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La Hermana de mi Enemigo — capítulo 10
Aclaración: La historia esta narrada por el punto de vista de los protagonistas (Ronald Weasley y Draco Malfoy), así que se contara todo lo que pasa al rededor de ellos.**Cada capítulo sera narrado por uno de ellos, en el siguiente, seguirá el otro.**Algunos capítulos transcurren en el mismo tiempo que el anterior, pero con el punto de vista del otro.**Los personajes y/o lugares son sacados de la imaginación de Joanne K. Rowling.**Sin nada más que decir, ¡que empiece la lectura!*Draco Suspiro aliviado cuando tocan la campana dando fin a la clase. Aunque Química 2 fue fácil, ya que el profesor Snape nos trato a mi y a Hermione de la mejor manera, igual no me pude salvar de la tarea. Y estoy seguro que sera así durante todo el año. Guardo mi libro, mi pluma, mi cuaderno y mi portátil en la mochila, como lo hace Hermione. Obviamente la clase fue muy fácil para ella, ya que no sé quejo en ningún momento, y fue la única que presto verdadera atención. Crabbe, Goyle y Zabini estoy seguro que se quedaron dormido en medio de las dos horas, y Pansy se copio de una chica con la que se sentó. Con Hermione, Pansy, Crabbe y Goyle vamos a la clase de Álgebra Avanzada, mientras que Zabini se dirige a su clase de Informática. Mi hermana habla con Astoria, y los chicos y yo comparamos respuestas, más o menos acerté la mayoría. Hermione y Astoria se quedan atrás, ya que vienen Scamander y Lunática al salón al que vamos. Le lanzo una mirara de molestia a los dos y retomo mi camino con mis amigos. —Espero que Álgebra se fácil. —Lo sera si te sientas junto a un cerebrito —le digo a Pansy. —Pues bueno, creo que esa chica, Bulstrode, también tiene Álgebra. Reímos ante eso y continuamos caminando. Al entrar, la profesora todavía no había llegado. Hermione se sienta junto a Astoria, y a tras de ellos la Lunática y el raro ese. Yo me siento en primera fila, solo, y atrás de mi Crabbe y Goyle. A lado mio esta la mesa donde se sientan Pansy y la chica que menciono. La profesora McGonagall entro al salón, con una mirara muy seria para mi gusto. Esta en las mismas condiciones que la primera vez que la vi, cuando nos mostró la Universidad. Como el profesor Snape, hace una pequeña introducción de lo que vamos a ver, aunque apenas pongo atención. Da igual, después le pediré a alguien que me lo diga. Trato de poner atención, aunque es realmente imposible cuando el sueño me gana, pero es mejor no hacerlo. Un chico se había quedado dormido y la profesora McGonagall lo despertó, gritándole en el oído, haciendo que se caiga de la silla, convirtiéndolo en el hazmerreír de todos. —Perfecto, señorita Malfoy —dice la profesora McGonagall—. Los demas, traten de hacerlo así de bien como lo hace ella. Sonrío al ver sus mejillas sonrosadas. Muchos bufan al oír ese comentario, pero nadie dice nada. El resto de la clase la paso mirando el libro de Álgebra, entendiendo la mayor parte, y lo que no sé, sé lo pregunto a Pansy, que le pregunta a su compañera de asiento y luego me pasa la respuesta. Y lo mismo hacen mis amigos. Una vez que terminan las clases, voy directo a mi habitación, muero de sueño y una buena siesta me ayudara mucho. Por suerte, ni Weasley, ni Potter, ni Longbottom están, así que podre acostarme tranquilo. Por las dudas, me coloco mis audífonos para escuchar mi música y así dormir bien. Le tendré que pedir a mi madre que me compré esos nuevos audífonos, en los cuales se puede escuchar música, sin necesidad de conectarlo al celular u otra cosa. Me acuesto, ademas me tapo, hace un poco de frío. Mis ojos se cierran. Me duermo. Mis ojos se abren. Horrorizado. Miro la hora en mi celular, nerviosamente. Dormí más o menos tres horas y media. Me toco la frente y me doy cuenta que estoy sudando. ¡¿Pero qué mierda estaba soñando?! No. No. No. No. Y no. Estoy mal. Muy mal. ¿Qué esta pasando? ¡Mierda! ¡Maldición! ¡Por Dios, ¿por qué soñé aquello?! Estoy loco, de eso no hay duda. De todos los putos sueños que existen, tuve que soñar aquello. Malditos