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Hermione Black — capítulo 25

Hermione le sonrió. −Creo que sí que lo voy a hacer. −Y miro a Pansy. −He traído el libro aquel tan chulo que querías leer, el abuelo al final consiguió una copia así que ten. −Y abriendo su mochila se lo dio. −El abuelo dice que es un regalo.

−Gracias. −Le dijo Pansy cogiéndolo y abriéndolo para echarle un vistazo. −Mañana le enviare un mensaje de agradecimiento.

−Hazlo seguro que se pone feliz.

−Oye Hermione. −Draco la miro. −¿En qué casa quieres estar?

−En slytherin, ya se lo he dicho a papa y el está muy contento, dice que hace mucho tiempo que ninguna chica de la familia está en slytherin, la última fue Cassie.

−Serás la mejor. −Le dijo Draco.

−Claro que sí. −Y miro a Pansy. −Compartiremos cuarto, tengo muchas ganas, papa me dijo que me podía pedir uno para mi sola, pero yo no quiero es más divertido compartirlo.

Pansy le sonrió. −Estará guay.

−Mucho.

−Hermione. −Escucho que la llamaban.

La chica girándose sonrió a Harry y a los demás. −Hola chicos.

−Hola. −Y acercándose saludaron a los demás.

−¿Y Coco? −Le pregunto Pansy. −Creí que lo traerías.

−Y lo quería traer pero mis padres pensaron que era demasiado pequeño y que se podría perder así que lo he dejado en casa.

−Es mejor así, Coco apenas tiene cuatro meses.

−¿Quién es Coco? −Le pregunto Daphne.

−Es mi gato. −Le sonrió Harry. −Mi abuelo me lo regalo, no me he presentado, soy Harry Potter, y ellos son Neville Longbottom, Ron Weasley, Lyall Lupin y los gemelos Cygnus y Edward Tonks.

−¿Por qué venís todos juntos? −Le pregunto Millicent.

−Porque todos somos familia de algun modo y nos conocemos desde pequeños.

−Desde que nacimos. −Le dijo Draco. −Harry, Ron, y los gemelos son Black, Neville y Ron son primos y Lyall es primo de todos, su bisabuelo es el mejor pocionista del mundo.

Daphne lo miro. −Ya sé quién eres tú, tu eres Lyall Lupin, tu bisabuelo es quien encontró la cura definitiva para la viruela del dragón.

−Así es, mi bisabuelo es John Lupin. −Y miro a Hermione. −¿Tienes chocolates? Estos no tienen nada.

−No sé, creo que mi madre me ha puesto algo, pero no estoy segura, espera un momento ahora te lo digo. −Y abriendo su mochila miro dentro y sonriendo saco varias cajas. −Para vosotros, el resto para lo demás.

−¿Chicos queréis algo del carrito? −Pregunto la mujer del carrito de dulces.

−Yo. −Le dijo Harry y sacando unas monedas compro unos caramelos y le dio unos cuantos a Hermione. −Por los chocolates.

La niña le sonrió. −Gracias. −Y dándole unos cuantos a los demás se los comió.

Unas horas después por fin llegaban a hogwarts, Hermione al verlo tan grande se asusto un poco, le habían dicho que era grande pero no tanto como lo que veía.

Draco que estaba a su lado le cogió de la mano. −Yo te cuidare.

La niña dejando de mirar el castillo lo miro. −Y yo a ti.

−Sí. −Y así agarrados de la mano entraron con los demás.

En la gran escalinata se encontraron con la profesora McGonagall que después de decirles unas cosas se encontraron con el desagradable Peeves.

−Peeves, vete.

−No quiero. -Y haciéndole una pedorreta se puso a molestar a los niños.

Cuando al final la profesora McGonagall lo pudo echar, Hermione miro a Draco. −No me gusta.

−A mi tampoco, mi padre ya me había hablado de él, que nunca hace caso a nadie solo al barón sanguinario el fantasma de slytherin.

La niña asintió y pronto se hubo olvidado del fantasma cuando entraron en el gran comedor.

En el gran comedor, cuando empezaron con la selección de las casas los pequeños se pusieron muy nerviosos ellos querían estar en las casas donde habían estado sus padres y parientes.

La profesora McGonagall empezó a decir nombres y los alumnos fueron pasando hasta que llego el turno de Draco, antes de ir a sentarse al taburete miro a Hermione. −Te espero en slytherin.

−No tardare. −Y vio como el niño se acercaba al taburete y tras sentarse la profesor no tardo mucho en ponerle el sombrero y ser enviado a slytherin, y así fueron pasando los demás, hasta que llego con Hermione.

La niña mirando un momento a Pansy que estaba a su lado se acerco al taburete y la profesora le puso el sombrero y este como siempre empezó a decir un montón de cosas, hasta que dijo slytherin.

Hermione feliz de estar en la misma casa que su padre se fue corriendo a sentarse al lado de Draco.

Diez minutos después, la selección ya había terminado, en slytherin aparte de Draco y Hermione, habían ido a parar, Theo, Blaise, Pansy, Crabbe, Goyle, Daphne, Millicent y los gemelos Tonks y en gryffindor, Harry, Ron, Neville, Lyall y Dean que Harry había saludado cuando lo vio.

Después de que el profesor Dumbledore presentara al nuevo profesor de pociones Quirrell y decir unas palabras empezó la cena.

Cuando la cena termino, los alumnos cansados y con ganas de dormir, siguieron a sus prefectos y estos los llevaron a sus salas comunes.

No mucho tiempo después, Hermione y sus compañeras de habitación se estaban poniendo sus pijamas, había sido un día largo y solo querían dormir.

Cuando Hermione se hubo puesto el pijama, se metió en su cama y tapándose bien, cerró los ojos.

