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Historia 186214 — capítulo 6

Hermione estaba dormida en la enfermería, los primeros rayos del sol le tocaban el rostro, ante esta calidez abrió los ojos lentamente. Aún no podía creer todo lo que había sucedido, un momento estaba con Harry y Ron hablando sobre lo que estaba oculto en el tercer piso y al siguiente estaba ayudando a Harry y enfrentarse a Lord Voldemort. Los tres habían terminado lastimados, ella era la que se encontraba un poco mejor (aunque la diferencia no era mucha) así que trataba de ayudar a sus amigos, sobre todo a Harry, a quien la castaña consideraba su hermano. Pero había algo la estaba rondando desde hace mucho: no tenía carta de Charlie. Tal vez él le había escrito y ella había estado en la enfermería sin poderle contestar. Vio el reloj y aún era temprano, las clases empezarían en casi dos horas. Estaba ensimismada en sus pensamientos que no se dio cuenta que la puerta se abrió y dejó pasó a una leona, a Katie Bell.

-Hola Hermione, venía a ver como sigues.

-Pues bien, gracias. Creo que son ellos los que están peor-contestó la castaña algo extrañada ya que nunca había sido muy cercana a Katie.

-Me alegro. Además de saludarte, vine a traerte algo. Alguien me envió una lechuza muy preocupado por ti; ten, te manda una carta.

Cuando la chica la tomó y vio que era de Charlie su corazón palpitó más rápido, antes de que pudiera decir nada, Katie adivinó sus pensamientos.

-Me mandó una carta preocupado porque no le contestabas, así le conté todo lo que había sucedido. Como aquí no vienen las lechuzas me pidió que te la entregara.

-Gracias Katie, mm te quiero pedir algo…

-Si me vas a pedir que no le diga a nadie que ustedes se comunican, no te preocupes; eso lo intuí en vista que me habló a mí y no a sus hermanos o a Harry, además Charlie también me lo pidió.

-Muchas gracias Katie, ya yo le envío mi respuesta. Es probable que salga de aquí hoy en la tarde o mañana en la mañana.

-Me alegro, bueno me voy, las clases deben estar por iniciar

-Ten un buen día y gracias

Katie le brindó una sonrisa y luego salió de la enfermería, quedaba un poco para que inicien las clases, pero sabía que tal vez Hermione quería un poco de privacidad para leer la carta.

Hermione estaba muy sorprendida, ¿Charlie había estado tan preocupada por ella? Así parecía, porque le mandó carta a Katie, sin perder más tiempo abrió la carta y se puso a leer. Podía notar la angustia de Charlie en sus palabras, no sabía porque pero el saber que le importaba tanto a ese pelirrojo se alegró mucho, se sintió feliz. Decidió que le respondería apenas saliera de la enfermería. La puerta se abrió y entró madame Pomfrey.

-Señorita Granger, me alegro verla despierta. El señor Weasly debería despertar pronto, es el joven Potter quien quizá despierte hasta mañana. Bueno, usted está bien, pero recién mañana podrá salir.

-¿Mañana? Pero usted dijo que estoy bien

-Y así es, solo es para prevenir, además así estará con sus amigos.

-Esta bien, lo bueno es que es fin de semana

-Exacto, ahora descanse que en un momento le traerán la comida.

Hermione obedeció y se pasó todo el día en la enfermería, para después del almuerzo ya estaba muriendo de aburrimiento, además estaba ansiosa por responderle a Charlie, se sentía feliz de que él esté tan preocupado por ella. La tarde pasó lentamente, cenó y se recostó, pero no podía conciliar el sueño. Madame Pomfrey ya se había retirado y ella se había quedado sola, sus amigos inconscientes no eran una compañía muy amena que digamos.


Charlie estaba muy distraído en su trabajo, Iván lo notó, cuando le preguntó que tenía y él le contó todo lo entendió al instante.

-Iván necesito que me cubras, me iré apenas termine de almorzar, como ya mañana es sábado no me preocupo más.

-Claro no hay problema. Me sorprende verte así, esta chica es especial, no la dejes ir.

-¿De qué hablas?

-Desde que la conoces has cambiado, eres más accesible, responsable, todos lo notan, aunque sigues siendo un inmaduro jajaja eso nunca cambiará.

-Payaso, pero sí, quiero cambiar por ella, quiero ser mejor para ella, pero sin perder quien soy. Además la conozco, ella me quiere por quien soy, sin necesidad de cambios drásticos.

-Se nota pues te aguanta jajaja pero hablando en serio, no la dejes ir, es buena para ti. Que no te importe más. Cuando quieras te cubro para que la veas.

-Gracias, ahora me voy, se me hace tarde.

Tras esto desapareció con un CRACK, apareció en su apartamento y almorzó rápidamente, según él, con la diferencia de horario, allá ya debería ser de noche. Se apareció en los límites de la escuela y se lanzó un hechizo desilusionador, se escabulló sigilosamente justo unos minutos antes que Filch asegure las puertas. Gracias a sus tantos accidentes en la escoba o con Hagrid podía llegar a la enfermería con los ojos cerrados; caminó rápidamente y cuando estuvo frente a las puertas dio una profunda respiración y entró.

Hermione estaba recostada, a ambos lados estaban su hermano y Potter, los chicos parecían dormidos, se acercó hacia ella sin hacer ruido y cuando la tuvo frente a frente le acarició dulcemente la mejilla y le sonrió al tiempo que susurraba:

-Yo te cuidaré desde ahora hermosa.

Con estas palabras Hermione abrió los ojos lentamente y lo que vio no lo podía creer. ¡Charlie estaba aquí! ¡Había venido a verla!

-Eso me encantaría Charlie

Esas palabras causaron un revuelo en el pelirrojo, ahora sí podía decir que conocía lo que en realidad era la felicidad.