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Historia 186478 — capítulo 2

PERDON POR NO ACTUALIZAR PERO EN VERDAD NO PODIA.

ESPERO QUE LES GUSTE EL NUEVO CAPITULO.

NOS LEEMOS PRONTO.

James Potter estaba sentado en la mesa de la cocina con su esposa Lily, aunque su mente estaba en otra parte.

Nueve años, nueve malditos años. Pensaba James Potter con amargura. Nueve años de paz era lo único que se había conseguido con la derrota de Lord Voldemort, pero el mal siempre regresa de una u otra forma y esta vez por su culpa el mundo mágico volvía a estar en guerra. ¿Por qué mierda no había hecho caso a Lunático cuando le dijo que no fuera a ese lugar?, se hacia esa pregunta constantemente. Ahora su pequeño Harry volvía a estar en peligro y todo por su maldito orgullo.

-Deja de hacer eso -dijo su esposa y a James casi se le sale una sonrisa. No había nadie que lo conociera mejor.

-No puedo evitarlo Lily -dijo James y su esposa frunció el ceño. Lily Potter no había cambiado en absoluto, seguía siendo la misma mujer hermosa y con carácter.

-Ya te lo he dicho -dijo Lily acercando el rostro de su marido al suyo -no es tu culpa, no podrías haber sabido lo que había ahí -dijo la pelirroja con firmeza mientras sus orbes esmeralda lo observaban intensamente, James iba a seguir discutiendo cuando la puerta se abrió y un niño de 10 años entro por ella.

Harry Potter entro a la habitación observando a sus padres con cariño, sus ojos verdes iguales a su madre miraron alrededor con curiosidad, su cabello azabache que usualmente estaba desordenado se encontraba aún más desordenado dando evidencia que hace poco había despertado, camino con elegancia hacia la mesa y se sentó. A muchos les sorprendía que un niño tan pequeño pudiera caminar con ese porte y elegancia, pero su padrino Sirius Black presumía que eso lo había aprendido de él y parecía ser verdad.

-Hola mami, hola papi -saludo el pequeño a sus padres con una sonrisa - ¿Qué hay de desayunar? -pregunto buscando comida en la mesa.

-Dobby dijo que el desayuno estará listo en unos minutos -dijo James a su hijo.

-Aun no puedo creer que compraras un elfo domestico -dijo Lily mirando a su marido con reproche el cual solo rio.

-Si yo no lo compraba Lucius Malfoy si lo iba a hacer y el pobre Dobby hubiera sufrido mucho en esa casa -dijo James para tranquilizar a su esposa lo cual funciono.

-Supongo que tienes razón -acepto Lily y después se dirigió a su hijo -¿Dónde está tu hermana? -pregunto Lily a su hijo pero este se encogió de hombros.

-Estoy aquí mami -dijo una niña pelirroja y con ojos café.

Poco después del ataque al Valle de Godric Lily Potter se enteró que estaba embarazada, la reacción de la pareja fue desde la emoción hasta el miedo. Emoción por que iban a tener un segundo hijo y miedo al pensar que su bebé no hubiera nacido si ellos hubieran sido asesinados. Cuando la pequeña nació James Potter casi salta de emoción al ver que era una niña pelirroja muy parecida a Lily pero que había sacado sus ojos, su emoción fue tanta que organizo una de las más grandes fiestas del mundo mágico en donde todos los miembros de la Orden, profesores de Hogwarts, el cuartel de aurores completo al que James se había unido para atrapar a los mortífagos y del que ahora era jefe y casi todo el personal del Wizengamot fueron invitados a la mansión de la familia Potter, la fiesta duro dos días en la que la pareja no dejaba de sonreír y presentar a sus hijos con orgullo. Remus Lupin fue el padrino de la pequeña Anne Lilianne Potter.

-¿No me das un beso princesa? -pregunto James a su hija e inmediatamente la pelirroja corrió a donde su padre y le dio un sonoro beso en la mejilla.

-¿Y para mí no hay? -pregunto Lily y su hija también le dio un beso y se sentó a lado de su hermano.

