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La Hermana de mi Enemigo — capítulo 11

Aclaración: La historia esta narrada por el punto de vista de los protagonistas (Ronald Weasley y Draco Malfoy), así que se contara todo lo que pasa al rededor de ellos.**Cada capítulo sera narrado por uno de ellos, en el siguiente, seguirá el otro.**Algunos capítulos transcurren en el mismo tiempo que el anterior, pero con el punto de vista del otro.**Los personajes y/o lugares son sacados de la imaginación de Joanne K. Rowling.**Sin nada más que decir, ¡que empiece la lectura!*Ronald Acelero y me pongo en primer lugar, levanto mi dedo corazón, mostrándoselo al tipo que va detrás de mi. Oigo su insulto hacia mi y me río, a la vez que paso la linea de meta que hay en el suelo. Algunos me abuchean, pero la mayoría me alaba, veo que mis hermanos están juntando el dinero de las apuestas con su amigo luego de asentir, diciéndome en silencio que lo hice bien. Me bajo de la moto, le pongo un brazo arriba del asiento y camino con eso hasta donde están Angelina, Katie y Alice, esperando a sus novios. —Muy bien, Ron. Lo hiciste perfecto. —Lo sé, soy el mejor en esto. —Después de nosotros —dicen Fred, George y Lee, acercándose a nosotros. Uno de los gemelos, no logro saber cuál, me entrega un montón de billetes, más de tres mil pesos. Los guardo en mi billetera, donde descansa mi demas dinero. Lee me entrega un cigarrillo encendido y doy una calada. —Deséame suerte, amor. Angelina besa a George y lo deja ir en busca de su moto, pues es su hora de correr. Son más o menos las tres de la mañana y sé a la perfección que mañana me costaría demasiado concentrarme en clase, pero no quería faltar. Ademas, George correría y nos vamos. Me apoyo en la pared, a la vez que me llega un mensaje. Harry. "Neville no deja de atormentarme preguntándome dónde te has ido y yo no sé que decirle. ¿Ya vienes?" Tuve que decirle a mi amigo lo que hacía, puesto que yo estaba con él cuando Fred me llamo para decirme lo de la carrera. Se enojo, pero no por el hecho que corra ilegalmente, sino porque me tarde mucho en decírselo. No pudo venir porque tenía que vigilar que Neville no sospeche nada, pero al parecer le esta resultando difícil."George termina con esta carrera y voy para allá"* Envío el mensaje, luego guardo el celular, mirando la esquina en la cual debe de aparecer mi hermano. Doy otra calada. Bostezo. Fred empieza a hablar con su novia y amigos, pero yo no presto atención. Oigo sus risas desde lejos, a pesar de que estoy a centímetros de ellos. Estoy distraído, y tan sólo puedo pensar en Hermione. ¿Y por qué? Porque tuvimos nuestra primera pelea y estoy seguro que fue la peor pelea que tuve. Nos dijimos de todo, nos gritamos, nos insultamos. Desde hace una semana que no me habla y cuando esta cerca mio, hace como si no existiera. Y así lo hacía yo, hasta que entre en razón, pero lamentablemente ella ni me quiere ver en figurita. Seguramente Malfoy esta más que feliz. Suspiro frustrado, me quito el cigarrillo de la boca y lo tiro al piso, para apagarlo. La culpa lo tuvo un cigarrillo de mierda. Simplemente, luego de Biología 2, en la cual comparto con ella sola, habíamos salido afuera a descansar hasta la próxima clase, y justo a mi se me viene las ganas de fumar un cigarrillo. Ella se enoja y empieza a decirme no sé cuántas cosas de que el tabaco hace mal, yo no le presto atención y sigo fumando, y ahí es donde ella se enoja realmente, empezando con los gritos, posteriormente los insultos al que me agrego. Así que, básicamente, si hubiera apagado el cigarrillo cuando me lo dijo, me hubiera ahorrado una gran pelea con ella. Empiezan a aplaudir y salgo de mis pensamientos cuando me doy cuenta de que la carrera ya esta por terminar. George pasa la linea de meta, agitando el puño en el aire, mientras los que quedaron atrás lo miran con mala cara. Entre Fred y Lee recogen el dinero de las apuestas, el gemelo faltante se acerca a nosotros y su hermano le da un tirón de billetes. Después de despedirnos de algunos conocidos, agarramos nuestras motos, a excepción de las chicas que iban en las motos de sus novios, y vamos hacia la Universidad, después