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Historia 186478 — capítulo 3

En primer lugar quisiera ofrecer una disculpa por no haber actualizado esta historia.

La excusa que tengo es que mi prima me pidio esta historia para que ella la continuara pero despues de leer el ultimo capitulo decidi retmarla yo mismo.

Desde este momento vuelvo a retomar la historia desde el segundo capitulo y tambien les digo que ya no habra saltos temporales.

Espero que les guste, Saludos.

-¿Puedes dejar de hacer eso, Cornamenta? -pregunto Sirius con los dientes apretados.

Los dos merodeadores se encontraban en la mansión del segundo y desde que habían llegado James Potter no había dejado de pasearse de a un lado para otro.

-No lo puedo evitar Canuto -respondió James alborotándose el pelo con frustración - ¿Y si le pasa algo?, ¿Y si sale herida?, ¿Y si la capturan?, ¿Y si…? -James ya no pudo continuar con sus preguntas paranoicas ya que Sirius le había dado un coscorrón.

-Nadie le hará daño a Lily, James -le aseguro Sirius mirándolo fijamente -ella es una bruja muy poderosa y nadie ha podido jamás ganarle en un duelo -agrego.

-Pero es que esta misión es para capturar a la maldita de Bellatrix -dijo James preocupado -sabes que esas dos se traen ganas de matarse desde que coincidieron en el colegio, lo sabes de sobra Canuto -le dijo a su amigo con desesperación.

-Ya lo sé Cornamenta -repuso Sirius -pero recuerda que Lily ha luchado contigo contra Voldemort en más de una ocasión y siempre ha salido ilesa -le dijo Sirius mirando a su amigo seriamente.

-¿Me estoy comportando como un tonto, verdad? -pregunto James.

-Solo un poco -contesto Sirius en broma y James le salto encima.

Ambos amigos se daban golpes entre risas y una que otra burla, por que podían pasar los años pero ellos jamás dejarían de ser los merodeadores. Estuvieron dándose golpes cariñosos hasta que un hechizo los separo.

-¡Oye! -exclamaron los dos indignados y voltearon a ver quién les había lanzado el hechizo encontrándose a unos Harry y Anne Potter de catorce y trece años que los observaban con burla.

-Tan grandes y aun se comportan como un par de niños -dijo Harry con burla.

-Oye, que no somos tan mayores -dijo Sirius indignado.

-Ya tienen más de treinta -les dijo Anne -así que jóvenes ya no son -dijo con la burla brillando en sus ojos almendra.

-Más respeto para tu padre, señorita -dijo James tratando de imitar a su esposa.

-Por más que lo intentes jamás podrás igualar el tono enojado de mama -se burló Harry de su padre -porque cuando mamá se enoja en verdad da miedo -agrego en un escalofrío y su hermana también se estremeció.

-¿Ya acabaron sus clases de pociones? -pregunto Sirius mientras se dirigía a la sala de su casa.

-Recién acabamos -contesto Anne -¿Dónde está mamá? -pregunto.

-Fue a una misión de la Orden -contesto james sombrío.

-Déjame adivinar, ¿Esta misión incluye a Bellatrix Lestrange? -Indago Harry y su padre asintió -sí que se tienen odio esas dos -murmuro el chico para sí mismo.

-Y eso que no las conociste en Hogwarts -dijo Sirius entre divertido y preocupado -apenas se veían y de sus varitas ya estaban saliendo hechizos -dijo sorprendiendo a los dos Potter jóvenes -lo bueno que Bellatrix es mayor que Lily y salió antes del colegio que si no son capaces de destruir el castillo.

-¿Tanto así? -Pregunto Anne sorprendida y su padre y tío asintieron -vaya, jamás creí que mi mama pudiera odiar tanto a alguien -murmuro la pelirroja.

-Pues créelo, porque en este mundo a la única persona que Lily mataría sin ningún remordimiento seria a la maldita loca de mi prima -dijo Sirius.

-¿Y Bellatrix por que odia a mamá tanto? -pregunto Harry interesado.

-Por qué Lily fue la que metió a Bellatrix en Askabán -respondió James volviendo a sorprender a sus hijos -ustedes estaban muy pequeños cuando Lily la capturo en una misión de la Orden -explico -Lily la agarro desprevenida mientras esa maldita estaba torturando a unos muggles y ni siquiera le dio tiempo de defenderse de los hechizos de Lily cuando ya la había atado con unas cuerdas -dijo James.