James observo a sus dos hijos con cariño, Harry era casi su copia y Anne era la copia perfecta de Lily excepto los ojos, al verlos un miedo se apodero de él al pensar que haría si Voldemort atacaba a alguno de los dos, primero tendría que matarlo a él de eso no había duda, pero si Voldemort volvía a jugar con él y con Lily y los obligaba a ver la muerte de sus hijos y como castigo los dejaba vivir estaba seguro que no podría soportar eso. La voz de su hijo lo trajo a la realidad.

-Queremos hablar con ustedes -dijo Harry mirando a sus padres con seriedad.

-¿Qué ocurre cariño? -pregunto Lily preocupada por el tono serio de su hijo.

-Ya sabemos quién es Voldemort -dijo Anne y sus padres la vieron con horror.

-¿Voldemort? -pregunto James fingiendo no reconocer el nombre aunque su cara delataba todo lo contrario.

-No insulten nuestra inteligencia por favor -pidió Harry y sus padres se sintieron regañados -ya sabemos quién es y lo que intento hacerme hace nueve años -dijo el pequeño y sus padres comenzaron a hiperventilar.

-¿Quién se los dijo? -pregunto James tan pálido como un fantasma.

-Eso no importa -contesto la pequeña pelirroja quitándole importancia -pero lo que queremos decirle si es importante -dijo y de pronto se puso seria, sus padres se asustaron ya que Anne era tan bromista como James.

-No iremos a Hogwarts -anuncio Harry y sus padres se quedaron estáticos.

-¿Qué? -pregunto James incrédulo mirando a sus hijos.

-Que no iremos Hogwarts -repitió la pelirroja.

-¿Cómo que no irán a Hogwarts? -pregunto Lily con indignación -por supuesto que ustedes van a ir a Hogwarts -término en un tono de voz que no admitía réplica pero sus hijos no se la pondrían tan fácil.

-Por lo que sabemos y sospechamos Lord Voldemort querrá venganza por lo que paso hace nueve años -hablo Harry con tranquilidad -de alguna u otra forma el vendrá por ustedes y en consecuencia también por nosotros -hizo una pausa y miro a su hermana.

-Por lo que ir al colegio no es una opción ya que si el intenta atacarnos ahí los demás estarán en peligro -dijo la pelirroja a sus sorprendidos padres.

-Así que hemos decidido quedarnos en casa y estudiar lo máximo posible para que cuando Voldemort venga a buscarnos estemos preparados -Harry miro a sus padres con sus intensos ojos verdes esperando su reacción.

-¿Y lo decidieron sin consultarnos? -pregunto Lily mirando a sus hijos con enojo.

-Les estamos consultando en este momento -corrigió Harry y su madre lo fulminó con la mirada.

-¿Quién les dijo todo esto? -preguntó James resignado.

-¿Si les decimos quien fue no vamos a Hogwarts? -pregunto Anne a su padre.

-Eso es chantaje Anne -dijo Lily mirando con reproche a su hija.

-Ese es el trato, tómenlo o déjenlo -dijo la pelirroja con una sonrisa traviesa.

Lily y James voltearon a verse. Por una parte estaban muy orgullosos de que sus hijos fueran tan maduros y considerados a tan temprana edad pero por otro lado no querían que se perdieran de la experiencia de ir al colegio y hacer amistades. Pero lamentablemente sus hijos tenían razón. Si uno de ellos iba a Hogwarts, Voldemort iría en su busca y no se detendría con tal de dañarlos, ellos sabían que su principal objetivo era Harry y ellos mismos, pero que el dañara a Anne sería un gran golpe para los Potter, además de que preferían tener con ellos a sus hijos así no se preocuparían demasiado por la guerra que se avecinaba.

-De acuerdo -dijo Lily con un suspiro resignado. Sus hijos sonrieron triunfantes -díganos quien les hablo de Voldemort y no irán al colegio.

-Fue el tío Sirius -contesto Harry.