sueños. Y lo peor de todos es que no sé si es un sueño o una pesadilla. Joder, soñé que estaba en un río de no sé qué. Solo. Hasta que llegó ella. Y justo ella tenía que ser. Sólo a mi me pasa que sueño con la hermana de mi enemigo. Porque era Ginevra Molly Weasley que... ¡Esperen! ¡¡¿Cómo mierda conozco su nombre completo?!! ¡Agh, puto mundo! Pero lo peor, lo más peor, que me hace creer que fue una pesadilla, es que la bese. Si, ¡la bese! ¡Yo no puedo besarla! ¡Ni en sueños ni en la realidad! Suelto muchas más maldiciones, y agradezco que todavía nadie estuviera en la habitación, sólo yo, mientras que me incorporo para abrir el cajón de la mesita de luz, así poder sacar mi libreta y un lápiz. Tanto como Hermione, yo tengo material de dibujante, pero, en vez de mostrar como dibujo como ella, yo me lo guardo sólo para mi y mi hermana. Nadie más lo sabe, ni mis amigos, ni mis padres. Hermione me había reclamado el por qué no me inscribí a la clase de arte como ella, puesto que yo entraría muy bien ahí, y sería, posiblemente, la clase que más entendería. Pero no, estoy perfectamente bien sin que nadie sepa que dibujo. Esto siempre me ayudo a relajarme, no sé porque, pero siempre fue así. Y ahora si o si necesito relajarme. Sólo pensar en mi sueño, me pone histérico. No estoy confundido, era ella, ¡ella! Si, tenía la misma cabellera roja flamante, los ojos de color chocolate, pecas rojizas rabadas en su cara y una gran sonrisa. ¡¿Y por qué puta madre digo todo eso?! Tengo que admitirlo, estaba linda; llevaba un vestido verde agua hasta las rodillas con unas sandalias del mismo color, y sin ningún tipo de maquillaje. Vale, ella estaba preciosa ahí, pero no por eso me pienso fijar en ella. No desde todo lo que me dijo la vez pasada. ¿Cómo se atreve esa Weasley a insultarme así? Estúpida Weasley. Me interrumpo un momento de mi dibujo para fijarme que el celular esta sonando. Y caigo en cuenta que todavía no me quite los audífonos, haciendo que por el timbre de la llamada entrante, me duelan los tímpanos. Me los quito de un arrebato, frunciendo el ceño. Zabini me esta llamando. Contesto. —Mejor que sea importante, Zabini, estoy ocu... —Tu hermana se fue hace unos segundos sola con Weasley en su moto—me corto. Aprieto los puños, como los dientes, por eso me cuesta decir lo siguiente: —¿Cómo... que... se fue... sola... con... Weasley? —suelto el apellido con odio. —Estaba afuera de la uni, fumando un cigarrillo, cuando veo a Hermione salir con Weasley de la residencia de las chicas. Se ríen de no sé qué, luego se suben en la moto de él y se van. Pero estaban solos, puesto que ni Greengrass, ni Potter, ni Longbottom, o la chica Weasley están, y dudo mucho que salgan para juntarse con ellos.—¡Mierda! ¡Le dije millones de veces que no la quería cerca de ningún chico y se va a cualquier lugar con el desgraciado de Weasley! —Lo sé, yo soy mucho más guapo—ruedo los ojos—. Me quedaré aquí hasta que vengan, después te aviso. ¿Vale?—Vale. Adiós, Zabini. Y gracias por la información, hablaré luego con Weasley cuando estemos solos.—Perfecto. Adiós, Draco.*Corto la llamada, mientras me pongo a pensar mil y una maneras de asesinar a ese idiota. Tolero verlo todos los días, tolero tenerlo en la misma pieza, tolero sus peleas, no tanto pero bueno, lo que no voy a tolerar es que ande de tras de hermana menor. Sólo pasó una semana desde que se vieron por primera vez, ¿y ahora tenía que estar cerca de ella constantemente? Daría lo que fuera por hacer desaparecer a todos los Weasley, me ahorraría problemas. Busco el nombre de mi hermana entre mis contactos y llamo. "El numero que usted marcó no esta disponible o se encuentra fuera del área de servicio". Genial, creo que apago su celular. Justo ahora se le antoja apagar su celular. La llamo de nuevo, por las dudas, pero me salta lo mismo. Otra vez. De nuevo. Pero nada. El celular se encuentra apagado. Si no fuera porque amo mucho a este celular nuevo que mi madre me compró, lo hubiera tirado hacia la pared. Suspiro y vuelvo a dibujar, tratando de tranquilizarme y no agarrar