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Historia 186158 — capítulo 18
Parecía que mi corazón fuera a escapar de mi pecho. Entre sudores fríos, pedía a Merlin, Morgana y Circe que pasara algo, algo para que aquel señor se distrajera y buscar otro escondite. Debí ser alguien muy afortunado, pues se escucho un ruido desde el sótano, haciendo que el volteara en dirección a las escaleras que parecían conducir allí. Me arrincone más y noté como Rose le tapaba la boca a Scorpius para evitar que este hablara. El miró a ambos lados, más pareció no notar nuestra presencia. Se condujo escaleras a bajo entre maldiciones y gruñidos. Una vez cerró la puerta soltamos el aire comprimido, más el alivio paso a angustia en cuanto escuchamos que alguien se movía. -Shhh- era la voz de una niña, de unos nueve años quizás. Vimos que con cautela si dirigió a la puerta del sótano y después de tragar grueso, encerró al viejo ahí adentro. Se alejó casi corriendo, tropezando con su camisón pues le quedaba inmenso. En su rostro se notaba un temor terrible, como si le temiera a todo. Su cabello era castaño muy oscuro, su piel clara y sus ojos de un azul hielo. No supe porque más su apariencia en general me recordó a la mujer que fue asesinada en mi sueño. -Ustedes tres, salgan de allí ¡ahora!- los tres hicimos caso, pues no parecía que nos fuera hacer daño. El señor parecía haber escuchado, pues intento abrir la puerta del sótano, sin éxito. Empezó a golpear la puerta y a gritar palabrotas acerca de una tal Ariana. Ella seguía aterrada, más se acercó a un tablón de madera cerca del mesón. Lo levanto y se veía una llave.-¡Ana Dumbledore , abre la puerta ahora mismo o te las verás conmigo!- amenazo el señor, temí por un segundo por la niña, pero nos indicó que nos quedáramos callados y quietos. Trate de ayudarla, pues se veía que se le complicaba abrir la puerta por el temblor de su mano, más ella me alejo bruscamente, como si la hubiera golpeado o algo así.-¡ABRE O TIRO LA MALDITA PUERTA, MOCOSA MALAGRADECIDA!- ella soltó un respingo y logró abrir la puerta. Estábamos shockeados, por lo cual reaccionamos hasta que el señor empezaba hacer crujir la puerta del sótano. La primera en reaccionar fue Rose, quien salió corriendo, Scorpius y yo no sabíamos para donde mirar. De repente la puerta se rompió.-¿Qué demonios están esperando? ¡Corran!- dijo la niña. Reaccionamos. Salimos corriendo tan rápido que apenas y nos vimos. El señor empujó a la niña y no siguió por unas cuadras, hasta que no pudo más. Se escuchaban las maldiciones hasta Honeydukes, y eso que estaba a más de 5 calles. Perdimos de vista a Rose, cosa que me alarmó pues no era nada conveniente separarnos de esa manera. (...) -¿Tu viste a donde fue Rose?-me preguntó Scorpius recobrando el aire.-Apenas te iba a decir lo mismo- dije respirando hondo. Honestamente no teníamos tiempo para buscarla, así que entramos a la tienda por algo, pues no habíamos desayunado y traíamos dinero. Compramos unos cuantos dulces y salimos fuera de la tienda. Nos entretuvimos hablando de lo curiosa que era la gente en Hogsmade y me sorprendí en cuanto le tuve que explicar a Scorpius que era aquel "aparato extraño al cual le hablaba una muggle "(que para quien no capto, era un celular)-¿Y cómo te va en los entrenamientos de Quidditch? Se nota que esa tal Sarah está un poco chiflada- reí ante el comentario.-Ella es... Perfeccionista- dije son encontrar otra palabra que no fuera "obsesiva compulsiva"- pero aparte de su mala de hacer trampa, todo bien. Soy un muy buen buscador.- lo último lo dije sin tanta humildad.-Comentarios así confirman que Jem y tú tienen los mismos genes- dijo la irónica voz de Rose, quien se hallaba frente a nosotros-¡dame!- pidió a Scorpius tomando un pedacito de la barra de chocolate que tenía. -¿Dónde estabas?- pregunté recordando que hacía media hora no teníamos ni pista de ella. -Honestamente, ni idea- reconoció- yo solo corrí y corrí hasta que fallaron mis piernas. Estuve mendigando sin rumbo por 20 minutos hasta que me dio hambre y recordé que Honeydukes se encontraba cerca. Ahora, ¿les sobró algo?- preguntó suplicante, los dos nos sentimos mal pues nos lo habíamos comido todo. -No, pero nos sobró dinero- dijo Scorpius revisando sus bolsillos. Yo hice lo mismo, en conjunto nos alcanzaba para comprarle un pastelito de caldero, lo cual, conociéndola, si la llenaba.-Me dicen lo que cueste y ya en Hogwarts se los pago- dijo Rose sin dar lugar a una negativa, pues era muy orgullosa como para aceptar algo. (...)