-¿QUE? -gritaron James y Lily al mismo tiempo.

-No fue su culpa técnicamente -dijo Harry con calma -el otro día leí en un libro sobre una poción que sirve para que quien la beba diga la verdad -explico Harry a sus padres se quedaron estáticos.

-Le pregunte al tío Sirius si la poción existía de verdad y él me dijo que si existía, pero no le creí así que me mostró un frasco -dijo la pelirroja y saco del bolsillo de su pijama un frasquito vacío.

-Cuando se lo mostró a Anne le dije que si me lo podía quedar pero él dijo que era una poción muy peligrosa, pero que si le daba el último trozo de tarta de melaza la poción era mía -explico Harry a sus furiosos padres los cuales ya se estaban levantando para asesinar a Sirius probablemente.

-El desayuno está listo amos -dijo una voz chillona y por la puerta apareció un ser de baja estatura, orejas de murciélago y unos ojos verdes parecidos a dos pelotas de tenis. Un elfo doméstico.

-Gracias Dobby -dijo Lily volviendo a sentar en la mesa pero aún con la mirada asesina

-Esto esta delicioso -dijo Harry comiendo sus huevos con tocino. El elfo hizo una reverencia y desapareció.

-Pero aun no nos han dicho como le hicieron para que les hablara sobre Voldemort -dijo James a sus hijos mientras ideaba la manera más dolorosa de matar a Sirius.

-Le puse la poción en el café que se tomó ayer en la noche -dijo la pelirroja sonriendo de forma inocente.

Antes de que pudieran seguir discutiendo sobre la poción la puerta de la cocina se abrió y por ella entro un hombre con semblante preocupado. El hombre era alto, el cabello era de un negro azulado y le caía de forma elegante por los hombros, su tez era blanca y poseía unos potentes grises que observaban a los dos adultos con pavor.

-Siéntate Sirius -dijo la pelirroja con una sonrisa que no le llego a los ojos verdes. Sirius sabía que no era una buena señal.

-Hola cachorros -saludo Sirius a los niños y le dirigió una nerviosa sonrisa a su amigo y se sentó al lado de Harry

-Los niños nos han contado algo muy interesante -comentó Lily y Sirius sintió la necesidad de echarse a correr.

-¿Enserio? -pregunto nervioso y le pidió ayuda a su amigo pero estés lo ignoro -¿y qué es eso tan interesante?

-Es algo que involucra una poción de la verdad y a Voldemort -dijo Lily tan tranquilamente como si estuviera diciendo el clima del día.

-Po-poción de la ver-verdad -dijo Sirius tartamudeando, se aclaró la garganta y le dijo a Lily más tranquilo -no sé de qué me hablas -dijo fingiendo demencia.

James, Harry y Anne observaban a los dos como en un partido de tenis, los tres sabían que era solo cuestión de tiempo para que Lily saltara encima de Sirius y tratara de clavarle el tenedor que tenía la pelirroja en su mano.

-Por supuesto que sabes a lo que me refiero canuto -dijo la pelirroja y Sirius se asustó, solo lo llamaba canuto cuando estaba enojada -así que te daré una oportunidad para que me lo digas y te prometo que no te haré nada -dijo Lily amenazándolo con el tenedor.

-Pero yo no sé nada Lily -protesto Sirius.

"Está muerto" pensó James al ver como Lily saltaba de la mesa y caía sobre Sirius mientras le intentaba clavar el tenedor.

-CLARO QUE LO SABES PEDAZO DE IDIOTA -grito la pelirroja mientras intentaba clavar el tenedor en el cuello de Sirius -LE DISTE VERITASERUM A HARRY A CAMBIO DE UN MALDITO TROZO DE TARTA DE MELAZA Y POR SI FUERA POCO USARON LA POCIÓN CONTIGO -vociferaba la pelirroja y Sirius se ponía cada vez más blanco al ver el tenedor más cerca de su cuello -AHORA LOS NIÑOS NO QUIEREN IR A HOGWARTS Y TODO ES POR TU CULPA -gritaba Lily muy enojada y Sirius trataba desesperadamente de quitársela de encima.