-Cuando fue la fuga de Askabán hace dos años, Bellatrix lo primero que hizo fue intentar matar a Lily -continuo Sirius con la historia -pero se llevó una gran sorpresa cuando Lily le devolvió las maldiciones con el mismo odio -agrego Sirius divertido -el resultado fue que casi se matan ellas dos además de haber destrozado todo un parque de juegos para niños muggles.

-Solo espero que la capture porque si no llegara con un humor de los mil demo… -la frase ya no salió de la boca de Harry pues la puerta de la mansión Black fue abierta con estrepito y por ella entro una pelirroja seguida de cerca de una mujer castaña.

-Cálmate Lily -pedía Alice a su amiga la cual tenía una mirada psicópata en ese momento.

-¡YA LA TENIA Y SE ME ESCAPÓ! -Bramo la pelirroja y Sirius empezó a reírse -¡SE BURLO DE MI Y DESPUÉS ESE MALDITO DE VOLDEMORT SE LA LLEVO! -Grito Lily fuera de sí y su melena pelirroja se agito con un viento invisible -¡¿DE QUE DIABLOS TE RIES!? -pregunto/grito Lily y Sirius se calló de inmediato.

-Na-nada -contesto tartamudeando de miedo al ser el blanco de la mirada de furia de su pelirroja amiga.

-Más te vale -dijo Lily con los dientes apretados de coraje.

-¿Voldemort estaba ahí? -pregunto Anne interesada y su madre por fin reparo en su presencia y la de su hermano.

-Hola mis niños, ¿A qué hora llegaron? -les pregunto olvidando su enojo y cambiando de tema rápidamente.

-Hace como diez minutos -respondió Harry que no se le escapo lo que su madre hizo.

-¿Quieren comer? -pregunto Lily.

-A papá y al tío Sirius podrás engatusarlos a tu antojo, mami -James y Sirius miraron a Anne con ojos entrecerrados -pero a nosotros no -dijo refiriéndose a ella y su hermano.

La pelirroja bufo y su amiga Alice rio divertida.

-Se nota que son tus hijos Lily -se burló Alice -son igual de inteligentes que tú.

-¡Hey, que también son mis hijos! -protesto James ofendido pero nadie le hizo caso.

-¿Qué quieren saber? -pregunto Lily derrotada y sus hijos sonrieron.

Y así Lily Potter paso el resto del día contando con pelos y señales todo lo acontecido en su misión.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

En las afueras del condado de Ottery St. Catchpole se alzaba una casa que pareciera a simple vista que podía derrumbarse en cualquier momento, en dicha casa habitaba una familia de magos conocidos como los Weasley.

-¡Bajen a desayunar! -grito una mujer regordeta y pelirroja.

Como si se tratase de una estampida, 5 pelirrojos bajaron a tropel por las escaleras empujándose entre ellos y detrás de ellos un pelirrojo bajaba con calma y una mueca de fastidio.

-¡Dejen de comportarse como unas bestias! -les reprendió Molly Weasley a los cinco pelirrojos.

-Lo siento mama -se disculparon los cinco al unísono.

-Buenos días madre -dijo el último pelirrojo en bajar.

-Buenos días Percy, cariño -contesto Molly a su hijo.

-¿Qué hay de desayunar? -pregunto Ronald Weasley sentándose en la mesa seguido de sus hermanos.

-Huevos con beicon -contestó Molly.

-¿Ya bajo la serpiente esa? -pregunto Fred con desdén.

-Deja de llamar así a tu hermana, Fred -dijo Molly mirando a su hijo reprobatoriamente.

-Pues eso es lo que es -le apoyó su hermano George con terquedad y Molly suspiro.

Desde que su hija pequeña había sido seleccionada para la casa de Slytherin los comentarios mordaces por parte de los varones Weasley no habían faltado así como tampoco los gritos e insultos que la menor de los Weasley les decía a sus hermanos cada vez que molestaban.

-Si vuelvo a escuchar algo así de nuevo olvídense de que mañana los deje ir al mundial de Quidditch -les amenazo y sus hijos supieron que hablaba en serio.

Tres cuartos más arriba una adolescente pelirroja se encontraba tumbada en su cama leyendo una carta.

Querida Ginny.

