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La Hermana de mi Enemigo — capítulo 9
*Aclaración: La historia esta narrada por el punto de vista de los protagonistas (Ronald Weasley y Draco Malfoy), así que se contara todo lo que pasa al rededor de ellos.**Cada capítulo sera narrado por uno de ellos, en el siguiente, seguirá el otro.**Algunos capítulos transcurren en el mismo tiempo que el anterior, pero con el punto de vista del otro.**Los personajes y/o lugares son sacados de la imaginación de Joanne K. Rowling.**Sin nada más que decir, ¡que empiece la lectura!*Ronald —Nos vemos luego, Hermione —le sonrío, y camino hacia mi residencia. Entro y camino, con una sonrisa en la cara. Los chicos habían salido antes que nosotros de casa, estoy seguro que eso fue obra de Ginny. Hermione ayudó un poco a mi madre y luego habíamos venido en la moto, hablando de cualquier cosa. Me dio gracia la cara que había puesto Malfoy, por favor, solamente la traje hasta la Universidad, no hice nada más. Abro la puerta de mi habitación, donde están Harry y Neville, el primero avisándole del partido de Hermione; él dice que ira. Agarro ropa cómoda y me meto en el baño, dispuesto a darme un baño. Me desasgo de la la ropa que llevo puesto y me pongo bajo el grifo, mientras abro el agua caliente. Uff, tuve que poner la música de mi celular para bañarme tranquilo. Luego de secarme y vestirme, salgo del baño, donde me espera un Harry muy enojado por tardar más o menos cuarenta y cinco minutos bajo el agua. No puedo evitarlo, me gusta quedarme mucho tiempo bajo el agua. Él entra y yo me calzo con una zapatillas rojas que tengo. Cuando él sale del baño, los tres vamos a la cafetería, ya que estamos hambrientos. Al entrar, busco con la mirara a Hermione, ella esta sentada junto a su hermanos y los amigos de él. Camino con Harry y Neville a la barra de comida y nos servimos muchas cosas, yo más. Vamos hasta la mesa donde están sentadas Ginny y Astoria, que están hablando del partido de hoy. —¿A qué hora hay que estar allá? —pregunta mi hermana a su amiga —Para llegar a tiempo, hay que salir luego de terminar de comer. Asentimos y nos dispusimos a comer. Levanto la vista y veo como Parkinson y Zabini se van de la cafetería, luego me doy cuenta que Hermione esta recostada en el pecho de Malfoy. Llorando. ¿Pero qué le paso? Harry sigue mi mirara y frunce el ceño al ver lo que yo. Ginny también se da cuenta. Veo que ella se endereza, le da un beso en la mejilla y sonríe. Hermione se levanta, limpiándose inútilmente las lagrimas que hay en su cara. —Hola —dice, sonriendo, cuando se sienta al lado mio. —¿Qué paso? —pregunta Astoria, agarrando su mano. —Nada —la atraigo hacia a mi, abrazándola por los hombros, y le limpio las lagrimas que le quedaban. Veo por el rabillo de mi ojo que mi hermana esta sonriendo de oreja a oreja—. ¿Vamos? —pregunta, sin alejarse de mi. —Vale. Nos levantamos y salimos de la cafetería, luego de dejar las bandejas. Salimos y Harry, Neville, Ginny y Astoria se suben al auto, mientras que Hermione y yo nos subimos a mi moto. Ella me abraza por detrás, a la vez que yo prendo el auto. Los chicos ya se fueron, y yo aprovecho y apago el motor, puedo ver por el espejo que Hermione me mira con cara de confusión. —¿Estas bien? —pregunto. —¿Qué dices? —Que si estas bien. Hoy estabas llorando —ella suspira. —Discutí con mi hermano. Se enojó porque le dije que ustedes iban a ver el partido, y la gota que colmo el vaso fue cuando le dije que tu me ibas a llevar hasta allá —solloza—. No me gusta que este enojado conmigo. Siento mi remera mojarse. Ella