Entramos a la tienda y nuevamente nos quedamos maravillados al estar rodeados por tantos dulces, desde varitas de regaliz a bombones explotadores. Habían muchas familias, comprándoles dulces a sus hijos, pero por suerte nos toco que la caja estuviera vacía. Después de pagar el pastelillo, nos íbamos a ir, cuando de repente a mujer que atendía el lugar nos habló. Temía que se hubiera dado cuenta de que éramos de Hogwarts.-¡Oigan, ustedes tres!- volteamos y actuamos con naturalidad- parecen perdidos ¿buscan algún lugar en específico? ¿Donde están sus padres?-Nuestros padres-empecé al ver que no podíamos negarnos a responder- mis padres se hallan afuera, en un lugar donde venden te y ellos vienen conmigo.-¿Son familia?- preguntó tomándonos por sorpresa.-Algo así- corto Rose despreocupada- ¿por qué pregunta?-Es que por segundo creí que se telaraña del hijo de Harry a Potter, pero eso es imposible ya que ninguno de ellos tiene edad para venir aquí.-reímos algo nerviosos, pretendiendo parecer sorprendidos.-¿No son de aquí?- negamos apenados- pues miren, en la calle principal se encuentran lugares tales como Dervish y Banges, donde reparan cosas; Sortilegios Weasley, donde antes se encontraba Zonko, donde, bueno, quien no sepa sobre Sortilegios Weasley es que ha estado viviendo debajo de una piedra; La Casa de las Plumas.-supongo que no pude ocultar mi aburrimiento, la amable señora río y continuó- Y si lo que buscan es llevarse un buen susto, deberían ir a la Casa de los Gritos, la casa más embrujada de toda Gran Bretaña.- Listo, si no era ese lugar, no era ninguno otro.-¿Dónde está?- preguntamos los tres al mismo tiempo, sonábamos ansiosos. Ella volvió a reír un poco.-Bueno, está casi a las afueras del pueblo, yo diría que sigan derecho hasta que vean una cerca de madera podrida. Esta en un pequeña colina, de hecho se ve desde lejos. Pero eso sí, no hay forma de entrar, por si él lo que pretenden hacer.-Gracias por la ayuda, adiós- dijimos, Rose se fue mientras se acababa el pastel y Scorpius seguía anonado por ver tanto color y azúcar en un solo lugar.-¡Miren, allí está!- exclamé apuntando a una casa que se veía a lo lejos. Se veía vieja y aterradora, exactamente como lo había dicho aquella fantasma.-¡Vamos!- secundó Scorpius. Rose tiró lo que no se acabó y nos siguió el paso. Al final nos termino rebasando, pues por tanto dulce me había empezado a doler el estómago (y al parecer, también a Scorpius) (...)
