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Historia 186158 — capítulo 19
-Albus, ¿por qué no entregaste la tarea de Historia de la Magia?-preguntó Rose de forma acusadora. Nos hallábamos en los terrenos, camino a donde Hagrid.-¿Cómo es que lo sabes?- dije pues no tenía clase con ella.-Te conozco-"acosadora" pensé pero no lo dije, lo último que quiero es pelearme con ella- igual, ¿por qué? No te va tan bien en la materia como para darte la libertad de no hacer la tarea. A este paso, reprobaras.-Tranquila, mamá, prometo no reprobar- me pego un zape y yo reí. Era divertido verla molesta, se ponía roja como un tomate y hablaba entre dientes. -¿Y Malfoy? Últimamente los dos se la pasan como siameses.-Rose, estamos en la misma casa, es imposible no verlo todos los días- rodó los ojos, que rara que estaba-Además, son mis mejores amigos, ni que no estuviéramos los tres todo el día- ella sonrió débilmente, seguimos caminando pero se detuvo un instante a contemplar el sauce boxeador.-Papá dice que por culpa de este árbol está tan dañado el auto del abuelo- dijo al ver que la miraba.-Si, papá también me contó la anécdota- dije uniéndomele.-¿Crees que un día tendremos algo que contar de grandes?- preguntó pensativa, tomándome por sorpresa.-Si, digo, creo que sería interesante la historia de cómo recuperamos a los alumnos desaparecidos en primer año.- ella rió.-Ya se tardo- para mi sorpresa, había sido Rose quien invitó a Scorpius esta vez, por mí estaba bien, pero tenía razón.-Mejor vayamos y lo esperamos allá, después de todo, se hace tarde- ella asintió, parecía preocupada...
(...)
Al y yo íbamos caminando distraídamente hacia la cabaña de Hagrid. Parecía estar diciéndome algo importante, pero por mucho que quise pude prestar demasiada atención. Mi conciencia (esa vocecita que se la pasa fastidiando todo el día) no dejaba de recriminarme por haber dejado salir ese comentario tan imprudente. "¿Cómo se te ocurre reprocharle por tener un mejor amigo?" Eso era normal y yo ya sabía desde el momento en que entramos a ese vagón de tren y él me dijo "mira, vamos a sentarnos con el, parece solo" que serían o o mi tio Harry y papá, la pregunta era ¿podré tolerar a Malfoy por mi primo?. ¿Celosa? Claro que no, simplemente supongo que es normal sentirme apartada estando en otra casa, en otras clases, en otra mesa, y ellos ahí, viéndose y compartiendo bromas como si de James,Alex,Fred y Frank se tratase. Ok, eso sonó a estar celosa, pero por dios, antes era yo con quién hablaba en clases. Para nada me sentía menos, Albus es mi primo y eso es un punto de ventaja, pero si es molesto que de la nada venga un hurón desolado con aires de lastima y cara de perro atropellado y se robe a mis amigos. Ok, estoy celosa. No, no, no, es molestia... Albus me puso la mano enfrente y me dijo "tierra llamando a Rose". Reaccione de inmediato.-Ahhh, mande- dije. "Tonta, disimula".-Te pregunte si te encontrabas bien, estás hablando entre dientes.-Yo no hablo así- dije molesta.-Si, si lo haces, de hecho así unos minutos murmurabas cosas como loca, ¿segura de que no preferirías quedarte en Ravenclaw? Si quieres vamos y sirve te ayudo en defensa, pues no se me olvida que batallaste un poco el semestre pasado- y yo hace unos minutos pensando que me apartaba, me sentí culpable, se notaba que quería salir del castillo.-No...mira, estoy bien, mejor vamos con Hagrid, chance y nos ayuda con lo de la casa de los gritos- dije más alegre de lo que pretendía soñar, pero la verdad es que el que se preocupada me puso contenta. "Merlin, si te pones así de histérica con que tenga un nuevo mejor amigo, que pasará el día en que tenga una nueva mejor amiga". Adoro a mi conciencia y lo mucho que me ayuda a levantarme el ánimo (nótese el sarcasmo).