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Historia 186214 — capítulo 7

Charlie le sonrió a Hermione al tiempo que le acariciaba suavemente el cabello, la pequeña castaña sonreía ante este gesto. Después de un rato, el pelirrojo se recostó a su lado y ella se acomodó junto a él.

-¿No estás incómoda?

-No, para nada. Pero tienes que decirme porqué fue que viniste

-Estaba preocupado por ti, cuando Katie me contó lo que pasó me angustié y decidí venir a ver como estabas. ¿Eso es malo?

-No, solo que me sorprendió un poco verte aquí, pero no me malinterpretes, fue una muy grata sorpresa

-Me alegro, ahora sí vamos a dormir un poco antes de que me tenga que ir

-Esta bien, y Charlie me alegro que hayas venido-tras decir esto se quedó dormida sobre el pecho del pelirrojo

-Yo también me alegro mi castaña


Bill Weasly acababa de leer una carta de su hermano Charlie, no podía creer lo que le decía. Por lo que podía deducir su hermano se había enamorado de Hermione Granger, él siempre lo había apoyado en todas sus decisiones, incluso tuvo que hablar con su madre para que le quite el hechizo que le impedía salir de casa y así poder ir a Rumania.

Como ambos vivían en el extranjero se veían más seguido que con los demás miembros de la familia. Tendría que ir a hacerle una visita a su hermanito.


Los primeros rayos del sol amenazaban con salir, Charlie abrió los ojos lentamente aún sin poder creer donde estaba, y lo mejor, con quién estaba. Vio a su pequeña castaña dormida junto a él, se veía tan angelical y tierna.

Hermione empezaba a despertar y lo primero que vio fueron unos hermosos ojos azules que la observaban muy atentos.

-Buenos días Herms

-Buenos días Charlie

-Herms ya esté empezando a amanecer, debo irme, no puedo arriesgarme a que me vean aquí. No sabes cuanto ansío que estés en tercero

-¿Por qué?

-Pues porque desde tercero te permiten ir al pueblo, así sería más fácil visitarte cada vez que quiera.

-¿Lo harás? ¿Me vendrás a visitar?

-Por supuesto que sí

-Gracias Charlie

-No hay nada que agradecer, odio esto pero ya se hace tarde-se levantó y volvió a tapar a Hermione con la manta- me voy, pero seguiremos en contacto

-Sí

Charlie le dio un beso en la frente y luego uno en la mejilla, le dio una gran sonrisa y luego salió de la enfermería para dirigirse al pueblo y desaparecerse.

Hermione no podía estar más feliz, ¡Charlie vino a verla! No sabía porque, pero eso la ilusionaba mucho, puede que solo tenga 12 años (su cumpleaños había sido ya hace mucho y Charlie le había regalado un hermoso collar con una H de dije) pero empezaba a creer que ese chico pelirrojo le gustaba, pero no se ilusionaría, puede que nunca se fije en ella porque era 7 años menor que él.


Cuando Charlie se volvió a aparecer en su departamento se sentía feliz, había pasado toda la noche con su castaña (¿su castaña?, por Merlín de verdad le gustaba esa niña), tendría que hablar con ella sobre sus sentimientos, pero no por ahora, lo último que quería era espantarla. Estaba tan concentrado en eso que no sintió el picoteo de la lechuza hasta que esta le picó la oreja. Al ver la carta ya se empezó a preparar para un testamento, el remitente era su hermano Bill. Sin embargo, la carta parecía inofensiva.

Charlie:

Me sorprendió mucho tu carta, ¡NO PUEDO CREER QUE TE GUSTE HERMIONE GRANGER, LA AMIGA DE NUESTRO HERMANO MENOR! Espero no podamos reunir lo más antes posible para hablar sobre esto en persona; pero desde ya te digo que tienes mi apoyo en todo, no conozco a Hermione, solo sé de ella por las cartas de Ron, pero si es como él dice creo que te hará bien. Por favor avísame cuando nos podemos ver.

Cuídate hermanito, con cariño

Bill

La carta no estaba tan mal, pero por lo que leía parecía que su hermano ya lo estaba hasta casando. Le respondió que se verían la próxima semana. Tras esto se puso su pijama y se fue a dormir un poco más, poco a poco se quedó dormido con una sonrisa en su rostro pensando en una pequeña castaña, sin saber que esa castañita hacía exactamente lo mismo.