-Por favor Lily cálmate -suplicaba Sirius pero la pelirroja seguía intentando clavarle el tenedor -¡Cornamenta, controla a la loca de tu esposa! -grito Sirius a su amigo.

James pensó que Sirius ya había tenido suficiente así que dando un suspiro agarro a Lily de los hombros y se la quitó de encima a su amigo, Lily pataleo en los brazos de su marido mientras mataba con la mirada a Sirius.

-¡Suéltame! -gritaba Lily a James mientras seguía pataleando -¡Voy a matarte idiota! -gritaba Lily y Sirius se alejó y se puso detrás de Harry para usarlo como escudo.

-Yo no hice nada malo Lily -dijo Sirius acercándose a Lily mientras arrastraba a Harry con el -le di la poción a los niños pero yo no sabía que la iban a utilizar de esa manera -decía Sirius y Lily cada vez se enojaba más -cuando me dieron la poción me llevaron al cuarto de Harry, me ataron y después me interrogaron -explicaba Sirius ante la mirada incrédula de James y Lily.

-¿Unos niños menores te ataron y te interrogaron? -pregunto James con si fuera lo las ridículo.

-Es verdad papi -dijo Anne a sus padres -lo único difícil fue subirlo por las escaleras y atarlo.

-¿Pero cómo lo subieron por la escalera sin que nos diéramos cuenta? -pregunto James extrañado.

-A mi igual me gustaría enterarme -murmuró Sirius y Lily le lanzo una mirada de basilisco.

-Cuando el tío Sirius estaba a punto de salir de la casa creo que la poción hizo efecto por la cara de tonto que puso y porque se cayó al piso -explico la pelirroja y Lily no pudo evitar sonreír -lo vi desde mi ventana y le avise a Harry y entre él y yo lo metimos de regreso a la casa y lo subimos arrastrando por las escaleras cuando ustedes se fueron a dormir -dijo Anne y de pronto abrió los ojos recordando algo -¿Por cierto mami que eran esos ruidos que se escuchaban afuera de su habitación? -pregunto la pelirroja observando a sus padres con atención.

-Es cierto -dijo Harry -¿Por qué le decías a papá que te estaba matando mami? -pregunto Harry -¿Te estaba pegando?

Ante la pregunta de Harry Sirius casi se ahoga con su saliva y después se echó a reír de forma escandalosa, cayó al piso llorando de la risa mientras James y Lily se ponían rojos como tomates.

-¿Qué le decía tu mamá a tu papá cachorro? -pregunto Sirius a Harry con una sonrisa maliciosa.

-Que la estaba matando -dijo Harry inocentemente y Lily se puso roja como su cabello.

-Creo que alguien se portó mal anoche -canturreo Sirius moviendo sus cejas de forma sugestiva.

-Era la televisión cariño -contesto Lily lanzando una mirada de odio a Sirius el cual solo aumento su sonrisa.

-Pero que televisión más ruidosa -comentó Sirius con picardía y James lo fulminó con la mirada.

-Dejando el asunto de la "Televisión" -dijo remarcando la palabra -¿Qué hicieron con Sirius cuando lo llevaron a tu habitación? -pregunto a su hijo.

-Bueno, cuando llegamos a mi cuarto lo atamos a la silla del escritorio con las cuerdas de mi casa de campaña pero la poción estaba perdiendo efecto -relataba Harry -lo bueno es que Anne no le echo todo el frasco en la taza y guardo un poco -a pesar de la situación sus padres no pudieron evitará sonreír con orgullo -el tío Sirius estaba despertando y antes de que lo logrará le di el resto de la poción -dijo Harry alzando el mentón suficiencia.

-Después solo le preguntamos sobre Voldemort y el tío Sirius nos contó todo -finalizó la pequeña pelirroja.

-Lo ven, no es mi culpa -dijo Sirius tratando de que sus amigos lo perdonarán.

