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La Hermana de mi Enemigo — capítulo 8
*Aclaración: La historia esta narrada por el punto de vista de los protagonistas (Ronald Weasley y Draco Malfoy), así que se contara todo lo que pasa al rededor de ellos.**Cada capítulo sera narrado por uno de ellos, en el siguiente, seguirá el otro.**Algunos capítulos transcurren en el mismo tiempo que el anterior, pero con el punto de vista del otro.**Los personajes y/o lugares son sacados de la imaginación de Joanne K. Rowling.**Sin nada más que decir, ¡que empiece la lectura!*Draco Miro mi reloj de pulsera una vez más. Son las 11:42 y Hermione todavía no había llegado a Hogwarts. Ella me había mandado un mensaje, diciendo que llegaría más o menos a las diez y media. Pansy y Zabini están conmigo; Crabbe y Goyle están es su habitación, han comido hoy algo en el desayuno que les sentó mal. Zabini esta diciendo no sé que cosa, no estoy prestando atención. Estoy preocupado. Hermione no es una persona impuntual, ella muy puntual. Pansy nota mi nerviosismo y me aprieta la mano, a la vez que Zabini termina su relato de creo que lo que paso ayer en la Universidad. —Seguro ya llega, Draco. Y como por arte de magia, aparece un auto, en el cual bajan Potter, la pelirroja y Astoria, pero ¿y Hermione? Me levanto y camino hasta ellos. Potter y Weasley me fruncen el ceño, mientras Astoria tiene una sonrisa divertida en la cara. —¿Mi hermana? —Oh, ya viene —dijo Astoria, aumentando su sonrisa, la cual no me parece nada bueno—. Es que estaba ayudando a la señora Weasley y luego venía con Ron. En su moto. Abro los ojos, aprieto los puños. ¿Desdé cuándo mi hermana andaba en moto? ¿Y con Weasley? Astoria ríe en voz baja y se despide de Potter y junto a la pelirroja se van a su residencia, mientras que él se va a la residencia de los chicos. Me volteo y camino hasta mis amigos, que me miraban curiosos. Estaba tan furioso que apenas podía hablar: —Hermione... se viene... con Weasley en... moto. La expresión de Zabini es igual a la mía, mientras que Pansy esta con el ceño fruncido. Les digo que vallan adentro, luego yo voy. Ellos se van y yo me siento en las escaleras de la Universidad, saco mi celular. Han pasado más o menos quince minutos. Bufo molesto, definitivamente tendría que hablar con Weasley. Una risa me saca de mis pensamientos, una risa que conozco demasiado bien. Miro hacia la calle y veo a Weasley con mi hermana detrás de él en su moto. Cierro los ojos con fuerza, cuando veo que él la agarra de la cintura para bajarla. Me levanto y camino amenazante hasta ellos. Hermione se muerde el labio inferior, mientras que Weasley tiene la misma sonrisa divertida que Astoria. —Quita la mano de la cintura de mi hermana, Weasley. Él hace lo que le pido y le da un beso en la mejilla a mi hermana, frente a mis narices. —Nos vemos luego, Hermione —le sonríe y camina hacia su residencia. Mi hermana me mira, entendiendo que estoy muy enojado. Me sonríe inocentemente, pero eso no ayuda. Le apunto hacia las puerta de Hogwarts y ella camino hacia allá, con la cabeza gacha, yo voy detrás de ella, protestando. De todos, de todos los chicos que hay en la Universidad, ella justo tenía que ser amiga de Weasley. Ademas, ¡¿él cómo se atreve a agarrarla por la cintura?! ¡Ella se puede perfectamente de la moto! Encima, ¡¿por qué mierda tuvieron que viajar en moto?! Caminamos hasta los jardines de Hogwarts, donde había bancas para sentarse, en una de ella vimos a Pansy y a Zabini. Hermione trata inútilmente que se me pase el enfado, pero yo no estoy enojada con ella, sino con Weasley, al parecer él no entiende que no quiero que nadie se acerque a ella. Seguramente a él no le gustaría que yo me acerque a su hermana, ¿verdad? ¿Pero por qué pienso en eso? Niego con la cabeza, alejando eso absurdos pensamientos, a la vez que me diento en