las llaves del auto e ir en busca de mi hermana y aquel idiota. Aunque eso no es una mala idea. ¿Nunca les pasó que tienen la vista fija en algo, pero que en realidad no le ven? ¿Cómo si se hubieran tildado, pero parecen que siguen viendo? Bueno, a mi me pasa eso cada vez que dibujo, muy pocas veces logró saber que estoy haciendo, pero ahora ni idea, ademas de que mi mente esta en qué estarán haciendo esos dos. Niego con la cabeza. Mejor dejar de pensar en eso, o me volveré loco. Sigo dibujando. Diez minutos escucho un ruido. El celular. Zabini. —¿Volvió? —es lo primero que le pregunto. *—Si. Podes estar tranquilo; sólo, al parecer, fueron a una librería, traen demasiados libros. ¿Es qué acaso tu hermana ya no tiene suficientes libros?*Cierro los ojos. Ya entiendo. Hermione me había pedido que la lleve a una librería porque habían lanzado uno de una saga que leía, así que yo le dije que si. Pero me olvide de lo prometido cuando me agarró sueño, y seguramente ella vino a buscarme y me vio dormido, entonces no quiso despertarme. Y seguramente, para mi mala suerte, Weasley estaba en la pieza en ese momento —o lo encontró en el pasillo— y le pidió que la lleve. Y seguramente él aceptó sin dudar. Maldita siesta. Que encima no terminó bien, por ese.... horrible sueño. —Bien. ¿Algo más? —Bueno, Hermione tenía un batido en la mano, seguro fueron algún lugar después. Pero parece que luego no pasó nada más.—Okey. Hablo un rato más con él, luego corto. Suspiro. Doy mi último toque con el lápiz y veo mi dibujo. Estúpido. Estúpido. Estúpido. ¡¿Cómo se me ocurre dibujar a la chica Weasley?! ¡Mierda! Arranco la hoja de un tirón, la hago una bolita de papel y la lanzo al tacho de basura que hay en la pieza. Meto mi libreta y el lápiz en el cajón, furioso conmigo mismo. Nunca, pero nunca dibuje a nadie, ni siquiera a mi hermana, ¿y justo tuve que empezar con ella? Me acuesto en mi cama, en el momento que la puerta se abre, revelando a Weasley y a Hermione. Ella, apenas me ve, borra su sonrisa de la cara y me mira nerviosa, pero luego se relaja y viene hacia a mi. Weasley sonríe de lado, al ver como frunzo el ceño. —Me hubieras despertado —me quejo. —Pero estaba durmiendo tranquilamente. —Eso no te importa cuando me despiertas para otra cosa —contraataco. Ella me sonríe dulcemente, tratando de que se me aleje la molestia—. ¿No pudiste ir con Astoria, y no con Weasley? —Estoy aquí, Malfoy. —Ya lo sé, Comadreja. —Mira, Hurón, tu no vengas a... —¡Basta los dos! ¡Se comporta como dos críos de preescolar! —él se cruza de brazos, pero no dice nada, mientra yo ruedo los ojos—. Infantiles —murmura, aunque lo suficientemente alto para que escuchemos. —Me hubieras despertado —repito, Hermione iba a contestar, cuando Weasley lanza una exclamación de asombro. —¿Pero qué es esto? Miro de reojo lo que tiene y cierro los ojos fuertemente. Tuve que esconder bien ese dibujo, pues él lo tenía en las manos, mirándolo confundido. Mientras se lo pasa a mi hermana para que lo vea, Potter y Longbottom irrumpen en la pieza. Weasley le pregunta si hicieron ese dibujo, claramente ellos niegan, pero se quedan curiosos de quién sera. Por suerte, no piensan que soy yo, aunque Hermione, cuando termina de ver bien el dibujo, me mira curiosa, luego curva sus labios haciendo una sonrisa divertida. Ella puede reconocer uno de mis dibujos desde bien lejos. —Valla, que raro, pero ¿por qué no sé lo das? Quizás ella sepa quién lo hizo. Bueno, gracias, Ron, por llevarme a la librería. Nos vemos. Sale de la habitación, luego de sonreír amablemente a ellos. Me pongo de vuelta los audífonos y me doy vuelta, para evitar escuchar los comentarios sobre el dibujo del cual ellos hablan. Cuando me levante, voy a tener que soportar el interrogatorio de mi hermana, que seguramente no parará de burlarse el resto de mis días. ¿Y qué le digo? ¿Qué soñé con ella, así que cuando me levante empece a dibujar, para tranquilizarme, y al terminar me di cuenta a quién dibuje? No, no le diría aquello. No sé cuando, pero me duermo, con la imagen de una chica de cabellera rojiza.