-Sigue siendo tu culpa idiota porque tú le diste la poción -dijo Lily remarcando el "Tu".

-Oh vamos Lily ni que fuera para tanto -dijo Sirius un poco exasperado.

-¿QUÉ NO ES PARA TANTO? -pregunto/chillo Lily roja de coraje -¡Los niños decidieron no ir a Hogwarts por miedo que Voldemort los ataque! -chilló la pelirroja matando con la mirada a Sirius.

-¡Nosotros no le tenemos miedo a ese cara de serpiente! -grito Anne sorprendiendo a sus padres.

-Decidimos no ir a Hogwarts por el simple hecho de que queremos prepararnos para cuando el venga por nosotros -dijo Harry tranquilamente -no por miedo a Lord Voldemort -esto último lo dijo con un toque de indignación.

-Esos son mis cachorros -dijo Sirius con una mirada orgullosa al igual que sus padres.

-¿Podemos ir a ver la televisión? -pregunto Anne a sus padres y estos asintieron.

Harry y Anne salieron de la cocina y se fueron a la sala de estar a ver la televisión dejando a los tres adultos solos, una vez que los niños salieron Sirius sacó su varita y conjuro un hechizo silenciador, un vez lanzado el hechizo les indico a sus amigos que se sentaran los cuales lo hicieron confundidos por la cara de seriedad de Sirius.

-Tengo malas noticias -dijo Sirius con preocupación y James y Lily se tensaron.

-¿Qué pasó? -pregunto la pelirroja casi en un susurro.

-Los mortífagos y Voldemort han hecho una declaración de guerra al ministerio y estos han aceptado -dijo Sirius.

-¿Qué ha dicho Dumbledore? -pregunto Lily con preocupación.

-La Orden del Fénix regresa -contesto Sirius con determinación.

-¿Vas a renunciar al puesto de Auror? -pregunto James a Sirius.

-No, ¿Tu si? -pregunto Sirius a James aunque ya sabía la respuesta.

-Tampoco -contestó James con seriedad -Voldemort ha de tener espías en el cuartel y como jefe es mi deber encontrarlos -dijo con firmeza.

-Yo me uniré al cuartel de Aurores también -dijo Lily con tranquilidad y espero la explosión.

-POR SUPUESTO QUE NO -vocifero James levantándose de su silla.

-No grites James -replico Lily con tranquilidad -me voy a unir al cuartel de Aurores y esa es mi última palabra -dijo con la obstinidad que la caracterizaba.

-Creo que ya… -dijo Sirius levantándose de su silla un poco incómodo por la pelea de sus amigos pero James lo interrumpió.

-Siéntate -ordeno y Sirius le obedeció -y tú no te vas a unir a los Aurores -ordenó James con rudeza y Lily abrió sus ojos sorprendida por la orden.

-A mí no me ordenas James Potter -susurro la pelirroja con voz amenazante y de nuevo Sirius se iba a levantar para irse pero esta vez Lily no lo dejo -SIENTATE -ordenó/grito Lily y Sirius obedeció inmediatamente.

-Pues no me hagas hacerlo -refuto James con los dientes apretados -no te permito que te ingres al cuartel de Aurores y es mi última palabra -dijo fulminando con la mirada a Lily.

-¡No te estoy pidiendo permiso! -Chillo Lily indignada -cuando tú te uniste yo no te lo impedí, al contrario yo te apoye -dijo Lily señalándolo acusadoramente.

-Creo que Lily tiene… -dijo Sirius tratando de calmarlos pero de nuevo fue callado.

-CALLATE -ordeno James y su amigo le volvió a obedecer -te lo advierto Evans, no lo hagas -dijo James con autoridad y Lily retrocedió de la impresión.

-Evans -susurro la pelirroja con sus ojos verdes más brillantes de lo normal -no me llamabas Evans desde el colegio -dijo Lily a punto de llorar.

Poco a poco el enojo se iba de la mente de James Potter para dar paso a la culpa cuando se dio cuenta de que a su esposa le había dolido que la llamase Evans.