−Hermione, he visto que ibas agarrada de la mano con Draco al entrar en el comedor. −Le dijo Pansy.

−Es que Peeves no me ha gustado.

−A mi tampoco, pero no me he agarrado a nadie.

La pequeña abriendo los ojos la miro. −Draco y yo nos casaremos así que no importa si vamos agarrados de la mano.

Al escuchar eso, las otras tres que compartían la habitación la miraron con los ojos muy abiertos menos Pansy que se reía. −Llevas diciendo lo mismo desde que tenemos cinco años.

−Es que es la verdad, nos casaremos y nadie lo podrá impedir. −Y sentándose miro a las demás. −Draco es mío y si alguien me lo quiere quitar, le diré a mi padre que lo eche de la escuela. −Y contenta de haber dicho eso volvió a acostarse.

−Yo de vosotras le haría caso. −Les dijo Pansy mirándolas. −Ella se toma muy en serio todo lo que tiene que ver con Draco y lo puede hacer, ya que su padre es Orión Black.

−Mi padre me dijo, Hermione te casaras con quien quieras y es con Draco con quien me quiero casar así que nadie me lo quitara y con esto buenas noches. −Y bostezando se tapo bien y pronto estuvo dormida.

En la habitación de los niños slytherin, Draco también se estaba por quedar dormido, había sido un día largo y solo quería dormir, además como conocía a todos en la habitación que le habían asignado no había querido dormir solo.

Al día siguiente, bien temprano todos los alumnos se despertaron y preparándose para el primer día de clases se fueron a desayunar.

Antes de llegar al gran comedor, Hermione se encontró con Orión, corriendo lo abrazo.

−Ori.

−Hola pequeñaja. −Le sonrió el chico. −Estas muy guapa con tu uniforme.

−Gracias, oye Ori. ¿Tienes tu cámara de fotos?

−Si que la tengo, ¿la necesitas?

−Si porfis, yo me he olvidado la mía, es para hacernos una foto y enviársela a papa.

Orión le sonrió. −Esta tarde te la dejo así puedes hacer muchas fotos.

−Gracias. −Y dándole un beso entro en el gran comedor.

Cuando Orión se quedo a solas con sus amigos, estos lo miraban riéndose.

−Vaya Black que rápido que vas, solo hace un día que han llegado los de primero y ya tienes una fan.

−Idiotas, ¿anoche estuvisteis pendiente de la selección? −Y vio que todos negaban. −Solo pensáis en comer, ella es Hermione Black mi tía, es la hermana pequeña de mi padre.

Al escuchar eso, todos los miraron sin creérselo.

−Si vas a mentir hazlo con algo mas creíble, ella es más pequeña que tu.

−Merlín dame paciencia, mi padre y mi tío Regulus, son hijos del primer matrimonio de mi abuelo Orión con mi abuela Wallburga, Hermione es hija del segundo matrimonio de mi abuelo con Jane Granger y aparte de ella tienen otro hijo llamado Darren que tiene ocho años.

Aun con esa explicación, los otros chicos no terminaban por creérselo.

−Buenos días Orión. −Le saludo Draco acercándose con sus amigos. −¿Has visto a Hermione?

−Si ya ha entrado, espérate un momento. −Le pidió.

−¿Qué necesitas?

−Diles a estos idiotas. −Y señalo a sus amigos. −¿Quién es Hermione?

−Tu tía, la única hija de tu abuelo Orión. −Y miro a los amigos de su primo. −Leeros un profeta, allí seguro que sale la noticia de que Hermione está en slytherin como el resto de la familia Black. −Y miro a su primo. −Me voy a desayunar, tengo hambre.

−Nos vemos. −Y viendo como entraba miro a sus amigos. −Draco tiene razón, leeros en profeta. −Y saludando a Harry que bajaba se metió en el gran comedor.

Después de desayunar, los profesores les dieron a los alumnos sus horarios y se fueron a coger sus cosas para empezar sus clases.

A primera hora a los pequeños slytherin les tocaba transformaciones al llegar, Hermione miro a Pansy. −¿Vamos juntas?

−Creí que irías con Draco.

−Tenemos muchas clases así que no iremos juntos todo el tiempo, también quiero ir contigo.

−Yo también quiero ir contigo. −Y así las dos entraron y se fueron a sentar cerca de la mesa de la profesora.

Mientras ellos iban a clase, en Londres Regulus estaba aburrido, aunque John le había dado un pequeño laboratorio para que investigara todo lo que quisiera a él le gustaba dar clases y aunque ni siquiera había pasado un día ya lo echaba de menos, así que se fue a ver a su padre.

−Hola Reg, ¿no tendrías que estar trabajando?

−Me aburro, a mi me gusta dar clases.

−Lo sé hijo, pero sabes que lo que estamos haciendo es lo mejor, así destruiremos del todo a Voldemort.

−Lo sé, ¿no tienes un trabajo para mi, dando clases? Me da igual de lo que sea.

−Ves a la escuela, puede que haya algo para ti.

−Si gracias. −Y despidiéndose se fue a la escuela Luna.

Al llegar se reunió con el director y Regulus le pregunto si había algo para él.

−Ahora que me lo preguntas sí que hay algo, pero no tiene nada que ver con tu trabajo anterior.

−No me importa, me gusta dar clases, sea de lo que sea.

−Es de lectura, algunos padres se han quejado de que sus hijos apenas leen así que vamos a dar esa asignatura.

Regulus contento de poder dar clases le dijo que aceptaba y se fue a la librería de los Granger a buscar unos libros al día siguiente empezaba a dar clases.

Unas horas más tarde, Orión estaba feliz de que su hijo hubiera encontrado un trabajo que le gustara.