Llegamos en cuestión de minutos, nos detuvimos en cuanto tuvimos enfrente la horrible casa. La cerca no nos dejaba seguir más. Sentía un vacío en el estomago, pero al parecer no se notaba. -Da miedo, ¿verdad?- preguntó una voz conocida. El entrenador Wood se apareció despreocupado. "Estamos fritos" pensé para mis adentros. Rose y Scorpius parecían querer hablar, más no les salía la voz. El río un poco- No tengo intención de decirle nada a nadie, pero que sea la última vez ¿oyeron? Y solo porque son amigos de Teddy- el se acercó más a la cerca.-¿De verdad está embrujada?-No- respondió con simpleza- fue construida para que un joven licántropo se transformada sin herir a nadie, pero los gritos y sollozos del pobre hombre se oían a kilómetros, por lo cual todo mundo asumió que estaba embrujada. Claro, ahora ya no se escuchan más gritos...-... No según lo que la gente cuenta- corrigió Teddy, quien se apareció desde los árboles. El nos hizo un gesto de que también guardaría el secreto, los 4 lo miramos confundidos- en el pueblo se rumora que muy entrada la noche, se escuchan unos débiles gritos y sollozos, pero que es por poco tiempo, como si alguien o algo los callara.-Han de ser mentiras para que vengan a visitar el lugar- aventure con la intención de que los dos olvidaran el tema. Eso no había echo nada más que confirmar que allí estaban los desaparecidos.-¿Tú crees? Todo mundo parece hablar enserio- dijo preocupado.-Profesor, con todo respeto, ¿cuál sería el chiste de esta casa sin que estuviera "embrujada"? Se han de haber dado cuenta de que ya nadie vendría a verla y por eso inventan esas historias. Digo, ustedes nos acaba de decir que la razón principal de porque es famosa esta casa fue por un malentendido...-...Además, lo más probable es que intenten mantener la reputación de "la casa más embrujada de Gran Bretaña"- secundo Rose.-Tiene sentido para mí, ¿y para ti Wood?- el asintió.- Bueno, podrían regresar por el pasadizo de la boca de cerdo...-¡No!- gritamos los tres preocupados.-Bueno, entonces, el de Honeydukes- dijo el Profesor Wood.-¿Cómo? Hay alguien cuidando el sótano.-De eso me encargo yo. A propósito, me deben una- dijo Teddy con una sonrisa.- ¡Ahh! ¡Scorpius! ¡Puedes llamarme Teddy, no hay problema, ni que estuviera el ministró!- dijo ya cuando nos íbamos a ir, pues se veía que Scorpius se sentía rato con que yo y Rosie le dijéramos "Teddy" (u ocasionalmente, "idiota") y que él lo llamara "Profesor Lupin".Estuvimos caminando por el pueblo. Queríamos ir a Sortilegios Weasley, pero habían muchos de Hogwarts y dudo que nadie nos reconozca. Vimos que Teddy entró a Honeydukes y nos hizo una disimulada seña que por suerte identificamos. Entramos con cuidado de no llamar la atención de la señora, cosa que logramos pues habían muchos de tercera año en busca de dulces. Teddy empezó a halar con el joven que cuidaba el sótano pues parecían viejos amigos. Una vez se lo llevó a otro lado de la tienda, nos hizo la seña de avanzar. Entramos y rápido buscamos la entrada al pasadizo. La encontramos detrás de unas cajas de dulces. (...)
Entramos y a ciegas nos dirigimos a la salida. Salimos por la estatua y gracias al cielo nadie nos hallo. Rápidamente nos largamos a nuestras casas, las cuales se hallaban vacías pues era hora de la comida. Me puse el uniforme y junto con Scorpius baje a el Gran Comedor. Rose llegó a los minutos y desde la mesa de Slytherin pude ver cómo devoraba literalmente la comida. La pobre, la había,os dejado sin comer, ojalá y lo disfrute. Por mi parte apenas y probé bocado, pues me hallan llenísimo. Obviamente nuestros compañeros preguntaron dónde habíamos estado, más mentimos diciendo que en la enfermería pues nos habíamos sentido mal (bueno, en teoría después de tanto dulce me siento asqueado e iré a la enfermería, así que fue una mentira a medias). Vi divertido como Scorpius casi vomita cuando le ofrecieron el postre. Por hoy ya no íbamos a hablar, pues ya había sido un logro dar con el paradero de ellos y me hallaba exhausto. Me hallaba acostado cuando recordé que tenía que entregar un pergamino para historia de la magia y que mañana me hallaría ocupado con la tarea de la Profesora Sinistra (algo acerca de una extraña constelación). Una de dos, o seguía acostado o hacia la tarea."Ña, mejor la hago en el salón" me dije antes de quedarme dormido.---------------Lamento haberme desaparecido (o al menos yo sentí que pasó mucho)**Quiero dar gracias a los 14 usuarios que pusieron esta historia en sus favoritos: Alezombie 23ChrisAllyJennblackmoonsorgalimAly-peralta Dinamita MalfoyMariaPotterEatonUxueHuanAruMalfoyWeasleyelem92OrcoxCassie Blackfenix de sangreSoraineDiggoryY a las 2 personas que comentaron:**SoraineDiggoryKajiura **A las 15 les mando un beso y un abrazo desde México. Los quiero muchísimo.**Con cariño, Tessa 😘