-¡Vamos!- seguimos hasta toparnos con la cabaña. Hagrid se hallaba curiosamente con Scorpius, quien lo miraba aún con un poco de desconfianza. Me contuve la risa, aún no entiendo cómo le teme a los gigantes. "Cállate, tú le temes a las arañitas". Ahh mi conciencia, ojalá y se supiera callar. Okay, hasta yo me estoy asustando por hablar conmigo misma. -¡Hola chicos!- saludo Scorpius. El y Albus chocaron la mano y a mí me saludo. Bueno, al parecer le he dejado demasiado en claro que aveces solo lo tolero por Albus.-Scorpius llego antes, me estaba ayudando con las plantas, ¿podrían ayudar?-¡Claro!- dijimos los dos (Al y yo) al mismo tiempo. Era imposible evitar mancharse de tierra o lodo, sin embargo a mí no me molestaba ensuciarme un poco. A Dominique le hubiese dado un ataque si me viera así.-Tienes un poco de tierra... Aquí- apuntó a todo mi mi pelo. Quién sabe cómo había llegado allí. Le saque la lengua y el río. De la nada empecé a sentir algo caminando en mi espalda. "¡Ohhh Dios, una araña!" Aterrada me sobresalté y grite, para darme cuenta de que había sido una estupida broma de Malfoy. Mi sangre hervía de a furia, pero aumentó cuando escuche las sonoras carcajadas de Albus y Scorpius. Me fui furiosa del lugar, estupido Malfoy, estupido Albus, estupidas arañas. Hagrid intentó calmarme pero fue en vano, yo no pensaba con claridad en ese momento, solo pensaba en lo mucho que odiaba a Malfoy y maldecía la hora en la que había aceptado ir a sentarnos con el. -¡Ahhh, Hagrid, algún día sería genial que nos presentaras a Grawmpie! ¡Sé que él y Scorpius se llevarán de maravilla!- ironicé antes de irme, Hagrid y Al trataron de detenerme, pero como ya dije, mi mente no pensaba bien y solo me fui. Tan furiosa como me encontraba ni note cuando choque con tío Neville, quien me miraba seriamente.-¡Tio Neville!- lo salude alegre, más el seguía serio- lo siento, no te vi, no te enojes...-No es eso Rose, solo...¿dónde están Albus y Scorpius?- me debatí entre decir la verdad o quedarme callada. Decidi que la verdad siempre era lo mejor. "Con amigos como tú, ¿quién necesita enemigos?" Ella debía entender que aquí era yo quien hablaba y ella solo tenía que opinar cuando se lo pedía- Están con Hagrid, estaban ayudándoles con su huerto, yo también, es por eso que mi pelo tiene tanta tierra- explique al ver que no le quitaba el ojo de encima.-Bueno, acompáñame Rosie,la directora Mcgonagall me dijo que los necesitaba en su oficina- trague grueso- lo siento Rosie, es mi trabajo- se disculpó. -¿Al menos puedo saber porque nos hablan?- pregunté en pánico. -Solo sé que estaba muy molesta. Es mejor que vayas haciendo lista de conciencia, haber si encuentras algo por lo que les hablaría.- No tienes ni idea, tío Neville, si fuera una lista sería enorme.-No se me ocurre nada- mentí. "Genial, aparte de problemática, histérica y mala amiga, chismosa". Quizás debería ir al psiquiatra.
(...)
Ahí me ven, siendo regañado por Al y Hagrid por mi inocente broma a Rose. Demonios, pero hasta Al se había reído, eso sí, me asusté cuando Hagrid alzó la voz, jamás confiaría en ese gigante. Me pregunto... ¿Quién será Grawmpie? A juzgar por el tono de voz cínico en la voz de Rose, nadie a quien le caeré bien. "Al igual que medio Hogwarts" insisto mi conciencia, ¿seré acaso el único que se pelea con algo tan estupido? Ni idea, solo sé que esa Weasley debería tranquilizarse, creí que al ser una Weasley apreciaría una buena broma. Por suerte, en voz baja, Albus me dijo "¿Viste su cara?" Antes de contener la risa. Bien, por lo menos sé que a alguien más le pareció divertido. Seguimos ayudando a Hagrid por unos minutos hasta que nos dijo que entráramos. Mi