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Amar por accidente — capítulo 1
Los dragones y la apuesta Nombre: Marieh Vega, Sexo: Femenino, Edad: 16 años, Apariencia: Cabello corto y café, ojos grises, un poco morena, estatura debajo del promedio, Personalidad: Sin llegar a ser reservada ni resaltar. Los dragones desde épocas antiguas han sido seres increíbles, pero también incomprendidos por los humanos, por esto mismo es que hemos decidido guardar el secreto; cuando los dragones se mostraron por primera vez las personas los atacaban con espadas y flechas porque no los podían comprender, así que los clasificaron rápidamente como amenaza, esto sucedió en aquel tiempo donde el hombre todavía cultivaba la tierra y vivía en pequeñas chozas. Sin embargo, los dragones anhelaban estar con los humanos, así que empezaron a adoptar la forma humana para poder mezclarse entre ellos y con el tiempo también aprendieron cómo comportarse. Ya hago parte de ellos. Algunos dragones poseen ciertas "habilidades" especiales y únicas (como controlar algún elemento de la naturaleza, por ejemplo), aparte de las increíbles ventajas físicas frente a los humanos como lo son el tener más fuerza, sentidos agudos, entre otros. Tener una habilidad es ser especial ya que es muy escaso, tener dos es muy extraño, y tener tres es considerado casi imposible. Yo, hasta donde sé, no poseo ninguna habilidad especial pero esto se debe más que todo a que no estoy interesada en encontrarla sino en entender un poco más a los humanos. Hoy es el primer día de mi último año del colegio, durante mi larga estancia en el, he pasado desapercibida, no soy popular pero tampoco introvertida y en realidad no me han ocurrido cosas extraordinarias dignas de contar hasta el día de hoy. Al llegar al colegio percibí un olor a dragón, y no es que yo sea la única en este colegio pero estaba segura de que era un olor desconocido; el olor se fue intensificando a medida que caminaba hacia mis compañeros, al final supe que pertenecía a un chico nuevo que estaba en nuestro salón. El profesor de la primera clase no se presentó por lo que fue hora libre, yo estaba en el grupo de chicas que hablaba sobre lo que habían hecho en vacaciones, hasta que de pronto surgió el tema del chico nuevo; todas parecían emocionadas como si acabaran de ver a su cantante favorito y una de las chicas decidió hacer una apuesta para ver quien de la presentes lograba conseguir al chico de novio y fue entonces cuando me surgió una idea... Los dragones son solitarios por naturaleza, por lo que es muy extraño ver que mantengan en grupos de su misma especie, a excepción de las parejas. Un dragón sabe cuándo se encuentra frente a la persona o dragón con el que va a permanecer el resto de su vida, es algo realmente romántico, una muestra de su compromiso es simplemente colocar la mano en la frente de la otra persona; déjenme que les explique un poco mejor: los dragones son seres mágicos, y al hacer este gesto es como si una fuerza exterior los atara para siempre, sin embargo este compromiso solo lo sentirá la parte que toca la frente, si la pareja es de dragones la otra parte puede devolver este gesto, pero si la pareja es de humano y dragón se considera muy inseguro puesto que los humanos no suelen estar con una persona toda la vida y una infidelidad o separación puede causar que el dragón se suicide si ya ha hecho el compromiso; otra condición para poder hacer el compromiso es tener 16 años en adelante ya que en esta edad los dragones se desarrollan en su totalidad. Este, aunque no lo parezca, es un tema muy serio para los dragones ya que implica la vida y por consiguiente no se debe jugar con esto, pero mis padres aún no me habían advertido sobre las consecuencias de hacer el compromiso, por lo que yo en mi interior creía que esto se podría deshacer fácilmente.
- Ya verán que todas van a perder, tengo un pequeño truco bajo la manga - le susurre a mi amiga la cual se encontraba al lado mío - Esto lo hice a propósito, ya que sabía la reacción que ella tendría a mi comentario.
- ¡Chicas! - gritó en medio de la discusión - Marieh dice va a participar - de repente todas la miradas se fijaron en mí y el silencio reino en el grupo de chicas - ya que esto es una novedad, ¿por qué no dejamos que intente primero? además parece muy confiada esta vez - dijo mientras me guiñaba un ojo de forma graciosa. Las chicas empezaron a gritar de emoción y aceptaron enseguida, todas querían ver el espectáculo que iba a causar con el chico nuevo y fue entonces cuando sentí que mi poco intento de valentía se iba desvaneciendo poco a poco; el tema se dejó ahí puesto que sonó el timbre para el cambio de hora lo que también indicaba que la apuesta había comenzado y tenía esta semana para "conquistarlo". Pasaron dos días desde que discutimos lo de la apuesta, mis amigas me apuraban para que empezara con mi primer movimiento, pero aún no tenía un buen plan a pesar de que sabía que es lo que iba a hacer. En la hora del recreo, harta de que mis amigas me hablaran de lo mismo (la apuesta), decidí por primera vez hablar con el chico nuevo.
- Hola - intenté decir lo más confiadamente posible - soy Marieh - le pasé la mano para estrecharla. Intenté observar cada movimiento para ir recogiendo información de él. Todo indicaba su escaso conocimiento sobre los dragones, como en el momento cuando él estiró su mano, pude notar la poca gracilidad de sus movimientos, y una de las características de los dragones es la armonía y control de cada movimiento; esto significaba para mí un punto a favor, puesto que podría engañarlo más fácilmente.
- Mi nombre es Dan - chico moreno, con ojos grises (otra característica común en los dragones), estatura promedio y delgado - ¿eres del salón verdad? hace poco te vi con las chicas - dijo, al parecer intentando ser agradable como la mayoría de los chicos cuando son nuevos.
- Sí, no había podido presentarme antes, lo siento, la verdad es que soy algo tímida - dije mientras hacia una sonrisa a medias e intentaba no mirarlo a los ojos para probar lo que había dicho anteriormente. Nos sentamos en el piso e iniciamos una amena conversación mientras sentía algunas miradas furtivas de mis compañeras cada tanto tiempo, así que decidí no alargar tanto el asunto. Mientras hablábamos tosía de vez en cuando para simular que estaba enferma, al principio él lo dejó pasar pero luego preguntó.
- ¿Estás bien?, has estado tosiendo desde hace rato - me miró algo preocupado, preocupación fingida pensé yo -
- Oh eso, es solo que últimamente he estado algo enferma pero no creo que sea grave - dije muy convincente y tosiendo una vez más, la verdad es que se me da muy bien el mentir -
- No deberías venir si no te sientes bien - luego de decir esto estiro su mano con la intención de revisar mi temperatura mientras que yo por dentro estaba emocionada por lo que iba a suceder - Estaba claro que Dan no sabía sobre el compromiso de los dragones, por lo que no se percató e hizo todo muy naturalmente. Al momento de tocar mi frente sus ojos se abrieron por completo, luego sus facciones se tornaron más serias como si estuviera reflexionando sobre algo; prácticamente todo estaba hecho, ahora solo tendría que esperar un poco más para ganar la apuesta ya el efecto del compromiso no se hace presente de inmediato sino al cabo de un día o menos.
- Si tú lo dices, supongo que debería pasar por la enfermería - dije mientras me levantaba para irme - hasta luego - Dan aún no reaccionaba y se veía muy confundido, así que simplemente me fui con el pensamiento de que mañana será un día muy divertido.