme tanto. Harry nos vuelve a adelantar. Subo un poco más la velocidad, pero solo un poco, para que ella no tuviera miedo otra vez. Ella empieza a reír, ¿pero de qué? Yo no veo nada que diera graciosa. —Sube la velocidad. Vamos a ganarle a los chicos —ya no creo que fuera la chica que hace unos minutos tenía miedo de subir a una moto. Acelero unos cuantos kilómetros más y siento las pequeñas manos de ella apretar más mi torso, ademas de su risa. Levanto una mano y le saco mi dedo corazón a Harry, dándole entender que quería una carrera. El parece darse cuenta, porque acelera—. Gana, Ron. Tomándolo como un desafió, acelero a todo dar, superando a Harry por seis autos, pero él no se detendrá ahí, rápidamente esta atrás de mi. Yo tengo experiencia en esto, en andar muy rápido con la moto. Tengo practica porque compito en carreras de motos. A la edad de 15 años, una madrugada baje por las escaleras, porque me pareció oír algo. Al llegar a la cocina, vi a mis hermanos mayores, Fred y George, limpiando un vaso de vidrio que rompieron. Ellos levantaron la vista, se miraron por algunos segundos, hablando con la mirara. Cuando iba a preguntar que hacían a altas horas levantados, ellos me agarraron por los codos y me llevaron a la sala, me sentaron en el sillón y ellos se pararon frente a mi. Yo ya estaba bastante confundido, los gemelos eran de dormir bastante y no entendía porque se levantaba a esas horas, cuando podían estar desmayados en sus camas. Me dijeron que se iban, yo pensé que se irían a una fiesta, como cualquier joven de 17 años, pero luego me dijeron que se iban a competir. Yo estaba confundido, ¿en qué competía? Y ahí me dijeron que competía en carreras de motos... ilegales. Estaba aturdido, empece a sacar cuentas y entonces caí en que ellos, los últimos meses, consiguieron mucho dinero, pero yo no pensaba que era por eso. Nunca se me paso por la cabeza que competía en carreras, ademas ilegales. Ellos esperaban mi enojo, mi enfado. Pero nunca llego. No sabía que decir. Cuando me di cuenta, ya había dicho algo: —Quiero ir con ustedes. Volvieron a hablar con la mirara. Se habían encogidos de hombros y me hicieron jurar que no se lo diría a nadie, mucho menos a mamá. Acepte. Fred había subido conmigo a mi habitación, para buscarme algo que ponerme, algo apropiado para eso. Finalmente, se decidió por una remera bordo, una chaqueta de cuero y un jean negro, aparte de unas zapatillas negras. Parecía un ladrón, en serio. Luego de cambiarme, baje con él y salimos de la casa, sin hacer ruido, después de limpiar los trozos de vidrios rotos. Me subí a la moto con Fred y ellos partieron. Cuando llegamos, ellos me presentaron a todos sus amigos y ahí fui donde conocí a Lee Jordan. Bueno, en realidad, ya lo conocía porque el estudiaba en el colegio secundario de Hogwarts, pero como nunca hablamos, fue como si recién lo había conocido. Mis hermanos le dijeron a Lee que no saque la vista de mi, mientras ellos corrían. A la vez que los gemelos corrían, Lee se encargo de decirme todo sobre el lugar; desde la gente que habitaba, hasta cuanto te daban si ganaban, también sobre los que nunca perdían, o sobre Las Carreras de la Muerte. No era nada parecido a su nombre. Mas bien, se trataba de una carrera en la que participaba cantidades de gentes, hubo una vez que participaron más de cien personas, la entrada para la carrera salía quinientos dolares, y el ganador se llevaba todo. Aquella carreras solo se hacían una vez por mes. Fred gano tres veces esa carrera y George, siete. Al cumplir los