¿Cómo estás?, ¿Tus hermanos te han molestado?, porque si lo hicieron hazles saber que en cuanto regresen al colegio yo misma les voy a dar una paliza que jamás olvidaran.

Dejando de lado el tema de tus estúpidos hermanos, me apena decirte que no voy a poder ir al mundial de Quidditch como habíamos planeado ya que mi papá salió a una misión de la Orden del Fénix y no puede llevarme, además de que mi madre tiene miedo de ir solo con mi hermana y conmigo.

Le pregunte a mi papa que si podíamos irnos contigo y tu familia y me contesto que si tus padres estaban de acuerdo, podríamos irnos contigo al mundial de Quidditch así que si no quieres privarte de mí hermosa presencia y la de mi hermana te sugiero que utilices esa mente astuta que tienes y convenzas a tus padres.

Con cariño, Astoria Greengrass.

PD. Lee el periódico de esta mañana, te aseguro que te llevaras una buena sorpresa.

Al terminar de leer la carta una sonrisa genuina apareció en su rostro, una de las pocas que había tenido desde que empezaron las vacaciones. Con un suspiro cansado se levantó de la cama y se vistió para después bajar a la cocina y enfrentar otro día de miseria en su casa.

Cuando estaba a punto de llegar a la cocina, alcanzo a escuchar la reprimenda de su madre hacia su hermano Fred por haberla llamado "Serpiente", se aguantó las lágrimas que pugnaban por salir al escuchar eso y después entro.

-Buenos días Mamá -saludo Ginny a su madre con un beso.

-Buenos días cariño -dijo Molly -siéntate, enseguida te sirvo tu desayuno.

-Gracias -dijo Ginny y se sentó en la única silla vacía que por desgracia era la que estaba entre su hermano Ron y su hermano Fred.

-Hasta que su majestad se digna bajar -comentó Fred de forma mordaz. Molly suspiro.

-¿Qué pasa?, ¿La comida de mamá no es suficiente para la realeza de Slytherin? -ironizo Ron y sus hermanos rieron.

-Te le advierto Ronald -dijo de forma amenazante -vuélveme a insultar y…

-¿Y qué?, ¿Vas a llamar a tus amigos mortífagos para que me maten? -lo interrumpió Ron y su madre se escandalizo.

-¡Ronald! -grito enojada -¡Deja de molestar a tu hermana! -le grito.

-Déjalo mamá -repuso Ginny con calma -al menos yo si tengo amigos -siseo venenosamente y su hermano se puso rojo de furia.

-¡Cállate! -bramo levantándose de su silla.

-¡No me voy a callar! -Grito la pelirroja también levantándose de su asiento - ¡Estoy hasta a la mierda de que me traten como una basura! -Chillo -¡Ya me cansé de que ustedes se crean mejor que yo solo por estar en Gryffindor! -grito con la furia brillando en sus ojos almendra.

-¡Pues eso es lo que eres, una vil basura! -grito Ron indolente.

-¡Al menos no soy la peor estudiante que ha pisado Hogwarts! -Grito Ginny de vuelta -¡Todos saben que no eres más que un inútil que no es capaz de realizar un simple hechizo! -Grito Ginny con furia - ¡Todos en mi casa se burlan de lo patético e imbécil que eres que me da vergüenza! -grito en el tono más hiriente que pudo.

-¡Te dije que te callaras! -grito Ron muerto de rabia y ante la incrédula mirada de todos le dio una bofetada a Ginny que la tiro al piso.

-¡Ginny! -Grito Molly asustada y de inmediato fue hasta donde Ginny estaba tirada en el piso.

-¡Eres un idiota, Ronald! -Grito Bill y de un empujón lo tiro al piso -¡Es una mujer y a las mujeres no se les golpea! -Le reprendió pero Ron no dio signos de arrepentirse -¿Estas bien Ginny? -pregunto a su hermana que tenía el labio partido por el bofetón.

-Estoy bien -contesto con frialdad desde el piso -además no es algo que a ti te interese -agrego con el mismo tono frio.

-Yo… -Bill parecía que iba a decir algo pero opto por callarse.

-Vamos, te voy a curar ese labio -dijo Molly y ayudo a su hija levantarse -y tu -dijo apuntando a Ron con el dedo -olvídate de ir al mundial de Quidditch -sentencio y Ron se desconcertó.

-¡Pero si ella ha empezado! -dijo con rabia.

