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Hermione Black — capítulo 24

Orión estaba en el sofá preguntándose quién había podido atacar a su hijo, cuando tocaron a la puerta, levantándose y abriéndola vio a Jane que traía una bolsa, el hombre dejándola pasar la beso.

−¿Cómo sigue Regulus?

−Durmiendo, hasta mañana lo seguirá haciendo, ¿Qué llevas allí? −Pregunto señalando la bolsa.

−Te he traído algo de comer, mi padre me ha dicho que esta mañana apenas has desayuno.

−Gracias hermosa, vamos desayunaremos juntos. −Y se fueron a la cocina.

−¿Dónde están los niños? −Le pregunto Jane una vez estuvieron sentados en la cocina.

−Los Meadowes los han llevado a la piscina para que se distrajeran un poco.

−¿Por qué han atacado a Regulus? El nunca ha hecho nada, es un buen hombre que trabaja en hogwarts.

−Lo sé, por eso no sé quién puede haberle atacado hasta que no se despierte no sabremos nada.

−Seguro que pronto lo sabremos.

−Eso espero.

−Ya verás como si. −Y sonriéndole siguieron desayunando.

Mientras Orión y Jane desayunaban, Charlus estaba en su despacho del ministerio trabajando, cuando tocaron a la puerta.

−Adelante.

La puerta se abrió y entro Albus. −Buenos días Charlus.

−Buenos días Albus. −El auror lo miro sonriendo. −¿No tienes vacaciones?

−Lo mismo podría decirse de ti. −Y se sentó en una de las sillas que había allí. −Siempre te veo trabajando.

−Que te puedo decir, no pueden vivir sin mí. −Y apoyándose en su silla le pregunto qué hacia allí.

−Esta mañana me ha pasado algo muy extraño.

−¿El qué? −Le pregunto interesado, su amigo no era de esos hombres que fueran todo el tiempo a quejarse al contrario, si él podía resolverlo ni siquiera sabrían que había tenido algún problema.

−Ha venido a verme un hombre, diciéndome que sabía que buscaba un nuevo profesor de pociones, que el anterior había tenido un accidente y que ese año no podría trabajar, ¿le ha pasado algo a Regulus?

Al escuchar eso, Charlus irguiéndose lo miro. −Anoche atacaron a mi sobrino, le lanzaron varios crucios y no pasó nada más porque unos compañeros llegaron a tiempo, ¿Cómo sabía ese tipo del ataque?

−No lo sé, a no ser que él fuera el atacante.

−¿Y porque quiere el puesto de Regulus? Es un simple profesor de pociones.

−Puede que espere a un alumno.

−Puede ser, este año entraran muchos nuevos, mi nieto Harry, Hermione, Cygnus, Edward, Lyall, Draco, Theo, Blaise, Pansy y Ron.

−Todos ellos tienen algo en común. −Le dijo Dumbledore.

−Sí, que todos viven en la urbanización de Orión y o sus padres o sus abuelos estuvieron en la caída de Voldemort.

−¿Crees que el que atacaran a Regulus y que luego buscaran su puesto en la escuela tiene algo que ver?

−Puede ser, ¿Cómo se llamaba el profesor?

−Quirrell, Quirinus Quirrell.

−¿Qué le has dicho cuando te ha dicho lo del puesto?

−Nada, que tenía que ver otros curriculums aunque al principio no sabía cómo actuar, me ha dejado bastante sorprendido.

−Es normal, dile que aceptas su curriculum que es el mejor de todos, y que en septiembre tendrá el puesto de profesor de pociones.

−Se lo diré, ¿Cómo sigue Regulus?

−Está bien, solo tiene que descansar y tomarse las cosas con calma, mañana lo tengo que ir a ver para que me diga quién era el que le ataco, pero creo que ya no hará falta. −Y levantándose llevo a Albus a la puerta. −¿Nos vemos pronto?

−Sí, ¿Cómo llevas lo de los horrocrux?

−No he encontrado ninguno más, ¿y tú?

−Tampoco, estoy totalmente atascado.

−Seguro que pronto lo solucionaremos.

−Eso espero, nos vemos. −Y despidiéndose se fue.

Cuando el jefe de los aurores se quedo a solas, recogió sus cosas y diciéndole a su secretaria que ya no volvería ese día se fue.

Al salir del ministerio se fue a la urbanización directo a casa de Regulus, esperaba que su amigo estuviera allí y no tuviera que dar muchas vueltas, por suerte al llegar vio que Orión seguía allí.

−¿Has descubierto algo con los compañeros de mi hijo? −Le pregunto Orión.

−Sí, creemos que ha sido un subordinado de Voldemort que se quería hacer con el puesto de Regulus en la escuela.

−¿Y por eso han intentado matar a mi hijo, por un simple puesto de profesor?

−No creo que lo quisieran muerto solo que ese año no pudiera ir, si lo quisieran muerto le hubieran lanzado un avada.

−¿Sabes quién ha sido?

−Si, Quirinus Quirrell.

−No me suena de nada.

−Es solo un segundón, nadie importante, quiere estar en hogwarts, pero aun no sé porque. −Era mejor que de momento no le dijera que a lo mejor iba tras los niños no quería asustarlo sin motivos.