mente regreso a Rose; esa niña parecía odiarme con todo el ser, pues era lógico que (al igual que yo) solo me toleraba por Albus. Desde que entro a vagón y se presentó arrogante supe que esa niña sería mi dolor de cabeza, pero bueno, en mi vida había tenido un amigo, y ahora tenía un mejor amigo, lastima que tenga que tolerar a la creída de su prima. Creo que podría debatir entre quién era más molesta, si Némesis o Rose. "Gana Némesis, por algo la aventaste al pozo hace 6 años" reí mentalmente al recordarla gritando por ayuda. ¿Y qué me condujo a la realidad? Simple, el codazo de Albus.-¡Te están hablando!- dijo evitando reír. Yo me sonroje un poco.-Scorpius, te preguntaba si por casualidad has visto un hipogrifo- dijo Hagrid amablemente, mientras me ofrecía un pedazo de pastel. Yo negué con la cabeza.-Mi papá una vez me los menciono, dijo que eran peligrosos- Hagrid a rodo los ojos y Albus me explicó el porqué.-Bueno, es que los hipogrifos solo atacan a quienes les han faltado el respeto- capte rápido, mi papá jamás había sido muy respetuoso con los animales-pero bueno, algún día te presentaré a Buckceack- me prometió, sabiendo que no quería hablar de mi padre y lo irrespetuoso que llegó a ser antes. Me sonrió compresivo al ver que me deprimía- ¡Fang, baja de allí!- reí cuando el uniforme de Albus se hallaba lleno de baba.-Bueno, bueno, ¿de qué querían hablar conmigo? Soy todo oídos- preguntó Hagrid animado. Puso los pies sobre la mesa despreocupadamente.-¿Sabes de casualidad algo acerca de la Casa de los gritos?- preguntó Albus. Hagrid casi se cae de la silla, parecía haber sido tomado por sorpresa.-¿Por qué quieren saber?- preguntó el con hilo de vos, dirigiéndose a mi. Carraspee pero Albus me miró pidiendo ayuda. Me debes una, Potter.-Oímos hablar de ella a los de tercero y nos llamó la atención- vaya, hasta yo me la creí. Claro, no iba a quemar a las gemelas o al fantasma, pero tampoco le mentía del todo, las gemelas eran de tercero. En teoría le dije la verdad en partes.-Solo sé que hace años se decía que estaba embrujada y que en la actualidad se rumora que los gritos volvieron a oírse. Aunque quién sabe, puede ser una mentira de los pobladores. Igual, es imposible entrar. -Bueno, gracias- dijimos los dos mientras comíamos del pastel. Esta vez sabía más rico, menos a tierra. Hagrid se había esmerado.Estuvimos un rato así, quizás juzgue a Hagrid demasiado, de hecho se notaba que trataba de que le dejara de mirara mal. Nos reíamos a carcajada limpia con una anécdota de Hagrid, algo acerca de un tal "Fluffy" y de cómo el papá de Albus junto a los padres de Rose lo habían enfrentado con música. Pero claro, ningún gran momento puede durar demasiado, pues tocaron a la puerta y era el Profesor Longbottom, quien se veía serio y un tanto molesto. No es que odiara al profesor, pero el parecía odiarme a mí. Bueno, mucha gente parecía odiarme, pero el en especial. -Pasa, Neville, ¿Estás bien?- preguntó Hagrid alegre, más el profesor ni se inmutó.-Lo siento Hagrid, pero la directora McGonnagall necesita hablar con ellos dos ahora- los dos tragamos grueso.-Pero, ¿qué hicimos esta vez?- pregunté aturdido.-No se- reconoció-. ¿Estás bien, Al?- preguntó mirándolo suspicaz.-Si, tío- respondió más tranquilo. Los dos lo seguimos por los terrenos y así seguimos el trayecto hasta la oficina de la directora. Allí adentro no pude evitar sentirme abrumado por la cantidad de cuadros de mirada acusadora. Albus estaba igual que yo, pero trate de calmarme.Rose ya se hallaba allí. De inmediato supe que ella nos tuvo que haber delatado. La fulmine con la mirada y ella me miró con altivez e hizo un delicado gesto de superioridad. Alguien debía ponerla en su lugar.
(...)