la banca, al lado de Zabini. Él y Pansy me miran expectantes, les cuento todo lo que paso en un murmullo, Zabini mira con molestia a Hermione, mientras que Pansy la mira con disgusto. Pero ambos corren la mirara cuando ella les da una mirara intimidadora. —¿Por qué has venido en una moto? ¿No era que a ti te dan miedo? —le pregunto. —Ahora ya no —susurra, con una sonrisa. —¿Y se puede saber porque? —Porque si. Ron no me hizo nada ni me obligo a subir a la moto, si es lo que te preocupa. —No estoy preocupado, estoy enojado —corrijo—; no me gusta para nada que andes a solas con él. —Como si fuera a pasar algo. —Y eso espero: que no pase nada —ella suspira, cansada—. Ademas, ¿él, si o si, tenía que ayudarte a bajar, tu no lo podías hacer sola? —¿Se adelanto? —me sonríe—. No te enojes, Draco, no pasara nada. Me da un beso en la mejilla y camina hacia la biblioteca de Hogwarts. Suspiro, llevándome las manos a la cara. Escucho los quejidos y los bufidos de Pansy y Zabini. Definitivamente, hubiera deseado que ella estudiara en Francia. Una hora después, estoy sentado con mis amigos, a excepción de Goyle y Crabbe, que todavía no se recuperaron, y Hermione. Trato de procesar lo que me dijo mi hermana. ¿No era suficiente que sean amigos, que también tenían que ir a ver como ella jugaba baloncesto? Y encima iría la prima de ella con su marido y su hijo, aparte de todos los hermanos Weasley. ¡Por Dios, esto es realmente feo! —¿Draco? —miro a Hermione—. Este... yo... Ron dijo que podía llevarme..., ¿te molestaría que fuera con él? —¿Tu qué crees? —le espeto. —Lo siento. Aunque lo dijo en un susurro apenas audible, la escuche perfectamente. Suspiro. Me acerco a ella y la estrecho en un abrazo, levanto una mano y le limpio las lagrimas que se le han caído. Ella esconde su cabeza en mi pecho, mientras apoyo mi mentón sobre su cabello. —Discúlpame tu a mi, Hermione —le digo. Mis amigos me dirigen una mirara y se van del lugar, para dejarme tiempo a solas con ella—. Sé que estas feliz de hacer nuevos amigos, pero, entiende, a las personas que elegiste como amigos, son personas que yo no les agrado, ni ellos a mi; ademas, no me gusta para nada que Weasley te bese, aunque sea en la mejilla. Oigo su risa y se endereza, me da un beso en el cachete y me sonríe. Le digo, aunque no sé si le guste, que yo me quedo en la Universidad. Ella asiente, pero me hace prometer que iré la próxima vez. Ella me abraza, se levanta y camina hasta la mesa de sus amigos. Agarro la bandeja vacía de ella y la mía, las dejo con las demas y salgo de la cafetería, luego de echarle una ojeada a mi hermana. Uso todas mis fuerzas para no ir hasta allá y partirle la cara a Weasley por estar abrazándola y limpiando una que otra lagrima que tiene. Camino hasta mi habitación, me apetece tomar una reconfortante siesta. A estas horas papá y mamá deben de estar en el aeropuerto, irían a la isla de Wight. Como Hermione se fue ayer, a mi papá me dejó las llaves de la casa, una para mi y otra para ella; se la dí hoy, en el almuerzo. Realmente, no nos gusta ir de vacaciones con nuestros padres porque siempre están las discusiones de ellos, las peleas que tienen Hermione y mamá y los prejuicios de mi padre. Era mejor quedarse acá, sin ningún problema. Apenas cierro la puerta, me tiro en mi cama, cayendo con los brazos abajo de la cabeza. Agarro mis audífonos y los conecto a mi nuevo celular, donde ya le pase todas mis canciones y mis contactos, ademas de la multimedia. Me coloco los cascos y me acomodo para dormir, acompañado de la música de Nirvana. Abro los ojos cuando siento una sacudida. Es Hermione, con una radiante sonrisa. Ante que pregunta, dice, más bien grita, que su equipo ha ganado el partido. Bostezo y me siento en la cama. En la habitación solo esta ella y yo. Se sienta a mi lado y me narra todo lo que paso, desde que llegaron hasta