−¿Y qué vas a hacer?

−Le vamos a dejar que piense que nosotros no sabemos nada que su plan esta saliendo bien.

Al escuchar eso Orión lo miro. −Espero que tu plan salga bien, porque si sale mal y hace daño a mi hija o a mi nieto, tú serás el culpable y jamás te lo perdonare.

−Lo sé, Orión no olvides que también está mi nieto allí y que hay una estúpida premonición que habla de él, jamás los pondría en peligro, pero prefiero que ese tipo este allí en un sitio donde lo podamos ver que en otro sitio sin verle la cara.

−Está bien, ahora me voy, llevo todo el día aquí y quiero estar un rato con mi mujer y mis hijos.

−¿Cómo sigue Regulus?

−Hace un rato se ha despertado y ha comido algo, y se ha vuelto a dormir, Dorcas está con el y los niños están con los Meadowes así que mi nuera podrá dedicarse al completo a cuidar de Regulus.

−Pues vamos. −Y así saliendo de la casa, la cerraron bien y despidiéndose se fueron cada uno a la suya.

El 1 de septiembre, Londres amaneció soleado y todos preparados para empezar una nueva aventura en hogwarts.

Los Black antes de irse a la estación se fueron a ver a Regulus, el hombre ya se encontraba totalmente recuperado, Charlus y Orión le habían dicho lo que pasaba y aunque no estaba del todo satisfecho con esa decisión había decidido hacerles caso, el aprovecharía ese año de vacaciones forzadas a seguir con sus estudios de pociones que nunca se terminaban, pues siempre había pociones nuevas que aprender.

Mientras los Black se iban a la estación, en casa de los Potter Harry no estaba muy contento con la decisión de su padre.

−Papa, me quiero llevar a Coco conmigo, es mi amigo.

−Lo sé hijo, pero Coco apenas tiene cuatro meses, Hogwarts es muy grande y se puede perder. −Y lo miro. −Y tú no quieres que se pierda ¿verdad?

−No, claro que no, si se pierde me muero.

−Por eso te lo digo, que es mejor que se quede en casa, cuando crezca un poco mas entonces sí que te lo podrás llevar.

El niño que tenía a su gato en brazos asintió. −Está bien, lo dejare aquí. −Y miro a Coco. −No me olvido de ti, aquí cuidaran de ti.

−Claro que sí. −Le dijo Lily sonriéndole. −Nosotros cuidaremos del pequeño, y el trimestre que viene o el próximo ya podrá acompañarte, será una aventura nueva.

−Ya espero que llegue.

−Mientras llega, tienes que terminar de recoger tus cosas, sino el tren se irá sin ti.

−Voy corriendo. −Y tras darle un beso a su gato lo dejo en el suelo y se fue a terminar de recoger sus cosas.

Un buen rato después, todos estaban en la estación despidiéndose.

−Papa yo estaré en slytherin. −Le dijo Hermione.

Orión le sonrió. −Y yo estaré muy orgulloso de ti, serás la princesa de la escuela. −Y la abrazo. −Pórtate bien y haz todos tus deberes.

−Si papi. −Y separándose abrazo a su madre. −Mama te voy a echar de menos.

−Yo también mi niña, escríbeme mucho.

Hermione asintió. −Te escribiré dos cartas a la semana, el lunes y el viernes.

−Las espero. −Y abrazándola de nuevo dejo que los demás se despidieran.

No mucho tiempo después Hermione les decía a todos adiós con la mano y entraba en el tren, cuando el tren empezó a moverse se puso a buscar a Draco, esperaba no tardar mucho en encontrarlo.

Llevaba un rato buscándolo cuando lo vio acercándose le saludo.

−Draco.

El niño que estaba hablando con otros niños al escuchar su nombre, dejo de hacerlo y la miro, al ver de quien se trataba le sonrió. −Hermione, ven siéntate con nosotros.

−Sí. −Y quitándose su mochila se sentó a su lado y miro a los que conocía. −Pansy, Theo, Blaise, −¿Cuándo habéis llegado?

−Casi media hora antes de que saliera el tren, ¿Cómo sigue tu hermano? −Le pregunto Theo.

−Bien, aunque está molesto porque no aun no se ha recuperado del todo para volver. −Y miro a los que no conocía. −¿Quiénes son?

−Daphne Greengrass, Millicent Bulstrode, Crabbe y Goyle. −Le dijo Pansy.

La niña asintió. −Yo soy Hermione Black.

−¿Eres la hija del señor Black? −Le pregunto Millicent.

−Hay muchos señores Black, tienes que concretar un poco, esta mi tío Cygnus, mi primo Serpens, y mis hermanos Sirius y Regulus, y mi padre Orión. −Y le sonrió. −Mi padre es Orión Black.

Al escuchar eso, Draco y los demás se rieron.

−Siempre le preguntan lo mismo, ¿de quién eres hija? No es la primera vez. −Les dijo Blaise, y miro a Hermione. -Vas a tener que ponerte un letrero en la frente, donde diga soy Hermione la hija de Orión.