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Historia 186158 — capítulo 25

"Mi cabeza" pensé adolorido. Sentía como si hubiese dormido 100 años y apenas recordaba el que había pasado. A juzgar por la apariencia del lugar, debía ser de madrugada. Intenté levantarme, pero nuevamente mi cuerpo no respondía a mis órdenes."Otra vez no" me quedé helado de tan solo recordarlo... Pero no. Solo era un efecto más de la medicina para el dolor (cosa  no surgía mucho efecto que digamos) . Trate otro rato, consiguiéndolo, encontrándome con que en las otras dos camillas se hallaban Rose y Scorpius; este último parecía despierto. -¡Hasta que te levantas! ¿Qué tal la siesta?- preguntó con ironía, para después soltar un quejido.-¡Scor! ¿Cuánto tiempo llevo aquí? ¡¿Qué pasó?!- pregunté atropelladamente, aumentando así mi cansancio. Vaya que estaba débil. -Tres días para ser exactos. Y sobre lo que pasó... Digamos que tus padres de alguna forma lograron encontrarnos y bueno, nos trajeron aquí . Ni los sanadores sabían qué diablos te había pasado. Eres algo así como un caso "especial". Y en cuanto a Rose... Ella de vez en cuando se despierta, de vez en cuando se vuelve a quedar dormida. ¿Sabes qué es curioso? Siempre que se levanta se refiere a ti como "idiota"...-¿Estas seguro de que se refiere a mi, Scor?...-¡Por su puesto que si! A mí me llamó imbecil- se encogio de hombros-. Es muy rara. -Ni me lo digas- sentí que algo había sido lanzado con fuerza desde la camilla de Rose y en efecto. Se encontraba más pálida y malhumorada de lo normal, pero era Rose, quien parecía estar irritada.-¡Los escuche, par de idiotas! ¿Qué hora es?- preguntó confundida.-Hola a ti también, Rosie. Son las 3 de la mañana- dijo Scorpius ganándose otro golpe.-¡Cállense y déjenme dormir!- se quejó Rose intentando acomodarse de lado, pero al hacerlo soltó un alarido de dolor-¡¿Qué es esto?!-Creo que es la cicatriz- dije sin saber cómo empezar a disculparme, todo era mi maldita culpa, ni Rose ni Scorpius merecían estar en esa sala, yo era el único responsable.... Una almohadazo me golpeó en la cara, no, más bien dos, uno de Scorpius y otro de Rose (quien se había quedado sin nada más qué lanzarnos).-Tonto- soltó Rose de la nada.-¿Qué?- no entiendo el porque de su comentario.-Por echarte la culpa, eres un tonto- respondió con simpleza-. Estabas bajo un hechizo....-Pero eso no quite que te haya hecho daño. De hecho, me corrijo, no quita que les haya hecho daño- aclara recordando que también lastime a Scorpius.-Mira Albus, me han pasado cosas peores, además, no es tan grave como parece. Si sigo aquí es porque me he estado haciendo el enfermo para faltar a clase...-¡Pero porqué no me sorprende!- exclamó Rose.-Callate, Weasley. Y por último, pero no menos importante, nadie nos obligó a acompañarte y tú no estabas consiente de lo que hacías. En todo caso, es mi culpa por juntarme con un Potter....-¿Un Potter?-Si, ya sabes, siempre que haya un Potter cosas raras ocurrirán...-El punto es que al final quien sabe cómo pero la mataste... ¿Si la mataste, verdad?- preguntó Rose preocupada-Si- le mentí . En teoría el hechizo le dio a Caliope pero el cuerpo era de Ella. No sé si la verdadera era Caliope o Ella o si ambas eran falsas. Pero por el bien de la estabilidad emocional de mi prima, sería mejor que no se lo dijera aún. En algún momento se lo diría, pero aún no.-Bueno, chicos, sé que ustedes durmieron por 3 días pero yo hace dos que casi no duermo y muero de sueño así que...- empezó Scorpius. Rose y yo lo miramos con cierta lastima.-Igual, yo también necesito dormir un rato- dijo Rose acomodándose un poco, lamentando haber arrojado todas las almohadas.-Descansen chicos- dije recostándome.-Descansa, Al- dijeron al unísono y todo se volvió silencio. 

(...)

-Descuida, no te guardan rencor alguno- la voz de Nina retumbó en la sala provocándome escalofríos. Eran las 5:00 a.m y no había podido pegar un ojo en toda la noche. Ya no valía la pena intentarlo, así que había pasado las últimas dos horas mirando al techo. Pero de la nada esa chica estaba aún lado de mi camilla, mirándome con una especie de compasión.-Lárgate- si bien, sabía que no estaba siendo específicamente cortes , ella nos había llevado allí sabiendo que nos esperaban.-A de ser lindo- dijo ignorando por completo lo que le había dicho antes. Miro con atención a Rose y Scorpius-. Tener amigos como ellos. Del tipo que te acompañan en cualquier estupidez...-¿A qué se debe tu visita ?- no estaba de humor para tratar con fantasmas.-Vine a ver cómo estabas. No pude evitar sentir un poco de culpa por lo que les pasó, sabes, no debí decirles nada. Mi asunto es con otra persona...-¿Tiene que ver con Toire?- pregunté sin poder evitarlo. Ella pareció ponerse tensa, pero al final forzó una sonrisa.-Tu prima tiene lo que merece. Es todo lo que te diré por ahora. ¿Te cuento un secreto?- preguntó acercándose, sus manos atravesaron las mías y trague grueso, eso sí que era raro-. Solo empeoraste las cosas...-¡¿Empeorar que?!- pregunté al ver que se iba evaporando. Ella me guiñó el ojo antes de esfumarse. La llame varias veces pero entonces el sueño que no me había dado llego haciendo que cayera rendido en la cama...