que se fueron. —Y lo mejor de todo, ¿te acuerdas de Rolf Scamander y Luna Lovegood? —¿El raro y la lunática? —y solo por decir eso, recibo un fuerte golpe en la cabeza—. Lo siento —murmuro, frotadome la parte golpeara. —Bueno, ellos van a estudiar aquí, ¿no es genial? Vienen mañana, sera estupendo. Apuesto que Luna se hará las pruebas para entrar al equipo de baloncesto femenino, y Rolf al equipo de fútbol. Me cuenta otras cosas, mientras caminamos hasta la cafetería, ya es la hora de la cena. ¿Cuánto he dormido? ¿seis, siete horas? Una vez haber agarrado las bandejas con la comida, vamos a la mesa donde están los demas. Cuando nos sentamos, a los segundos aparece Astoria y se sienta al lado de su amiga y empiezan a hablar sobre el partido de baloncesto. —¿Sabes?, los chicos me han pedido que te diga que mañana irían a un río a pasar el día, ¿vamos con ellos? —le pregunta. —Claro —bufo, y estoy seguro que me escucho porque Hermione voltea su cabeza para verme—. Puedo, ¿verdad? —Si —gruño. Ella me sonríe y me da un beso en la mejilla—. Solamente si Weasley no te lleva en la moto. —Eso sera un problema —interfiere Astoria—, en el auto de Harry no entramos todos; Hermione tendrá que ir en la moto con Ron —ella me guiña un ojo, divertida—. Ademas, no es tampoco que se vallan para otro lado, así estar solos, ¿no? —Cállate —murmuro. Pansy, Zabini, Crabbe y Goyle, que ya se habían recuperado, y yo caminamos con nuestras bandejas vacías y las de Hermione y Astoria hasta el depósito de bandejas. Mi hermana y su amiga fueron hasta la mesa de sus amigos y ahora están sentadas con ellos. Lo que me parece raro es que la hermana menor de Weasley no estaba. Niego con la cabeza, ¿qué me importa dónde este aquella pelirroja? Pansy se va a su residencia y nosotros vamos a la habitación de los chicos. Adentro solo esta Nott, jugando con su MP6, nos mira por una fracción de segundos y luego continua con su juego. Suspiro. Hoy era sábado, pasado mañana empezaríamos las clases. Espero que no sean tan difíciles, aunque, claro, seguro en Química 2 sería muy fácil para mi, el profesor Snape es un buen amigo de mi padre, apuesto que nos daría una ventaja a mi y a Hermione. —¿Harán las pruebas de fútbol? —pregunte, sentándome en la cama con Zabini. —Yo si, obviamente —dijo él. —¿Y ustedes? —Crabbe y Goyle negaron con la cabeza. Miro a Nott, él se había puesto sus audífonos, hay que aprovechar eso—. Necesito que me ayuden en algo. —¿En qué? —saltan los "gorilas", como les dice mi hermana. —Estoy harto de que Weasley y su hermana, Potter y Longbottom estén cerca de Hermione, sobre todo Weasley. Mi hermana le tenía miedo a las motos, pero ahora parece que se le fue, ya que anda mucho con Weasley en su moto. Ademas, él una vez le dio un beso —Zabini hace una mueca de disgusto— en la mejilla —suspira aliviado— y ella todo el camino a casa, estuvo con una sonrisa de enamorada. —¿Entonces quieres que hagamos algo para alejarlos? —pregunta Crabbe. —Así es. ¿Alguna idea? —Pues nosotros vimos que Brown, la ex de Weasley, estaba muy cariñosa con él —informo Goyle—. A Brown no le gusta que nadie se acerque a él, así que ve a tu hermana muy cerca de Weasley, ella se enojara y la enfrentara, y quizás ella ya no se acerque más a él. —¡Bien, Goyle! ¡Al fin usas tu cerebro! —celebro, mientras Zabini ríe; Goyle se sonroja un poco—. Pero ¿cómo hacemos que ella vea eso? Ademas, no quiero que mi hermana se acerque mucho a Weasley. —Eso déjamelo a mi —dijo Zabini—, yo hare que ellos dos se alejen para siempre, luego vamos a lograr que Hermione se deje de juntar con los estúpidos amigos de Weasley y la fea de su hermana. La pelirroja no es fea, es más, ella es... ¡¿Pero que mierda?! ¡¿Por qué estoy pensando en eso?! Niego con la cabeza y seguimos charlando de este plan. Por nada el mundo permitiré que ellos se junten con mi hermana menor.