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If I Stay, Fred. — capítulo 5
Doblo en la esquina y me quedo quieta, trato de no hacer ni el más mísero ruido para que ninguna de esas tres figuras pueda notar mi presencia, esto ya no es el antiguo Hogwarts, ni somos las mismas personas, si me ven me mataran.
No le tengo miedo precisamente a Draco Malfoy, un rubio platino cobarde, que aun así no nos delató en su mansión, pero sí a los dos gorilas que tiene a su lado. Crabbe y Goyle. No creo que sigan respondiendo a sus órdenes, los Malfoy han perdido todo su poder, pero de algo que si estoy segura es que me odian tanto como yo a ellos, pero somos tres contra una, no puedo arriesgarme por más que quiera enfrentarme a ellos, sería una completa estupidez.
Doy media vuelta para emprender camino por donde vine, de puntillas y los nervios a flor de piel, casi me voy para atrás de la impresión al escuchar mi nombre, Malfoy me ha visto, pero su voz no detonaba malicia, ni deseos de hacerme sufrir, sonaba cansado y debo admitirlo, me ha dado lastima...sin embargo sigo considerándolo un estúpido cobarde hijo de papi. Me detengo y calmo mi respiración antes de voltearme y enfrentarlos, el mortifagos está de brazos cruzados, Crabbe y Goyle tienen miradas sádicas.
-Respóndeme algo-sisea el rubio- ¿Dónde está Harry?
Miro a todos lados como si buscara algo-Aquí no-respondo.
-Muy graciosa, anda, dime dónde está, prometo no matarlo...
Reí, un sonido pobre y sin pizca de gracia-Tu, matarlo…por favor Malfoy. No tienes las agallas.
Su rostro endureció, su mentón tembló, Crabbe emitió una risa maquiavélica que logró ponerme los pelos de punta y abandonar cualquier indicio de valentía que logre reunir.
-Deberíamos matarla-sugiere Goyle y se me hiela la sangre.
-El señor tenebroso no la quiere a ella-continua Crabbe. Ambos miraban a Draco, él debía decidir.
-Bien, me he aburrido de ustedes-dije lo más valientemente posible, fingiendo un bostezo. Los ruidos, explosiones y gritos de aproximaban cada vez más, sentía pisadas corriendo, no podía prever que fueran buenos o malo, tengo que salir de aquí-Me iré.
-Tú no te irás a ninguna parte-ordenó Malfoy-Podríamos usarte de señuelo-añade más para sí mismo.
Crabbe y Goyle me apuntaron con sus varitas. Di un paso hacia atrás empuñando la mía. Ambos lanzaron hechizos. Desvíe uno. Otro lo interrumpió Fred. Fred. Mi corazón se detuvo por un instante de la sorpresa y el alivio, pero continúe. Fred a mi derecha. George a mi izquierda.
Goyle comenzó a lanzar hechizos que el desorejado rebatía.
Crabbe miró a Fred con furia. Vi sus labios. Pensé que era el maleficio asesino. Se me vino el alma a los pies. Empuje a Fred hacia un lado y me retorcí de dolor, miles de cuchillos penetrándome. Un sufrimiento físico insoportable. Duro poco, Fred le lanzó un hechizo a Crabbe quien salió volando, Goyle desarmado y Malfoy se había ido. Maldito rubio marica cobarde. Solo cuando sentí cuatro manos levantándome me di cuenta de que había caído al suelo. Crabbe y Goyle también desaparecieron.
- ¿Estás bien? -me preguntó George.
-Cállate desorejado-dijo Fred- ¿Estás bien?
Yo los mire a ambos y no pude evitarlo, me puse a reír, no pude creer que en un momento como este a Fred se le ocurra molestar a George. Se miraron entre ellos y me miraron a mí.
-Estas...
-Loca.
-De remate.
-Pero eres linda-termino Fred y le sonreí.
-He sido cruciada-dije apretando mis costillas, con aún estragos de dolor, la sonrisa de Fred desapareció.
-Pensé que te iba a matar-susurro.
- ¿Qué? -pregunta George.
-Estas demente-dijo Fred y me tomo de la mano un segundo-No te vas a morir por mi culpa.
Nos quedamos en silencio un segundo, otras pisadas, me di vuelta lista para atacar, pero otra vez la alegría y sorpresa se enfundaron en mí. Harry estaba parado frente a nosotros y comenzó a reírse al verme.
Fred y yo nos miramos, sin pensar que nuestros hermanos nos veían nos besamos. Harry nos gritó.
- ¿No hay uno para mí? -preguntó George cuando nos soltamos.
