Tituladas 17.2% · 34,225 de 199,415 descubiertas
Rescatado 94.6% · 90,464 de 95,612 páginas identificadas · 89,859/90,219 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 186214 · de

Historia 186214 — capítulo 3

A la mañana siguiente una castañita despertó con una gran sonrisa en su rostro, era él, Charlie Weasly, le había agradado bastante y cuando le pidió permiso para enviarle cartas pensó que se desmayaría allí mismo. Aún no sabía si se lo diría a Ron, pero tenía todo un fin de semana para pensarlo pues le dijo que le enviaría una carta el lunes. Se levantó y se dirigió al baño para alistarse, cuando terminó bajo a la sala común a encontrarse con sus amigos.

-Hola Herms-dijo Ron-Ya Harry me contó cómo les fue anoche. Y también me dijo las advertencias de mi hermano. Me hubiera gustado verlo.

-No te preocupes-respondió la castaña-Por cierto, tu hermano es muy agradable

-Sí-intervino Harry-conversamos un rato y fue divertido. Cuando regrese de Rumania me avisas para ir a visitarte

-Mejor ni hubiera venido mi hermano, creo que les agradó más que yo.

-Ay Ron no seas tonto, tú eres nuestro mejor amigo

Tras estas palabras el trío de amigos bajó a desayunar.


Charlie sabía que le había dicho que le escribiría el lunes, pero no podía más. Agarró un pergamino y empezó a escribir. Un rato y muchos pergaminos después, la carta ya estaba lista, le pidió su lechuza a uno de sus amigos y la envió.


Los chicos estaban terminando de desayunar, iban a visitar a Hagrid, en eso entró una lechuza y dejó un sobre enfrente de Hermione. La chica al ver de quién era guardó rápidamente la carta.

-Chicos adelántense, ayer olvidé devolver un libro en biblioteca y tengo que hacerlo hoy

-¿Segura Herms? Te podemos esperar….

-Estaré bien Harry, los veo donde Hagrid

Y con esto salió corriendo, se encerró en un aula vacía y empezó a leer.

Querida Hermione,

¿Cómo estás? Sé que te dije que te escribiría el lunes, pero quise hacerlo hoy. Recién nos conocimos oficialmente hoy así que no sé mucho de ti, excepto lo que Ronald me contó. Me gustaría que seamos amigos, te contaré todo lo que quieras saber sobre mí y espero tú me tengas la confianza suficiente como para hacer lo mismo.

Por cierto, te vi muy feliz cerca de un dragón, eso me sorprendió mucho. ¿Te gustan los dragones Hermione?

Con cariño, Charlie Weasly

Hermione no podía creer lo que acababa de leer, releyó la carta un par de veces hasta que se decidió ir a la lechucería, buscó un pergamino y tinta y se puso a escribir. No tardó mucho, las palabras solo fluyeron, la envolvió y la ató a una bonita lechuza parda.

-Llevasela pronto pequeña

Con esto salió corriendo hacia la cabaña de Hagrid, no sabía cuanto tiempo había pasado pero no quería que sus amigos se preocuparan por ella.

La mañana pasó muy lentamente, cuando regresaron a la sala común ella empezó a hacer los deberes porque quería tener libre esa semana, nadie la cuestionó porque ya la conocían, lo que no sabían era que, a diferencia de otras ocasiones, el culpable de esto era un pelirrojo amante de los dragones.


Charlie estaba impaciente, había caminado en círculos tanto en la habitación de hotel que sus amigos casi le pegan pues no les dejaba descansar; ella era la culpable, esa castaña tan tierna que se metía en su cabeza y se la dejaba hecha un lío. Estaba al borde del colapso cuando una lechuza empezó a picotear la ventana, el pelirrojo tomo la carta y pagó a la lechuza. Se sentó en su cama a leer:

Querido Charlie:

A mí también me encantaría que nos conozcamos más, el poco tiempo que te vi pude notar que eres una persona realmente agradable. Y no te preocupes por escribirme antes, al contrario, gracias, pues de otra forma sería yo la te hubiera mandado la primera carta.

Contestando a tu pregunta, sí, me encantan los dragones, pero casi nadie lo sabe, si no Hagrid sólo hablaría de eso y los chicos igual. Eres el primero que lo descubrió, ya compartimos un secreto. Por eso cuando Ron nos habló de ti, secretamente me intrigaste, compartíamos la misma fascinación.

Espero que nuestras futuras cartas sean igual que estas, te pido me respondas mañana y que sea así en lo sucesivo.

De verdad espero poderte conocer bien, me agradas mucho

Con cariño, Hermione

Cuando terminó de leer esta carta una enorme sonrisa inundó su rostro, estuvo a punto de gritar pero al recordar a sus amigos lo evitó, solo estrujó la carta contra su pecho y se metió dentro de la cama, esta vez dormiría bien, pues esa castañita estaría en sus sueños y ya no como una completa desconocida.