-¡NO ME IMPORTA QUIEN EMPEZO! -Vocifero y Ron se quedó callado -¡HE DICHO QUE NO VAS Y PUNTO! -bramo y después se fue de la cocina con Ginny.

Molly le dijo a su hija que subiera a su habitación mientras ella iba por las pociones para poder curarle su labio, unas vez que las tuvo se dirigió a la habitación de su hija y entro.

-¿Te duele mucho? -Pregunto con delicadeza sentándose en la cama y Ginny negó -bien, entonces solo bastara con esta -dijo sacando una poción de color verde -anda, tómatela -le dijo y Ginny le obedeció.

-¿Por qué ellos son así conmigo? -pregunto Ginny cuando se terminó la poción.

-No lo sé hija -admitió Molly con pesar.

-Sé que muchas personas nos odian a nosotros, los Slytherin, por la guerra en la que estamos -dijo Ginny con una mueca -pero la realidad es que dentro de Slytherin también hay muchos alumnos que detestan a-quien-tu-sabes y no todos están de acuerdo con lo que los mortífagos hacen.

-Eso lo se hija -replico Molly -pero ten en cuenta que quien-tu-sabes estuvo en Slytherin y que la mayoría de los mortífagos pertenecieron a esa casa cuando fueron a Hogwarts y eso no es fácil de olvidar -dijo tratando de sonar neutral.

-Ya lo sé mamá -dijo Ginny como si ya hubiera escuchado eso antes.

-Deja de preocuparte por eso ahora -dijo Molly acariciando la cabeza de su hija con ternura -y mejor ponte a ordenar tu cuarto que lo tienes muy tirado.

-Por cierto mamá, ¿Astoria y Daphne puede venir con nosotros al mundial de Quidditch? -pregunto poniendo su mejor cara de niña buena -es que su papá va estar ocupado y no las va a poder acompañar -agrego haciendo un puchero.

-Claro que sí, cariño -respondió Molly con dulzura -diles que se vengan mañana.

-Gracias mami -dijo Ginny y le dio un abrazo.

-De nada cielo -dijo Molly -ordena tu cuarto y después te subo tu desayuno, ¿de acuerdo? -Ginny asintió.

Molly salió de la habitación dejando a su hija radiante de felicidad.

A la mañana siguiente dos niñas rubias y una mujer de pelo negro bajaban la colina hacia la casa de los Weasley, atravesaron la arboleada y divisaron la casa que parecía derrumbarse.

-¿Cómo diablos no se cae? -pregunto Mariana nadie en particular.

Avanzaron unos metros hasta que llegaron a la verja, la atravesaron y las tres se pararon frente a la puerta desvencijada de los Weasley, Marian toco la puerta y de inmediato Molly Weasley les abrió.

-Buenos días -saludaron las dos pequeñas Greengrass con una leve inclinación.

-Buenos niñas -dijo Molly cariñosamente -pasen, Ginny está en arriba en su cuarto -les dijo y las dos rubias entraron a la casa y después subieron por las escaleras -¿Un té, Marian? -ofreció Molly amablemente y la señora Greengrass acepto.

-Gracias -dijo Marian Greengrass cuando Molly le dio una taza de té -¿Y tus otros hijos? -pregunto curiosa al no ver a las cabezas pelirrojas de un lado para otro.

-Están jugando en el prado -contesto Molly despreocupada -¿Qué tal llevas? -pregunto Molly a sabiendas de que la señora Greengrass estaba preocupada por algo.

-Bien, dentro de lo que cabe -respondió escuetamente -¿Viste el periódico de ayer? -pregunto.

-Si -respondió Molly -¿Entonces es verdad que la familia Greengrass se ha declarado abiertamente en contra de Quien-tu-sabes y sus mortífagos? -pregunto preocupada.

-Si -contestó en suspiro -hace unas semanas toda la familia se reunió y juntos decidimos que ya era hora de luchar en esta guerra y acabar de una vez por todas con el maldito de Voldemort -Molly se estremeció al escuchar tal nombre -ya estábamos hartos de fingir que nada pasaba y aunque mi esposo siempre ha estado ayudando a la Orden del Fénix era el momento de que toda la familia le apoyase -aunque su voz denotaba preocupación era evidente que estaba orgullosa -los cinco hermanos de mi esposo junto con mis cuñadas y yo nos hemos unido hace tres días a las filas de la Orden del Fénix y ayer por la mañana mi suegro anuncio públicamente que la familia Greengrass está en contra de Voldemort y sus mortífagos -dijo con el orgullo en la mirada.