dieciséis, y poder sacar mi licencia y comprar una moto, corrí, aunque no fue la primera vez. Después de ir más de diez veces a las carreras, Fred y George me enseñaron a andar en moto, gane mucha plata, en verdad. Y al comprar mi propia moto, fue más fácil ganar. Los gemelos siempre me decían, cuando me prestaban su moto, que si la chocaba, o le hacía un moretón, la iba a pagar más caro. Así que ademas de asegurarme de ganar, tenía que asegurarme de que nada le pase. En menos dos meses de correr, me había convertido en el mejor corredor. Fred y George se hacían mis representantes, venían a cualquier hora y me decían cuando tenía una carrera, el día y la hora. Todo el dinero que junte lo use para pagar mis estudios en la Universidad, en cambio, los chicos lo usaron para abrir su propia tienda. Y hasta el día de hoy, sigo corriendo en moto. La risa de Hermione me saca de mis presentimientos, miro por el espejo retrovisor, ella se ríe porque he adelantado a Harry por muchos kilómetros. Acelero más y puedo ver el shopping, a una cuadra de donde estamos. Ya esta. Ganamos. —Eso fue genial —me dice, cuando paro de reir. Sonrío—. Ahora voy a tener que joderte para que me lleves a todas parte con la moto. —Con gusto —murmuro, pero ella no me escucha. Estaciono la moto en la acera, le pongo el seguro y bajo. Agarro a Hermione por la cintura y la ayudo a bajarla. Sonríe. Le devuelvo la sonrisa, antes de buscar con la mirara el auto de Harry. Él estaciona atrás de mi moto, la primera en bajar es Ginny. Se acerca a mi y me pega en la cabeza. —Tu eres un idiota —me dice, antes de dirigir su mirara a otro lado. Sólo entonces cuando Ginny me sonríe me doy cuenta que todavía tengo mis manos en la cintura de Hermione. La suelto, e inmediatamente, mi hermana me frunce el ceño—. ¡Hermione le tiene miedo a las motos y tu vas a todo lo que da! Bueno, ella se enoja porque jugué una carrera contra Harry, ¡pero fue ella quien planeo que Hermione se subiera conmigo en la moto! —Primero —dije—: ¡auch, eso dolió! —la risa de fondo de mis amigos se escucho—. Segundo: si sabías que Hermione tiene miedo a la moto, ¿por qué no la llevaste al auto, en vez de Neville? Tercero: para tu información, ella fue la que me dijo que juguemos una carrera contra ustedes. Astoria mira a su amiga como si no lo pudiera creer. Le cuesta algunos segundo cerrar la boca, luego agarro a Hermione por el brazo y la lleva lejos de nosotros, para hablar. Yo me encojo de hombros, mientras que Ginny me fulmina con la mirara. —¿Vamos a entrar o qué? —pregunta Hermione, cuando llega junto con Astoria. Entramos al establecimiento y las chicas se van a comprar las entradas, mientras que nosotros vamos a comprar la golosinas para adentro. Comemos algunos pochoclos (N/A: así se les llama en mi país, puede que otros se diga palomitas de maíz), mientras esperamos a las chicas. Hannah viene hasta nosotros y nos dirigimos a la fila 8, donde estaban ellas con las entradas. Sonrío al ver el nombre de la película, "Saw".—No puedo creer que vallamos a ver esta película —se queja Astoria—. He leído las criticas, dicen que esta película es tan tenebrosa que muchas personas se... Pero no pudimos saber que hicieron muchas personas porque Hermione agarra pochoclos de mi balde y los metió en la boca de ella, con una sonrisa divertida en sus labios. —As, vamos a ver esta película porque quiero asustarme. Ademas, ¿en serio crees que paso de verdad? Por favor, como si un muñeco maldito atrapara gente y los obligara a jugar a un juego fuese verdad. —Pues si ya