-Lily… -dijo James de forma suplicante mientras se acercaba a la pelirroja pero Lily retrocedió más.

-No -dijo Lily con voz quebrada y dio media vuelta y salió de la cocina llorando, sus sollozos se hicieron cada vez más débiles hasta que se dejaron de escuchar con un fuerte portazo.

-Eres un idiota James -dijo Sirius levantándose de su silla y fulminando con la mirada a su amigo el cual abrió sus ojos como platos de sorpresa -¡¿Qué diablos esperas para ir a ver a Lily?! -vocifero Sirius y su amigo dio un respingo y salió corriendo de la cocina.

-¿Por qué mamá estaba llorando? -pregunto Harry entrando a la cocina.

-Es que tu padre a veces es un completo idiota -contesto Sirius y Harry abrió sus ojos muy sorprendido.

-¿Qué hizo? -pregunto con preocupación.

-Son cosas de ellos cachorro -contesto Sirius de forma enigmática, le revolvió el cabello y salió de la cocina.

Harry se quedó un momento confundido por la respuesta de su padrino, se encogió de hombros y se fue a ver la televisión con su hermana ignorando que en la habitación de sus padres se hallaba una gran batalla.

James abrió la puerta de su cuarto con cautela, asomo un poco su cabeza y lo que vio hizo que su corazón se rompiera. Lily estaba llorando sobre la cama mientras se cubría la cara con la almohada. James sabiendo que era su culpa que Lily estuviese llorando dio un gran suspiro y haciendo acopio del todo el valor que tenía entro a la habitación, cuando cerró la puerta Lily detuvo sus sollozos y se quitó la almohada de su cara y con solo observar a James sus ojos centellaron de furia.

-¡LARGATE! -grito Lily desde la cama y le aventó a James el florero de la mesa de noche.

James, con los reflejos de sus años de Quidditch y el entrenamiento de Auror, se lanzó al piso y evito por poco que el florero se estrellara en su cabeza pero no pudo hacer nada ya que Lily le lanzo una maldición que lo mando a volar y se estrelló contra la puerta. James se quejó del dolor de su espalda pero no tuvo mucho tiempo para quejarse pues un nuevo hechizo venia directo hacia él, James esquivo el hechizo y dando una gran salto cayó como un gato en la cama y sin perder el tiempo trato de inmovilizar a Lily.

-SUELTAME -grito la pelirroja mientras forcejeaba con James en un intento de que no le quitara la varita pero fue en vano ya que él se la quitó, tomo las manos de Lily y las sujeto con fuerza e inmovilizo con su cuerpo a la pelirroja.

-Cálmate pelirroja -susurro James en el oído de Lily y esta se relajó y comenzó a llorar desconsoladamente.

James soltó sus manos y le abrazo fuertemente, Lily se aferró a James y no paro de llorar en buen rato, cuando Lily se calmó James comenzó a acariciar su cabello.

-Lo siento -se disculpó James y le dio un beso en la coronilla.

-No me vuelvas a decir Evans -suplico Lily como niña pequeña y James la volvió a abrazar.

-No lo volveré a hacer mi amor -prometió James y tomo a Lily del mentón y la miro directo a los ojos -lo juro.

-Más te vale -murmuro Lily.

-Mañana iremos al ministerio -dijo James y Lily la miro confundida -para ser Auror se necesita entrevistarse con el jefe del cuartel -explicó James con una sonrisa.

-¿Me dejaras unirme al cuartel? -pregunto con sus ojos brillando de emoción.

-Si -respondió James derrotado y con cara seria pero su expresión cambio cuando Lily se sentó encima de él.

-Creo que tendré la entrevista con el jefe del cuartel en este momento y le aseguro que no se arrepentirá jefe-dijo sensualmente mientras se sacaba la blusa que traía puesta y James ponía cara de bobo y pensaba que ese mañana sería muy productiva.

Lo que ambos olvidaron fue que no pusieron hechizos silenciadores y probablemente sus hijos quedarían con un trauma muy grave ya que estaban al otro lado de la habitación.