(...)

Desperté alrededor de las 10:00 a.m por el ruido de una discusión. Y no, no se trataba de Rose y Scorpius, era la discusión de dos hombres. Uno de ellos era obvio que se trataba de mi tío Ronald. El otro, por el pelo rubio platinado y los rasgos atine a pensar que se trataba de el señor Malfoy. Mis padres en cuanto notaron que me desperté, se acercaron casi corriendo a abrazarme. Mi madre fue la última en separarse, dándome besos en las mejillas. Qué bien que los demás se hallaban o dormidos o demasiado distraídos para notarlo. -¡Mi niño! ¡No vuelvas a hacernos esto, Albus! ¡Oíste! ¡No sabes lo mucho que nos preocupamos por ti!- chillo mi mamá rompiendo en llanto.-¿Te encuentras mejor?- preguntó mi papá sabiendo que lo último que necesitaba era más escándalos. Asentí lentamente y mi papá me volvió a abrazar, justo como lo hizo antes de la llegara a Hogwarts: con infinita comprensión y amor. Después fue a consolar a mi mamá (no estaba seguro de porque lloraba). Mis tíos fueron y me abrazaron. Tío Ron bromeó un poco, pero se notaba lo preocupados que estaban por el estado de Rose. Al parecer o al menos eso fue lo que me quedo por entendido, tío Ron creía que Scorpius había apuñalado a Rosie y el señor Malfoy aseguraba que había sido Rose la causante de las lesiones de Scorp. No me quise ni imaginar que pasaría cuando supieran que fui yo quien los lastimo así. Creo que lo mejor será no tocar el tema hasta que sea estrictamente necesario. -Tu hermano está en clases y a Lily la mandaron con tus abuelos pues no se podía quedar los tres días- explicó tía Hermione al notar que los buscaba. -Albus, ¿tú fuiste quien la...mato?- preguntó de la nada como si preguntara por el clima. Palidecí y sentí un vacío en el estomago. Ella me miró preocupada-. ¡Descuida, no te estoy regalando!-Iré a Azkaban- dije aterrado. Ella negó rápidamente.-Lo hiciste en defensa propia. Además, tienes solo 12 años, no pueden hacerlo. Mejor..olvídalo, descansa, ¿está bien?- me dio un beso en la frente y fue a donde Rose se hallaba dormida. En la habitación entró una mujer a la que no había visto jamás, por lo cual me puse alerta, no vaya a ser ella disfrazada.  Era de estatura mediana, la piel del color dé la leche, su cabello rojo como el fuego y sus ojos de un curioso verde esmeralda. Se veía de mínimo 37 años, más sus facciones eran delicadas dándole en sí un lindo aspecto. Ella me dirigió una sonrisa sincera, una a la podría con la de una madre.  Al parecer mis padres y ella ya se conocían, pues la saludaron como si de una vieja amiga se tratara y conversaron un rato. Luego se dirigió a mi. -Déjame revisarte el pulso- me pidió amablemente. A sí que era sanadora.Me reviso el pulso y después me hizo tomar una asquerosa poción la cual no supe para qué servía. Ella me miró sorprendida.-Es casi un milagro- soltó de repente-. Tú... Se supone que estarías en cama durante días, pero te encuentras en perfecto estado. Es más, creo que hoy mismo té doy de alta. -¿En serio?- dijeron mis papás igual de impactados. Entonces Rose se empezó a remover y despertó. Mis tíos rápido fueron a preguntarle cómo estaba y a abrazarla. Ella miraba la escena sin comprender lo que ocurría. La doctora cuyo nombre desconocía fue entonces con Rose, solo para llevarse la sorpresa de que se había recuperado lo suficiente para caminar. Media hora después, despertó Scorpius y la pobre señora (o señorita) ya hasta dudaba de lo más básico, pues según ella era prácticamente imposible que en dos días reaccionaras así. Por más que insistió, creo que es más que obvio nuestros padres lo vieron como una ventaja más que como una anomalía. Para ellos era suficiente el que estuviéramos bien, sanos, completos y a salvo. Entre discusión y discusión, nos escabullimos de la enfermería en dirección a Gryffindor, a ver a James, Fred, Frank y Alex, quienes según la enfermera (y todos los que visitaban la enfermería) exigían saber qué pasó. Nuestros padres ni cuenta se dieron, estaban muy ocupados viendo quién había apuñalado a quién y así. Me enorgullece decir que mi papá junto con tía Herm eran los únicos que no perdieron la razón. Nos fuimos los tres, Scorpius y to debimos dejar que Eose nos usara de bastón, pero nos fuimos. Decidimos que lo mejor no sería pronunciar palabra de los sucedido. Que era mejor que se quedara tal y como estaba: como un misterio.