-¿Y lo que te preocupa es el peligro que eso conlleva? -indago Molly.

-No, toda la familia esta consiente del grave peligro que conlleva ser miembro de la Orden del Fénix -dijo con desparpajo -lo que me preocupa son mis hijas y lo que pueda suceder con ellas si mi marido y yo morimos en batalla -dijo preocupada.

-No pienses en eso -dijo Molly rápidamente -tienes que sobrevivir a como dé lugar pues por ellas estás haciendo esto -dijo severamente.

-Ya lo sé -refuto -pero eso no hace que mi preocupación se vaya.

-¿Y qué opina Maximus de todo esto? -pregunto Molly desviando el tema.

-Al principio no quería que nadie de la familia se involucrara con la Orden del Fénix -contesto Marian -pero después de que decidiéramos que era lo correcto no puso objeción y termino aceptando.

-Contigo no fue tan condescendiente, ¿Verdad? -dijo Molly divertid y Marian frunció el ceño.

-Se puso bastante pesado -admitió y Molly soltó una risita -cuando le dije que también me iba a unir a la Orden puso el grito en el cielo y me armo una grande -dijo Marian entre divertida y molesta -pero después de rogarle y prometerle que no metería en más problemas de lo necesario al fin accedió.

-¿Y cómo es el cuartel de la Orden? -pregunto Molly curiosa ya que siempre preguntaba a sus hermanos pero ellos jamás le habían dicho nada.

-Es una mansión que hace tiempo había pertenecido a la familia Black -contesto Marian.

-Vaya -dijo Molly impresionada -no se andan con pequeñeces -agrego divertida.

-La verdad es que no -admitió Marian -pero era de suponer ya que la familia Potter, la familia Longbottom y Sirius Black son los principales contribuyentes de la causa y a ellos les sobra el dinero -dijo la señora Greengrass -sin contar a Lily Potter.

-¿Qué tiene que ver Lily Potter en esto? -pregunto Molly confundida.

-¿No lo sabias? -Pregunto incrédula -la familia de Lily era muy rica en el mundo muggle y al morir sus padres le dejaron una herencia que no tiene nada que envidiar a la de los Potter -explico.

-Vaya, eso sí que no lo sabía -admitió Molly sorprendida.

-Creo que ya es hora de que me vaya -dijo Marian mientras se levantaba de la mesa -ha sido un gusto volver a platicar contigo como en el colegio Molly -dijo Marian y después le dio un beso en la mejilla.

-El gusto ha sido mío -dijo Molly -espero que puedas pasarte otra vez y poder platicar de temas menos peligrosos.

-Lo intentare -dijo -por favor, cuida de mis niñas y procura que no se metan en problemas -le pidió y Molly asintió.

-Descuida, estarán bien con nosotros -prometió.

Molly acompaño a su vieja amiga del colegio hasta la puerta y después de despedirse por segunda vez Marian Greengrass desapareció en los límites de la madriguera.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Unas habitaciones más arriba…

-¡¿Qué tu familia hizo que?! -pregunto incrédula Ginny.

-Lo que oíste -respondió Astoria divertida -mi familia se unió oficialmente a la Orden del Fénix -agregó orgullosa.

-Por fin podremos dejar de fingir que nos gusta lo que hace Malfoy junto a sus amigos y regresarle todas las que nos debe -dijo Daphne con una sonrisa peligrosa.

-¿Pero esto cuando ocurrió? -pregunto la pelirroja sin dejar de estar sorprendida.

-Hace unas semanas toda la familia se reunió y mis tíos votaron de que ya era hora de la familia Greengrass escogiera un bando -contesto Astoria -ser neutrales ya no bastaba pues de una u otra forma nos veríamos inmiscuidos en la guerra ya sea por voluntad propia o a la fuerza -añadió en un mohín.

-¿A la fuerza? -pregunto Ginny frunciendo el ceño.

-Pues sí, después de una semana de haber terminado el curso el maldito de Voldemort mando una carta a mis padres en donde nos decía que si no nos uníamos a su bando nos mataría a todos -explico Daphne despreocupada.

-¡¿Los amenazo de muerte?! -grito Ginny escandalizada y temerosa.