Mi mirada se hallaba clavada en el suelo. Rogaba porque no tuviera nada que ver con la ida a Hogsmade de la otra vez. Scorpius se hallaba en la misma situación que yo, se le notaba por lo pálido que se puso (más de lo normal, que de por sí ya es mucho). Cuando llegamos a la oficina me encontré con un lugar lleno de cuadros de lo que posiblemente hayan sido antiguos directores y directoras. Lo que me llamó la atención fue el ver que Rose se hallaba allí... ¿Acaso ella? No, yo la conocía, ella sería incapaz de hacharme de cabeza. Bueno, quien sabe si haría lo mismo por Scorpius. Últimamente han estado más extraños de lo que ya son... Ha de ser solo una suposición mía, después de todo, hace poco que mis nervios están como locos. También me sorprendí al ver a Teddy y a el señor Wood con expresión casi tan seria como la de tío Neville.-Siéntense- indicó McGonnagal apuntando las sillas al lado de Rose; ella quedó en medio.-. ¿Tienen idea de por qué les mande hablar?- era una pregunta capciosa, separaba a ver si le decíamos la verdad.-No, directora Mcgonagall-dijo Scorpius con cautela.-No nos dijeron- secunde al ver que Rose se hallaba aterrada como para hablar. -No me gusta estar con rodeos así que lo diré cómo es. Sé que ustedes estuvieron en Hogsmade la semana pasada- los tres tratamos de disimular el pánico.-¿Cómo lo...- Rose se calló ante un gesto de McGonnagal.-Un pajarito me lo dijo- fulmine a Teddy con la mirada, pero él me indicó que no había dicho nada-. El como me enteré no es lo importante. ¡En qué cabeza cabe escapar así! Debería expulsarlos...-¡No!- pedimos los tres; Rose estaba apunto de romper a llorar.-Esta bien, pero ni crean que sus padres no sabrán al respecto- Scorpius se desesperó-. Además, están suspendidos 1 semana- Rose sollozaba. Por mi parte, lo único que quería, más bien, exigía saber era quien había abierto la boca-. Me esperaba más de ustedes- dijo decepcionada. ¿Por qué siempre decían eso? Es que acaso lo hacía a propósito para alterar más a Rose.-. En cuanto ustedes, señor Lupin, señor Wood, más les vale tener una buena razón para no echarlos.- los fulminó con la mirada, sentí lastima por ellos, se veía que su trabajo pendía de un hilo.-Pueden irse- nos indicó a los tres; salí con una sensación de rabia, lejos de la desesperación y angustia de Scorpius y Rose.-¡Deja de llorar! Es obvio que fuiste tú quien nos delató- escupió Scorpius a Rose, ella dejo de llorar y su mirada se tornó asesina.-¡Claro que no! ¡En todo caso lo más probable es que hayas hablado tu, mentiroso bueno para nada!- Scorpius parecía que fuera a pegar otro grito.-¡Cállate, sabelotodo insufrible, ni tu familia te soporta! ¡Hasta a Albus lo tienes harto, y eso que me queda claro, era el único que te soportaba!-¡Por lo menos mi familia no está llena de asesinos...-¡Cállense los dos!-dije harto; se callaron de inmediato-.¡Me tienen harto con sus estupidos pleitos! ¡Claro que ninguno de ustedes fue! Piénsenlo, ¿qué beneficio obtendría, aparte claro, fastidiarse el uno al otro- ellos parecieron pensarlo un poco para terminar por suspirar resignados.-¿Entonces quién fue?- me preguntó Rose desafiante- Nadie, salvo las gemelas sabía acerca del plan, y ellas no abrirían la boca.- me quede pensando seriamente en busca de una respuesta.-El fantasma de la enfermería- murmuré. Ellos dos alzaron la vista.-Pues ella fue quien nos dijo- argumentó Scorpius- además, nos detesta...-Dudo que lo haya hecho solo por fastidiar. Al igual que dudo mucho del porqué nos dijo sobre la casa. No creo que sea altruista, obviamente, ha de tener una segunda intención.-Sea cual sea, consiguió que nos castigaran, tenemos hasta que vengan nuestros padres para planear algo...-Tienes razón- dijo Scorpius decidido-. Tenemos 4 días antes de que lleguen, lo leí en los papeles del escritorio; a propósito, Al, sacaste nota perfecta en DCAO.-Gracias, Scor- dije con algo de ironía, la verdad no me importaba mucho- Y bien, la pregunta es, ¿de verdad quieren seguir con esto?-Pues yo quiero saber sobre Toire, además, no pienso dejarte solo- dijo Rose, quien había remplazado su voz rota por una fuerte y decidida.-Yo no pienso dejarles toda la diversión- dijo Scorpius ganándose un zape de Rose, yo reí, a lo poco que lo conocía sabía que quería decir lo mismo que Rose.-¿Y tú Al?- preguntó Rose preocupada.-Yo solo quiero que todo acabe... Mañana, en la biblioteca después de clase- asintieron.-Vamos a cenar, ¡tengo hambre!- exclamó Rose tomándonos del brazo rumbo al gran comedor. Rodé los ojos, solo Rose Weasley diría algo así en ese momento.