Fred y George se irán a su departamento. Bostezo, realmente estoy cansado. No veo la hora de llegar y tirarme en la cama a dormir las cinco horas que me quedan. Más o menos veinte minutos más tarde llegamos a Hogwarts. Me despido de mis hermanos y mis amigos y camino hacia mi residencia, para ir directo a mi habitación. Vuelo mal, primero una ducha y a la cama. Entro a la habitación con cuidado, por las dudas que los tres estén durmiendo, pero Harry es el único despierto, me hace prometer que le diría a Neville, puesto que se cansó de inventar excusas para que no sospechara. Me meto en la ducha, agarrando solamente un bóxer y un pantalon de dormir. Cuando salgo del baño, Harry ya esta durmiendo y lo mismo me propongo yo. Me acuesto en la cama y en dos segundo ya estoy dormido. Maldita sea Fred por llamarme a la medianoche para la carrera y maldita sea yo por acepta ir. Suspiro cansado, mientras me froto los ojos. De pronto, una almohada aterriza y escucho las risas de Harry y Neville. —Levántate y cámbiate, o llegas tarde a Biología. —¡Biología Me levanto y me meto al baño rápidamente, después de agarrar mi ropa. Quiero llegar temprano a Biología 2, pues es la clase en la que puedo hablar con Hermione, ya que ni su hermano y los amigos de él están, a excepción de Zabini, y estoy seguro que no sera un problema para mi, y tampoco están mis amigos, sólo esteremos los dos solos. Sé que  ella siempre llega diez minutos antes a las clases, para acomodarse mejor. Veo por el rabillo del ojo a mis amigos que me ven extrañados cuando salgo del baño corriendo, sin peinarme y agarrando las cosas para la clases. Le pregunto la hora a una chica. Son las 09:00. La clase empezara en diez minutos, ella seguro ya esta ahí. Corro y veo por la ventana del salón de la profesora Sprout que ella esta sentada en la mesa que da a la ventana, viendo para afuera, aunque su mano esta garabateando en una hoja. Entro con sigilo al salón, procurando que no note mi presencia. Me siento al lado de ella y voltea, apenas me ve, recoge sus cosas para irse, pero la agarro de la cintura y la vuelvo a sentar. Puedo ver un poco de rubor en sus mejillas. Bufa, deja todo como estaba y continua mirando la ventana, sin prestarme la menor atención. —Por favor, Hermione, date vuelta. Nos conocemos hace dos semanas, pero igual ya te considero como una mejor amiga, no quiero seguir peleado contigo —suaviza la cara, aunque cuando sé da cuenta se pone seria de nuevo—. Venga, sólo fue una estupidez... —¡¿Es una estupidez que me preocupe por ti, Weasley?! Oh, no. Me llamó por mi apellido. Esta actuando como una verdadera Malfoy. —Largo, Weasley. No tengo ganas de tolerarte. Suspiro, mientras recojo mis cosas para mudarme de mesa. Me siento al lado de la mesa donde esta ella y vuelve a ignorarme, como si fuera la única persona que esta en el salón. Poco a poco se empieza a llenar y, como debí de suponer, Zabini es el primero en sentarse al lado de Hermione, y muy a pesar, ella acepta. La profesora Sprout entra con el último alumno y da comienzo a la clase, en el momento que mi celular suena. Un mensaje de Ginny. "Después de las clases, nos vamos de paseo. ¿Crees que Hermione valla?" La miro, esta apuntando todo lo que la profesora dice. Definitivamente no ira si voy yo. "¿Tu qué crees? Hace unos minutos me llamó por mi apellido, tal como su hermano. La estamos perdiendo" —Señor Weasley, ¿hay algo importante en su celular que quisiera comentar a la clase? —me pregunta la profesora, sobresaltándome. Todos me miran, excepto Hermione, que mira por la ventana. —No, profesora. —Deme su celular, señor Weasley. De mala gana, se lo doy, luego de bloquearlo. Mi compañero de al lado, Terry Boot, me hace un resumen de lo que había explicado antes y presto atención. Biología 2 es la única clase a la cual le presto atención, no sé por qué, pero me encanta. Copio lo que la profesora me dice, sin perderme en ningún momento; si tan solo fuera igual de fácil con las demas materias. —Una cita. Sólo una cita —escucho que dice Zabini. —Que no. Y deja de molestarme, Blaise Zabini. —Mi nombre en tu boca suena tan sexy —lo siguiente que escucho es como se queja del