-Eso es algo muy común en estos días -respondió Astoria sin inmutarse -una tercera parte del ejercito de Voldemort está con él a la fuerza, otra parte está con él por miedo y la última parte está con él porque son igual de locos que al que sirven -resumió Astoria.

-Por cierto, ¿Ya les había mencionado que conocí a Harry Potter? -pregunto Daphne cambiando de tema y captando la atención de su amiga y su hermana.

-¡¿Qué?! -Gritaron Ginny y Astoria el mismo tiempo, la primera con emoción y la segunda con algo de envidia -¡¿Cuándo?! -Volvieron a gritar al mismo tiempo.

-Hace una semana -respondió Daphne con suficiencia -cuando acompañe a mi papá a Gringotts porque alguien no quiso -dijo con suficiencia y Astoria gruño.

-¿Y cómo es él? -pregunto Ginny emocionada sin hacer caso al gruñido de su amiga.

-Mm…veamos…-dijo Daphne pensativa -es flaco pero sin parecer raquítico, es de tez blanca pero sin llegarle al pálido, no es alto pero tampoco es bajo y además tienen su cabello como nido de pájaros -explico ante la mirada decepcionada de su hermana y amiga.

-Alguien común y corriente -suspiraron las dos amigas con decepción.

-No dirían lo mismo si vieran sus ojos -les dijo Daphne divertida.

-¿Qué quieres decir? -pregunto Astoria confundida.

-Pues si bien Harry Potter no tiene un físico envidiable sus ojos hacen casi todo el trabajo -suspiro Daphne -son de un verde increíble y cuando te mira sientes que vuelas… -casi sin proponérselo las tres habían soltado un suspiro.

-¿Qué te dijo? -preguntó Ginny emocionada.

-Nada, solo me saludo y se fue a Gringotts con sus padres -contestó Daphne.

-Parece un poco estirado, ¿No? -dijo Astoria frunciendo el ceño.

-Algo -contestó Daphne divertida.

El resto de la tarde las tres Slytherin siguieron platicando sobre temas banales ignorando los hechos terribles que sucedían afuera.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

La noticia sobre la familia Greengrass recorrió el país a una velocidad alarmante, en menos de un día todo Inglaterra Mágica ya se había enterado sobre el bando que los Greengrass habían escogido en la guerra y así como el bando de luz ya estaba al tanto, en el otro bando también ya lo estaban.

-¡Voy a matarlos a todos! -bramo un hombre de finos rasgos y la mirada de furia.

-¡Son unos malditos traidores! -le secundo la voz histérica de una mujer.

-El señor Tenebroso no va a estar nada contento -murmuró un hombre de cabello graso y nariz ganchuda.

-¿Enserio Snape?, no me digas -ironizo la voz de la mujer.

-Esto es serio Bellatrix -dijo el hombre de cabello grasiento con furia -él señor Oscuro ya contaba con el apoyo de los Greengrass y ahora le vienen a salir con esto -espeto lanzando el periódico en donde estaba la noticia -temo que no está nada contento y más si algunas personas fallan en su misión -dirigió una mirada burlesca a la mujer la cual se puso iracunda.

-¡Esa maldita sangre sucia se puso en mi camino! -Bramo muerta de rabia -¡Si no fuera por ella ahora mismo Ollivander estaría aun con nosotros! -grito histérica.

-Si no puedes acabar con una sangre sucia es que ya no eres útil para el Señor Tenebroso, Bellatrix -siseo el primer hombre con veneno en la voz.

-¡¿Qué has dicho?! -Grito la mujer -¡Repítelo Lucius! -bramo con la voz chillona y los ojos negros histéricos.

-No es conveniente que luchemos entre nosotros -dijo Snape tratando de aligerar el ambiente -el Señor Oscuro ya está lo suficiente molesto como para que nosotros lo empeoremos -esto último lo dijo con un tono amenazante.

Lucius y Bellatrix iban a replicar cuando un joven mortífago llego a la habitación en donde se enc0ntraban y dijo con voz temblorosa.

-El amo manda a llamar a Lucius y Bellatrix -los mencionados se tensaron -y me dijo que como no llegaran en cinco minutos él se encargaría de matarlos -dijo con voz temblorosa.

Los dos mortífagos se levantaron de golpe como si tuvieran un resorte en la silla y se apresuraron a donde estaba su señor dejando a Severus Snape solo y con una sonrisa cruel.

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