-Cállate si quieres mantener tu otra oreja-lo amenazo Fred y ambos emprendieron camino mientras Harry se acerca, se dieron vuelta y George me guiñó un ojo, Fred articulo la palabra "te amo"
Por un momento fui feliz, el sobrevivirá, no tuve miedo por eso...no me lo puedo imaginar muerto, sobreviviéramos los dos, nos casaríamos en las Vegas Harry me llevaría al altar, George sería nuestro padrino, por un momento me vi alegre...Por un momento.
Salir de las clases del ED nunca había sido tan gratificante como ese día, estaba más nerviosa que el 1 de septiembre de hace cinco años atrás cuando por primera vez cruce el pasillo del Gran Comedor para ser elegida en una casa. Estaba nerviosa porque Fred Weasley estaba conmigo, no éramos nada en ese entonces, solo me gustaba, diablos que me gustaba, tenía que calmarme o de alguna forma él hubiera sentido las descargas eléctricas que emanaban de mi cerebro. Pero eso no era lo peor, me hablaba, y no se callaba la boca, pero no me importaba, nunca antes caminar lentamente al anochecer, por los pasillos, me había parecido tan interesante como esa vez.
Me sonreía, me hacía reír, me guiñaba el ojo de vez en cuando y se rascaba la nuca cada tanto.
-Contéstame algo-dijo.
- ¿Qué? -pregunté en una sonrisa.
- ¿Quién es más guapo, George o yo?
-Tu-respondí al segundo, ni lo pensé, pero sí que me importó, sentí mis mejillas enrojecer al segundo y el solamente sonrió frenando y arqueando las cejas-
-Solamente porque me viste semidesnudo aquella vez en Grimmauld Place.
Enrojecí aún más-Ni me acordaba de eso-mentiras, vaya que me acordaba.
-¿Segura?-preguntó en un susurro, acercándose a mí, me quede quieta, no porque quisiera, no me podía mover de los nervios, me coloco un mechón de pelo detrás de mi oreja, me acarició la mejilla con un dedo, sentía su respiración tan cerca que me había olvidado de respirar, tuve que volver a hacerlo cuando comencé a marearme, bajo su mano hasta mi cintura y me atrajo hasta el, sentí el roce de su nariz con la mía, sus labios cada vez más cerca, se me salía el corazón por la boca, podía escuchar mis latidos, seguramente él también lo hacía, cerré los ojos...
-Vaya vaya-río una voz, nos separamos de un tirón y una burbuja se reventó, nunca en toda mi vida había sentido tanto odio como en ese momento, y vaya que he sentido odio, bastante para ser verdad-Cuidado Potter-reía Draco Malfoy, sentí a Fred tensarse al lado mío-Si eliges este camino vas a terminar muerta de hambre, gorda y fea como tu futura suegra.
Fred comenzó a caminar hacia el pero lo detuve, seguí yo, presa del odio contendido por tantos años, desquiciada, le proporcione un combo en su asqueroso rostro desteñido, ese era por insultar a la Señora Weasley, otro por ser tan jodido como prefecto, una patada en sus partecitas de marrano por todos sus insultos hacia mí, iba a pegarle de nuevo por Harry pero Fred me tomo de los brazos y trato de detenerme, estaba fuera de mí, le soltaba improperios, tenía el puño adolorido, pataleaba en el aire para que el pelirrojo me soltara. Draco estaba en el suelo, pareciera estar llorando como un crío, con las manos en sus bolas por el dolor que le provoque.
-Mi padre se enterará de esto-tartamudeo.
-Ah sí! -grite aún detenida por Fred- ¡Pues que se entere, quiero ver qué hace ese estúpido Mortifago imbécil!
-Señorita Potter-río una vocecita y Fred por fin me soltó-Señor Weasley...agrediendo a un compañero, prefecto y miembro de la brigada inquisitorial, esto no será....
-Fui yo! -le grité a Umbridge...
-No se haga la valie...
No la deje terminar, le mostré mi mano que estaba morada por los golpes, Fred argumentaba cosas sin sentido, dejó a Fred libre y me indicó que la acompañara, Malfoy se había levantado y vi que su labio inferior sangraba y tenía rojo debajo del ojo izquierdo, sonreí con satisfacción.
Antes de seguirla, aún temblaba en ira me voltee a Fred que parecía bastante asombrado.
-No fue por ti-murmuré con la voz ronca en rabia.
-Eres asombrosa-murmuro él.
No pude sonreír, pero me había gustado que me llamara así, mi mano adolorida no volvió a ser la misma luego del castigo, añadiendo a golpear a ese hijo de puta, se sumó el gritarle a la cara de sapo, tuve suerte de que no me expulsaran.