dolor que siente porque ella le pegó fuerte en la pierna. Este día compartí otra clase más con Hermione y en ninguna me hizo caso, pero por suerte no se alejo de Ginny, sino ella me mata. Mi hermana me amenaza, diciendo que si su amiga no va, la voy a pasar muy mal, por eso lo único que se me ocurre es algo que si me ve Malfoy hacerlo, me asesinara. Voy a Arte, la última clase de ella y espero unos segundos hasta que sale. Al verme, rueda los ojos y camina con paso apresurado. Por favor, Dios, que ni Malfoy o sus amigos me vean haciendo esto. Sin previo aviso, la tomo por la cintura y la pongo sobre mi hombre. Empiezo a caminar con ella, mientras que da gritos de emoción, pero que luego se convirtieron en groserías para mi. Me pega con fuerza con su pies, pero me los aguanto. De un momento a otro, me insulta tanto en ingles como en francés y sonrío por eso. Los alumnos, al ver esta escena, están atónitos, y más al saber el apellido de ella y mio; otros, simplemente, se ríen de las amenazas en francés de Hermione. —Luego te explico —logre decir a Harry, que salía de su clase. Él asiente, algo confundido y sorprendido. —¡Bájame, Weasley, o te seguro que no sobrevivirás a mañana! Sin hacerle caso, salgo de la uni y me alegro de no encontrar la pandilla de Malfoy. Ella sigue gritando, hasta que la pongo en el suelo, pero sin soltarla por si se escapa. Empieza a pegarme en el pecho, pero se siente como si me pegase con plumas. —Bien. ¡Bien! —repito, más fuerte, para que pare, ella lo hace, muy a su pesar—. Te voy a llevar a Starbucks, a comer algo y así hablamos tranquilamente —remarco la última palabra—. Ademas tendré testigos si tratas de asesinarme —veo que se la asoma una sonrisa, pero rápidamente frunce el ceño. —¿Y por qué tendría que hacer eso, Weasley? Ni amigos somos y tu quieres que me valla contigo. Ademas, dudo demasiado que puedas pagarlo. Aquello me dejo aturdido, tanto que logro separarse de mi. Vale, Neville y Astoria me habían dicho que, cuando se enoja mucho, se comparta como toda Malfoy, hasta llegar el punto de humillar o lastimar, como lo hizo ahora. Furioso, llego hasta ella, la agarro la mano y le doy vuelta, pero aún así no hay remordimiento en su cara. —Mira, niña mimada —sé que por poco abre la boca de la sorpresa—, quizá mi familia no se baña en dinero como la tuya, pero que somos mejores personas que ustedes, eso te lo aseguro. Y si, no tenga tanto dinero, pero realmente quería llevarte a comer para arreglar nuestra amistar. Pero se me pasó la gana, no sé porque pierdo tiempo contigo si eres como todos los Malfoy: prejuiciosa y egocéntrica. La suelto bruscamente y camino hacia la Universidad. Y lo que más me molesta, es que ella no se digna a seguirme; es más, cuando me doy vuelta, para ver si se arrepiente de lo dicho, ella ya no esta. Tuve que darme cuenta, era demasiado buena siendo una Malfoy para ser real. Voy hacia la cafetería, donde mis amigos me esperan. —¿Y Hermione? Harry nos dijo que la llevabas hace unos minutos sobre tu hombro —dice Ginny. —Prefiero no hablar de Malfoy —me miran sorprendidos, al escuchar que la llamo por su apellido, en vez que por su nombre, ademas del tono tan helado con que lo dije. —Pero ¿qué pasó entre ustedes? —pregunta Astoria. —Nada, que me di cuenta que es una Malfoy de pies a cabeza. ¿Sabes que me dijo tu querida amiga? Me dijo que no iría conmigo a ninguna parte, ademas de que no somos amigos. Pero lo que me hizo entender de que si viene de su familia, fue cuando dijo que dudaba que pudiera pagar algo en Starbucks. Ginny, Astoria y Luna abren sus boca, no creyendo lo que digo; Harry, Neville y Rolf me ven atónitos. Definitivamente, no esperaron nunca eso de ella. Rápidamente, empiezan a decir comentarios sobre que entendí mal o cualquier pavada, excepto Astoria, que se mantiene pensativa. —¡Agh, le dije muy específicamente que no quería volver a oír que humilla a alguien! —exclama, sobre el ruido de ellos. La miramos sin comprender y se apresuro a explicar—. Una vez, cuando ella vino para las vacaciones de verano, conoció a un chico, con el cual tuvo una relación de un año y medio, pero, por razones que no diré, terminaron. Y en ese