sabes de que se trata —dijo Ginny—, vallamos a ver otra película. —Esta bien, ustedes vallan a ver otra película, yo iré a ver Saw—nos sonríe, y se adelanta unos pasos más, lejos de nosotros. Recuerdo que Neville había dicho que a veces se parecía a su familia. Por ejemplo, no acepta un "no" como respuesta, es la chica más orgullosa que existe y no le gusta que la gente le lleve la contrario, y cuando lo hacen, ella no sigue eso y hace lo que quiere. Como ahora. —Nos vemos —nos dijo, cuando vino una empleada para darle paso a las personas para ir a una sala y ver la película. Ella, como si no estuviera con nosotros, camina tras las personas, avanzando hasta la sala. —Hoy la conocí, y ya me agrada —dijo Harry, siguiéndola. —Voy con ellos —dijo Neville. —Aguantare esta película —dijo Astoria. —Si no hay otra opción... —dijo Ginny, caminando rápido con Hannah para alcanzar a sus amigos. Yo los sigo. Cuando entramos en la sala, Neville señala una fila, donde Hermione esta sentada. Caminamos hasta ella y su sonrisa se hizo más grande cuando nos vio. Neville se sienta entre Hannah y Ginny, Harry se sienta al lado de Astoria, y Hermione entre su amiga y yo. —Si quedo traumatizada, sera tu culpa, Hermione —escucho que dijo Astoria a su mejor amiga, y como respuesta, ella se ríe. Había dos cosas que siempre hace Hermione Malfoy: sonreír y reir. Y de eso me di cuenta esta mañana, cuando la vi. —Oh, Astoria, nos divertiremos esta noche. Me entraron unas ganas de que sea de noche y asustar a Ginny y a ti —escucho el bufido de Astoria—. ¿Me pasas la coca-cola? —le entrego la bebida que había pedido y ella le da un sorbo, antes de colocarla en el espacio que hay en las sillas para las bebidas—. Uff, ¿cuánto falta para que empiece? Ya quiero verla. —Había olvidado que eres una impaciente de mierda —dijo Neville, ganando risas de nosotros y una fulminante mirara de parte de la aludida. —¡Es que quiero verla! —explica, y por lo alto que lo dijo, la gente la callo—. ¡Oh, por favor, son propagandas! ¡¿Para qué quieren ver eso?! Soltamos una carcajada en general, mientras escuchamos a Hermione discutir con una señora mayor, pero luego Astoria le tapa la boca, antes de que ella le diga una grosería a la mujer, diciéndole que la iban a echar si no se controlaba. —Ella empezó —murmura, cruzándose de brazos, pero con la sonrisa en la cara. Media hora después, Hannah esta refugiada en el pecho de Neville, al igual que Ginny con Harry, mientras que Astoria se tapa la cara. Hermione es la única que seguía viendo la película, sin taparse la cara. Tengo que admitir que había soltado uno que otro grito y se había sobresaltado, pero sigue viendo la película, tomando la coca-colay comiendo pochoclos. Y al escuchar las suplicas de sus amigas de salir de la sala, ella sonreía, mientras les recordaba que no era real. —Ultima vez que venimos a ver una película de terror con estas miedosas —bromea, agarrando más pochoclos—. ¿A que esta buena, no? —me pregunta, le di un sorbo a mi sprayantes de contestar: —Una de las mejores. Mientras salimos de la sala, las chicas no paran de quejarse con Hermione, culpándola de su trauma que no existe, pero ella sólo se limita a recordar las partes más tenebrosas, para asustarlas. —¿Ahora qué hacemos? —pregunta, interrumpiendo los quejidos de las chicas—. ¡Oh, podemos ir a comer! —Pero esta oscureciendo... —Comemos rápido y nos vamos a la universidad. Vamos, vallamos a comer. ¡Y no acepto un no como respuesta! El grito resuena por todo el lugar, mientras ella camina hacia la salida. Los