esta llorando. Suspiro y pongo el freno de la moto, me bajo y la abrazo. Hermione esconde su cabeza en mi cuello, mientras que yo la bajo y la aprieto más a mi. Acarició su cabello, ella se apoya en mi pecho. Realmente no me gusta verla llorar. No me gusta verla triste. —En serio tengo ganas de romperle la cara a Malfoy por hacerte llorar —puedo sentir su sonrisa—. Joder, no quiero volver a verte triste de nuevo. Ella levanta la cabeza y me sonríe, con lagrimas reluciendo en su cara de porcelana. Me inclino y le doy un beso en la frente, se ríe un poco, pero veo que esta sonrojada. La aprieto una vez más, luego la suelto, me subo a la moto y ella se subo atrás mio. Me pasa la dirección; llegaremos más o menos en una hora. Vuelvo a prender el motor y nos ponemos en marcha, tratando de llegar a la altura de los chicos, que seguramente estarán preocupados. Hermione me pide que valla más rápido, al parecer ya se acostumbro a la velocidad. Por favor, Señor, que no aparezca la cana. Por favor. Escucho su risa, siempre riendo cuando aumento la velocidad. Quiere que lleguemos allá antes que los chicos, quiere que les ganemos. Como siempre. Me suena el celular, minutos después, que esta en mi chaqueta de cuero. Seguro es uno de los chicos, preguntando por dónde vamos. Hermione empieza a tardear una canción, la cual no conozco. Creo ver el auto de Harry, creo que es ese. Acelero un poco más y veo por la ventana trasera la cabellera pelirroja de mi hermana. Si, es el auto de Harry. Doblo en la siguiente cuadra, para que ellos no nos vean. Cuando volvemos por la dirección correcta, no veo el auto, así que, o quedaron bien atrás, o nos pasaron. Ella seguía tarareando la canción, creo que ni se dio cuenta de que doblamos la esquina. Me detengo en un semáforo rojo. —¿Qué hora crees que serán? —me pregunta. —Hmm... ¿las dos y media? Seguro llegaremos antes de las tres. —Esta bien. Acelero cuando el semáforo se pone en verde. Ella vuelve a tararear, solo que esta vez sube una de sus manos y juega con mi cabello. Río entre dientes, realmente esa situación es bastante divertida. Apoya su cabeza en mi espalda y continua jugando con mis mechones, a la vez que continua cantando. —¿No te da sueno cuando tocan tu pelo? Porque a mi si —me dice. —No, nunca. Me acaricia el cabello más suavemente, tratando de que bostece. Al parecer no se acuerda que si me quedo dormido, chocamos. Por suerte, a mi no me pasa eso; en mi familia, a los únicos que les pasa eso, son a los gemelos y a Ginny. Escucho su bufido y yo me río, tiempo después ella se une a mi. Hermione se acomoda bien y escucho su "¡Ya llegamos!"en mi oído. Y estoy seguro que todo Londres lo escucho. Puedo ver un club desde aquí, me dirijo allí, donde veo a dos chicos afuera del lugar, mirando para todos lados. Luego, la muchacha nos señala, y los dos se ponen cerca de la acera. Estaciono, me bajo y ayudo a Hermione a bajar. Antes que me de cuenta, ella esta atrapada en los brazos de la chica. Él otro chico luego la abraza, pero no tan efusivamente con aquella chica. —Oh, te extrañe mucho, Hermy.