momento, Hermione se empeño tanto a lastimarlo tanto que empezó a decir barbaridades de cosas, que dejaron a él en el piso llorando. —¿Lo dices en serio? —pregunta Harry, asombrado. —Si —continua Luna—, yo estuve ahí. Ay de como lo trato. Pensé que se tiraría a la calle para que lo atropellé un auto. Y Hermione no paró, no paró hasta que lo vio suplicar de rodillas que paré. —Y sin más —prosigue Rolf—, se marchó, con tanta finalidad como sea posible, como si nada hubiera pasado. Nos enteramos que él no quiso salir por varios días de casa, temiendo que alguien se burlara de él, pues Hermione eligió un lugar publico por decir todo aquello. —Al final se mudo, ¿adónde? no lo sé, nunca más volvimos a saber de él. Realmente nunca me hubiera imaginado esto, pero ellos parecen tan sinceros al decirlo, que no hay dudas que aquello pasó. Ginny, Harry, Neville y yo estamos con la boca abierta, impresionados a más no poder. Balbuceamos algunas cosas, tratando de entender porque Hermione se comportaba un día como un ángel y otro día como demonio. —Hermione puede ser el mejor ángel del cielo —dice Luna— y el peor demonio del infierno, depende de la forma que la traten. Tu la tratas bien, ella te trata como si fueras un príncipe; tu la lastimas, ella hace que te entré ganas de morirte. Todo depende de como la traten. —Aunque, una parte mía esta de acuerdo con lo que hizo Hermione con él —asegura Astoria—. Quizá se pasó con sus palabras, pero estuvo bien. —¿Tan malo fue para que haga eso? —Oh, si ustedes vivieran lo que le pasó, creo que dirían peores cosas con ella. Pero ahora, ya mismo voy hablar con ella, no tiene porque hablarte así, Ron. Y mejor llego hasta ella, antes de que se lo diga a Draco y él use eso para molestarte. Y como si lo hubiese llamado, Draco Malfoy entra por las puertas de la cafetería, con los dos gorilas que tiene de guardaespaldas. Nos ve y veo su sonrisa burlona, definitivamente su hermana ya le contó lo que pasó afuera. Camina hasta nosotros, pero mirando a Astoria. —Si vienes a decir algo a mi hermano, Malfoy, te juro que... —No vine a humillar a tu hermano, Weasley —la corta—; de eso se ha encargado mi querida hermana —Crabbe y Goyle ríen, mientras yo aprieto los puño—. Sino que vine a decirle algo a Astoria. Prendé tu celular, pues tu hermana me ha llamado porque tu no contestas, diciendo que vayas a su casa. —¿Por? —pregunta desconfiada. De pronto, color inunda la cara de Malfoy. —Cosas de chicas de entre tu y Daphne —responde. —¿Y por qué no me lo dijo Hermione? —rueda los ojos. —Porque, para mi desgracia, a aceptado ir a quién sabe dónde con Zabini —veo en las miraras de mis amigos su incredulidad y estoy seguro que yo estoy igual—. Cuando venga, lo asesino. Me dirige una sonrisa divertida y burlona, luego se va con sus amigos a donde sólo Dios sabe. Malfoy. Una Malfoy con todas las letras. Primero dice mi apellido, luego me dice algo que sólo su familia dice y por último, sale con alguien de su clase social. Astoria se levanta enojada de la mesa y sale de la cafetería hecha una fiera. —No, no y no. Hermione no es así —trata de convencerse Ginny—. Únicamente sigue molesta por... ¿qué pasó para que se enoje contigo? Ellos me miran, esperando ansiosos mi respuesta. La única que sabía lo que realmente pasó, es Astoria, y seguramente Malfoy y su pandilla. —Pues ustedes saber que fumo —ellos asienten—, pues Hermione al parecer esta en contra con eso. Se enojó porque no lo apague y empezamos a pelear, al principio sólo gritando, pero después se convirtieron en insultos. Y aquí estamos. —Pues ahora yo estoy entre ir y golpearla en la cara por decir aquello, o hacer un plan para que se arreglen. —No, no quiero que te metas, Ginny. Ya acabo. Ella mostró la otra cara de la moneda, demostró de que familia viene. Y realmente no tengo ganas de tener como amiga a alguien que cada vez que peleemos, me eche en cara mi falta de dinero. Ginny suspira, pero sabe que no me va a hacer cambiar de opinión. Simplemente volvemos a comer lo que tenemos en la bandeja, sin hablar, pues todos estamos pensando en como puede cambiar una personas de la noche a la mañana. La salida que se había planeado quedo olvidada.