chicos suben al auto, cuando yo prendo el motor de la moto, con Hermione atrás. Vamos adelante de ellos, ya que Hermione no nos ha dicho donde vamos y ella me guía, y los chicos nos seguían. Ella tararea una canción y sólo señalaba con las manos a donde doblar. Llegamos hasta una parte donde no he estado nunca, pero ella lo conoce a la perfección. En un semáforo rojo, puedo ver como Harry tampoco sabe donde vamos. Unas cuantas cuadras más y bajamos de la moto. Por la cara que pone Astoria, ella tampoco sabe donde estamos. —¿A dónde vamos? —pregunto. —A comer —es lo único que contesta. Le lanzo una mirara a los chicos, ellos se limitaron a encogerse de hombros. Caminamos hasta el final, paramos fuera de un pub. Ella mira a Astoria y sonríe, apuntando con sus ojos el letrero. Ella lo leyó y abre la boca. Todos miramos lo que decía, "El Caldero Chorreante". He escuchado de este lugar sólo por Fred y George, que decía que a este lugar no entraba cualquier persona, sino aquella que tenían conocidos acá. Ellos trataron de entrar muchas veces, pero nunca pudieron lograrlo. —¿Entramos?, muero de hambre. —¿Cómo es que puedes entrar?, tiene que tener conocidos para entrar —le digo, y los chicos asienten. —¿Y quién te dijo que no los tengo? —me sonríe, antes de abrir la puerta. Al entrar, la clientela nos ve, pero luego de verla a ella, volvieron a su trabajo. No es la primera vez que viene acá. Nos condujo hasta una mesa, cerca de una ventana—. ¡Hola, Tom! —saluda al hombre que se acerco. —Hola, Hermione, ¿cómo estas? Veo que trajiste a unos amigos —dice, echándonos una rápida vista—. Muy bien, ¿qué desean? —Yo quiero una cerveza y una hamburguesa —pide, luego nos mira. Suspira—. Y para ellos lo mismo, Tom. El hombre, Tom, anota lo que le pidió en un anotador y se retira. —¡Nunca me dijiste que venías acá! —exclama Astoria. —¿Se me olvido? —Oh, tu y yo hablaremos muy seriamente esta noche, jovencita —le dice, causando una risa a Hermione. —Pareces mi madre, As. Se me olvido decirte porque pensé que no te gustaría esta clase de lugar. Y bueno, los traje acá porque era el lugar más cerca y tenía hambre. —Pero me hubieras dicho, ¿sabes cuántas ganas tenía de venir aquí? Pero no conocía a nadie. —Si me lo hubieras dicho... Una mujer alta de pelo rubio con raíces castañas, con curvas y una cara bonita se acerco a nosotros, poniendo en la mesa el pedido. —Hace tiempo que no venís, Hermione. ¿No nos estarás engañando con otro pub, verdad? —le pregunta, poniendo sus manos en la cintura, cuando termino de servir todo. —Estuve ocupada, Rosmerta. Tenía que prepararme para Hogwarts, no se me dio tiempo de venir —contesta, tomando un trago de su cerveza—. Pero vendré seguido. —Espero, eres nuestra mejor cliente —le sonríe antes de marcharse para atender a otros clientes. —¡Pero a cuánta gente conoces! —le dice Astoria, probando su hamburguesa—. ¡Oh, Dios, esta cosa es fabulosa! Cerca de la diez de la noche estamos de vuelta en la Universidad. Nos despedimos de las chicas y fuimos a nuestro campus. Mientras caminamos a nuestra habitación, recordamos los buenos momentos en el Caldero Chorreante. Hermione nos presento a sus amigos, algunos que nos llevan un par de años y otros mayores. Astoria esta enfadada con su amiga por no decirle nada, pero luego con un gran discurso, la relajó. —¿Mi hermana ya volvió, Weasley? —me pregunta Malfoy, cuando abro la puerta. Me pregunto si sabe del pub que frecuenta su hermana. —Esta en su habitación. Sin más, sale del cuarto, dirigiéndose a la pieza de su hermana.