—Pero, la última vez que nos vimos, fue hace dos semanas —le recuerda—. Chicos, él es Ron Weasley. Ron, ellos son Luna Lovegood y Rolf Scamander. Estrecho la mano con Rolf, y lo iba a hacer con Luna, pero ella me agarra de los hombros y me da un beso en cara mejilla. Escucho a Hermione y Rolf decir "Impulsiva". Miro bien a ambos chicos, él tiene el cabello rubio, desordenado, con ojos algo parecidos a los míos, ademas de alto, creo que me pasa por algunos centímetros. La chica también tiene cabello rubio, hasta un poco más arriba de la cintura, que ahora se lo esta atando en una coleta alta, y tiene unos ojos grises. —¿Ha llegado Astoria? —No, todavía no —dice Rolf—. ¿Entramos? Asentimos y entramos al lugar, donde había cuatro personas más. Reconozco a dos personas, las cuales se acercan a nosotros, a la vez que Luna y Rolf se van. Saludan a Hermione y luego a mi, algo confusa por mi presencia. —¿Se conocen? —Angelina y Katie son las novia de mi hermanos, de Fred y George —explico. —¿Y ustedes, cómo se conocen? —pregunta la novia de George. —Vamos a la misma Universidad. ¿Falta alguien? —dice Hermione. —No, tu era la única que faltaba. Ve a cambiarte —dice Kate— que los del equipo de Vane ya están por llegar. Por suerte para mi, los chicos entran por la puerta. Astoria saluda a las chicas y luego presenta a Neville, ya que Harry, Ginny y yo ya las conocemos. Vamos con Astoria a las gradas, mientras que los miembros del equipo se van a cambiar, para empezar el juego. Entra un hombre al lugar, y Astoria nos dice que se llama Peter Pettigrew y que es el entrenador del equipo. Tiempo después, entran siete personas, cuatro chicos y tres chicas, desde, creo, dieciséis años hasta veintiún años. A los segundos, salieron Hermione y sus compañeros, y caminaron hasta los demas. Y antes que el entrenador diera la regla para jugar, por la puerta entraron Tonks, Remus y Teddy, ellos se apresuraron a subir por las gradas hasta nosotros. —¿Llegamos tarde? —Todavía no empiezan a jugar —informe. A media hora del juego, el equipo de Hermione ya tiene siete puntos, un tiro triple y de campo por Hermione, y uno de campo por Rolf. Mientras que el equipo de Romilda Vane, la capitana y entrenadora del equipo contrario, ha metido solo una canasta, que para todos no valió, pero como Pettigrew no lo vio, igual lo declaro como anotación. Y encima, Astoria se esta peleando con la hermana de Vane. El entrenador dijo que si ninguna de las dos se callaban, las echaría. —Se enoja porque sabe que Hermione es mucho mejor en el baloncesto que Vane. Le damos la razón. En todo lo que dudo el juego, Hermione juego a la perfección. Lograba sacarle la pelota al otro equipo, lo pasaba con destreza y las dos veces que quiso tirarla a la cesta, lo logro. La pelota esta en manos de un tal Andrew Kirke, que se lo pasa a Angelina. Ella se prepara para tirar y lanza la pelota, anotando un tiro libre. Ellos celebran, a la vez que Riddle toca el silbato para que vallan a descansar. —Ganan, seguramente —le dice Tonks a Hermione, cuando ella llega hasta nosotros y toma un poco de su agua. —Eso es más que obvio, yo no pierdo. Y así, mirando desafiante a Vane, que esta a metros de nosotros, con lo dicho, parece más una Malfoy. Miro a Ginny, Harry y Neville, ellos se encojen de hombros. —¡Ia Mione!—ella suaviza la cara y le sonríe a su ahijado. —¿Has visto a la tía jugar, Teddy? —el nene asiente y centra toda su atención al collar de su madre—. ¿Te das cuenta, As, que tus gritos se han escuchado en toda la cancha? —¡Ella empezó! —exclama, luego se cruza de brazos. —Luego me dices que yo soy la peleadora —murmura. Agarra la botella y se la tira sobre su cabeza—. ¿Sabes jugar, Ginny? —Si, aunque no tan bien como ustedes. —Seguro lo maravillosamente —se tira, literalmente, en el asiento, echando la cabeza hacia tras, mojándose con la botella de agua. Más o menos una hora después, el partido terminar, como ganador el equipo de Hermione, que han logrado pasar al equipo de Vane por veintisiete puntos más. Nosotros esperamos afuera, ya que Hermione se quedo hablando con el entrenador. Tonks, Remus y Teddy ya se han ido. Dos minutos después, salen Hermione, Luna y Rolf. —Bien, nosotros nos vamos —dice él, abrazando por los hombros a Luna—, tenemos que terminar con las maletas. —¿Maletas? —¿Qué? ¿No le dijimos? Vamos a estudiar en Hogwarts —Astoria y Hermione abrazan a los chicos, celebrando las noticia—. Nos vemos mañana. Ambos se suben a su auto. —Bien, volvamos a la Universidad —digo. Pero Hermione me retiene. —Antes, ¿podemos ir a la librería? Quisiera comprar un libro. Digo que si y subamos a la moto, mientras que los chicos van al auto. Cuanto más tardemos en llegar a Hogwarts, menos tiempo tendré que aguantar a Lavender. Mi hermosa hermana no quiso levantarme el reto y tengo que cumplirlo. Los chicos se van al uni, luego nosotros los alcanzaremos. Y ahora me arrepiento de acompañarla a una librería. Parece una niña en una dulcería. Va de aquí para allá, leyendo las contraportadas, viendo las portadas, fijándose los títulos y, me parece, oliendo los libros. Estoy hace como diez minutos sentado en un sofá, esperando que elija uno. Yo sé que los lectores pasan mucho tiempo adentro de las librerías, pero tampoco pensé que serían tan así. Llegamos a acá hace como media hora, y lo primero que hizo al entrar, fue mirar libro tras libro. —Listo, me quedo con estos —me tapo la cara, tiene en entre los brazos siete libros. —Son muchos, ¿cómo pagaras eso? —Mi padre me hizo una extensión de su tarjeta de crédito para mi —me informo, caminando hacia la caja para pagar. La señora le sonríe y pasa los libros, al parecer no es la primera que viene, y dudo mucho que no es la primera vez que lleva tantos libros. Le da la tarjeta, mientras mete los libros en bolsas de la tienda—. Ahora si, vamos, que tienes que cumplir tu reto. Pongo los ojos en blanco, pero luego se me asoma una sonrisa, cosa que ella no ve, ya que va con las bolsas en mano adelante. Me acuerdo cuando contesto la pregunta de mi hermana, de cuál de todos sus hermanos le parece más lindo. Ginny no paro de cargarla hasta que subieron a la pieza de ella. Me acuerdo que yo había bajado a la madrugado, y ella estaba ahí, tomando un poco de agua. Me sonrío cuando me vio y puso el vaso en el lavadero. Charle un poco con ella, hasta que tocamos el tema de su respuesta. —Ella no fue especifica, no dijo si lindopor el físico, o lindo como persona —me había dicho. —¿Y cuál lindoelegiste? —ella suspiro y camino hacia la puerta, para marcharse, pero antes, se dio vuelta y con la misma voz que respondió la respuesta, dijo: —Los dos. Ella se había marchado rápidamente, mientras que yo sonreía orgulloso. Hermione chasqueo sus dedos frente a mi cara, para sacarme de mis pensamientos. Agarro una de las bolsas y me subo a la moto, ella atrás, mientras la enciendo. Unos cinco minutos después, llegamos a la uni. Le entrego la bolsa y me da un beso en la mejilla, luego camina hacia su residencia. Y ahora, que empiece la tortura. Para mi mala suerte, Lavender esta sentada en las escaleras de la Hogwarts, y viene directo hacia mi. Sin previo aviso, me planta un beso en la boca. Joder, ¿es que no entiende que no estamos juntos? —Ro-Ro, ¿quién era aquella chica que te beso? —me pregunta, con el ceño fruncido. Vamos, ¿ella esta enojada? ¡Pero yo tengo que estar enojado!—. Da igual, no es más hermosa que yo. Enarco una ceja. Hermione es mil veces más hermosa que Lavender. —Ginny me dijo que tenías que pasar todo el día conmigo —me informa, con una radiante sonrisa—. ¿Así que hacemos? —bufo. —Quiero morirme —susurro, mientras ella tira de mi mano para llevarme a quién sabe dónde. Desde ahora, empieza mi tortura.